La comunidad de bienes (CB) es una forma jurídica de asociación entre dos o más personas físicas, bien conocida por su simplicidad y flexibilidad. Pero muchas de sus obligaciones administrativas y tributarias son similares a las de otras fórmulas societarias.
Un buen ejemplo es la obligatoriedad de las CB de entregar el certificado de retenciones a sus trabajadores por cuenta ajena, si es que los tienen (más información aquí: Qué es el certificado de retenciones).
Conque en las siguientes líneas vamos a exponer las características básicas de esta fórmula asociativa, y cuáles son los Requisitos para ser colaborador social.
¿Y qué es comunidad de bienes? Pues se trata de un modelo asociativo especialmente adecuado para la gestión de pequeños negocios o proyectos comunes. ¿Por qué? Porque permite a los socios, denominados comuneros, colaborar sin la necesidad de constituir una sociedad mercantil.
Por tanto, no posee personalidad jurídica propia, lo que implica que los comuneros responden con su patrimonio personal de las obligaciones contraídas y de las posibles deudas que se generen.
Estas son sus principales características:
Para constituir una comunidad de bienes es necesario redactar un contrato privado que detalle las aportaciones de cada comunero, tanto en capital como en bienes puestos a disposición de todos los comuneros.
Además, ha de indicarse su porcentaje de participación, relacionado directamente con el valor de los bienes aportados. También debe especificarse cuál será el sistema de administración y gestión de la CB.
En términos fiscales, la comunidad de bienes no tributa a través del Impuesto de Sociedades. Las rentas obtenidas se imputan directamente a los comuneros, quienes deben declararlas en su IRPF.
Las comunidades de bienes ofrecen a los comuneros las siguientes ventajas:
Sin embargo, también existen desventajas significativas:
En conclusión, las comunidades de bienes son una opción viable para aquellos autónomos que desean colaborar en un proyecto común, sin la complejidad de constituir una sociedad mercantil. Sin embargo, la responsabilidad económica ilimitada, derivada de la falta de personalidad jurídica propia, es un aspecto que debe considerarse cuidadosamente antes de optar por esta fórmula asociativa.