Miércoles, 18 Mayo 2016 04:40

El billete de 500 (II)

Bien, el Banco Europeo Central, asediado y contagiado de la abulia y la indolencia de los órganos que manejan la Unión Europea, ha tomado la decisión de dejar de emitir e imprimir los billetes de 500 euros, el billete de color morado y de más alto valor, solamente superado por el de 1.000 francos suizos (909 euros) y el de 10.000 dólares de Singapur (6.404 euros), lo que llevará a efecto a finales del año 2.018, pero que no cunda el pánico entre la población (pues ya se han visto pagos apresurados y nerviosos con ese billete de 500 euros), que cree que será perseguida por la posesión de estos billetes o que los mismos dejarán de tener valor liberatorio a partir de dicha fecha o de inmediato, lo que no es cierto, pues, aunque dejen de imprimirse, el billete seguirá siendo de curso legal y podrá seguir siendo utilizado como medio de pago, aunque lenta y paulatinamente, cuando vayan cayendo en manos de los Bancos Centrales, se irán eliminando de la circulación.

A este respecto, y como pone de manifiesto el Diario “Expansión” del viernes 13 de mayo del presente año, para Jim Leaviss, de la gestora británica de fondos M & G, el precio real del billete de 500 caerá, ya que alrededor de un 30% de los 300.000 millones de euros en circulación en este tipo de papel moneda tiene un origen sospechoso. “En un mundo donde todos saben que no es posible obtener nuevos billetes de 500 euros, intentar utilizarlos en una transacción podría ser una señal de que esa persona es un criminal o un evasor de impuestos”. Por tanto, para poder desprenderse de ellos, sus dueños deberán venderlos con descuento. Aunque hay quien opina, por el contrario, que el cese de la impresión de estos billetes incrementarán su valor, ya que seguirá habiendo demanda por parte de personas que ven en el billete de 500 euros el medio de guardar el dinero en metálico con menores costes de transporte o almacenamiento. Y según una encuesta entre inversores promovida por Leaviss, solo un 14% apoya su visión de que los billetes se intercambiarán con descuento, mientras un 36% cree que mantendrá su valor y un 50% opina que cotizarán con prima.

Ya se venía cocinando la idea de llegar a dejar de imprimir los citados billetes de 500 euros, culpabilizados de los fraudes en la economía, creyendo que con esta medida se habría de acabar con la economía sumergida, con el narcotráfico, con la venta ilícita de armas, con la trata de blancas y con el subsiguiente blanqueo de capitales. Si esto fuera cierto, habría que decir “que largo me lo fiáis”, que diría Don Juan Tenorio o el Burlador de Sevilla, y ¡a buenas horas mangas verdes!, porque si esto es así de cierto, repito, no sé yo qué coño han estado haciendo nuestros esforzados dirigentes, tanto nacionales, como europeos, que tanto montan, montan tanto, Isabel como Fernando, hasta el día de la fecha, como siempre, quizás, sesteando y mareando la perdiz, pero incapaces siempre de tomar medidas efectivas en cualquiera de los ámbitos de su competencia. Ahora bien, la cosa tiene gracia o, al menos, entramos en cierta contradicción, ya que esas actividades ilícitas han recibido el beneplácito y la bendición de esas mismas autoridades para contar con ellas en la elaboración del PIB, lo que es de aurora boreal y lo que no deja de ser una manera de engañarnos a los ciudadanos a fin de que sigamos viviendo en la inopia y en la quimera de que somos ricos siendo más pobres que aquéllos tildados “de solemnidad”, a los que los testadores hacían alguna manda en sus actos de última voluntad.

Mas, no todo han sido parabienes ante esta medida ni todos se lo han tomado como algo que era necesario y exigible. Así ha sucedido con Carl-Ludwig Thiele, miembro de la directiva del Bundesbank alemán, contrario a la eliminación del billete morado, sospechando que puede ser el primer paso para, progresivamente, ir eliminando el uso del dinero en metálico. Como muy bien ha dicho, “la libertad, a menudo, muere poco a poco”. Y no le falta razón al teutón, pues las grandes operaciones no se realizan ya con el trasiego de bolsas o maletines llenos de billetes, sino con apuntes en cuenta y transferencias de Banco a Banco. Ese deseo de acabar con el dinero en efectivo, contante y sonante, no anida sino en las cabezas de quienes quieren acabar con el último resquicio de libertad que le va quedando al hombre, el cual queda sometido al Ojo del Gran Hermano o al Ojo de Sauron, para acabar dominando el mundo y, por ende apoderarse del alma del ciudadano, cuyos pasos monetarios quedarían grabados para ser utilizados en su contra y, sobremanera, para pagar favores a la Banca, que incrementará hasta el infinito sus balances contables positivos con cargo a las comisiones que generaría la utilización universal del llamado “dinero de plástico” (léanse, tarjeta de crédito y débito, entre otros medios), lo que es tanto como poner al zorro a guardar las gallinas y nos llevaría al interrogante de ¿quién vigilaría al guardián?.

Ahora va a resultar que la culpa del blanqueo de capitales y otros actos delictivos radican en el objeto o medio con el que se comete el delito, o sea, en este caso, en la existencia de los billetes de 500 euros, lo que es tanto como decir que la culpa de los asesinatos y los homicidios radica en la existencia de los cuchillos, las pistolas y las escopetas, sin tener en cuenta que en el primer asesinato que se conoce en la historia de la humanidad, Caín mató a Abel con una quijada de burro. En fin, que las sentencias judiciales recaerán sobre el billete de 500, al que seguramente condenarán a 20 ó 30 años de cárcel, mientras los sujetos del delito(léanse los Bárcenas, los Púnicos, los Gurtelianos, los de la Taula y viceversa, etc, etc.) quedarán libres de culpa y se irán de rositas. ¡Ay, si yo llego a saber esto!.

Nos quieren hacer creer, esta panda de ineptos, que con la desaparición del billete de 500 euros, desaparecerían los delitos a los que el mismo se vincula, como si el que está puesto y dispuesto a defraudar no pudiera utilizar los billetes de 200, o de 100, o de 50, o de 20 o de 10, o de 5, incluso si necesario fuere hasta la moneda de un céntimo de euro. Pero, claro, con esta medida tratan de lavar su mala conciencia generalmente ligada a la actividad ilícita que dicen combatir.

Como señala Juan Manuel de Prada, nos hallamos ante una masa cretinizada, que no se cuestiona nada de nada, aunque le lluevan chuzos de punta, que, en respuesta a preguntas de reporteros, niegan conocer cuál y cómo sea un billete de 500 euros y casi juran y perjuran no haberlo tenido nunca entre sus manos, por el miedo a ser señalados con el dedo y a temer alguna sanción del Ministro de Hacienda, en un remedo de aquel examen que se sacó de la manga Esperanza Aguirre, a los aspirantes a Alcaldes en las últimas elecciones municipales, en el que se les preguntaba a los mismos si habían tenido o tenían cuentas en Suiza, con retintín, y como queriendo pillar en un renuncio a los aspirantes, que con voz cautelosa y temerosa respondían “no, nunca” y añadían no tener en el banco más de 5.000 euros y poseer un coche de hace veinte años.

En fin, pareciera que muerto el billete de 500 euros, muerto el delito (muerto el perro, muerta la rabia), sin caer en la cuenta de que el que ha de delinquir lo hará, a falta de esos billetes tan vilipendiados, con los de 200, 100, 50, etc., e, incluso, si necesario fuere, con moneda a moneda de céntimo de euro.

¡Vaya huerto de melones, y que me perdonen los melones, tenemos plantado en la Unión Europea, de la que, lamentable y desgraciadamente, formamos parte!

MIGUEL ÁNGEL VICENTE MARTÍNEZ

18 DE MAYO DE 2016

Jueves, 12 Mayo 2016 19:16

Día Internacional de la Enfermería

Artículo del consejero de Sanidad con motivo del Día Internacional de la Enfermería

Día Internacional de la Enfermería

En el día de hoy, 12 de mayo, celebramos el Día Internacional de la Enfermería. A partir del recuerdo en esta fecha del nacimiento de Florence Nightingale, considerada "fundadora" de la enfermería moderna, reconocemos el esfuerzo y nos sentimos más que nunca unidos en su trabajo a nuestros profesionales de enfermería.

El lema de este día para este año es: “Las enfermeras: Una fuerza para el cambio – mejorando la capacidad de recuperación de los sistemas de salud”, y si queremos hacer honor a ese lema, no podemos hacer otra cosa sino reforzar la profesión enfermera como motor de cambio y recuperación de un sistema que se ha visto muy afectado por los recortes.

En Castilla-La Mancha hemos sufrido esta situación, y es un orgullo saber que nuestro sistema esta soportado por unos profesionales de enfermería comprometidos, que se sienten parte inherente y defienden nuestro Sistema Público de Salud.

Debemos seguir apostando y reconociendo el desarrollo profesional y laboral del colectivo, pero sin poner zancadillas a las funciones que tienen atribuidas. Como el Real Decreto de prescripción enfermera, que deja limitada la protección de nuestros profesionales de enfermería en su trabajo diario. La mayoría de los Consejeros de Sanidad hemos reclamado en el Consejo Interterritorial de Salud la derogación de este Real Decreto, y vamos a seguir denunciando su aplicación y protegiendo jurídicamente a nuestros profesionales sanitarios.

En Castilla-La Mancha, además, la suspensión de la jornada de 35 horas, un derecho histórico de los trabajadores públicos, resultado del recurso del Gobierno central, afectará significativamente a los profesionales de enfermería. No obstante, estamos negociando con los representantes de los trabajadores de modo que se busque el menor impacto posible en los profesionales del sector sanitario, y con la garantía de que no se despedirá a los sanitarios contratados por la implantación de la jornada de 35 horas.

Evidentemente queda mucho por hacer y reparar, pero vamos a asumir ese compromiso de mejorar la profesión enfermera en nuestra región. Porque entendemos la importancia fundamental de vuestro papel. Porque la sociedad necesita ese componente humano y profesional que está intrínsecamente ligado a la profesión enfermera.

Sería estupendo que hoy todos pudiéramos experimentar y sentirnos un profesional de enfermería, aunque fuera solo por unas horas, por un día. Descubrir cómo cuidan de sus pacientes con una profesionalidad y un trato envidiables. Conocer cómo mantienen un estrecho contacto con ellos, pues no sólo los atienden en sus consultas, sino que se desplazan periódicamente a sus hogares para prestar cuidados sanitarios y participan también en la organización de grupos de educación para la salud y autocuidados, dirigidos principalmente a nuestros mayores, mujeres y niños.

Así, a su labor estrictamente profesional se suma el trato digno y humano con el que cuidan a sus pacientes, como si del primero se tratara. Todo ello propicia una complicidad única entre ambos.

Es una suerte saber que estáis allí, proporcionando el equilibrio necesario a pacientes y familiares entre la transmisión de valores humanos y los cuidados asistenciales. Al asistir en el parto o en pediatría, en atención primaria, ante emergencias, en el triaje de urgencias, en el quirófano, en planta, al atender a nuestros mayores, o también atendiendo y apoyando, a pesar del riesgo profesional, a las personas a las que les fue arrebatado su derecho a la sanidad universal debido a su condición irregular. Por todo ello y mucho más, nos sentimos en deuda y nos acordamos de las y los profesionales de enfermería en este vuestro día.

 

Jesús Fernández Sanz

Consejero de Sanidad de Castilla-La Mancha

 

Miércoles, 11 Mayo 2016 15:58

Cien años de Don Camilo

Artículo de opinión del presidente de Castilla- La Mancha con motivo del centenario del nacimiento de Camilo José Cela

Cien años de Don Camilo

Este 11 de mayo celebramos el centenario del nacimiento de Camilo José Cela, que viene a coincidir con el del nacimiento de Buero Vallejo, y con el  IV Centenario de la Muerte de Cervantes.

Resulta fácil entender que Castilla-La Mancha celebre el Centenario de un autor nacido en nuestra tierra que figura por derecho propio en la Historia de la Literatura Española como Buero Vallejo. Son autores que a pesar de trascender a nivel internacional, siempre mantuvieron conexión con su tierra natal, y es motivo de especial orgullo para ésta. No cabe por tanto más que aplaudir y apoyar el esfuerzo de Guadalajara por recordarnos que pese a la potencia universal del Centenario de Cervantes, hay autores como Buero Vallejo que merecen brillar con luz propia.

En el caso de Camilo José Cela, alcarreño de adopción, no podemos menos que establecer interesantes paralelismos con Cervantes para entender la importancia que para Castilla-La Mancha tiene su Viaje a La Alcarria, y por qué no debemos dejar que pase de largo esta efeméride, citándonos además el 9 de marzo de 2018 o 2023, fechas en que se celebrarán 70 y 75 años respectivamente de la publicación del libro.

En su Viaje a La Alcarria alcanza Cela el máximo nivel jamás conseguido por nadie, y nunca superado, en el género del libro de viajes. La elección de una región empobrecida, la capacidad para retratar tipos y paisajes, la recuperación y profusión de términos y expresiones castellanas todavía en uso y que los escritores de la época daban por superados, la rápida repercusión de la misma que revitalizó un género de éxito en el siglo anterior, desnudándolo de romanticismo ansioso de aventura para centrar la búsqueda del héroe en el vivir cotidiano del ciudadano rural  de la época… y, en definitiva, en poner a una comarca olvidada en el centro de atención mundial, dotándola de una identidad y una referencia universal, son elementos suficientes para entender por qué Cela resulta de una importancia capital para Castilla-La Mancha y, sobre todo, para La Alcarria, un país de extraordinaria belleza que comparten Guadalajara y Cuenca.

En demasiadas ocasiones, la huella artística resulta primordial para entender, conocer y reflexionar de dónde venimos como comunidad, como país. Es imposible entender la Historia de España sin los retratos y las composiciones de Velázquez, El Greco o Goya; sin el Romancero, el Quijote, la poesía de Quevedo o la generación del 98. Cada autor comprometido con su época deja testimonio de algo más que los datos del historiador, y muchas veces ayudan a comprender el sentido de los mismos.

Cela retrató la España de posguerra con maestría y con valentía. Su Familia de Pascual Duarte, ofrece una visión descarnada de una España negra que aún pervive, y en La Colmena o Café de Artistas retrata una sociedad burguesa en la que sobrevive una bohemia, unidas ambas por la tradicional manera española de sobrellevar la pobreza, entre pícara y resignada. Finalmente, con Viaje a La Alcarria, Cela profundiza en la otra España, la alejada de la violencia y de la modernidad, anclada en un pasado glorioso retratado en sus monumentos, y dibujada por un paisaje tan hermoso como duro, que como La Mancha, esconde tras una fotografía árida, inmensos espacios naturales de belleza singular y única.

Por eso Cela, que fijó al final residencia en la Guadalajara donde siempre se sintió bien recibido y más integrado, es icono de esta tierra, y este 11 de mayo merece su espacio propio en un año tan plagado de efemérides por todas partes.

Y merece, sobre todo, una relectura de ese Viaje a La Alcarria que, sin duda, querremos inmediatamente emular.

Emiliano García-Page Sánchez

Presidente de Castilla-La Mancha

Miércoles, 11 Mayo 2016 06:02

El billete de 500 (I)

Según uno de nuestros más reputados y expresivos refranes que integran el refranero español, a la vez, tan certero, como puñetero, “muerto el perro, muerta la rabia”. Así parece ser el parecer, valga la redundancia, de la inmensa mayoría de nuestros políticos europeos, que, al igual que sucede en los Parlamentos de los países miembros de la Unión Europea, sólo se dedican a calentar la poltrona, en la que ufanamente asientan su antifonario, y cuya pérdida les suele costar un trauma de esos de aúpa, de esos que necesitan terapia psicológica, cuando no psiquiátrica, pues se agarran al mismo con algo más que pegamento Imedio y desplazarlos del escaño suele costar Dios y Ayuda. Pues bien, dichos individuos pegados al escaño, como aquel hombre pegado a una nariz, según el soneto de Francisco de Quevedo y Villegas, creen haber descubierto poco menos que la pólvora, el remedio para acabar con el mal dicho, la rabia, matando al perro, como suele ocurrir cuando les pintan bastos derivada de la investigación de los periodistas, que suelen matar al mensajero, mas para ello debieran matar a todos los perros del mundanal mundo o del mundo mundial, que tanto monta, monta tanto, Isabel como Fernando, y, aún así, tampoco acabarían con la rabia, pues bien sabemos que existen otros muchos mamíferos aptos para su contracción y su subsiguiente contagio.

Pero, el que no quiere ver, no ve, aunque no necesite gafas ni para cerca, ni para de lejos, y, además, el que no se consuela es porque no quiere, o mal de muchos, consuelo de tontos, y, así, de esta manera y guisa, asistimos un día sí y otro también al gran espectáculo del mundo, que ya no es el del circo propiamente dicho, aún más desde que se está prohibiendo la exhibición de animales en sus funciones, sino que lo es el que montan nuestros gerifaltes, sin cortarse un pelo y sin resquicio alguno de vergüenza torera.

Ya, por fin, respiran algunos, el Banco Central Europeo, el banco de Mario Draghi, tomó la decisión tan esperada y acordó dejar de imprimir billetes de euros con un facial de 500 del ala, o sean, de 83.193 pesetas, que algunos llaman antiguas, y que no son ni antiguas ni modernas, sino que son la moneda que se ha venido utilizando en este país, aún hoy, a duras penas, llamado España, desde el año 1.869, fecha de impresión de la primera peseta en nuestro país y que ha estado vigente como moneda de cambio entre los españoles hasta el día Uno de Enero del año 2.002, fecha en que España se integró en la llamada zona euro o eurozona, hasta cuya efemérides gozó de plena salud y constituyó una de las llamadas “señas de identidad” de un país, junto con el idioma y la bandera (y si se quiere, en menor medida, el escudo y el himno nacional), que hacen que un país sea reconocido y, a veces, temido, en el concierto internacional, como exponentes de la plena soberanía del país en cuestión, y cuya pérdida supone la pérdida total o una parte importante, de esa soberanía puesta en manos de quienes no buscan sino el bien propio a costa de los ilusos que, como sucede en el cuento, a la vista de una zanahoria el burro corre y corre detrás sin alcanzarla jamás, pero que nos llena de ilusión falsa y efímera y nos convierte en súbditos de quienes nuestro bien común les importa una higa y así nos luce el pelo, con la troika europea, a cuya cabeza se ha situado la nueva cancillera alemana, Ángela Merkel, a fecha de hoy bastante caída en desgracia y a la que se le vio el plumero en el tema de la inmigración siria, que tras convertirse en la adalid y la recepcionista de todos para Alemania, ha sido la inspiradora de cerrar las fronteras y dirigir a los inmigrantes hacia Turquía, poniendo precio al país que no los quiera ver ni en pintura, a razón de 250.000 euros por cabeza, en un remedo de aquellas treinta monedas con las que Judas Iscariote vendió a Jesucristo a los Judíos y que acabó con su crucifixión en el Gólgota entre dos ladrones comunes. No obstante, hubo un período de tiempo de convivencia de la peseta y el euro, y aún no es extraño hoy en día, que algunos comercios anuncien, de vez en vez, que en los mismos se puede pagar en pesetas, con objeto de que los españoles tengamos la oportunidad de desprendernos de las que guardamos en el cajón de la abuela o aquellas que atesoramos y escondimos bajo el colchón, porque no veíamos clara esa renuncia a tal signo de identidad, y al día de la fecha, se calcula que aún existen unos 1.664 millones de euros en pesetas en poder de los ciudadanos españoles, esperando el despertar del sueño de los justos. Y es que la entrada en el euro supuso, de inmediato, la subida de los precios al doble y la general carestía de la vida, como han puesto de manifiesto voces autorizadas, lo que nos impulsó a una de las mayores crisis  que se recuerdan en la historia de la humanidad, si no es la primera o la madre de todas las crisis, cuyas consecuencias se han hecho recaer sobre las espaldas del pueblo de a pie, sobre las que se ha dejado caer todo el peso de la misma, con unos recortes, ajustes y pérdidas de derechos, que han mermado en su centro de flotación, si es que no han acabado con el llamado pomposamente “Estado de Bienestar”, mientras los principales culpables, enrolados fundamentalmente, en la clase política dirigente, se han ido y siguen yéndose de rositas, mientas el pueblo llano ha sido sumido en la miseria, en la pobreza, en el horror y en el espanto, cuando no se ha propiciado el final de su vida, pues no en vano los suicidios ante la desesperada situación han estado y están a la orden del día (aunque por la autoridad competente se quieran silenciar), y como recientemente, ha puesto de manifiesto un estudio publicado por la Fundación BBVA y el Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (Ivie) la crisis ha expulsado de la clase media, que era la que sustentaba la columna vertebral de la economía del Estado, a tres millones, al menos, de españoles, y la renta disponible por hogar se hundió un 20% entre los años 2.007 y 2.013, y el desempleo y la precariedad explican el 75% del aumento de la desigualdad. Pero, para la clase dirigente, esa clase inepta, inútil, rapaz y torticera, España va como una locomotora, dicho vulgarmente de puta madre, y en este país han vuelto a atarse los perros con longaniza, al menos los perros que no acaben siendo exterminados para acabar con la rabia, y así, como botón de muestra, España condona a Cuba 1.492 millones de euros de deuda y aplaza el pago de otros 750 millones, que veremos si no siguen la misma suerte antedicha, y el Presidente del Gobierno, en funciones, Don Mariano Rajoy Brey, a la sazón, aún titular del Registro de la Propiedad de Santa Pola, cuya silla le sigue calentando, desde hace más de treinta años, un sustituto de Elche, ha entregado la medalla de oro al mérito en el trabajo, entre otros, conforme a la propuesta formulada por la Ministra de Empleo, Fátima Báñez, a Cándido Méndez, Secretario General de la UGT desde 1.994 hasta el pasado mes de marzo, y el Papa Francisco I, en el acto celebrado en Roma el pasado viernes 7 de este mes, en que recibió el Premio Carlomagno 2.016, por su contribución a la Paz Mundial y a la Unión del Viejo Continente, en presencia de los grandes líderes europeos, entre otros, los presidentes del Parlamento Europeo, del Consejo de la UE y de la Comisión Europea, respectivamente, Martin Schulz, Donald Tusk y Jean-Claude Juncker, y la mujer más poderosa (ahora en declive) del continente, la cancillera Ángela Merkel, así como ante el monarca español Felipe VI, exhaló un lamento, de esos que recorren eléctricamente el cuerpo de los pies a la cabeza o viceversa, “¿QUÉ TE HA PASADO EUROPA?”, sin que ninguno de los presentes se sintiera aludido y menos concernido por tan flamante, directa y acongojante, exclamación. Allí, nadie se sintió repito, aludido, dicen las crónicas y todos miraron para otro lado, cerrando los ojos a la inmediata desgraciada realidad en que se haya sumida Europa y, por ende, España.

  MIGUEL-ÁNGEL VICENTE MARTÍNEZ

11 de mayo de 2016

 

 

Miércoles, 27 Abril 2016 06:21

La corrupción

Es el tema de moda, sobre ella se escribe y se suceden programas monográficos televisivos, radiofónicos e innumerables tertulias, con voces y opiniones pontificantes y poco menos que “ex cathedra”, en los que se aborda este tema y se trata de analizarlo y de buscar la raíz y las razones de su existencia. Acaso, deberíamos recordar aquella frase con que Hobbes definía al “hombre”: “homo homini lupus est”, el hombre es un lobo para el hombre, que se muestra en su animalidad salvaje y que, por avaricia, sin escrúpulo alguno, apetece lo ajeno y para conseguirlo, a veces, es capaz de pasar por encima del cadáver de su propio padre.

Realmente, en este país, aún hoy, a duras penas, llamado España, bien podría decirse que la corrupción ha tomado carta de naturaleza y que ha arraigado, prácticamente, en todos los estadios de la sociedad, y ya, en realidad, nadie se escandaliza cuando salta a la palestra, en los medios de comunicación, la última, cada vez más sofisticada y más impensable e inesperada, por los sujetos actores de la misma y por la forma en que se ha llevado a cabo. Nadie se sorprende ya, aun cuando la nueva noticia sobre la corrupción afecte a las más altas instituciones del Estado e individuos que el día anterior se ponían como ejemplo de honradez y limpieza denostando a quienes se dejan llevar por el camino fácil y goloso del trinque, a veces, a pecho descubierto, y quedando en bragas cuando son pillados in fraganti formando parte de esa lacra social que ellos ponían a caer de un burro. Y lo más sorprendente es que ninguno de esos sujetos atrapados en su propia tela de araña por la avaricia y la soberbia, enrojece y se siente culpable, antes bien, con un morro que se lo pisan, proclaman su inocencia, de principio al fin, atacan a quienes les han descubierto y se creen víctimas de una confabulación judeo-masónica programada y propiciada por quienes creen ser sus enemigos para acabar con la presunta  brillante carrera en este o aquel puesto o cargo que ocupen en la sociedad.

Pero, lo cierto, es que, en verdad, lo que sale a relucir no es sino la punta del iceberg, del que dicen esconde bajo las aguas nueve veces la altura de lo que deja ver sobre las mismas, así que si multiplicamos la cifra puede llegar a ser escandalosa, de órdago a la grande y a la chica simultáneamente. Mas, como he dicho anteriormente, parece que la enfermedad se ha hecho crónica y nadie parece darle ya más importancia a lo que, un día sí y otro también, amanece sobre nuestros ojos, quizás porque las consecuencias que conllevan las prácticas corruptas, por lo general, acaban en agua de borrajas, o sea, sin consecuencias, valga la redundancia, para los interfectos y concernidos, dejando a la ciudadanía de a pie con cara de tontos, y con un palmo de narices y sobre todo prendida de una impotencia desmoralizadora y lamentable, que acaba haciéndole pasar del caso y dedicarse cada cual a lo suyo, que no es poco, cuando sobre todo concierne al asunto de la sobrevivencia y a la preocupación de saber si llegaremos o no a fin de mes.

La última ha sido la presunta trama concertada entre el pseudo sindicato llamado “Manos Limpias” y la organización sin ánimo de lucro y en defensa de los consumidores y usuarios bancarios “Ausbanc”, con sus cabezas de serie al frente: Miguel Bernad y Luis Pineda, respectivamente, o viceversa, que, al parecer, tanto monta, monta tanto, Isabel como Fernando, los cuales habían pergeñado un sistema para su enriquecimiento ilícito, mediante el chantaje y la extorsión, a las entidades financieras con carácter general y no financieras, como se ha puesto de manifiesto con la pretensión de cobrar tres millones de euros del entorno de la Infanta de España, Cristina, a cambio de retirar la acusación popular que el indicado sindicato ejerce contra la misma en el llamado caso “Nóos”, que viene ventilándose en la Audiencia de Palma de Mallorca, tal como denunció a la autoridad judicial el primer espada de los Abogados defensores de la Infanta, Miquel Roca y Junyent, contra la que, como su propio nombre indica (Roca) se dieron de bruces quienes pretendían hacer el negocio del siglo a espaldas de la legalidad vigente, haciendo un corte de mangas a la justicia y a la sociedad en general, porque habría que haber visto cuáles hubieran sido los motivos y razones alegados por la acusación popular para, tras la pertinaz lucha en pos de lograr la imputación de la Infanta y su comparecencia ante la justicia sentada en el banquillo, de repente y por arte de birlibirloque, hubieran desistido de su empeño. Desde luego, habría sido interesante haber presenciado este final de película, que hubiera puesto de relieve la enorme cara dura y sinvergonzonería de quienes se esconden bajo la faz de la justicia y la impoluta honradez, ejerciendo de justicieros, en un redivivo de los Batman, Jabatos, Guerreros del Antifaz y Capitanes Trueno, entre otros.

Y es que en esta España corrupta por los cuatro puntos cardinales, en la que Dios no encontraría siquiera un solo hombre honrado, a fin de evitarle el destino que le infligió a Sodoma y Gomorra, a las que aniquiló bajo una lluvia de fuego que no dejó piedra sobre piedra, el mal ha sentado cátedra. Y hasta tal punto hemos llegado, en grado de corrupción y degradación, que encajaría perfectamente aquella admonición de Jesucristo a los fariseos que se disponían a apedrear a una adúltera: “El que esté libre de pecado, que tire la primera piedra”. En esta España, repito, corrupta,  ¿alguien podría tirar esa primera piedra?.

Ahora salen a la palestra quienes, por acción u omisión, sabían o, al menos, intuían lo que se escondía bajo esas siglas de misión contra el mal: ¡Manos Limpias y Ausbanc! ¡la madre que los parió! Según todos los indicios, sepulcros blanqueados por fuera, pero negros y llenos de podredumbre por dentro.

Ahora, que se ha descubierto y ha salido a la luz del día el desaguisado, todos los actores concernidos entonan el “mea culpa” y se rasgan las vestiduras, cuando callaron como putos sobre lo que, al parecer, era un secreto a voces, tal como se ha expresado en el reciente XXIII Encuentro del Sector Financiero de ABC.

Ahora, la Presidenta de la Comisión Nacional del Mercado de Valores, Elvira Rodríguez, extrañada, declara que “no me sorprende el caso”, y Manuel Pardos, Presidente de Adicae, manifiesta “que Ausbanc era un entramado de extorsión se sabe desde hace veinte años, lo que nadie tenía eran pruebas”. Malas excusas o excusas de cobardes, porque las pruebas existían, tal como se deduce de las denuncias llevadas a cabo por el Presidente de CreditServices, Javier López, cuyas denuncias se archivaron y, además, fue condenado a pagarle una indemnización millonaria a Luis Pineda por llamarle extorsionador. Así que, ahora, menos lobos, y es que en este tipo de casos se reproduce la misma situación de los abusos sexuales a menores dentro de la propia familia, que suelen ser callados por las propias familias, y así nos luce el pelo. Aquí, salvo Javier López, nadie tuvo el valor de iniciar acciones legales, siquiera una investigación, para haber acabado hace veinte años, cuando se dice empezaron a cometerse los hechos delictivos, dejando solo al que se atrevió a desvelar el velo.

Ahí queda para el análisis ese Foro de la Justicia, que periódicamente organizaba Luis Pineda, con el fin de asegurarse la confianza de jueces, magistrados y fiscales a los que invitaba (y pagaba) por sus ponencias, a fin de intentar revestirse de la apariencia de una posible justicia a la carta, con la finalidad de ver facilitada la extorsión a las entidades financieras, las cuales han dejado de pagar a Ausbanc sus inserciones publicitarias en las revistas de dicha organización, salvo, de entre los grandes bancos, el BBVA, que, al parecer, no tragó el anzuelo ni se sometió a la extorsión.

En definitiva, todos, o casi todos, callaron y tragaron, lavándose las manos como Poncio Pilatos ante Jesucristo. Así, repito, nos luce el pelo.

MIGUEL-ANGEL VICENTE MARTINEZ

27 de abril de 2016

Lunes, 25 Abril 2016 16:47

30 años de la Ley General de Sanidad

Artículo de opinión del consejero de Sanidad con motivo de los 30 años de la Ley General de Sanidad, hoy 25 de abril

30 años de la Ley General de Sanidad: Mucho que celebrar, mucho que defender

Con el legado del ministro Ernest Lluch en la memoria, la celebración de estos 30 años debe estar revestida de una labor pedagógica que parte de hacer extensivo el reconocimiento a la ciudadanía de la Ley General de Sanidad, como uno de los momentos más importantes en la historia de la democracia en España y de la construcción del Estado de Bienestar que disfrutamos.

En primer lugar y como mayor logro, porque esta Ley permitía dar una amplia cobertura legal y política a lo estipulado en el artículo 43 de la Constitución Española en cuanto al reconocimiento del derecho a la protección de la salud. Se desterraba todo planteamiento de tipo caritativo y por el contrario, se reconocía legalmente el derecho fundamental a la salud establecido en nuestra norma jurídica suprema.

A partir de este principio irrenunciable, la Ley General de Sanidad dio forma al Sistema Nacional de Salud, definido como el conjunto de los servicios de salud de la Administración del Estado y de las comunidades autónomas “convenientemente coordinados”.

Además, la Ley General de Sanidad nace como un elemento fundamental en la búsqueda y consecución de la justicia social. Este objetivo, tan necesario en la construcción de nuestro Estado democrático durante los años de la transición, también sería una respuesta al  mandato constitucional de protección de la salud como un elemento básico del bienestar individual y la propia justicia social.

Los fines previstos en la Ley se consiguieron mediante el establecimiento de un Sistema de Salud de cobertura universal, público, de calidad, acceso gratuito y coordinado, y en donde surgen como valores fundamentales la equidad y la financiación solidaria basada en impuestos.

Y es en estos aspectos de equidad y solidaridad, donde debemos detenernos para entender mejor la importancia de la Ley General de Sanidad. En su artículo 3, la Ley General de Sanidad nos explica que “la política de salud estará orientada a la superación de los desequilibrios territoriales y sociales”, y esta explicación no hace sino trasladarnos al momento presente y a los diferentes desafíos que enfrenta el Sistema Nacional de Salud en la actualidad.

Hay que recordar también que a partir de la Ley General de Sanidad, y como fruto de la culminación del traspaso de competencias en materia de sanidad del Estado a las comunidades autónomas en el año 2002, se elabora en el año 2003 la Ley de Calidad y Cohesión del Sistema Nacional de Salud que dotó al Fondo de Cohesión Sanitaria de unas finalidades y presupuesto que servirían para corregir desigualdades y asegurar la cohe¬sión sanitaria.

“Un desafío a enfrentar”

No obstante, muchos de los principios expresados en el articulado de la Ley General de Seguridad han dejado de ser efectivos y de aplicación en los últimos años. Bajo la excusa de la crisis económica, el propio Fondo de Cohesión Sanitaria ha sufrido una continua pérdida de peso presupuestario hasta llegar a su reciente desaparición de los Presupuestos Generales del Estado de 2016.

Esta situación está debilitando la relación y la capacidad de cooperación y coordinación que tienen entre sí los diferentes servicios sanitarios públicos en todo el territorio español. Además, estos recortes ponen en peligro el propio objetivo por el que se estableció este Fondo, que no es otro que de garantizar la igualdad de acceso a estos servicios públicos por parte de los ciudadanos.

Al contrario, esa búsqueda de la equidad se está transformando en una fragmentación y en el establecimiento de unas “barreras sanitarias” entre comunidades autónomas, que no hacen otra cosa sino debilitar los pilares sobre los que está construido nuestro Sistema Nacional de Salud y que eran los inicialmente establecidos por la Ley General de Sanidad.

Por desgracia, hablar de una efeméride positiva como la de hace 30 años con la promulgación de la Ley General de Sanidad, también nos debe trasladar a una efeméride negativa que con estas mismas fechas se dio hace cuatro años. Y es que el 20 de abril de 2012 entró en vigor el Real Decreto-ley 16/2012, de medidas urgentes para garantizar la sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud y mejorar la calidad y seguridad de sus prestaciones.

Esta ley supuso un auténtico golpe en la línea de flotación de nuestro Sistema Nacional de Salud. Los valores de equidad, solidaridad y universalidad quedaban en suspenso con este Real Decreto, expulsando de la atención sanitaria a más de ochocientas mil personas, además de establecer barreras económicas y copagos a la atención sanitaria y farmacéutica.

Con estas acciones se han roto, o al menos se ha intentado romper, todos los consensos existentes entre administraciones, ciudadanos y profesionales, y que datan precisamente de los años en que se promulgó la Ley General de Sanidad.

Además, se ha hecho recaer el peso de la crisis económica justo sobre aquellos que más la sufren, los colectivos más pobres y vulnerables, mujeres, niños, mayores, desempleados o inmigrantes. En un momento en que las fortalezas del Sistema Nacional de Salud se hacían más necesarias para hacer frente a las consecuencias de la crisis y ser garante de la cohesión social y la solidaridad, hemos sido testigos de un debilitamiento del mismo para ahondar en las desigualdades y en el aumento de la fragmentación en nuestra sociedad.

Algunas voces, equivocadas en mi opinión, han llamado a la importancia de la recentralización del Sistema de Salud como respuesta a los desafíos existentes. Nada más lejos de la realidad, visto lo visto.

La descentralización de los servicios sanitarios es una de las principales características del Sistema Nacional de Salud y ha servido, sin duda alguna, para acercar las prestaciones asistenciales a los ciudadanos, siendo esta característica compatible con los principios de equidad, de solidaridad, de coordinación y de cohesión del conjunto del sistema.

Del mismo modo, han sido los gobiernos de las comunidades autónomas, como el de Castilla-La Mancha, los que han adoptado medidas inmediatas para paliar el deterioro y las medidas retrógradas que venían dictadas desde instancias superiores. No nos vamos a cansar de demandar al Ministerio de Sanidad que convoque al Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud, (tal y como escribo a fecha de hoy una carta al Ministro de Sanidad), para dar contenido presupuestario al Fondo de Cohesión Sanitaria.

Del mismo modo, se ha puesto en marcha en Castilla-La Mancha una tarjeta que permite la asistencia sanitaria pública para aquellas personas extranjeras que residan en Castilla-La Mancha de forma "irregular", y a las que injustamente se les había privado de la asistencia sanitaria. Igualmente, en los próximos días en Castilla-La Mancha se va a poner fin al exceso de copago farmacéutico del que se venían haciendo cargo los pensionistas.

Pero han sido también los profesionales y los propios ciudadanos los que con su compromiso, han denunciado y opuesto a estas medidas regresivas. Son muchos los profesionales de nuestro sistema sanitario los que han denunciado estas situaciones y han buscado soluciones para evitar los efectos más graves que sobre las personas tiene la desprotección sanitaria.

“Celebramos para reforzar nuestro compromiso con la Sanidad Pública”

Hay mucho que celebrar, porque el camino ha sido largo y fructífero en estos 30 años. Pero también hay mucho que demandar. Este 25 de abril de 2016 debe ser un punto de inflexión en  esa batalla por defender nuestro Sistema Nacional de Salud y los principios que en su momento inspiraron la Ley General de Sanidad. 

Debemos insistir en el blindaje de la sanidad, considerándola ante todo como un derecho público reflejado en la Constitución, tal y como ha demandado el Presidente del Gobierno regional Emiliano García-Page. Ello implica también el establecimiento de mecanismos que garanticen su financiación y se eviten recortes como los sufridos en los últimos años.

Y eso pasa también por el establecimiento y el refuerzo de las estructuras de gobernanza y cooperación entre autonomías. Debemos dar mayor contenido al Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud, haciendo de este foro un garante de los valores y principios de equidad, calidad, carácter público o universalidad de nuestro Sistema.

Pero sobre todo celebrar estos 30 años debe ser un motivo para mirar al futuro con altura de miras. Reforcemos estos valores tan necesarios para poder enfrentar los desafíos que se nos presentan, como el aumento de la cronicidad y los necesarios recursos para enfrentarla, la humanización de la asistencia sanitaria, la disposición de recursos para la renovación tecnológica, o la importancia del desarrollo profesional, la investigación o la transformación de los procesos asistenciales.

Hoy se cumplen 30 años de la Ley General de Sanidad; es un éxito haber llegado hasta aquí y poder disfrutar de uno de los Sistemas de Salud más avanzados del mundo, pero no nos quedemos en la mera efeméride. Trabajemos y luchemos por mejorar y hacer extensivos a toda la ciudadanía los valores y principios sobre los que se sustenta nuestro Sistema de Salud. Todos los días. No habrá mejor celebración.  

Domingo, 17 Abril 2016 13:42

El asesino invisible llamado amianto

Artículo de opinión de José Mª Martín de Madrid, trabajador jubilado de Uralita en Alcázar de San Juan, que fue miembro del Comité de Empresa.

El pasado 20 de marzo fallecía víctima del amianto un trabajador de 62 años, ya jubilado, por mesiotelioma plural consecuencia de la exposición a este cancerígeno. Electricista de profesión, trabajó durante 36 años en Uralita Sistemas de Tubería de Alcázar de San Juan, más de 28 de ellos en contacto con el amianto.

El amianto, el asesino invisible, se ha cobrado una víctima más en nuestra región. Consecuencia de mesiotelioma plural provocado por la exposición al amianto, fallecía el pasado 20 de marzo un trabajador de 62 años, ya jubilado, de Uralita Sistemas de Tuberías de Alcázar de San Juan (Ciudad Real).

Electricista de profesión, hasta su despido por ERE en mayo de 2012 trabajó durante 36 años en esta empresa, 28 de ellos en la fabricación de tubería con amianto, hasta su prohibición en 2002 por la legislación española por ser cancerígeno; más los dos años que duró el desamiantado en la nave.

Tras casi media vida trabajando con el amianto, el pasado 4 de febrero le diagnosticaron un mesotelioma pleural, un tipo de cáncer específico relacionado con la exposición al amianto. Un jarro de agua fría para él, para su familia y para todos los que le conocíamos. Un mes y medio más tarde el amianto nos lo arrebató. A él y a tantos otros trabajadores y trabajadoras que, sin conocer las nefastas consecuencias que estaban por venir, estuvieron día a día en contacto con este cancerígeno.

Y no podemos olvidarnos de sus familias, de sus parejas, de sus hijos e hijas, que también estuvieron en contacto con el amianto, pues en la ropa de trabajo que llevaban a casa iba impregnado polvo de esta maldita sustancia.

A los pocos días de ser diagnosticado, se solicitó al Instituto Nacional de la Seguridad Social que se reconociera el origen laboral de su enfermedad. A fecha de hoy, lamentablemente no tenemos contestación al respecto. La mutua MIDAT Ciclos y la empresa Uralita Sistemas de Tubería, citados para la conciliación el pasado 8 de marzo, en el Servicio de Mediación y Arbitraje de Conciliación de Ciudad Real sobre declaración de enfermedad profesional, no se presentaron, eludiendo así su responsabilidad.

¿Cómo puede ser posible que un trabajador jubilado diagnosticado con un mesiotelioma pleural, enfermedad reconocida en el cuadro de enfermedades profesionales, tenga que mendigar un derecho reconocido y desgraciadamente para él y su familia justificado? No es de recibo que los organismos competentes, el INSS, la mutua y la empresa inhiban cualquier responsabilidad al respecto. Es de justicia con la familia, para evitar mayor sufrimiento al que ya están padeciendo por la muerte, reconocer que ha sido consecuencia de una enfermedad profesional. Lamentablemente este reconocimiento llega en demasiadas ocasiones cuando la persona ya ha fallecido.

Ya han pasado 14 años desde que en nuestro país el amianto fuera prohibido, pero sigue estando entre nosotros, instalado en edificios, viviendas, instalaciones industriales, escuelas, hospitales, edificios públicos. El amianto se utilizó de forma abundante en todos los sectores y a lo largo del tiempo, dadas sus propiedades aislantes, mecánicas, químicas, térmicas y por su bajo coste.

El amianto puede producir graves enfermedades, algunas de ellas pasado mucho tiempo desde la exposición, hasta 30 años después: problemas pulmonares (asbestosis, placas pleurales), alteraciones cardiacas y gastrointestinales. También puede provocar cáncer de pulmón y mesoteliomas pleurales (son cánceres específicamente relacionados con el amianto), peritoneales o pericárdicos, cáncer de laringe, riñón, mama, etc.

En muchas ocasiones un mejor desenlace de las enfermedades relacionadas a la exposición al amianto se debe a un abordaje de éstas en los estados más incipientes. Por ello, es muy importante que ante la certeza o la duda de haber podido estado en contacto con este cancerígeno se acuda al centro de salud pidiendo ser incluido en el “Programa de salud de los trabajadores y trabajadoras post-expuestos al amianto”, en funcionamiento desde 2003.

Así lo recomendamos desde CCOO, que a través de su Federación de Pensionistas, tiene puesta en marcha la campaña “Controlando el amianto envejeceremos más activamente” en la que animamos a las personas que hayan o puedan haber estado en contacto con amianto a pedir su inclusión en el citado programa de salud.

Y reclamamos que todas las patologías por la exposición al amianto en el centro de trabajo sean reconocidas como contingencia profesional (enfermedad profesional o accidente de trabajo), así como la creación de un fondo de compensación para las víctimas.

El amianto, ese enemigo, ese asesino invisible, va a seguir estando detrás de muchas muertes en los próximos años. Según algunos estudios realizados, se estima que hasta 2040 siga el goteo de muertes pese a la prohibición del amianto hace ya catorce años, o que entre 2016 y 2020 se produzca más de 1.300 muertes.

La trágica herencia del amianto seguirá dejando víctimas, como el compañero recientemente fallecido.

Viernes, 01 Abril 2016 17:26

Una sociedad incluyente

Comprender, aceptar y crecer juntos

Hoy, 2 de abril, conmemoramos el Día Mundial del Autismo. Fue la Asamblea General de las Naciones Unidas la que, en 2007, preocupada por la prevalencia del autismo en todas las regiones del mundo, declaró por unanimidad este día como el Día Mundial de Concienciación del Autismo, instando a sus estados miembros y la sociedad civil, incluidas las organizaciones no gubernamentales y el sector privado, al fomento de medidas que posibilitasen la toma de conciencia, a través de la sociedad, sobre los niños y niñas con autismo.

Desde hace varios años el autismo ha tomado un alto grado de relevancia en nuestra sociedad, y los medios de comunicación tomaron este aspecto para poder cooperar en la lucha de miles de padres y madres alrededor del mundo, produciendo películas, entrevistas, notas y artículos sobre autismo. Aún podemos recordar la película “Rain Man” dirigida por Barry Levinson, esta película fue un primer acercamiento de un medio de comunicación, como lo es el cine, a la sociedad, generando un gran impacto por aquel entonces.

Inclusión, tolerancia y respeto son valores que repercuten directamente en nuestra sociedad, siendo responsabilidad de todos su buen funcionamiento.

Como presidente de Castilla-La Mancha sólo puedo garantizar todo el esfuerzo y trabajo que nos permita que, en un futuro próximo, podamos celebrar el Día Mundial del Autismo sin tener que aludir a la necesidad de la concienciación.

Los derechos, las perspectivas y el bienestar de las personas con autismo, y de todas las personas con discapacidad, son parte integrante de mi compromiso con Castilla-La Mancha, un compromiso de no dejar a nadie atrás.

Aprovecho este Día para felicitar y reconocer el trabajo de todas las asociaciones,  a sus responsables, a sus profesionales y a todo el personal voluntario del mundo de la discapacidad.

Si las Naciones Unidas se felicitan de promover el movimiento de concienciación sobre el autismo en buena parte del mundo, Castilla-La Mancha tiene el importante reto de enorgullecerse por lograr una sociedad inclusiva donde las personas con autismo sean esenciales para su desarrollo.

Conocer es comprender, comprender es aceptar, aceptar es crecer.

Artículo de opinión del presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, con motivo del Día Mundial del Autismo, el 2 de abril

Emiliano García-Page

Presidente de Castilla-La Mancha

Miércoles, 30 Marzo 2016 06:53

Mi reino no es de este mundo

 “Entonces Pilato entró de nuevo al pretorio y llamó a Jesús y le dijo: “¿Eres tú el Rey de los Judíos? Respondió Jesús: “¿Dices eso por tu cuenta, o es que otros te lo han dicho de mí?” Pilato respondió: “¿Es que yo soy Judío? Tu pueblo y los sumos sacerdotes te han entregado a mí. ¿Qué has hecho? Respondió Jesús: Mi Reino no es de este mundo. Si mi Reino fuese de este mundo mi gente habría combatido para que no fuese entregado a los judíos: pero mi reino no es de aquí”. Así relata parte del proceso de Jesús ante Pilato, el Evangelio según San Juan, Capítulo 18, versículos 33 a 36.

Pues bien, ante el panorama que se vislumbra en el estado actual de cosas, tanto a nivel nacional, como internacional y mundial, yo suscribo integra y literalmente las palabras de Jesús de Nazaret ante el inquisitorio de Pilato y como él no tengo más remedio que decir “Mi Reino no es de este mundo”.

Por empezar por una pecata minuta, pero muy expresiva y exponente del estado actual de cosas, tanto a nivel personal, como político, cultural y desde cualquier otro punto de vista que queramos analizar, que el Congreso de los Diputados se haya tomado una “vacatiosemanasantera” de 21 días, 21, excediendo todos los límites exigibles, incluso el de las vacaciones de los maestros, habiendo acordado esta tropelía y disparate la totalidad de los grupos parlamentarios, sin atender a creencias religiosas y de otro tipo , es como para decir que de este autobús yo me bajo, en marcha, pero ya, sin esperar un segundo o minuto más, lo que demuestra el grado de perversión e irresponsabilidad, de unos parlamentarios, con un Gobierno en funciones y que, en cualquier caso, debieran ser extremadamente escrupulosos con la situación que hoy, aún vive, el Estado Español, o la Nación Española, por ser más explícitos, a la que la crisis, cimentada en unos recortes, ajustes y supresión de derechos bestiales, demenciales y criminales, amén de un aparato fiscal que, a través de sus terminales recaudatorias, tiende a no dejar títere con cabeza, ha sumido a la población española en un estado de shock, de penuria, tristeza, pobreza, horror y espanto, como no se había dado en ningún otro momento histórico de la Sociedad Española, en la que la llamada clase media, sustento y columna vertebral de este hoy paupérrimo y depauperado Estado de Derecho y de Bienestar Social, ha quedado dinamitada y ha sido arrumbada al rincón del olvido, dejándola en un estado y situación de la que no va a poder recuperarse en varias futuras generaciones, suponiendo que lo puedan conseguir.

Y si atendemos a asuntos internacionales, no me compres la cría, subsistiendo dentro de  una Unión Europea varada y falta de reacción ante los enormes retos que se le están planteando, no sólo ya en el aspecto económico, sino en el de la migración de los súbditos involucrados en unas guerras que, en no poca medida, han sido propiciadas por la actitud inane, indolente, propias de un calzonacismo impropio de unos jerarcas que, en cierta medida, se habían erigido en una especie de Moiseses, para conducir al pueblo de los judíos a la Tierra Prometida, y en la que el cambio de ideas, opiniones y medidas, si es que se pueden llamar medidas, a lo que se acuerda en la Comisión Europea, están dejando con el culo al aire y están poniendo de manifiesto el perfil antidemócrata, antihumano, egoísta y carente de solidaridad y ayuda humanitaria, pareciendo importarle un bledo que siga la masacre de ahogados, enfermos, hambrientos, con unas deportaciones propias de la época de los Romanos. Desde luego, mientras estos señores que se autoproclaman los salvadores de Europa, mientras se aseguran un bienestar y unas comodidades que se les hurtan al resto de los mortales, propiciado todo por unos medios de comunicación, vientres agradecidos donde los hayan, capaces de mirar para otro lado y dispuestos a tragar carros y carretas, me parece que acabaremos poco menos que como el rosario de la aurora. No es de extrañar en este clima y ambiente de crispación que los partidos llamados de ultra-derecha se hallen en auge en Europa y traten de dar un vuelco a esta situación a la que estamos abocados. Y mientras la UE discute sobre si son galgos o podencos, los atentados yihadistas se suceden, sin solución de continuidad, un día sí y otro también, con la particularidad de que siempre acaban cayendo los ciudadanos de a pie, los que forman parte de la masa popular que es machacada por los gerifaltes que se precian y llenan la boca de derechos pusilánimes y se vanaglorian de  detener a tal o cual terrorista, como si con una detención, muerto el perro, muerta la rabia, hubieran alcanzado el cénit. Y acto seguido la pantomima de nuestros jerifaltes saliendo a la calle, con la careta de pena, a aguardar un minuto de silencio por los caídos, con la sola finalidad de mostrar una vez más su cara a los medios de comunicación y como sin con ello ya hubieran cumplido con los Diez Mandamientos de Díos. Haraganes, hipócritas, fariseos, sacrílegos, impíos, merecedores del final de los libertinos de Sodoma y Gomorra.

Yo, como Jesús de Nazaret, no dejaré de proclamar que “mi Reino no es de este mundo”, al menos, de este mundo que conocemos, insensato, corrupto y mangante, en el que el pueblo, los ciudadanos de a pie, son crucificados día tras día, hasta sacarles la última gota de sangre que sean capaces de dar y el último aliento antes de quedar exánimes ante el cielo infinito.

MIGUEL ÁNGEL VICENTE MARTÍNEZ

30 DE MARZO DE 2016

Me van a permitir que en un mismo artículo resuma unas cuantas cosas que han pasado en los últimos días y que me han puesto los pelos como escarpias. No tienen nada que ver pero sí son el reflejo de este país nuestro.

Comenzando por lo más cercano, Comisiones Obreras nos anuncia a bombo y platillo que ha llegado a un acuerdo con Adveo porque ha conseguido que la empresa reubique a 17 de los 58 despedidos, ¿y los otros 41? ¿dónde está la alegría?

 Me imagino lo que estarán pensando los 41 trabajadores y sus familias, esos que pasan de tener una vida tranquila y ordenada, con las penurias propias de la crisis, pero con un sueldo que llevar a casa, a no tener nada y menos cuando se acabe el paro y no haya trabajo.

Sí, he dicho bien, me lo imagino. Me lo imagino porque yo sufrí algo parecido hace unos años y solo tienen consciencia real de lo sucedido meses o años después. Me enerva este sindicalismo español que solo se defiende a sí mismo y nunca a las personas a las que dice representar.

Me parece otra vergüenza más de Comisiones Obreras llegar a este pacto y estoy a la espera de lo que van a decir los políticos, que se han reunido con la empresa en estas últimas semanas. Imagino la respuesta porque el sindicato que defiende sus intereses les da la coartada para aceptar el pacto.

Siguiendo con los sindicatos, escucho la noticia de que un juez ha dado la razón a algunos sindicatos que rechazaban el acuerdo del gobierno de la Comunidad de Madrid y diversos centros hospitalarios madrileños para operar por la tarde y poder bajar las listas de espera.

Yo le preguntaría al juez en cuestión y a los sindicatos ¿qué mierda están haciendo? Evidentemente no tendrán familiares esperando ser atendidos, no los preocupa la calidad de vida de los pacientes, ni sus problemas ni los de sus familias. El juez atiende a unas razones jurídicas que siempre suelen estar en contra de la lógica y los sindicatos se defiende a sí mismos, parece que tienen que ser ellos los que marquen las políticas sanitarias, y en otros casos las políticas educativas o de convivencia o incluso las que marquen las políticas de empresas, que acaban mandando todo a la mierda y cerrando sus puertas. Aquí la Comunidad no podrá cerrar pero está claro que los enfermos y sus familias querrían conocer ‘de cerca’ a los sindicalistas que presentaron el recurso.

Volveré brevemente a Albacete para un apunte, recibimos hace unos días todos los medios de comunicación una nota de prensa de Ganemos sobre el servicio que se presta en el IMDA. Sólo le diría a los de Ganemos que es importante informarse primero de las cosas, porque queda rematadamente mal no tener ni p… idea de lo que se está denunciado.

Voy a terminar porque me caliento.

Escucho también que la federación andaluza  ha puesto una sanción de cinco euros a cada uno de los dos futbolistas que apuñalaron en el campo a un futbolista del equipo contrario. Me pregunto otra vez ¿son gilipollas? La respuesta me la voy a guardar.

Resulta que luego hay multas millonarias a clubes o cierres de campo por cánticos o tirar una botella de plástico y ahora que le dan una puñalada a un futbolista, y que lo hacen otros futbolistas, este equipo de El Palo no que quedado expulsado de todas las competiciones y expulsado el club de todos los estamentos deportivos. Y a los jugadores no se les prohíbe de por vida estar en un recinto deportivo, ni en el campo ni en la grada.

De política nacional mejor ni tocarla, pero lo que está ocurriendo me parece muy cercano a alguna de las historias aquí comentadas, interesa mucho más el yo y los míos que la colectividad y eso me saca de mis casillas.

Este país va jodidamente.

 

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