Miércoles, 05 Abril 2017 08:37

Adiós Elena, un abrazo eterno

Uno nunca termina de aprender a decir adiós. Y menos aún, cuando la despedida llega así, de sopetón, como un golpe seco, tan injusta como es a veces la vida, sin darte tiempo a asimilar lo que ha pasado. Te repites, pero, ¿cómo puede ser? ¿Qué es esto? ¿Es posible que el jueves estuviera dando el callo, trabajando, y hoy ya no esté?
Me cuesta mucho hacerme a la idea de que mañana, en las Cortes de Castilla-La Mancha, o el martes de la semana que viene, en la próxima reunión de mi Consejo de Gobierno, voy a volver la cabeza hacia un lado y ya no voy a ver a Elena.
Recordarla, sí. Me acordaré yo tan a menudo como todos los que la conocieron y compartieron con ella alguna parte de su vida. Porque Elena quería y era imposible no quererla. Nunca una mala palabra, nunca un mal gesto. Siempre con una sonrisa. Siempre dispuesta a trabajar lo que hiciera falta.
Ha sido una gran colaboradora porque era, lo primero, una gran persona. Una gran compañera y una gran consejera, que hablaba con la misma ilusión de cómo ayudar a una familia para evitar un desahucio, que cuando nos contaba lo inteligente que demostraba ser, cada día más, su hija Daniela.
Nadie puede llenar nunca el vacío que deja ninguna persona. Y menos aún en casos como el de Elena, que era una mujer muy formada y culta, pero que demostraba una sensibilidad hacia los demás, hacia quienes peor lo pasan, que estaba muy por encima de su curriculum académico y de su trayectoria profesional.
El vacío que dejas en nuestra Mesa del Consejo de Gobierno es irremplazable no como consejera, sino como Elena De la Cruz. Termino estas líneas y llego a la conclusión de que sigo sin saber despedirme bien. Por eso te digo lo único que me sale de una garganta que ahoga un sollozo y de un corazón que sufre, pero que está orgulloso de ti:
Adiós Elena, un abrazo eterno.
 
Emiliano García-Page Sánchez
Presidente de Castilla-La Mancha
Miércoles, 05 Abril 2017 07:42

España ¿Estado de Derecho? (III)

Otro botón de muestra, tanto en la letra de la Ley, como en la interpretación y aplicación de la misma, nos lo han venido dando nuestros Ayuntamientos, que ni cortos ni perezosos, y pese al clamor de la ciudadanía y de la realidad de los hechos, vuelvo a repetir, haciendo de su capa un sayo, durante todos estos largos diez años de crisis (y lo que te rondaré morena), han venido pasando al cobro el Impuesto sobre el Incremento del Valor de los Terrenos de Naturaleza Urbana, lo que vulgarmente se ha venido conociendo como  “la plusvalía”, tal como si siguiéramos dentro del “Boom inmobiliario”, haciendo oídos sordos y cerrando los ojos a la realidad de ruina, miseria, horror, espanto y llanto que con la cacareada crisis quedó sumida la población española, de la que aún no se ha recuperado y lo que aún nos queda, por mucho que los vocingleros oficiales (incluidos medios de comunicación), adláteres, acólitos, corifeos, paniaguados y mamandurrieros propalen a los cuatro vientos que ya está aquí la recuperación, la cual ni está ni se la espera, al menos, a corto plazo, pues no hay más que fijarse en el panorama que nos presenta la realidad, en el día a día.

Pues bien, el Tribunal Constitucional (en uno de esos aciertos a que algunas veces nos tiene acostumbrados) ha declarado nula la Ley de Haciendas Locales, en materia de “Plusvalía” y su cálculo, pues como cualquier hijo de vecino con dos dedos de frente puede colegir, si en la venta, en muchas veces forzadas por razón de la penuria económica a que nos hemos visto abocados por la ineptitud y la inepcia de nuestros gobernantes, en vez de tener plusvalía, han obtenido minusvalía como la copa de un pino, o lo que es lo mismo, que no han tenido ganancias, sino pérdidas y, generalmente, muy importantes: ¿cómo es posible que haciendo la vista gorda hayan venido liquidando como si todo fuera miel sobre hojuelas?. Pero nuestros Ayuntamientos a lo suyo, aplicando la normativa como si siguiéramos en el País de las Maravillas de Alicia o en el Dorado, pues para ellos siempre había ganancias, dada la fórmula que les arbitraba la citada Ley de Haciendas Locales y a quien Dios se la dé, San Pedro se la bendiga.

Por una vez, nuestro más Alto Tribunal ha visto la luz y ha tenido compasión de la ciudadanía esquilmada, exprimida, empobrecida, arruinada y atormentada por el continuo saqueo de sus bolsillos, a mayor gloria del despilfarro, la malversación y la apropiación indebida (léase robo, en términos de los bandoleros  de Sierra Morena del siglo XIX y principios del XX, aunque éstos parece que repartían el botín entre los pobres) de los fondos incautados o confiscados (nunca mejor dicho) al ciudadano de a pie. Y haciendo un alarde de sentido común, de sensatez y de justicia, ha considerado este impuesto municipal cobrado a un ciudadano que no ha tenido más remedio que malvender su casa o la finca que fuere, causándole la operación importantes, o aunque sean pequeñas, pérdidas, es inconstitucional y confiscatorio (recordemos a este respecto el artículo 31.1 de la Constitución Española: “Todos contribuirán al sostenimiento de los gastos públicos de acuerdo con su capacidad económica mediante un sistema tributario justo, inspirado en los principios de igualdad y progresividad que, en ningún caso, tendrá alcance confiscatorio”). Calculándose que los ayuntamientos han recaudado cerca de 13.000 millones de euros, que no son moco de pavo, durante los peores años de la crisis y que han sido sustraídos del bolsillo de los ciudadanos.

Así, el Tribunal Constitucional, en una sentencia publicada en febrero del corriente año, ha decretado que “en ningún caso puede el Legislador establecer un tributo tomando en consideración actos que no sean exponentes de riqueza”. Esto es, que los Ayuntamientos, sólo pueden exigir la Plusvalía cuando se produce, efectivamente, una ganancia. A mayor abundamiento, los Magistrados del Alto Tribunal recalcan que no puede haber impuestos que “graven una capacidad económica” que es “inexistente, virtual o ficticia”. Aunque el fallo del Tribunal Constitucional se ha producido en respuesta a una cuestión de inconstitucionalidad planteada por un Juzgado de San Sebastián, en relación a varios artículos de la norma foral vasca de este impuesto, sucede que esos artículos son una copia de la normativa estatal que regula este tributo. Por ello, en un primer momento, Hacienda, o sea el Sr. Cristóbal Montoso, se llamó andana y trató de escaquearse, como siempre que a la misma le toca apoquinar, señalando que el fallo no se podía extender del ámbito foral al nacional, por afectar a la Ley Especial de Haciendas Locales del País Vasco, mas no ha tenido más remedio que recular al ser dicha ley un calco de la ley nacional, prometiendo el Sr. Montoro con la boca pequeña, que se cambiará la ley, quizás, para “ad calendas graecas”, aun cuando le apretará el zapato cuando recaigan sobre su despoblada cabeza una lluvia de meteoritos en forma de sentencias judiciales condenando a la Administración Pública.

Y es que, los Ayuntamientos, en este aspecto, como en todo lo que toca a la Administración Pública en materia fiscal y de impuestos, en definitiva, de recaudación, han aplicado y aplican la maquinaria extractiva “manu militari”, ante lo que el ciudadano de a pie poco o nada puede hacer pendiendo siempre sobre su cabeza la espada de Damocles de la ejecución y el embargo de sus bienes.

Por otra parte, la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP), presidida por el Alcalde de Vigo, el socialista Abel Caballero, también ha querido desmarcarse de esta tropelía y asalto a mano armada, culpando a Hacienda que es de la que emana la Ley de Haciendas Locales, manifestando que los municipios sólo se han limitado a cumplir lo estipulado en la tal ley, que ya es excusa de querer exculparse, desparramando la tinta como pulpo en peligro, como siempre que  asoma las orejas la responsabilidad sobre los políticos, argumentando que ya, en su día, advirtieron de lo dudoso de esta práctica impositiva, lo que nos lleva a pensar que para qué existe la ley, que debe cumplirse con arreglo a los parámetros que la originan y la fundamentan, constituyendo la aplicación literal de la misma, con las fórmulas aplicadas por los municipios, un fraude de proporciones descomunales, que, con arreglo a esas prevenciones y remilgos dubitativos, no hacen otra cosa que dejar muy a las claras que la ilegalidad se verificaba a conciencia y, por tanto, con culpa, cuando no con dolo, lo que deja  en muy mal lugar a los Consistorios que han venido actuando mirando al tendido, pero jodiendo al ciudadano, clavándosela hasta el corvejón, entera y doblada.

MIGUEL-ANGEL VICENTE MARTINEZ

   5 de abril de 2017

Sábado, 01 Abril 2017 11:37

Rompamos las barreras del Autismo

Artículo del presidente Emiliano García-Page con motivo del Día Mundial del Autismo

Las Naciones Unidas designaron el 2 de abril como Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo, que este año tiene como lema internacional “Hacia la autonomía y la autodeterminación”, que son recogidos en la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, referidos a la necesidad que toda persona tiene de autonomía personal y a ejercer su capacidad jurídica, en igualdad de condiciones que los demás, en todos los aspectos de la vida.

Por ese motivo, en España, la Confederación Autismo España y la Confederación Española de Autismo (FESPAU), en coordinación con Autismo Europa, han promovido una campaña de concienciación para darse a conocer a la sociedad y  atraer su atención sobre las necesidades y la realidad de las personas con Trastorno del Espectro del Autismo (TEA) y sus familias. La campaña lleva por lema: “Rompamos juntos barreras por el autismo. Hagamos una sociedad accesible”.

Son incontables las barreras que deben salvar a diario las personas con autismo para disfrutar sus derechos fundamentales y poder formar parte de la comunidad de forma plena. Esos obstáculos varían en función de cada individuo y de sus necesidades específicas. Para el movimiento asociativo del autismo es muy importante que la sociedad en su conjunto entienda cuáles son las barreras a las que se enfrentan las personas con TEA, porque eso permitirá una mejor adaptación a sus necesidades.

El primer paso para avanzar hacia una sociedad más accesible es que eliminemos conceptos en torno al autismo que están superados. A las dificultades que tienen que afrontar como personas se une el hecho de que el desconocimiento alimenta mitos como que son incapaces de sentir o de expresar afecto, que no verbalizan sus pensamientos, que todas las personas con autismo son genios o que son incapaces de asistir a un colegio normalizado.

Creencias que esconden realidades personales que nos sorprenderían. Porque los expertos confirman que sienten, ríen, lloran, se enfadan, acarician, dan besos, juegan… y tienen una percepción que hace que tengan otro modo de expresarse. Con una estimulación adecuada, cuanto más temprana e intensa mejor, evolucionan hacia metas que eran impensables hace unos años.

El Gobierno de Castilla-La Mancha promueve una atención temprana que permite un diagnóstico precoz, una intervención profesional cada vez a más corta edad y una integración socio-educativa plena e inclusiva.

Hemos mejorado los procesos de diagnóstico y valoración del autismo a través de las Unidades de Salud Mental infanto-juvenil, que son los referentes profesionales en un primer momento.

La red de recursos de Atención Temprana de la región, constituida por 47 centros y servicios itinerantes, ofrece un modelo de intervención centrado en el entorno, en el que los profesionales se coordinan con la familia para conseguir mayores resultados.

Desde el Gobierno regional hemos puesto los medios para dar cabida a la diversidad en el modelo educativo, desde la certeza de que todos somos iguales en el derecho de disfrutar de oportunidades, aunque diferentes en el modo en cómo accedemos a las mismas. Con el apoyo profesional en las aulas TEA y con el nuevo Protocolo de alumnado con Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) de Castilla-La Mancha, se normalizan los cauces de comunicación y coordinación entre profesionales, se fortalece la comunicación con las familias y se recalca el papel esencial del profesorado y de los especialistas de la orientación en la atención precoz e integral. 

Porque ante el autismo nunca debemos cerrar las puertas, al contrario, rompamos las barreras y avancemos hacia una sociedad plenamente accesible.

Emiliano García-Page

Presidente de Castilla-La Mancha

 

 

Viernes, 31 Marzo 2017 17:48

Trabajo social y salud

La Salud es uno de los Derechos fundamentales de todo ser humano, sin distinción de raza, religión, ideología política o condición económica o social y como tal se considera en numerosos Tratados Internacionales y en las Constituciones de países de todo el mundo, también es una condición necesaria para que las personas puedan desarrollar una vida activa y productiva, así como para su plena integración en la sociedad.

Sin embargo, es un hecho que existen importantes desigualdades de salud entre países, entre regiones de un mismo país e incluso entre las personas de una misma Zona Básica de Salud.

Las desigualdades sociales en salud son aquellas diferencias en salud injustas y evitables entre grupos de población, definidos social, económica, demográfica o geográficamente, aparecen en las personas como el resultado de las distintas oportunidades y recursos relacionados con la salud en función de la clase social, sexo, edad, etnia o territorio.

 La evidencia científica ha demostrado la importancia de los estilos de vida en la salud de la población y ha confirmado que el contexto social donde desarrollan su vida, desempeña un papel fundamental en la etiología y evolución de cualquier enfermedad, entendiendo como determinantes sociales de la salud, las circunstancias en que las personas nacen, se desarrollan, envejecen y mueren, así como los sistemas establecidos para combatir la enfermedad, lo que a su vez depende de un marco más amplio de políticas económicas y sociales y de diferentes normativas, de hecho cuando un sistema sanitario pone el énfasis en las asistencia clínica, dejando de lado la atención social, los problemas de salud no se resuelven completamente y, se corre el riesgo de que los recursos sanitarios se utilicen de forma inadecuada.

El desempleo, los problemas económicos, el consumo de drogas, el alcoholismo, la falta de soporte social y las crisis personales y familiares, dan lugar a hiperfrecuentación en las consultas de los Centros de Salud, incluso en algunas ocasiones son la causa de numerosos ingresos hospitalarios.

Los cambios demográficos y científicos has afectado de forma importante a la dinámica de funcionamiento de los Sistemas de Salud, destacando el envejecimiento progresivo de la población, la modificación de los estilos de vida, y el aumento de la supervivencia de muchas patologías. Para garantizar el derecho a la salud, es prioritario disponer de un sistema de salud con un enfoque integral que incorpore de forma real la perspectiva biopsicosocial a través de equipos multidisciplinares de Atención, compuestos por profesionales de medicina, enfermería y trabajo social, aportando este último su visión social, que completa el diagnóstico integral del individuo.

El Sistema Sanitario es responsable de la atención y cuidados de la salud, tanto de los individuos como de los colectivos o grupos sociales de un territorio, aunque a nivel individual la implicación del paciente va en aumento y es imprescindible. No obstante el sistema sanitario moralmente ,no puede desentenderse de la realidad social de las personas que atiende y que presentan a la vez problemas sanitarios y sociales: a las que  el Servicio de Trabajo Social ,aportando su rol profesional abarca dichas  magnitudes.

 Los/as trabajadores/a sociales en salud, se pueden definir como una técnica de intervención dentro del campo de la salud y el ámbito social, que promueve el desarrollo de las habilidades personales y actúa sobre el entorno para incidir en los factores que se relacionan  con estilos de vida.  Como profesionales inmersos en el sistema sanitario, participan de esta tarea (asistencial y preventiva), se ocupa de los aspectos psico-sociales del individuo, a través del estudio, diagnóstico y tratamiento de los factores sociales que concurren en el mantenimiento de la salud y en la aparición de la enfermedad de las personas, los grupos y las comunidades, colaborando en potenciar el carácter social de la medicina. En el plano individual y familiar, aporta alternativas o soluciones a las dificultades/problemas sociales que sufren con la aparición y el desarrollo de la enfermedad, con el objetivo de evitar los desajustes socio-familiares que se producen como consecuencia de la perdida de salud, estableciendo un sistema de participación de los pacientes y/o familiares en la atención individual y la toma de decisiones terapéuticas.

Lo “social” implica todo aquello que está en relación con la sociedad en su conjunto y todos los problemas ligados a la organización de la sociedad, problemas que son de naturaleza física, biológica, psicológica y cultural. Y es por esta razón por la cual la salud-enfermedad no pueden ser analizadas fuera del entorno global en el cual vive la población y el individuo: la salud y/o enfermedad no son simples casos clínicos aislados, son siempre casos sociales cuyo origen radia en la estructura social.

Todo individuo, y por lo tanto su salud, tiene dimensiones biológicas, psicológicas y sociales. La persona no está aislada, es un todo integrado en constantes interacción con su medio.

“Seguramente nunca nadie (ni profesionales, ni gestores, ni la Administración), ha cuantificado el valor añadido que el trabajo social aporta a la calidad de vida de los ciudadanos” (Porcel, 2008, p36)

 

Amparo Castell Sepúlveda. Natural de Cuenca, pero la residencia es en Guadalajara.

Actualmente trabaja en el SESCAM (Servicio de Salud de Castilla La Mancha), en el Área de Guadalajara. En 1989-1991, desarrolló su labor como Trabajadora Social en una Zona PRAS de la provincia de Guadalajara (Atienza y Horche). En 1991 y hasta la actualidad, trabaja de Trabajadora Social, primero para el INSALUD y actualmente en el SESCAM (Servicio de Salud de Castilla La Mancha) en la Gerencia de Guadalajara. Ha trabajado en distintos Centros de Salud dentro de la Provincia de Guadalajara y actualmente ejerce sus funciones en el Centro de Salud Cervantes y Campiña en Guadalajara.

Sábado, 25 Marzo 2017 18:49

Más Europa: Más Solidaridad y unidad

Declaración del presidente Emiliano García-Page con motivo del 60 aniversario de los Tratados de Roma

El 25 de marzo de 1957 tenía lugar en Roma el germen del proyecto común europeo. La firma de los tratados que dieron existencia a la Comunidad Económica Europea (CEE) y a la Comunidad de la Energía Atómica (EURATOM), que perseguían sentar las bases de una unión cada vez más estrecha entre los pueblos europeos. Y al mismo tiempo asegurar el progreso económico y social común eliminando las barreras que dividían Europa en aquél entonces. 

Se abría, de este modo, el horizonte hacia una unión, no sólo desde el punto de vista económico, sino también político, a largo plazo. Un periodo de construcción entre los estados de Europa de nuevas estructuras y reglas vinculantes, cuya culminación política e histórica es la UE que hoy todos conocemos.

Estas seis décadas han sido una de las mayores historias de prosperidad, crecimiento, solidaridad y paz. Un éxito en su conjunto tras muchos retos y dificultades que durante este tiempo los estados de la UE hemos ido superando de manera conjunta.

Sin embargo, aunque podemos sentirnos orgullosos, también debemos estar preocupados. Porque celebramos 60 años marcados por el 'Brexit' y sus derivadas, los estragos sociales y políticos de una crisis económica sin precedentes y la amenaza de los populismos que pueden conducir a un inestable equilibrio y mayores divergencias dentro de la UE.

La crisis económica de estos últimos años ha dejado ver las imperfecciones de la UE. Pero debemos seguir esforzándonos para conseguir una verdadera unión, afrontando entre todos los desafíos a los que nos enfrentamos. Porque, precisamente, con motivo de las crisis o debilidades que ha experimentado el proyecto europeo en todos estos años, la UE siempre ha sabido salir más reforzada.

Son muchos los retos por delante. Y, casualmente o no, todos están relacionados con la igualdad, la libertad, la democracia o el respeto a los derechos humanos, la dignidad humana o las reglas del Estado Derecho. Todos los valores consagrados en los tratados de la UE a lo largo de su historia.

La cohesión, la solidaridad y la justicia social entre todos los estados de la UE son la respuesta. Sólo si actuamos conjuntamente podremos mantener en el futuro nuestros valores comunes y nuestro ideal europeo de sociedad en beneficio de todos los ciudadanos. No podemos permitir que el proyecto político más ambicioso jamás realizado se rompa en cualquier instante.

La Unión Europea es un proyecto de construcción continuo. Nos ha traído paz, prosperidad y riqueza, basándose en el fortalecimiento de nuestra unidad. Debemos ser conscientes, por supuesto, de que los pueblos de Europa no tendrían apenas voz ni peso en el orden mundial actual actuando todos sus estados por separado.

Las próximas generaciones serán quienes decidan cuáles son los siguientes objetivos de la UE. Ahora es momento de reconocer lo construido y de poner en valor todo lo conseguido en estas seis décadas. Pero ayudémosles a seguir apostando por la democracia, el Estado de Derecho, la paz, la libertad, la tolerancia, la igualdad entre hombres y mujeres, la justicia o la solidaridad.

En definitiva, por una mayor unión y solidaridad de los pueblos de Europa.

Emiliano García-Page

Presidente de Castilla-La Mancha

Viernes, 17 Marzo 2017 10:39

El trabajo social, compañero de viaje

Con motivo de la  celebración del Día Mundial del Trabajo Social, voy a hablar del Trabajo Social y no de los servicios sociales.  El Trabajo Social en mi quehacer diario empieza cuando una persona  acude a mi despacho, en la mayoría de ocasiones para que le “expenda” alguna prestación o servicio, del tan traído y llevado Sistema Público de Servicios Sociales. Se establece así una relación, que a juicio del usuario,  finalizaría en el momento mismo de formular la demanda, o de aportar todos los papeles que acreditan la posibilidad de acceso a un recurso.   

Sin embargo, el Trabajo Social se basa  en la relación interpersonal con el usuario, en ese adentrarse en su mundo, estableciendo una relación de igual a igual, mediante la empatía, el respeto y el compromiso,  ayudando a reconstruir el relato de su vida, a desvelar lo velado,  a conectar acontecimientos que formaron islotes en su pasado y a hacer una nueva lectura del presente, sirviendo sólo de bastón eventual, para dar un paso firme hacia el futuro.

Las Trabajadoras Sociales acompañamos en este proceso de cambio, respetando el ritmo de la persona y  ayudando a abrir ventanas para que puedan ver su realidad desde otro lugar y  puertas para que puedan emprender distintos caminos, en conexión con su entorno. En definitiva, ayudamos a redescubrirse y a abrazar sus potencialidades y sus limitaciones.

La Trabajadora Social es capaz de aportar una mirada desde la globalidad, conectando la vida de la persona con sus entornos más cercanos: barrio, familia, amigos…En esa complejidad encuentra su razón de ser.

Desde el Trabajo Social podemos tender un puente, reconocer a la persona y darle un lugar, transmitirle afecto y confianza,  sentir con ella, creer en ella,…

Por otra parte nuestra posición como Trabajadoras Sociales es de privilegio porque nos permite ver la realidad  a través de los ojos de las personas que acuden a nosotras. Ojos que en su mayorías son de mujeres; mujeres de todas las religiones, razas, edades y lugares; mujeres de color y con colores; de actitud callada y tímida o expresiva y pinturera. Si hay algo que puede unirlas a todas es su lucha por  la vida y su compromiso con los suyos y con el mundo.

 Gracias hombres y mujeres por haberme permitido acompañaros en un momento de vuestra vida y gracias al Trabajo Social por ayudarme a ser cada día mejor persona.       

Pilar Martínez López, trabajadora social que desarrolla su labor profesional en la ciudad de Albacete.    Se define como  una apasionada de esta profesión, que lleva 32 años trabajando en ella y sigue ilusionada porque cree en las personas  y en su capacidad de cambio                    

Este 15 de marzo celebramos el Día Mundial de los Derechos del Consumidor, una fecha que conmemora aquella jornada en la que el presidente estadounidense, J.F. Kennedy, atribuía por primera vez a la ciudadanía derechos como pieza fundamental del engranaje productivo, como actor primordial en el consumo de productos. Corría el año 1962 y en ese punto de la Historia partía lo que en 1983 era ya considerado por la Organización de Naciones Unidas como una jornada mundial de reflexión acerca del consumo como derecho social.

En nuestro país es la Constitución del 78 la que se refiere expresamente a los derechos de los consumidores en su artículo 51, donde refleja que son los poderes públicos los obligados tanto a garantizar la defensa de los consumidores y usuarios como a promover la información y la educación de los consumidores. Y es en este punto donde, como presidente de la institución provincial, me gustaría hacer una parada, especialmente de agradecimiento a la labor que día a día prestan los 15 profesionales que forman parte del Servicio de Consumo de la Provincia y que permite atender las necesidades de 71 municipios de Albacete.

Sólo en el año 2016 nuestro Servicio de Información realizó 2.896 actuaciones, cifra que supone un incremento del 21,65% en consultas y el 10,13 % en demandas respecto del año anterior, generalmente relacionadas con los sectores eléctrico y de telecomunicaciones. Por parte de la Junta Arbitral de Consumo y Transportes se atendieron 18 expedientes, de los cuales el 22,22 % se resolvieron por conciliación de las partes, el 55,55% por laudo y, de ellos, el 70% fueron estimatorios. Más allá de los datos, esa actividad pone de manifiesto que la Diputación de Albacete, como poder público, cumple con su compromiso constitucional de arbitrar medidas encaminadas a la defensa de los derechos de la ciudadanía, en estos casos como consumidores.

No obstante, mucho tiempo ha pasado de la redacción de la Carta Magna y de la puesta en marcha de un servicio provincial que, hoy, se adapta a los nuevos tiempos. A modo de ejemplo y como gran novedad, durante el último trimestre de 2016 sus profesionales colaboraron con los de los Servicios Sociales de la Diputación en la tramitación de las ayudas de emergencia social a través de la llamada Plataforma de Intermediación, que permitió que más de 1.000 vecinos y vecinas de la provincia no tuvieran que salir de sus localidades para obtener documentación.

Ello vino a demostrar el acierto de la Diputación en el proceso de cambio y transformación iniciado con este Servicio, creado en 1990 para la defensa de las personas consumidoras y que, en 2017, está sentando las bases para ampliar sus competencias con un nuevo programa de atención ciudadana que se conocerá como SAC. La intención no es otra que ofrecer una atención integral a las personas, en su condición de usuarios de servicios públicos, y de hacerlo acercando la administración al ciudadano y facilitando al máximo los trámites en buena parte gracias a las posibilidades que ofrecen las Tecnologías de la Información y de la Comunicación.

En este sentido, tendrá un papel protagonista la puesta en marcha de lo que conocemos como “telepresencia”, un sistema interactivo que combina audio, vídeo y atención humana en tiempo real y que, en breve, se va a poner en marcha en varias localidades de la provincia, como experiencia piloto. Con él, el abanico de posibilidades de atención que se abre es inmenso pero siempre con el mismo horizonte: el que la Diputación de Albacete facilite el acceso de todos los vecinos y vecinas de la provincia en condiciones de igualdad a  la administración electrónica, independientemente de donde vivan, de su edad, su género, sus posibilidades económicas o conocimientos. Se trata, en definitiva, de avanzar en ese objetivo de la igualdad con el valor añadido de la atención ciudadana en su acepción más extensa y no sólo en su rol de consumidor.

55 años después de aquel discurso de J.F.K., los derechos de los consumidores han cambiado mucho, también la protección que las administraciones públicas estamos obligadas a ofrecerles y creo, modestamente, que la institución provincial está y estará a la altura porque uno de nuestros ejes estratégicos es acercar los servicios a las personas de todos los municipios y, en particular, a los más pequeños y con más dificultades.

SANTIAGO CABAÑERO MASIP, presidente de la Diputación de Albacete

 

En septiembre de este 2017 se cumplirán veintidós años de la celebración en Pekín de la IV Conferencia Mundial sobre la Mujer, seguramente la más emblemática que las Naciones Unidas ha celebrado en favor de la mujeres y de la igualdad de género, consagrándose en la también denominada Cumbre de Beijing la estrategia de transversalidad como instrumento para que todos los niveles sociales, tanto verticales como horizontales, y especialmente aquellos relacionados con la toma de decisiones, se vieran impregnados por el principio de igualdad de género.

Para poder combatir eficazmente la desigualdad estructural que discrimina a las mujeres y que perjudica a la sociedad en su conjunto, siendo la violencia de género la manifestación más cruel y dramática de esas desigualdades, es necesario entender los resortes que la sustentan como también su multidimensionalidad. Además, debemos ser conscientes de que nuestras intervenciones como profesionales del Trabajo Social pueden contribuir a la erradicación de las desigualdades, pero también a reproducirlas y a perpetuarlas.

Así, resulta útil, por no decir indispensable, la integración de la perspectiva de género en la práctica del Trabajo Social; con ella no sólo detectaremos los factores de desigualdad vinculados al género así como otros que se unen a esta situación, provocando discriminaciones múltiples que hacen aún más vulnerables a las mujeres que las padecen (a la cuestión de género se unen otras circunstancias que refuerzan las desigualdades, como la edad, la ruralidad, la nacionalidad, la discapacidad, la orientación sexual, el riesgo de exclusión, la explotación sexual, etc.), sino que también podremos actuar más eficazmente contra los estereotipos de género. Por otra parte, especialmente en el ámbito del trabajo comunitario, no debemos olvidar que el género es un concepto que va más allá del de mujer, de manera que para poder superar los obstáculos del denominado sistema del patriarcado que da soporte al machismo, es preciso actuar tanto con las mujeres como con los hombres, a través de la autonomía, la participación y el empoderamiento y del fomento de nuevas masculinidades, rompiendo con el modelo masculino hegemónico.

En este sentido, la intervención social puede facilitar no solo una mejora sobre la percepción que las mujeres tienen de sí mismas, sino también en su posición social y en la promoción de una cambio en la distribución del poder  con el objetivo de alcanzar una situación de equidad entre los sexos. Esto significa que desde el comienzo de una intervención o de un programa, pasando por su ejecución hasta su finalización –sin descuidar la necesaria aunque no siempre bien atendida fase de evaluación-, hay que evitar que se generen impactos negativos sobre las mujeres, pues está demostrado que las acciones neutras al género no existen.

Para ir finalizando, no quisiera olvidarme de los micromachismos, los cuales están tan naturalizados, que se aceptan sin apenas darnos cuenta de lo destructivos que pueden llegar a ser, pues de una manera sutil pero enormemente persistente legitiman tanto los roles como los estereotipos de género que hacen que las mujeres y los hombres no disfrutemos de las mismas oportunidades ni ocupemos los mismos espacios (materiales, simbólicos ni prácticos).

En una profesión fuertemente feminizada como la nuestra, también observamos cómo el patriarcado opera a través de la injusticia que supone la falta de reconocimiento social de nuestro quehacer. Como trabajadoras y trabajadores sociales sabemos muy bien que lo contrario de la igualdad no es la diferencia, sino la desigualdad. Hemos de hacer visibles las aportaciones que el Trabajo Social -sea en su vertiente práctica, sea en la académica- realiza para la construcción de una sociedad que acepta la diferencia y la diversidad como características que enriquecen dicha sociedad y sus sistemas comunitarios.

Araceli Martínez Esteban

Diplomada y graduada en Trabajo Social, con máster oficial en Intervención Social en las Sociedades Avanzadas del Conocimiento. Experta en Igualdad de Oportunidades para las Mujeres y de Formación Ocupacional y Continua.

Actual Directora del Instituto de la Mujer de Castilla La Mancha

http://institutomujer.castillalamancha.es/quienes-somos/organizacion/directora-del-instituto-de-la-mujer-de-castilla-la-mancha

Lunes, 20 Febrero 2017 17:15

Justicia social y trata de seres humanos

Justicia social y trata de seres humanos con fines de explotación sexual

Por Rousiane Souza , Trabajadora  de Social de la  Asociación  “Guada Acoge” 

Este 20 de febrero,  Día  Mundial de la  Justicia Social,  es buen momento para  hablar de la  práctica  del  trabajo social  con  las  víctimas de trata de seres humanos con fines de  explotación sexual. Estas víctimas son consideradas en  la  actualidad como “LAS ESCLAVAS   DEL SIGLO XXI”.

Vamos a reflexionar sobre los conceptos de  Justicia Social,  Trabajo Social y Trata de Seres humanos con  Fines de Explotación  Sexual con una definición literal de cada termino, para que  podamos  ver   el campo de actuación de los/as profesionales y la perspectiva  que podemos tener  con  este colectivo a corto y medio plazo.

El Trabajo Social es definido como una profesión basada en la práctica y una disciplina social que promueve el cambio y el desarrollo social, la cohesión social, y los principios de la justicia social.

La Justicia social se refiere a las nociones fundamentales de igualdad de oportunidades y de derechos humanos, más allá del concepto tradicional de justicia legal. Está basada en la equidad y es imprescindible para que los individuos puedan desarrollar su máximo potencial y para que se pueda instaurar una paz duradera.

 La Trata de seres humanos hace referencia a la captación, el transporte, el traslado, la acogida o la recepción de personas, recurriendo a la amenaza o al uso de la fuerza u otras formas de coacción, al rapto, al fraude, al engaño, al abuso de poder o de una situación de vulnerabilidad o a la concesión o recepción de pagos o beneficios para obtener el consentimiento de una persona que tenga autoridad sobre otra, con fines de explotación. La explotación incluye como mínimo, la derivada de la prostitución y de otras formas de explotación sexual (Protocolo de Palermo).

La trata de Personas con fines de explotación sexual debe ser analizada desde una perspectiva global e interconectada, en la que confluyen factores económicos, sociales, políticos y culturales. Las desigualdades de género, la feminización de la pobreza y los flujos migratorios existencia  de una  demanda, la tolerancia social son factores interrelacionados y determinantes en este fenómeno.

Las víctimas de trata sufren en  la  gran  mayoría de los casos agresiones sexuales y físicas, abusos emocionales  y económicos  e  intimidaciones, como también reciben amenazas  contra sus familiares a modo de método coercitivo para garantizar su silencio y sumisión. Los tratantes consiguen así mantener inmovilizadas a sus víctimas que se encuentran, casi en la totalidad de  los casos, asustadas y aisladas socialmente en un territorio desconocido, sin documentación, conocimiento del idioma y de las posibilidades de ayuda y sin redes de apoyo. En  este contexto , sin ayuda externa,  muy pocas son capaces de huir y escapar de los traficantes, dejando  en ellas  una serie de  secuelas ,  que  en  ocasiones  es  difícil  la recuperación  total de la  víctima.

A este respecto, el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos establece una  serie de recomendaciones  sobre los derechos humanos y la trata de personas,  basados en el principio de primacía de los derechos humanos de las personas que han sido objeto de este delito.

En nuestra profesión, ni que decir tiene que uno de los pilares en el que desarrollamos nuestro trabajo es en el de la Justicia Social. Es nuestro deber como trabajadores/as sociales la utilización de todos los recursos y servicios existentes para garantizar que, quien ha padecido una violación de sus derechos, y más concretamente, quién ha sido víctima de Trata con fines de Explotación Sexual pueda acceder a tales recursos y recuperar  su dignidad en la medida que sea posible, como forma de  justicia social. Otro aspecto que  quisiera resaltar muy necesario,  aparte  de utilizar  todos los  recursos existentes, el  estado emocional en que salen victimas exige  que  los  profesionales estén formados y sensibilizados  frente  a  este drama  humano y  sean  capaces de ser  empáticos para generar un estado de  confianza, muy necesario  para un el largo  proceso de recuperación.

 

Rousiane Souza es Trabajadora  de Social de la  Asociación  Guada Acoge   actualmente y responsable del  área  de  Trata de  dicha  entidad. También es  participante  del  Foro sobre  la  Trata de Seres Humanos de la  Comisión Episcopal en  Madrid por la  Delegación de  Migraciones de la Diócesis de Sigüenza -Guadalajara .

 

 

Domingo, 19 Febrero 2017 18:36

Porque ninguna voz sobra

Artículo del presidente Emiliano García-Page con motivo del Día Mundial de la Justicia Social

Hoy, 20 de febrero, se celebra el Día Mundial de la Justicia Social, proclamado por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 2007. Es un buen momento para resaltar el esfuerzo que hemos emprendido en Castilla-La Mancha para recuperar con medidas concretas el respeto a los valores universales que definen la justicia social, empezando por la dignidad humana y la igualdad de oportunidades para todos.

Nunca podremos presumir de una sociedad en la que impera la justicia social, si los derechos humanos no son respetados y si seguimos olvidando que las personas más desfavorecidas han de contar con oportunidades reales de desarrollo personal y social.

Lo cierto es que, lamentablemente, sigue ensanchándose la brecha entre pobres y ricos en el mundo, y no solo entre países, que también, sino dentro de cada país. Esta realidad, esta consecuencia de la crisis y del modo en que se ha respondido desde los gobiernos, también es patente en los países más prósperos, incluido el nuestro.

Como presidente de nuestra tierra no puedo ni quiero permanecer impasible ante esta realidad, resignarme a un “así son las cosas por culpa de otros”. Desde el primer momento me comprometí a gobernar por y para las personas, especialmente aquellas en mayor riesgo de exclusión, y a ello estamos dedicando un enorme esfuerzo presupuestario y, sobre todo, personal. Estoy plenamente convencido de que no hay ningún aspecto de la desigualdad que sea inevitable, ni tolerable, y por eso mantengo mi compromiso de trabajar día a día contra la pobreza, la exclusión y el desempleo, apostando siempre por la solidaridad, la armonía y la igualdad de oportunidades para las mujeres y hombres de Castilla-La Mancha.

En nuestro esfuerzo por compensar las desigualdades existentes, acabamos de concebir el Plan Integral de Garantías Ciudadanas para contribuir, de manera integral e integradora, a la efectividad de la prestación de servicios públicos y reformar el sistema de protección social. Asimismo, creamos la oficina regional para atender a las personas refugiadas que decidiesen iniciar un nuevo proyecto de vida en nuestra Comunidad Autónoma. Reforzamos las plantillas para agilizar los expedientes de Dependencia, movilizamos un Plan de Humanización de la asistencia sanitaria, movilizamos un Plan de Empleo para parados de larga duración sin ingresos familiares, agilizamos los convenios con ayuntamientos y entidades del Tercer Sector, etc. Nos queda mucho por hacer, pero establecemos clara nuestra prioridad.

Este día Mundial de la Justicia Social, es un buen momento para para renovar el compromiso de Castilla-La Mancha con esta importante causa. Nuestro futuro como sociedad exige no dejar a nadie atrás, especialmente a quienes están menos protegidos: las personas con menos renta, los jóvenes a la búsqueda de un presente y la infancia.

En Castilla-La Mancha hemos reorientado las políticas a la creación de las condiciones necesarias que permitan desarrollar una sociedad justa y equitativa en términos económicos, sociales, culturales y, por supuesto, en oportunidades para mujeres y hombres.

 

Emiliano García-Page

Presidente de Castilla-La Mancha

 

 

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