Miércoles, 04 Mayo 2016 06:09

Otra vez elecciones

En esta España de nuestros sinsabores y desvelos en la que, en época de Felipe II lideraba un Imperio en el que no se ponía el sol, éste parece haberse puesto, nublando, no sólo la vista, sino también la mente y el entendimiento de nuestros gerifaltes políticos, que han quedado envueltos en las tinieblas y la oscuridad de un día sin fin, tras más de cuatro meses de las últimas elecciones habidas en este país, en este caso, las generales, llevadas a cabo el pasado 20 de Diciembre del año 2.015, para conformar un nuevo Parlamento (Congreso y Senado) y cuyos diputados y senadores electos han estado vegetando, mientras el tiempo se consumía en espera de la formación de un nuevo Gobierno que encabezase la XI Legislatura, hecho que no ha acaecido, aun cuando ha habido un intento, encabezado por Pedro Sánchez y Albert Rivera, PSOE y C’s, que tras alcanzar un pacto, no logró sumar al mismo a ninguna otra fuerza política, ni siquiera conseguir la abstención del Podemos de Pablo Iglesias o el PP de Mariano Rajoy, aunque aquél se ofreció al diálogo, escaso, por cierto, pues el mismo iba condicionado con un chantaje inasumible cual era el de que el llamado Partido Morado, copase más de la mitad de las carteras ministeriales, entre ellas las más relevantes, como Interior, Asuntos Exteriores o Hacienda, amén de la vicepresidencia del Gobierno, bien en la persona del propio Pablo Iglesias, bien en la de otra cabeza del citado partido, que esto es lo único que estaba dispuesto a ceder el “coletas”, amén de apartar de ese futurible Gobierno al Partido llamado Naranja, el C’s de Albert Rivera.

Pues bien, ante este panorama, su Majestad el Rey de España, Don Felipe VI, no tuvo otra alternativa que poner en conocimiento del Presidente del Congreso, Patxi López, tras la última ronda de consultas con los primeros espadas de los partidos que hubieron representación en el Congreso, la imposibilidad de conformar una mayoría suficiente para ello, por lo que, de acuerdo con lo prevenido en la Constitución Española, procedía la convocatoria de nuevas elecciones, panorama inédito en la reinstaurada democracia española, pues en las diez anteriores legislaturas, siempre había sido posible la formación de Gobierno, bien por haber obtenido algún partido la mayoría absoluta, bien por haber sido posible llegar a pactos que cimentasen ese Gobierno necesario para regir la locomotora nacional, habiendo sido siempre uno de los dos partidos mayoritarios en nuestro país, a saber PSOE o PP, instauradores de lo que ha venido llamándose “EL BIPARTIDISMO”, que parecía haber tocado fin, tras estas últimas elecciones.

El caso es que “por fas o por ne fas”, unos por otros, la casa sin barrer, y entre todos la mataron y ella sola se murió. Ahora, los cuatro grandes, al menos en representación obtenida, a saber Mariano Rajoy, Pedro Sánchez, Pablo Iglesias y Albert Rivera, ya, desde el minuto cero, intensificarán sus ataques entre sí con la intención de que quede claro quién ha sido el responsable de haber llegado a este callejón sin salida, y consiguientemente culpable de haber abocado al pueblo español de nuevo a las urnas, en una situación coyuntural en la que España y los españoles no están para estos trotes, teniendo en cuenta la situación en que se halla el país, pendiente de reformas importantes, con el déficit desbocado, imposible de controlarlo por más que el Sr. Cristóbal Montoro y su entorno traten de maquillarlo, con un frenazo en la virtual creación de empleo, tras los últimos datos de la EPA que ponen al descubierto la fragilidad de nuestra economía para rebajar esa cifra maldita del desempleo, antes bien, se vuelven a perder casi 20.000 empleos, y con una Seguridad Social, cuya Hucha de las Pensiones, allá por 2.019, es decir, a la vuelta de la esquina, quedará más limpia que una patena y plena de telarañas, con lo que el panorama que se presenta a ojos de nuestro inmediato futuro es más bien negro que blanco, si no es su inmersión en un mundo de tinieblas, oscuridad e impotencia para afrontar los retos del futuro. Los únicos que no pierden con este dispendio y pérdida de tiempo son los políticos, que tienen garantizado el presente y el futuro, y que han estado cobrando cuatro meses por un trabajo que ha sido una monumental chapuza y que ahora se aprestan a un más de lo mismo, pues aunque desde altas instancias, incluida la de la Casa Real, se abogue por la austeridad en este nuevo marco electoral, va a ser que no, pues a ver quién es el guapo que renuncia a las subvenciones y a la bagatela que supone ser candidato, de nuevo, a lo que se presenta como una muerte anunciada, por fracaso y porque, en definitiva, los resultados nuevos a salir de la jornada electoral van a resultar ser los mismos o casi los mismos que los habidos tras el 20 de Diciembre de 2.015, por lo que sólo el esfuerzo exigido de nuevo a la ciudadanía de requerirle de nuevo el voto, y el gasto electoral que conllevará la nueva convocatoria, no va a servir sino para volver a la casilla de salida, salvo que se produzca un milagro o se dé un pucherazo, que cualquier cosa puede ocurrir en este país nuestro de cada día.

Todo ello por la manifiesta incapacidad e ineptitud de nuestros representantes políticos de llevar a buen fin el mandato electoral encomendado por los ciudadanos, lo que ha puesto de manifiesto la aversión de los mismos para el diálogo y el pacto y su obsceno deseo de querer ser cada cual el Presidente del Gobierno a toda costa,  por creerse los más guapos y guays del tablero electoral.

En realidad, ante el manifiesto fracaso de quienes salieron elegidos en las urnas el pasado 20 de Diciembre, no deberían poder repetir en la nueva cita, siendo apartados de toda lista electoral y que vengan otros con más capacidad, menos avaricia de poder y menos soberbia y prepotencia; lo cobrado en estos largos cuatro meses deberían devolverlo a las arcas públicas del Estado, pues no han estado sino sesteando y mareando la perdiz, viviendo unas vacaciones en el mar de lujo; y, en cuanto, a la nueva campaña electoral, debería ser prohibida, pues tenemos muy reciente la murga que ya nos dieron en la que antecedió a la del 20 de Diciembre, y no hay razón, en ningún caso, para que el respectivo programa electoral sufra modificaciones, en cualquier caso, programar en TVE una serie de espacios en los que tenga cabida todo el abanico de los partidos, que es el medio más idóneo para que el mensaje llegue hasta los confines de la tierra, hasta el punto más remoto de la piel de toro, y así, podrían ser escuchados los mensajes de todos los partidos, sin excepción, pues a los mítines tradicionales sólo acuden los militantes y los simpatizantes de cada partido, y así se guardaría el anonimato de los ciudadanos en consonancia con la Ley Orgánica 15/1.999, de 13 de Diciembre, de Protección de Datos de Carácter Personal y, además, supondría un ahorro importantísimo en lo presupuestado para gastos electorales; mas, a ver quién es el guapo, que renuncia a la vanidad y al “ego” de verse idolatrado, aunque sólo lo sea por los suyos.

De nuevo, en momentos de crisis y con los deberes incumplidos, nos enfrentamos a un gasto electoral, que superará los CIENTO SESENTA MILLONES DE EUROS, a tenor del  coste de las últimas elecciones que publicaba el Diario “ABC”, el pasado 26 de Abril, a saber:

 

         Personal:........................................................................... 7.904.373’29

         Representantes Administración:   ................................... 6.767.406’99

         Fuerzas Seguridad:.......................................................12.704.430’44

         Juntas Electorales: ......................................................... 6.645.807’84

         Miembros Mesas:......................................................... 11.746.509’08

         Acondicionamiento Locales:............................................1.235.089’95

         Ayuntamiento:................................................................7.797.737’47

         Impresos y papeletas:.....................................................6.326.010’33

         Empaquetado, Distribución:............................................1.324.512’97

         Adquisición urnas y cabinas:  ..........................................   370.603’70

         Montaje urnas y cabinas:................................................ 2.075.613’63

         Locales almacenamiento:.................................................  206.995’73

         Material escritorio:........................................................... 230.000’00

         Traslados y envíos:.....................................................   49.217.794’60

         Desplazamientos...........................................................       39.756’36

         Material oficina:..............................................................     288.538’13

         Líneas telefónicas:...........................................................   100.000’00

         Medios materiales juntas:.................................................    345.826’15

         Escrutinio provisional:....................................................17.383.000’00

         Campaña institucional:....................................................... 381.150’00

         Reuniones coordinadores:................................................  102.809’59

         Centro difusión nacional:................................................... 900.000’00

         Imprevistos:.....................................................................  859.223’68

         Fondo de contingencia:.................................................   1.000.000’00

         TOTAL PRESUPUESTO.........................................  135.953.209’93

Además, hay que tener en cuenta las subvenciones que reciben los partidos políticos por Diputado y Senador conseguido, así como un tanto por voto obtenido, y que ascendieron a casi 32 millones de euros.

 Bonita cifra, que debiera ser asumida por quienes han sido incapaces de cumplir, bien y fielmente, con su obligación, pero que correrá a cargo del bolsillo conjunto de los españoles, como siempre que nuestros queridos altos representantes la cagan.

Por cierto, como se desprende del listado de gastos presupuestados, amén de las subvenciones antedichas, el único sujeto interviniente en el proceso electoral, que se queda a la luna de Valencia, al pairo, a dos velas  o con un palmo de narices, es el NOTARIO, obligado a otorgar los poderes electorales para solicitar el voto por correo de quienes queriendo ejercer el derecho a voto no pueden desplazarse por imposibilidad física a la oficina correspondiente de Correos para solicitarlo, amén de estar de guardia las 24 horas del día D, el día de las elecciones, todo ello “gratis et amore”, porque así lo decidió alguien que pensó que los Notarios ya ganan bastante y que son funcionarios públicos, lo que de todo punto es falso: en cuanto a lo primero, nadie se mete con lo que ganan otros y el Notario gana lo que trabaja, con arreglo a la Ley; y en cuanto a lo segundo, el Notario es un funcionario público, pero sin remuneración a cargo del Estado, y aun si así fuere, también son funcionarios públicos, los representantes de la Administración, las Fuerzas de Seguridad, los Jueces y Secretarios que integran las Juntas Electorales, etc., los cuales sí que tienen remuneración a cargo del Estado. Pero es que, además, no es que la intervención notarial sea gratuita, sino que es onerosa para el fedatario que presta su intervención, ya que el poder requiere ser redactado, se redacta en papel, se imprime en la impresora la matriz y la copia, y hay que realizar la salida oportuna al domicilio del ciudadano impedido, todo lo cual conlleva un coste que asume íntegramente el Notario, lo que no tendría que ser así, viendo que hay presupuesto para que cobre (o chupe) del proceso electoral hasta el último mono; ítem más, todo ello con absoluta preferencia a cualquier otro asunto que tenga que despachar el Notario, que debe de declinar su actuación para atender con urgencia estos requerimientos. Ante ese monumental coste general de las elecciones, bien podría reservarse una partida, que no es sino el chocolate del loro,  para remunerar al Notario su actuación, que bien podría ser enviando cada Notario a la Agencia Estatal de la Administración Tributaria una relación de poderes otorgados y ser satisfecha por dicha Agencia el importe que conlleva cada uno de los mismos. Pero esto, es como pedir peras al olmo, pues mucho me temo que la Administración hará oídos sordos a esta cuestión y los representantes del Notariado no se caracterizan por sus reivindicaciones ni están por la labor de hacer oír su voz.

MIGUEL ÁNGEL VICENTE MARTÍNEZ

4 de Mayo de 2016

Viernes, 29 Abril 2016 18:38

Al 1 de mayo con la cabeza alta

‘Al 1 de mayo con la cabeza alta y la conciencia tranquila’, artículo de opinión de Manuel González Ramos

Los  socialistas participaremos un año más en una jornada festiva y de reivindicación de los derechos de los trabajadores como es el  1 de Mayo.  El 1 de Mayo es una fiesta socialista, aprobada por la Segunda Internacional del Congreso Obrero Socialista celebrado en París en 1889, y el PSOE puede salir a la calle  junto con los sindicatos con la cabeza alta y la conciencia tranquila.

Muchos pensamos que a este 1 de Mayo llegaríamos con un Gobierno Socialista, presidido por Pedro Sánchez, y que tendríamos avanzado muchos de los compromisos que suscribimos con los trabajadores de este país  con dos objetivos fundamentales: aumentar los niveles de empleo y reducir la precariedad laboral.

Teníamos y tenemos un programa de Gobierno progresista y reformista con reformas legislativas cuyas prioridades son derogar la reforma laboral y elaborar un nuevo Estatuto de los Trabajadores.

No ha podido ser… por ahora y muchos ciudadanos y ciudadanas pueden sentirse defraudados, pero desde luego ese apunte no se puede anotar en el debe del PSOE.

Lo hemos intentado hasta el último momento, hemos negociado y consensuado con todas las fuerzas políticas que han querido interpretar de forma honesta la voluntad popular expresada en las urnas el pasado 20 de diciembre.

Nuestro compromiso con los trabajadores y trabajadoras de este país, con los jóvenes y con los parados se mantiene firme y seguirán siendo nuestra prioridad política.

Por esta razón mantenemos que es necesario derogar la reforma laboral, restablecer el equilibrio de poder en la negociación colectiva,  eliminar la figura de los falsos autónomos y becarios,  reducir el número de contratos incentivando el trabajo indefinido y garantizar la igualdad salarial entre hombres y mujeres.

Preservando estos compromisos suscribimos un acuerdo para lograr un Gobierno preocupado por las personas y sus necesidades que pusiera fin a la prioridad absoluta de los convenios de empresa sobre los convenios de ámbito superior, el mantenimiento de la ultraactividad de los convenios colectivos mientras durase la renegociación,  la supresión de la obligatoriedad del arbitraje de la Comisión Consultiva Nacional de Convenios Colectivos en los procedimientos de “descuelgues” y la reducción del número de tipos de contratos que evitaran el abuso y el fraude laboral.

Pero no ha podido ser. El PP ha querido mantener un modelo de trabajo basado en la precariedad, en los bajos salarios, en la pérdida de derechos y en la desigualdad, y otras formaciones -que se dicen de izquierdas- han puesto los egos y los sillones por delante de las necesidades de los trabajadores y trabajadoras de este país, bloqueando y saboteando cualquier tipo de acuerdo por encima de sus intereses partidistas y defraudando la esperanza que  muchos millones de españoles tenían en un Gobierno del cambio y de alternativa al Gobierno de Mariano Rajoy.

Este 1 de Mayo es la antesala de una nueva campaña electoral y desde la filas del PSOE ya adelanto que nuestra voz no va desfallecer explicando en las calles y las plazas de nuestros pueblos y ciudades qué Gobierno queremos, cómo lo queremos y para qué lo queremos. 

Seguiremos defendiendo la necesidad de derogar la reforma laboral, la aprobación de un nuevo Estatuto de los Trabajadores y un plan de choque por el empleo y la inserción laboral como el que ha aprobado el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, para dar empleo a 60.000 personas en los dos próximos años; demostrando que si hay voluntad de pacto y de consenso, si se quiere ser generoso y con altitud de miras dejando a un lado las siglas partidistas y poniendo delante las necesidades de los ciudadanos, sí se puede y se puede siendo socialista.

Manuel González Ramos

Secretario general del PSOE

 

Viernes, 29 Abril 2016 13:35

Solo cuestión de fotos

Sin duda que lo que más les gusta a los políticos, sean del color que sean, son las fotos.

Hay incluso fotos de inauguraciones que se repiten una y otra vez por distinto gobernante y en distinta época.

Por esa regla de tres, un gobernante al uso, tiene que impedir las fotos de sus contrincantes.

Recuerdo que en 2003, Pérez Castell, siendo Alcalde de Albacete, boicoteó la traída de aguas del Júcar a nuestra ciudad, realizada por el gobierno de Aznar.

Cómo iba Pérez Castell a permitir que la “derechona” se hiciera esa foto.

La excusa fue la necesaria e irrenunciable planta de nanofiltración para tratar el agua superficial.

Se negó a abrir el grifo, e incluso amenazó con dimitir antes, castigándonos a seguir bebiendo agua subterránea.

Hoy, trece años después, la dichosa planta, que nos ha costado ocho millones de euros, no está previsto que entre en funcionamiento salvo que haya sequía y tengamos que recurrir otra vez al agua subterránea.

Con lo que se ha demostrado que la planta de nanofiltración era innecesaria, y el agua de los pozos era mucho peor que la superficial.

Es decir, Pérez Castell y sus chicos nos mintieron descaradamente.

Solo era cuestión de fotos.

Otro ejemplo es el nuevo Hospital de Toledo.

En los últimos años de desgobierno regional, los socialistas aprobaron construir uno de los mayores hospitales de Europa, como lo oyen, de toda Europa.

Eso sí, sin partida presupuestaria suficiente, ni capacidad para conseguirla.

Cuando llegó el PP al gobierno regional, modificó ese proyecto faraónico, lo ajustó y presupuestó a las necesidades reales de Toledo y comarca.

Pero el Ayuntamiento de dicha ciudad, siendo Alcalde García Page, negó la preceptiva licencia para iniciar las obras del nuevo proyecto.

No podía consentir la foto de Cospedal inaugurando las obras.

Tras las nuevas elecciones, ya con García Page en el gobierno regional, el Ayuntamiento de Toledo, que sigue en manos socialistas, ya sí que puede conceder la paralizada licencia.

Antes los socialistas de García Page impidieron la foto de su adversaria del PP, Cospedal, pero ahora que se la puede hacer él mismo todo son facilidades.

El interés general se sustituye por el interés particular.

Así son nuestros políticos, pierden la vergüenza, si es que la tuvieron alguna vez, por una foto y su propio interés.

Hasta la próxima.

Miércoles, 20 Abril 2016 08:36

¿Ajuste o desbarajuste?

Un nuevo jarrón de agua fría se vierte sobre la economía española, pues según el ahora Superministro, en funciones, o Ministro al cuadrado, Don Luis de Guindos, que ostenta las carteras de Economía, así como la del renunciante José-Manuel Soria, que se lo ha llevado por delante el tsunami que se ha desatado en el Canal de Panamá, con los Papeles de ídem, como digo Superministro de Economía y ahora, también, de Industria, Energía y Turismo, no ha tenido más remedio que reconocer que la locomotora de la economía vuelve a enfriarse, de acuerdo con las previsiones del Fondo Monetario Internacional (FIM) que preside la incombustible y controvertida Christine Lagarde, que por primera vez, desde el año 2.013, ha rebajado las expectativas de la que dicen cuarta economía de la zona euro, o sea, nuestra España, la España de charanga y pandereta, tal como acuñara Don Antonio Machado, la España de nuestros sinsabores y de nuestros desvelos. Así, la francesa del Fondo prevé para nuestra economía un avance del 2’6% del PIB para el año 2.016 y de un 2’3% para el año siguiente 2.017, aun cuando nuestro Superministro, en funciones, eleva  una décima las previsiones para el año 2.016 (2’7%) y  2’4% para el año 2.017, optimista que es nuestro prohombre, dando al traste con las previsiones que se habían previsto, valga la redundancia, del 3% para el año 2.016 y del 2’9% para el 2.017. En cualquier caso y como el que no se consuela es porque no quiere, el Superministro, en funciones, ha lanzado las campanas al vuelo para hacer menos engorrosa la píldora que ha de tragarse un enfermo llamado España, y así, de esta guisa nos ilustra que, pese a esta desaceleración de nuestra economía, la misma es menos intensa que en los países del entorno (no creo que en este entorno incluya a los países del norte de África), destacando que, pese a este drástico recorte en los pronósticos inicialmente previstos, la española sigue siendo la que más crece de entre las grandes economías avanzadas, resaltando, además, que en estos dos años España puede crear cerca de 900.000 puestos de trabajo, lo que no parece muy posible, a no ser que se cuenten los miles de puestos de trabajo temporales (una semana o diez días a lo sumo) que se crean en las Fallas Valencianas, o en la Feria de Abril de Sevilla, o en la próxima Feria de San Isidro en Madrid, que aquí, con tal de hacernos tragar carros y carretas o piedras de molino cualquier cosa puede esperarse que salga de la boca de un Gobierno que más que en funciones está en disfunciones, sosteniéndose con respiración asistida y esperando cada día un nuevo sobresalto y escándalo que acabe apagando y olvidando el del día anterior, y ello prácticamente, sin solución de continuidad, y erre que erre.

Ahora, también, ante estas negras perspectivas, y tras haber incumplido el límite del déficit impuesto por Bruselas a España para el año 2.015, que del 4’2% exigido, pasó al 5% real como la vida misma y que supondrá para el Gobierno, éste o el que venga, un ajuste extra para cumplir con los objetivos presupuestarios, dando la razón a las negras expectativas que sobre este asunto ya había previsto el FIM y que el desequilibrio para este año 2.016 rondará el 4%, lo que ha obligado al Gobierno a suplicar a Bruselas un nuevo plazo más amplio, al menos, un año más, para embridar el déficit que este año estaba fijado en el 3% del PIB. Al respecto, el Superministro resaltó que el Gobierno, en funciones, de España, ya ha tomado una primera medida consistente en declarar la  no disponibilidad del crédito de 2.000 millones de euros (equivalentes a dos décimas del PIB) y su colega y correligionario Don Cristóbal Montoro, Ministro de Hacienda y Administraciones Públicas, ha achacado este desfase del déficit a las manirrotas Autonomías, a las que ha instado a congelar partidas presupuestarias, desatando la ira de los capitostes autonómicos que, caso de seguir la orden del Ministro Montoro, verán sus facultades mermadas para la prestación de los servicios públicos y sociales que competen a las mismas y hartas ya de que el Ministro despotrique, sin ton ni son, y cargue contra las mismas, a las que ha  enviado sendas cartas conminatorias, amén de intervenir los gastos de Aragón y Extremadura, amenazando a las incumplidoras con cortarles el grifo de la financiación. Es este un tema peliagudo en el que el Ministro, con sus formas toscas y drásticas de actuar, puede acabar emponzoñando aún más, si cabe, las relaciones con los Gobiernos Autonómicos, que ya, prácticamente, puede decirse que le han declarado la guerra, queriendo aparentar que hace algo (como ese recorte del gasto en 2.000 millones de euros anteriormente referido, que sería el chocolate del loro) a fin de obtener de Bruselas el beneplácito de la prórroga de un año más para cumplir con el objetivo del déficit.

En cualquier caso, España, en las condiciones actuales, aparte de una regeneración democrática, política e institucional, que la sociedad demanda  a gritos, necesita una reforma urgente y total de su sistema impositivo y de cotizaciones a la Seguridad Social, empezando porque el esfuerzo que, en su caso, se le impone a la ciudadanía, de la que siempre se echa mano para que tire del carro, se vea recompensado con que lo que se ingresa en la Caja Pública de Caudales no se dilapida, ni se despilfarra, ni se hurta directamente por quienes deberían ser muy escrupulosos en su administración y aplicación, para llevárselo crudo a un paraíso fiscal mediante sociedades “offshore” o a pelo. Y es que, con el panorama actual, ¿quién va a decidirse a invertir en este país en el que cuando te das de alta te conviertes en sospechoso delincuente sin presunción de inocencia al que hay que perseguir y machacar hasta la muerte? Realmente el panorama cambiaría si dejáramos de lado este sistema impositivo actual que es absolutamente confiscatorio y, por ello, injusto, que, con razón, hace crecer la economía sumergida a un ritmo vertiginoso, calculándose que se sitúa ya  entre el 20 y el 25 por ciento del PIB. Lejos queda aquél intento del Ministro Montoro para llevar a cabo una reforma cabal e integral de nuestro sistema impositivo, tributario y fiscal, recordando aquel comité de expertos o de sabios  ( que ya la consideración de sabios sabe a esperpento) designados “ad hoc”, con su presidente, el profesor Manuel Lagares al frente, lo que no deja de ser una tomadura de pelo y un fraude a la ciudadanía y un mal empleo de los caudales públicos, cuando no una malversación de los mismos, porque qué necesidad teníamos de contar con dicho comité, cuando los auténticos expertos, que  bregan en la práctica del día a día (Abogados del Estado, Inspectores y Funcionarios de alto estanding y demás familia) están incardinados en el organigrama de la Administración Pública, tanto Estatal, como Autonómica, Provincial y Municipal, sin que, a día de hoy, se haya desvelado el pico (quizás en millones de euros) que costara a las arcas españolas esta alegría, ligereza  y arbitrariedad de Montoro y que, en realidad, acabó en papel mojado, en agua de borrajas, guardado y olvidado en cualquier cajón del Ministerio a la espera de una voz que, como a Lázaro, le diga, “levántate y anda”.

MIGUEL-ANGEL VICENTE MARTINEZ

   20 de abril de 2016

Martes, 19 Abril 2016 12:47

Socialistas resilientes

La resiliencia, aplicada al ámbito de la política, podría definirse como la capacidad que tienen los partidos políticos para sobreponerse a los resultados adversos, reconstruyendo sus vínculos internos y su comportamiento externo, a fin de reponerse y reimpulsar sus objetivos políticos.

Si hay un partido resiliente en la política española, ese debe ser el Partido Socialista, que, tras su fundación el 2 de mayo de 1879, atesora una trayectoria que abarca ya 137 años de constante adaptación a la sociedad sobre la cual pretendemos aplicar nuestro ideario político.

Un partido que asumió su papel anecdótico durante el turnismo en la Restauración, mayoritario en la II República, asesinado en la Guerra Civil,  perseguido y exiliado en la dictadura, para después volver a ser mayoría en la incipiente democracia de los ochenta. Y todo ello llevando a cabo los cambios necesarios para, sin renunciar al programa máximo de la búsqueda de la igualdad entre todos los seres humanos,  adaptarse a las distintas sociedades.

La salida del marxismo como elemento clave y las sucesivas renovaciones generacionales que se han ido produciendo (Zapatero tras Felipe González  y  Pedro Sánchez tras Rubalcaba) le han dado al PSOE ese cariz resiliente que nos ha permitido vertebrar la política española, ya que estarán de acuerdo conmigo que esta España no se entiende si de la ecuación suprimimos al Partido Socialista.

Ahora, estamos ante otro momento adverso para los socialistas españoles, solo que la amenaza ya no es un agente externo, sino que la tenemos incluida en nuestra propia acción, en nuestro día a día. La amenaza actual no es otra que la pérdida de una buena dosis de credibilidad social, del derecho a ser escuchados por una parte de la ciudadanía que espera algo más, una transformación mayor como solo el PSOE es capaz de hacer. 

Un partido como el PSOE no puede permitirse el lujo de, simplemente, sobrevivir políticamente. No podemos aspirar a, únicamente, resistir a los envites de otros partidos y medios de comunicación que ven en la socialdemocracia a un animal herido en mitad de la sabana, cual víctima propicia para culminar su cacería. Estudiando la historia de este partido no podemos hacer otra cosa que no sea la de reponernos a las adversidades de una forma decidida y clara. Ocupamos un espacio político que es propio y que debemos defender con todas nuestras armas, que no son otras que las ideas, la cercanía, el trabajo constante por la corrección de desigualdades y la generación de un futuro digno, que ilusione a quienes hoy han dejado de oírnos, por mucho que gritemos.

Internamente, sigamos con el camino marcado en el último Congreso, abriendo las decisiones al conjunto de la militancia. Continuemos con la renovación de equipos, de caras, de formas de hacer política, de referentes. Rompamos con la previsibilidad de nuestra acción política, dejemos que la ciudadanía vuelva a estar expectante ante lo que el PSOE tiene que decir.

Para, ello es necesario abandonar el lastre de los personalismos; guardar los rifles, quienes ya los hayan desenfundado; y, sobretodo, apelar al sentido de prevalencia de lo colectivo sobre lo individual y tener como única meta reimpulsar nuestros objetivos políticos, con el valor añadido, de haber aprendido algo de nuestro pasado inmediato.

No digo que sea fácil, pero ¿Acaso alguna vez lo fue? 

En nada me referiré al aspecto externo. De nada servirán nuestro programa electoral o nuestra idea de país y de futuro sino recuperamos antes el derecho a ser oídos.

Para concluir estas líneas, que no hablan sino que gritan, haré una muy interesada referencia al sentido de la resiliencia en el arte, que no es otra cosa que la capacidad de una obra de mantener su particularidad y personalidad, a pesar de los subjetivismos. 

A buen entendedor, pocas palabras bastan.

Viernes, 15 Abril 2016 08:12

Cumpliéndose el guión

Quiero creer que todos los partidos políticos, sean del color que sean, buscan facilitar y mejorar la calidad de vida de la gente.

Y eso como teoría suena bien, pero la práctica es mucho más cruda y difícil.

Y es que, lo que los diferencia es el camino que proponen para conseguir el fin antes descrito.

Desde la izquierda pretenden lograrlo gastando más, mientras que desde la derecha lo hacen gastando menos.

Lo que nos lleva a un bucle permanente.

La izquierda gasta y malgasta hasta que la economía no puede más y llega la arruina, propiciando que llegue la derecha y se ponga a recortar hasta que la gente se harta de apretarse el cinturón y los mandan a paseo.

Momento en que vuelve la izquierda a gastar lo que con la derecha se ha ahorrado y mucho más.

Y vuelve la burra al trigo.

Además de que cada vez que entra un gobierno de otro color político, sea en la administración que sea, dedica más esfuerzo a deshacer lo hecho por los anteriores, que a solucionar los problemas de la gente.

Hasta ahora el bipartidismo era la tónica general, por lo que la alternancia en la gobernación era lo normal.

Los últimos resultados condenaron a esa gobernación necesariamente a la negociación entre varias fuerzas políticas, lo cual sería fácil si tuviéramos  otros representantes políticos.

Pero viendo la inquina, la envidia, el odio y la animadversión que se gastan, era fácil prever que íbamos de cabeza a unas nuevas elecciones.

Si entre ellos se vetan, se llaman deshonesto, marciano, Don Tancredo, o se arrojan cal viva a la cara, metafóricamente hablando, cómo esperar que se pongan de acuerdo para una investidura.

Es más, si esa investidura se produjera, imaginan el periodo de gobierno tan convulso que nos ofrecerían.

Pero hay que reconocer que hay presiones de todo tipo, pero las que más  pesan para superar y olvidar todos los insultos y descalificaciones que se han dedicado últimamente, son de índole personal.

Y es que muchos de los parlamentarios elegidos en diciembre no le han cogido aún  el gusto al cargo, y no duermen de pensar si repetirán o no en las próximas elecciones de junio.

Y eso, quieran o no, pesa y mucho.

Hasta la próxima.

Miércoles, 13 Abril 2016 07:17

La izquierda errática

De momento, y si un milagro no lo remedia, no habrá un Gobierno de Progreso o de Cambio, que es lo que la ciudadanía había encomendado a sus candidatos electos en las Elecciones Generales del pasado 20 de Diciembre, al que parecíamos abocados después del Gran Pacto a que fueron capaces de llegar Pedro Sánchez y Albert Rivera, o sea, el Partido Socialista Obrero Español y Ciudadanos, basado fundamentalmente en la regeneración democrática y la lucha contra la corrupción  y el rescate de los servicios y prestaciones sociales, que sufrieron un gran desgaste tras los recortes y los ajustes bestiales llevados a cabo por el Partido Popular en su cuatrienio de Gobierno con mayoría más que absoluta. Una pena, ya que los dos partidos citados, PSOE y C’s, habían hecho un gran esfuerzo por poder llegar a un consenso más generalizado que permitiese ese nuevo Gobierno, libre de las ataduras del pasado, ligadas fundamentalmente a la corrupción sistemática desde el primer minuto de la reinstauración de la democracia y así hasta nuestros días y eso que no sabemos y, quizás nunca sabremos, el verdadero alcance de esa corrupción política, institucional, que ha llevado a los ciudadanos a desconfiar de todos los políticos, convirtiéndose este término poco menos que en sinónimo de “ladrón y sinvergüenza”, es decir, que sólo estamos asistiendo a la punta del iceberg, sin saber lo que se esconde tras las siete partes sumergidas del mismo, mas la sospecha y haciendo un cálculo a bote pronto o a ojo de buen cubero, nos conducirían a cifras de escándalo que sobrepasarían las más negras expectativas pensadas, y si no, ahí están a la vista, como último gran fraude los llamados papeles de Panamá, bajo los que se esconden quienes, quizás, nunca nos enteremos de los que son, por muy mucho que desde el Ministerio de Hacienda, con su Ministro, en funciones, Cristóbal Montoro, anuncie poco más o menos que habrá un Sodoma y Gomorra para los implicados, lo que no deja de ser sino una mera machada para intentar contentar a cuantos ingenuos e infelices sean capaces de creerse las bravatas de nuestro citado Ministro y a fin de que sigamos  pasando religiosamente por la Caja Pública de Caudales a ingresar hasta el último aliento de vida que nos quede.

Pues bien, cuando se anunció una mesa a tres bandas, a la que se sentarían el PSOE, Ciudadanos y Podemos, parecía que, en algún momento, podría abrirse paso ese Gobierno de Progreso o de Cambio, quedando el intento hecho añicos por la petulancia, arrogancia y soberbia de un líder (eso se cree él), cual es el tal Pablo Iglesias, endiosado, que creyéndose el nuevo Mesías (¡Ay, que pretensiones!) creía llegado el momento de encaramarse al nuevo Gobierno y así, por arte de birlibirloque, manejar la agenda y los tiempos de los otros dos partidos, con unas exigencias propias de un párvulo, de un neófito, de un ingenuo, al que, desde luego, le faltan muchos mimbres siquiera para ser el Ordenanza de cualquier Ministerio, y que pretendía entrar a saco en ese nuevo Gobierno, imponiendo los cargos que quería repartirse entre su panda, por  creerse los más guapos del universo, y considerándose con derecho a decidir, unilateralmente, sobre el futuro de los españoles, precisamente, quienes en el tiempo que llevan gobernando por sí solos o en coalición en Ayuntamientos o Autonomías, no hayan dado muestras de más ineptitud que aptitud, de más demagogia que realidad, de más inepcia que preparación para gobernar “la cosa pública” y los asuntos derivados de la misma, al menos, con una cierta sapiencia, con un mínimo de sabiduría, sensatez y sentido común. Y a la prueba me remito, con los enormes ridículos y desbarres y traspiés de que hemos sido testigos y seguiremos siéndolo,  en Barcelona (con Ada Colau), en Cádiz (con Kichi), en Madrid (con Carmena, ¡Ay, Carmena!), y en el día a día de la coalición, con el punto de inflexión que supuso la destitución, “manu militari” del Secretario de Organización de Madrid, Sergio Pascual, por el Secretario General, Pablo Iglesias, que para tapar el hedor que evaporaba su acción, corrió a sustituirle por Echenique, un pobre hombre, que, en su día, también fue defenestrado por el Secretario General, y ahora se cree el rey del mambo hasta que de nuevo le dé un aire a Iglesias y lo mande a donde no es educado citar el nombre. Y qué decir de Errejón, el niñato que jamás dejará de serlo, que si la cara es el reflejo del alma, desde luego, no hay quien le quite el aire que denota y pegado al Secretario obediente como un cordero, que ya sabemos que en Podemos se están poniendo de manifiesto todos los peores defectos de lo que ellos socarronamente han venido llamando “la casta” (por cierto, que ahora que ellos son también casta no se refieren a ella despectivamente como antaño), tales como “el ordeno y mando” y sospechosos, además,  de financiación ilegal: ¿alguien da más?.

En definitiva, que nos hallamos ante personajes que jamás se han manchado las manos trabajando, paridos entre algodones por la Universidad, y entrenados en tertulietas televisivas hechas a medida de los tertulianos. Y por si fuera poco, ahí tenemos a Alberto Garzón (IU) cuyo único discurso se basa en etiquetar a Albert Rivera y su partido, Ciudadanos, de “la derecha”, ya que, desde luego, parece que poco más tiene el discurso de una Izquierda Unida que apenas ha sacado representación parlamentaria (dos escaños) y también llegó a soñar con, al menos, un sillón ministerial.

En fin, repito, un Gobierno de Progreso y de Cambio, conformado por Pedro Sánchez y Albert Rivera, o sea, el PSOE y Ciudadanos, que si Dios no lo remedia y ocurre un milagro de última hora, se irá al traste por la actitud indolente, irresponsable e injustificable, no ya de Podemos, sino de su Secretario General, Pablo Iglesias, quien se creyó la piedra angular para dicho Gobierno, y que parece tener una gran empanada mental, locución con la que “figuradamente se da a entender que alguien, como resultado de abrigar ideas confusas e informaciones mal digeridas, adolece de desorden intelectivo y turbiedad conceptual”, según expresa el Diccionario Espasa de Refranes, Dichos y Proverbios, de Luis Junceda.

En el pecado llevarán la penitencia, ya que unas nuevas elecciones les pasarán factura, como ya vaticinan algunos sondeos, por su falta de cintura y por creerse los reyes del mambo y reinar en el Olimpo: ¿hasta alcanzar el cielo?, o ¿bajar a los infiernos?

MIGUEL-ANGEL VICENTE MARTINEZ

  13 de abril de 2016

Miércoles, 06 Abril 2016 05:41

Rajoy en su laberinto

Viernes, 01 Abril 2016 06:01

El llorón

En mi opinión, el mejor Secretario General del PSOE, ha sido Felipe González.

Desde que éste salió por patas, los socialistas han ido de mal en peor.

Sus sucesores, o han sido irrelevantes, o torpes hasta decir basta.

Por limitarme al anterior, decir que los socialistas eligieron a un desconocido en vez de a nuestro paisano Pepe Bono.

Y aunque nunca ha sido Santo de mi devoción, sin duda que con él nos habría ido mucho mejor a todos.

Pero prefirieron a Zapatero, y como si a un tonto le das un cargo, puedes esperar que se lo crea, las consecuencias las pagamos con creces, ruina, miseria, endeudamiento, paro, …

Pero recuerdan aquello de“otro vendrá que bueno te hará”, dicho y hecho.

De un gris y desconocido diputado del montón, Zapatero, a otro similar, Sánchez.

Uno demostró con creces que no tenía ni idea, y el otro solo tiene una idea,  ser Presidente como sea.

Por eso, como un niño chico lloriquea continuamente pidiendo apoyo al resto de perdedores para que él sea Presidente.

Viajó a Portugal, donde la izquierda sí se puso de acuerdo para desalojar del gobierno a la derecha ganadora de las últimas elecciones, y desde allí, con lágrimas en los ojos, propuso un gobierno a la portuguesa.

Y solo hay que ver la deriva que ha tomado Portugal para saber lo que podríamos esperar de un gobierno como ese.

También le ha llorado a Compromís, para pedirles su intermediación ante Iglesias.

Luego fue a Bruselas para suplicarle a Chiripas que intercediera ante Iglesias para que le deje ser Presidente.

Lo que le faltaba, llorarle a quien gobierna en Grecia apoyado en la extrema derecha griega.

Ir llorando por los rincones sin que te vea nadie lo puedo entender, pero en público, por respeto a los votantes que representa, me parece patético.

Ayer volvió a llorarle a Iglesias y éste le dio un clínex y palmaditas en la espalda, pero nada más.

Eso sí, la foto de Pedro y Pablo pone a sus socios de ocasión de los nervios.

La misma manta no puede cobijar a la vez a Podemos, Socialistas y Ciudadanos, alguno se tendría que quedar sin duda con el culo al aire.

Y es que los celos son muy malos.

Hasta la próxima.

Miércoles, 23 Marzo 2016 07:17

Un gobierno descontrolado

Suele decirse del Sr. Don Mariano Rajoy Brey, a la sazón Presidente, en funciones, del Gobierno de España, que es un gran parlamentario y que domina, como nadie, la escenografía del Parlamento. No sé si esto es verdad o no, pero aunque lo fuere, no es menos cierto que el Sr. Rajoy Brey adolece de una cierta alergia y aversión,  cuando no de un pánico galopante, a su comparecencia ante la Cámara Baja, sobremanera cuando es requerido, como prevé  la Constitución, por los distintos grupos de la oposición, a dar explicaciones sobre tal o cual materia, sobre este o aquel acuerdo del Consejo de Ministros, o sobre esta o aquella actuación del Presidente y sus Ministros, para conocimiento de los diputados y, en definitiva, para el debate y la toma de posturas y crítica, en su caso, de esas materias, a cuyo examen  tiene derecho el conjunto de los representantes de la soberanía nacional y, en consecuencia, adoptar, al respecto, las decisiones que estime pertinentes.

Esa alergia y ese pánico se ha puesto en evidencia, recientemente, en una doble cuestión: la primera en relación con el pacto que se alcanzó el lunes día 7 de Marzo entre la Comisión Europea y Turquía y que permitía la expulsión masiva de refugiados a este último país, a cambio de recibir 3.000 millones de euros, de suprimir el visado de sus súbditos para desplazarse por el territorio de la Unión Europea y de acelerar los trámites para el ingreso del país de la media luna como miembro de pleno derecho de dicha Unión. Pues bien, todos los partidos políticos en España, salvo el partido Popular, pusieron en duda la posible ilegalidad de ese acuerdo, cuestionado también por Naciones Unidas (la ONU). En relación con el mismo, el Secretario General del PSOE, Pedro Sánchez, lo calificó de “inmoral y posiblemente ilegal”; y el líder de Podemos, Pablo Iglesias, a través de Twiter, llegó a afirmar que “atenta contra el derecho de asilo”; Ciudadanos pidió la comparecencia en el Parlamento de un representante de la Agencia para los Refugiados de Naciones Unidas (ACNUR); y el PNV llevó al Parlamento Europeo el rechazo a ese pacto de la inmensa mayoría del Congreso de los Diputados Español. Pues bien, ante la petición de comparecencia del Presidente del Gobierno Español para explicar los puntos y las comas del susodicho pacto o acuerdo, a fin de someterlo a la voluntad popular que concita el Parlamento y la adopción de una posición consensuada con los grupos de la oposición, el Sr. Rajoy ha salido por peteneras y se ha escudado en la peregrina idea de que al estar el Ejecutivo en funciones no están obligados ni él ni ninguno de los demás miembros de su Gobierno a comparecer en las Cortes y a dar explicaciones de su acción, por considerar que al no gozar de la confianza de aquéllas, salidas de las elecciones del pasado 20 de Diciembre, no tiene por qué someterse a su control, ya que un Parlamento diferente al que eligió al Presidente, en funciones hoy, no puede controlarle ni exigirle responsabilidades políticas. A este respecto, el Congreso de los Diputados consensuó la posición española, a través de la Comisión Mixta de la UE, con la comparecencia del Secretario de Estado para la UE, Fernando Eguidazu, bajo la premisa de que el acuerdo con Turquía debía rechazar “expresa o indirectamente la posibilidad de proceder a expulsiones colectivas a territorio turco o a cualquier Estado no miembro de la Unión Europea”; y la segunda, lo fue indirectamente, a través del Ministro de Defensa, Pedro Morenés, que no acudió a la Comisión de Defensa, a la que estaba citado, siguiendo el criterio de La Moncloa, o sea, repetimos, que al no haber sido designado el Gobierno en funciones por los parlamentarios salidos de las elecciones del 20 de Diciembre, no tienen obligación ninguno de sus miembros, de comparecer en el Parlamento, ante la petición de la oposición, es decir, de los partidos distintos al PP, a dar explicaciones de su actuación, ni pueden exigirles responsabilidad política alguna, lo que es de por sí absolutamente inaudito e inaceptable. ¡Bendita situación de interinidad, en la que los Ministros y el Presidente del Gobierno pueden hacer de su capa un sayo, sin responder ante Dios ni los hombres!, Así actuaban las monarquías absolutistas del siglo XVIII y así actúan las repúblicas bananeras de corte bolivariano, que tanto critican el Sr. Rajoy y todos sus conmilitones . Ya han anunciado los partidos políticos de la oposición que, de seguir por este camino anticonstitucional, el Gobierno en pleno será llevado ante el Tribunal Constitucional, pues según los expertos en materia Constitucional, no existe ninguna justificación que avale la negativa del Gobierno, en funciones, a someterse al control del Parlamento en un sistema democrático, y todavía con mayor razón al encontrarse el mismo en una “situación anormal” de interinidad que, en caso de llegar a tener que repetirse de nuevo las elecciones, podría prolongarse más de un año, dejando en evidencia las explicaciones y razonamientos alegados en el Congreso de los Diputados por el Secretario de Estado para las Relaciones con las Cortes, José Luis Ayllón, el cual sugirió que “en caso de discrepancia, se puede disponer de las oportunas vías judiciales, en la defensa de los derechos del Parlamento”, idea peregrina donde las haya, impropia de un Gobierno Democrático (aunque sólo lo sea en la forma) y que terminaría por judicializar la vida parlamentaria inundando de demandas los Juzgados, ¡lo que le faltaba a la Justicia!, derecho que, por lo demás, asiste a cualquier ciudadano español, pero que acabaría colapsando la Justicia, haciendo que los Poderes del Estado, ya de por sí bastante debilitados en su interdependencia, se entremezclen entre sí, acabando con el  precario Estado de Derecho del que gozamos.

Lo que defienden Rajoy y el PP no es sino una contradicción y un disparate, ya que un Gobierno, en funciones con competencias para gestionar solamente asuntos de trámite, tendría las manos más libres que un Gabinete con plenas competencias, cuando, incluso, puestos a exigir ese control, más parece que debe vigilarse al Gobierno en funciones, que puede tomar decisiones y adoptar medidas que comprometan la acción del futuro Gobierno que salga de la investidura pendiente, que se encontraría atado de pies y manos por aquéllas decisiones que, sin control parlamentario, adoptase dicho Gobierno interino, o sea, en funciones, lo que contraría los más elementales principios de legalidad, incluida la propia Carta Magna. Por ello yerra la Vicepresidenta del Gobierno, también en funciones, la Sra. Soraya Sáenz de Santamaría, que es al parecer la madre de la criatura, al enviar una misiva al Presidente de Las Cortes, Patxi López, reafirmando el criterio del Ejecutivo de no comparecer en sesiones de control por encontrarse en funciones, creando un conflicto institucional, que pone de manifiesto la verdadera cara antidemocrática de un PP acostumbrado al ordeno y mando y sobremanera al Decreto-Ley y al dedazo, creyendo ser el único Partido en posesión de la verdad, despreciando a la inmensa mayoría de los españoles que no han caído en la tentación de votarles, que suman más, muchísimos más, votos, que los que Rajoy y su panda cacarean tener para justificar que deben gobernar.

Y ese desprecio al Congreso de los Diputados, Sede de la Soberanía Nacional, se ha visto agravado por la actitud del Gobierno, con su Presidente a la cabeza, que ha resuelto el trámite de informar a los demás partidos del pacto alcanzado el pasado viernes 18 en Bruselas sobre los refugiados, mediante el envío de una carta del Secretario de Estado de Relaciones con las Cortes, José Luis Ayllón. De esta manera, seguimos erre que erre, en la posición del Presidente en funciones del Gobierno, Don Mariano Rajoy Brey, de evitar su comparecencia o la de los Ministros u otros altos cargos en el Parlamento. Ante este desaire, los Partidos de la oposición siguen exigiendo que el Presidente debe comparecer en el Congreso para explicar lo acordado en Bruselas y no se conforman con esa comunicación por escrito que no deja de ser sino una tomadura de pelo, no solo a dichos partidos de la oposición, sino a la ciudadanía en general, cuya voluntad representan aquéllos. A este respecto, el Vicesecretario General de Ciudadanos, José Manuel Villegas, resumiendo el sentir de la mayoría de la Cámara, manifestó que “el Gobierno está echando un pulso innecesario al Congreso”, añadiendo que “cuestiones tan importantes como los posicionamientos en política internacional deberían pasar por la Sede de la Soberanía Nacional”. Por su parte, el Portavoz de Izquierda Unida-Unidad Popular, Alberto Garzón, ha anunciado la interposición de una querella criminal por parte de la formación ante el Tribunal Supremo contra Mariano Rajoy  y todo su Gobierno en pleno, por considerar que el acuerdo firmado en Bruselas confirma un trato “inhumano e ilegal” a los refugiados, viola múltiples tratados y se ha adoptado por un Gobierno en funciones que no ha dado las suficientes explicaciones al negarse a ser controlado por el Parlamento, calificando la actuación del Presidente del Gobierno como la de un “dictador temporal”.

En definitiva, alergia, aversión, pánico escénico, unidos a la indolencia, apatía y, en su caso, holgazanería, definen este intento del Gobierno de escaquearse del control parlamentario, confundiendo lo que es la propia institución, con las personas que en cada momento la integran.

MIGUEL ÁNGEL VICENTE MARTÍNEZ

  23 DE MARZO DE 2.016

 

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