Miércoles, 22 Julio 2015 15:01

Aprender del pasado

Para despedir la temporada, quiero recordar un pasaje de nuestra historia sobre la que reflexionar estas vacaciones.
En 1873, Pi y Margall, el primer presidente de la 1ª Republica, defendía el estado federal, más o menos como hacen ahora algunos iluminados.
Esta veleidad propició la declaración de repúblicas independientes en Cataluña, Valencia, o Sevilla, pero también en Alcoy, Algeciras, o Almansa, entre otras muchas.
Así, Cartagena se declaró Cantón Independiente y Soberano, obligando a las Cortes españolas a cesar a Pi y Margall, por negarse a actuar contra los sublevados.
Nombraron a Nicolás Salmerón, que envió tropas a Cartagena para abolir su rebelión.
Los cartageneros al mando de Antoñete Gálvez, alias “Toñete”, natural de Torreaguera, no solo resistieron, navegaron hasta Alicante, la bombardearon y tras desembarcar en la ciudad y recibir 8.000 duros de plata, se retiraron.
Intentaron lo mismo en Almería, pero al desembarcar fueron rechazados.
Llegaron a pedir su ingreso en los Estados Unidos de América, como un estado más, pero su entonces presidente, Ulises S. Grant se lo denegó.
Los éxitos militares animaron a “Toñete” a marchar para tomar Madrid, pero derrotado en Chinchilla, se vio obligado a regresar al Cantón.
Esto no fue un hecho aislado.
Granada y Jaén se declararon la guerra.
La república de Jumilla se enfrentó a la de Murcia.
Utrera se independizó de Sevilla, Coria de Badajoz y Betanzos de La Coruña, enfrentándose entre ellas.
Jerez proyectó su cantón, pero optó por rendirse a Madrid antes que someterse a Cádiz.
Todo esto hasta que el presidente Salmerón decidió enviar al General Martínez Campos a sofocar militarmente el desmadre.
Tras los consejos de guerra, las paletas aspiraciones independentistas acabaron en los paredones.
Aquella época tan surrealista sufría una gran crisis económica; unos niveles de paro insoportables; una población al límite de su resistencia política, económica y moral; y la incompetencia y falta de voluntad política para afrontar las reformas estructurales que se necesitaban.
Les suena?
Y es que, quien olvida su historia, corre el riesgo de repetirla.
Buen verano a todos.
 
Viernes, 22 Julio 2016 15:01

Aprender del pasado

Para despedir la temporada, quiero recordar un pasaje de nuestra historia sobre la que reflexionar estas vacaciones.
En 1873, Pi y Margall, el primer presidente de la 1ª Republica, defendía el estado federal, más o menos como hacen ahora algunos iluminados.
Esta veleidad propició la declaración de repúblicas independientes en Cataluña, Valencia, o Sevilla, pero también en Alcoy, Algeciras, o Almansa, entre otras muchas.
Así, Cartagena se declaró Cantón Independiente y Soberano, obligando a las Cortes españolas a cesar a Pi y Margall, por negarse a actuar contra los sublevados.
Nombraron a Nicolás Salmerón, que envió tropas a Cartagena para abolir su rebelión.
Los cartageneros al mando de Antoñete Gálvez, alias “Toñete”, natural de Torreaguera, no solo resistieron, navegaron hasta Alicante, la bombardearon y tras desembarcar en la ciudad y recibir 8.000 duros de plata, se retiraron.
Intentaron lo mismo en Almería, pero al desembarcar fueron rechazados.
Llegaron a pedir su ingreso en los Estados Unidos de América, como un estado más, pero su entonces presidente, Ulises S. Grant se lo denegó.
Los éxitos militares animaron a “Toñete” a marchar para tomar Madrid, pero derrotado en Chinchilla, se vio obligado a regresar al Cantón.
Esto no fue un hecho aislado.
Granada y Jaén se declararon la guerra.
La república de Jumilla se enfrentó a la de Murcia.
Utrera se independizó de Sevilla, Coria de Badajoz y Betanzos de La Coruña, enfrentándose entre ellas.
Jerez proyectó su cantón, pero optó por rendirse a Madrid antes que someterse a Cádiz.
Todo esto hasta que el presidente Salmerón decidió enviar al General Martínez Campos a sofocar militarmente el desmadre.
Tras los consejos de guerra, las paletas aspiraciones independentistas acabaron en los paredones.
Aquella época tan surrealista sufría una gran crisis económica; unos niveles de paro insoportables; una población al límite de su resistencia política, económica y moral; y la incompetencia y falta de voluntad política para afrontar las reformas estructurales que se necesitaban.
Les suena?
Y es que, quien olvida su historia, corre el riesgo de repetirla.
Buen verano a todos.
 
Miércoles, 13 Julio 2016 06:33

Todos contra el brexit (I)

Tras la decisión tomada libre, voluntaria y democráticamente por el Reino Unido de recobrar su plena soberanía, o sea, su libertad, por la que Braveheart luchara como un titán, a través del Referéndum que llevó a las urnas a los británicos el pasado 23 de Junio y cuyo resultado fue del 51’9 al 48’1 por ciento a favor de la salida del país de su Majestad la Reina Isabel II de Inglaterra, de una moribunda, estática, indolente y artificiosa Unión Europea (la UE), se han desatado todo tipo de conjeturas acerca de los males que tal decisión (errónea para los europeístas y los defensores del “Remain”) acabarán acarreando al país que ha tenido la osadía de subirse a las barbas de la Comisión Europea, haciéndole un merecido corte de mangas, una peineta del tamaño de la catedral de Westminster, dejando atónitos y con un palmo de narices a los gerifaltes de Bruselas, que se las prometían muy felices y que jamás, en su fuero interno, previeron el  intento de un país miembro (y comprometido sólo a medias, que todo hay que decirlo) de escapar y liberarse de las cadenas del engendro europeísta, y por la magnitud, la economía y la idiosincrasia del país del Big-Beng, bien podríamos decir que el mismo ha puesto una pica en Flandes (recordando el hecho de que, en tiempos de Felipe IV y bajo la privanza del Conde-Duque de Olivares, conseguir el reclutamiento de un “mozo de pica” para situarlo en los Países Bajos, costaba Dios y ayuda, por lo que la dicha frase vino a usarse como imagen comparativa de todo aquello que de suyo ofrece extrema dificultad) para asombro y sorpresa mayúscula de la Comisión Europea y de los demás Estados miembros de la Unión, de ese pretendido Estados Unidos de Europa que confrontar a los Estados Unidos de América, sobre todo de los fundadores e ideólogos de este monstruo de 28 cabezas en que ha derivado el llamado proyecto europeísta.

Y es que la susodicha Comisión se creía, al igual que creyó el Generalísimo de los Ejércitos, don Francisco Franco Bahamonde, que estaba todo atado y bien atado. Pero, hete aquí,  que la especial naturaleza de los británicos, tan suyos y de tan su Majestad la Reina, han abierto la Caja de Pandora, y han dicho hasta aquí hemos llegado y no damos un paso más en este malsana compañía, han dicho basta ya de seguir, como perros falderos, los dicterios de la Comisión Europea, o séase, de la Comisión manejada como un títere por la Cancillera Alemana Ángela Merkel, y han vuelto a respirar el aire puro y fresco de su independencia.

¿Quién pensó y creyó ser posible poner vallas y enjaular a la verdecida campiña y estepa británicas? Habría de calificar de iluso a quien de tal guisa pensara y esperara de la sangre británica una dócil sumisión a los Tratados de la Unión.

Mas lo que ha sucedido, tenía que suceder. Todos recordamos aquellos ya lejanos, bueno, no tan lejanos, referéndums llevados a cabo y convocados para aprobar aquella primera mamotrética Constitución Europea (por sus 448 artículos), un compendio de normas y declaración de intenciones que eran incomprensibles para la mayoría de los ciudadanos (y no pocos dirigentes) a los que iban dirigidas y a ser aplicadas, y que puso a prueba, una vez más, el carácter quijotesco del pueblo español, pues no en vano la España del Sr. Rodríguez Zapatero fue la primera en entrar al trapo (quizás queriéndose dar un baño de europeísmo del bueno), aprobando aquel engendro, sobre el que el entonces Presidente de la Comunidad Autónoma de Extremadura Juan Carlos Rodríguez Ibarra, llegó a decir que él no se la había leído ni sabia de lo que iba, pero que si su Presidente del Gobierno le decía que había que votar sí, él lo haría poco menos que con los ojos cerrados. ¡Machitos que somos!, ¡Una faena para haberle dado las dos orejas y el rabo del morlaco! ¡Así se escribe la historia de un país hacia su decadencia! Y por si fuera poco y para demostrar la valentía del matador, el Sr. Rodríguez Zapatero, ni corto ni perezoso, ante el éxito obtenido en España, se dirigió, tan campante y más contento que unas castañuelas, a la France de la Torre Eiffel, para notificar la buena nueva a los franceses y animarles a seguir el camino de Spain, en aquella inolvidable comparecencia ante la Asamblea Francesa, donde puso de manifiesto su nulo conocimiento e ignorancia supina del idioma francés, pues dirigiéndose en este idioma a los gabachos, para, de inmediato, y me imagino que ante la risa contenida de los parlamentarios franceses, exclamar: ¡voy al español! No era sino el vaticinio del rotundo NO francés a esa Constitución, seguido por el también NO del país de los tulipanes, Holanda, lo que hizo encallar aquel primer proyecto de Constitución Europea, y pasar, deprisa y corriendo, a aprobar, en cuestión de días, una nueva Constitución, mas para evitar los fiascos francés y holandés, sin necesidad de aprobación en Referéndums por los respectivos ciudadanos de los diferentes países comunitarios, para evitar un nuevo desbarre, bastando su aprobación, simplemente, por las Cámaras Parlamentarias de los Estados miembros, pues ya sabemos que cuando al pueblo se le concede la “voz”, se puede sufrir un revolcón de muy padre y señor mío.

Y aunque todos a una, como en Fuenteovejuna, clamen contra el éxito del “Brexit” y la decisión “soberana” del Reino Unido, al que aventuran todo tipos de males, poco menos que con las siete plagas de Egipto, condenándolo al fuego eterno del infierno, la realidad es que a los mandamases europeos la valentía británica les ha pillado a contrapié, o con el paso cambiado, que tanto monta, monta tanto, Isabel como Fernando, poco menos que en bragas, y han considerado la separación, el Bye, Bye, de Reino Unido poco menos que una bofetada en todo el carrillo, más bien diría yo que un gancho de derecha contra el mentón, que prácticamente les ha llevado a besar la lona y, como poco, les ha dejado groguis, como un desplante imperdonable, armándose de valor, eufemísticamente hablando, para intentar aparentar firmeza, exigencia y dureza ante el pueblo británico, que todo hay que decirlo les ha dado una lección magistral de coherencia y determinación, por mucho que, ahora, a toro pasado, se convoquen manifestaciones multitudinarias contra el Brexit y la premier escocesa, Nicola Sturgeon, quiera pescar en río revuelto, hasta el punto de querer convocar un nuevo referéndum para darle la vuelta al marcador, en argot futbolístico, nada más y nada menos, que en la cuna del fútbol, a fin de lograr la independencia de Escocia del Reino Unido que no hace mucho certificó con una holgada mayoría su unión y adhesión al mismo. Esto recuerda un poco, o un mucho, diría yo, a aquellas palabras de Groucho Marx, sobre que “tengo estos principios, pero si no le gustan, tengo otros”.

MIGUEL ÁNGEL VICENTE MARTÍNEZ

13 DE JULIO 2016

Jueves, 07 Julio 2016 15:54

Sorpresa, no sorpasso

El resultado de las pasadas elecciones fue que hubo sorpresa, pero no sorpasso.

Hubo sorpresa por los resultados obtenidos por el PP, que ni el más optimista había vaticinado.

Y no hubo sorpasso al no cumplirse todos los sondeos que auguraban que los podemitas superarían a los socialistas.

Pero los resultados no aventuran muchas facilidades para la formación de un gobierno estable que afronte las necesarias reformas y retos que se nos presentan.

En cualquier país democrático, moderno, la gran coalición sería la opción más razonable.

En España, esa posibilidad es solo un sueño de algunos ingenuos.

Ya lo dije hace quince días, el odio fratricida y cainita entre unos y otros lo  hará imposible.

Descartada esa posibilidad, solo queda la abstención de los socialistas para permitir un gobierno en minoría de los populares, con o sin el apoyo de ciudadanos.

Dudo mucho que los dirigentes socialistas se presten a ello.

Y además, esa opción no nos libra de una inseguridad política nada beneficiosa para nuestro futuro.

Sea como sea, el PSOE y Ciudadanos saben perfectamente que si impiden la formación de gobierno y nos obligan a ir a unas terceras elecciones, el resultado que cosecharían sería catastrófico para ellos.

Siendo malvados, ir a esos nuevos comicios es lo mejor que le podría ocurrir a PP, aunque también es lo peor que le conviene a España.

Pero como cada momento tiene su tiempo y la necesidad obliga, les daré un voto de confianza.

De momento llega la hora de elegir la composición de la mesa de las Cortes.

Ésta está compuesta por un Presidente, cuatro Vicepresidentes y cuatro Secretarios.

Por número de diputados, los populares ocuparían cuatro puestos, dos más serían para los socialistas y otros dos para los podemitas.

Con lo cual solo quedaría uno a elegir y como decía que la necesidad obliga, lo lógico es que los populares cedan uno de sus cuatro puestos a Ciudadanos a cambio de que éstos los voten para hacerse con la Presidencia del Congreso.

Podría ser éste el primer paso para tragarse los vetos y descalificaciones emitidas, y recuperar los puentes destruidos.

Pronto lo sabremos.

Hasta la próxima.

Miércoles, 06 Julio 2016 08:37

Una asignatura que sigue pendiente

Pasan los días, las semanas, los meses, los años, desde 1.996, al menos, y la Plaza Virgen de los Llanos, la Plaza dedicada a la Patrona de Albacete, Nuestra Señora la Virgen de los Llanos y también al Patrón de la ciudad San Juan Evangelista, por asentarse en dicha plaza la Catedral del mismo nombre, languidece ante la pasividad y la actitud indolente y vergonzante de la autoridad municipal competente, que se llama andana y que mira, como en tantos otros asuntos, para otro lado, sin importarle el grandísimo perjuicio que esta dejadez causa, no solo a los vecinos de la zona, sino a la ciudad en general.

Si damos una vuelta, a lo que invito a los ciudadanos de la Capital, por la susodicha Plaza, constatarán el estado de abandono tercermundista a que la misma es sometida, pareciendo encontrarse uno en el centro del Bronx Neoyorquino, y ello, repito, con la connivencia y la complacencia, cuando no con el aliento, de nuestros munícipes, con el Equipo de Gobierno a la cabeza.

No sé yo, si los propietarios de los locales comerciales recayentes a dicha Plaza deberían declararse en huelga respecto del pago del Impuesto sobre Bienes Inmuebles de Naturaleza Urbana, el IBI, como vulgarmente se le conoce, pues la contraprestación a cambio de su pago casi millonario, es dejar en manos de los bastardos vándalos su deterioro paulatino, sin que nadie al respecto parezca querer mover un dedo ni medio, para hacer de dicha plaza un espacio resplandeciente y de convivencia social, dada la naturaleza y ubicación de la misma.

En realidad, se ha llamado en numerosísimas ocasiones a la Policía Local, reclamando sobre los monopatinadores y los grafiteros, pero, o bien porque tengan orden de no hacer nada o por su propia dejadez  o atonía (pues el que suscribe ha sido testigo directo de que en alguna ocasión la unidad que ha acudido a instar a los patinadores a dejar de hacerlo, se ha despedido de los mismos con “un lo siento”) la cuestión no se resuelve, sino que se agrava, habiéndose convertido, incluso, dicha Plaza en Albergue de porreros y gandules, de esos que ni estudian ni trabajan, pero que permanecen casi todo el día asentados en la misma, dando el coñazo y ofreciendo un panorama de dicha plaza lamentable y tercer mundista.

Denuncias al Juzgado, a la Policía Local, incluso a la Nacional, no sirven sino para aumentar la bilirrubina de los vecinos de dicha Plaza, que observan, atónitos, cómo se le consiente a esta chusma que campe por sus respetos, sin que la normativa legal, léase, Ordenanza Cívica, se le aplique y caiga sobre sus cabezas.

Los escasos turistas que osan dejarse caer por la Plaza que nos ocupa, en visita a la Catedral de San Juan, patrón, asimismo, de la Ciudad, observarán con estupor el estado semirruinoso, material y moral, por el estado de la misma, y se preguntarán si es que no hay autoridad alguna en la ciudad y se echarán las manos a la cabeza y se llevarán un recuerdo de la Nueva York de la Mancha, tal como José Martínez Ruiz “Azorín” llamara a la Capital Manchega, de ineptitud e incapacidad de quienes tienen la obligación de velar por el orden, la seguridad, la convivencia pacífica y el ornato de la Ciudad.

Contrasta esta desidia con la admiración que el primer munícipe de la capital pone de manifiesto cada 7 de septiembre en la apertura de La Feria Albaceteña, asiendo la imagen de Nuestra Señora la Virgen de los Llanos, con avaricia, como si se la quisieran quitar otros, lo que no se compadece con la actitud ante la situación en la Plaza dedicada a la misma, o bien, ese acto de amor y humildad, lo sea fingido y falso, buscando solamente la fotografía.

Desde la Concejalía de Medio Ambiente, de vez en vez, se ha publicitado en la prensa local las multas impuestas a botelloneros, a quienes miccionan en la vía pública, a los propietarios de perros, por no recoger los excrementos de sus canes o por el simple hecho de pisar el césped, etc.. Pero jamás de los jamases hemos constatado la imposición de multas a monopatinadores o grafiteros, que parecen tener licencia municipal a la manera como se le concedió al propietario de Local chaflán a las calles Marqués de Molíns y Concepción, para desgajar las rejas de sus diez ventanales, cometiendo una tropelía urbanística de gran calado.

Como se ve, cuando se quiere, se puede, aunque haya que saltarse la ley a la torera o pasársela por el forro, con tal de dar goce y placer a un “por ser vos quien sois”. Pero cuando se trata de ciudadanos de a pie, y con todas las de la ley a su favor,  allá se las compongan y que se apañen como puedan, poniendo al límite su paciencia, la cual perdida en un caso extremo bien pudiera dar lugar a hechos de los que luego haya que arrepentirse, y no quiero mentar los que son; entonces, será cuando la incompetente autoridad municipal se embarcará en el llanto y el crujir de dientes y se rasgará las vestiduras.

Pero aquí lo principal es la foto, aunque sea viendo cómo doblan el espinazo los miembros de la cuadrilla rápida, con una sonrisa de oreja a oreja, mientras los deberes y las obligaciones de nuestros munícipes duermen el sueño de los justos, sin darse cuenta de que la autoridad municipal está para algo más que para ir de fiesta y para hacerse fotos placenteras.

Esperemos que los responsables municipales de todas las categorías tomen nota de una puñetera vez y antes de irse de vacaciones den una solución y dejen resuelto el problema que se expone, pues esta asignatura la tienen pendiente desde el año 1.996 como he expuesto al principio y me parece que ya va siendo hora de que hagan los deberes, que trabajen, que estudien para de una vez aprobar esta asignatura al día de la fecha pendiente.

MIGUEL ÁNGEL VICENTE MARTÍNEZ

6 DE JULIO 2016

                

Viernes, 01 Julio 2016 17:37

La concejala que no amaba a las mujeres

Ayer, en el convulso Pleno Municipal, me sentí violentada, intimidada  y excesivamente incomoda.  Y es que el coro de ultras mal llamadas “provida” con sus constantes interrupciones a los concejales de la oposición y sus gritos furibundos no dejaron que el pleno se desarrollara en la normalidad a la que estamos acostumbrados. Se oyeron consignas absurdas como “¡Yo doy la teta!”, como si esta acción conllevara una especie de superpoder que te convierte en más mujer, en una mujer de argumentos invencibles; eso sí, lo que no conlleva es una pizca de educación. Así lo demostraron.

La que se mostró encantada con estas actuaciones fue la concejala de la Mujer, que con su sempiterno gesto de “aquí huele algo mal”, se dedicó a dirigir cual directora de orquesta este peculiar grupo de coristas.

Lo más grave de todo, es que una persona que ostenta la representación de la Concejalía de la Mujer del Ayuntamiento de Albacete acuse a los profesionales de la sanidad pública de saltarse la Ley, de no informar a las mujeres sobre el proceso de interrupción voluntaria del embarazo y de no realizar bien su trabajo. Para ella la verdadera información  la dan un grupo de personas exaltadas en la puerta de una clínica.

Por supuesto cada uno tiene derecho a manifestarse y defender lo que estime oportuno, pero no es menos importante que una mujer pueda recibir cualquier prestación sanitaria sin recibir presiones ni coacciones de ningún tipo. Si los grupos provida de la ciudad quieren salir a la calle con sus pinturas de dedos rojas y sus rezos, perfecto. Pero que lo hagan en otra ubicación, permitiendo así que los dos derechos sean perfectamente compatibles.

Martinez Paños, que ayer se vino arriba, llegó a afirmar que la interrupción  voluntaria del embarazo era una forma de violencia hacia la mujer.  ¿De verdad una persona que piensa algo así está legitimada para defender los derechos de las mujeres de esta ciudad? Se le olvida que está dentro de los derechos reproductivos y sexuales recogidos en legislación internacional, y sobre todo, la  Ley Orgánica 2/2010 de salud sexual y reproductiva y de la interrupción voluntaria del embarazo que sigue vigente en nuestro país y que está consiguiendo que el número de interrupciones voluntarias del embarazo baje más cada año.

Siento verdadera lástima al comprobar que a la encargada de representar y defender a las mujeres de esta ciudad le interese más crear situaciones que son un caldo de cultivo para la violencia, la intolerancia y el fanatismo, que  proteger los derechos que tenemos por el simple hecho de ser ciudadanas de este país.

No me gustaría que  acabáramos viviendo situaciones como las que se reflejan en la película de Todd Solondz  “Palíndromos”, pero aplaudir el fundamentalismo y los fanatismos es lo que trae.

A esta concejala que quiere poco o nada a sus congéneres, le rogaría que el rosario lo dejara en casa junto con  sus gustos personales y procure velar más por los derechos que por Ley (aunque le pese), nos asisten a todas.

Tendré que rezar yo también para que se obre el milagro, porque su cese por parte del Señor Alcalde necesitaría intervención divina.

Marian Gabardino.

Miembro de la ejecutiva local del

Partido Socialista de Albacete

Miércoles, 29 Junio 2016 07:40

Un viaje de ida y vuelta (II)

Pero en este triqui-traca, nos hemos encontrado con un capítulo para nota, cual ha sido la actuación irregular respecto a la licencia que la Gerencia de Urbanismo dispensó para que el propietario del local comercial de la planta baja del Edificio, protegido, ubicado en el chaflán de las calles Marqués de Molíns y calle Concepción, para retirar las diez rejas que protegían y embellecían los ventanales que daban a dichas calles, casi con nocturnidad y alevosía, y que dio origen a un movimiento vecinal como no se recuerda en la Ciudad de nuestros amores, lo que llevó a nuestra primera autoridad municipal, ante el huevo puesto fuera del ponedero, a intentar templar gaitas, y contrarreloj se anunció la donación al Patrimonio Municipal de las rejas de marras, llegándose a proclamar que ahora sí habían pasado a ser patrimonio de todos los albaceteños, como si éstos fueran tontos y se chuparan el dedo, y queriendo justificar la concesión de la tal licencia en los informes de los técnicos, considerando a éstos poco menos que con la categoría de infalibles, tal como adorna al Papa, cuando habla, “ex cathedra”,  en materia de fe, como si aquéllos no pudieran meter la pata, aun en el caso de que informaran favorablemente, pongo por caso, para derruir la Plaza de Toros o la Casa de Perona, ¿se cumpliría tan encomienda?. Y es que la susodicha licencia, por mucho que se quiera justificar en los informes, dicen que vinculantes, de los técnicos, goza de no pocas irregularidades o, al menos, falta de requisitos esenciales y elementales para abocar a su concesión. Así, a vuela pluma, la primera y fundamental es que las rejas forman parte de un elemento estructural del edificio, y no son un bien propio y particular del dueño del local comercial, y, por tanto, debiose contar con la autorización unánime por parte de la comunidad de propietarios del Edificio, que ya de entrada y a poco que uno entienda de este tema,  limita, más bien, impide la concesión de tal licencia; y la segunda, que el  edificio al que pertenecen las rejas de marras, figura en el Catálogo Municipal de Bienes Protegidos. Estas dos causas, o cualquiera de ellas, por sí solas, invalidarían el meritado informe favorable de los técnicos, que, a decir verdad, han metido la pata hasta el corvejón, y subsiguientemente, la autoridad municipal que tan alegremente dio luz verde a su concesión.

Ante el escándalo producido se buscó esa solución de emergencia, tosca y chusca, de anunciar la donación de las rejas por el propietario del local (donación nula, con nulidad absoluta, por recaer sobre objeto indisponible por su naturaleza y, en todo caso, por falta de consentimiento de todos los propietarios del edificio en cuestión) al Patrimonio Municipal, con una condición no menos tosca y chusca, cual es la de que fueran exhibidas en un Museo para que el público pudiera disfrutar de las mismas, lo cual movió a la risa y al cachondeo entre la generalidad de la población albaceteña.  

Finalmente y tal como exigieran en su momento, la Dirección General de Patrimonio de la Junta de Comunidades de Castilla La Mancha, se ha procedido a la reinstalación de las susodichas rejas en el “lugar del que nunca debieron ser retiradas”, queriendo venderse este fiasco como un éxito de nuestra primera autoridad municipal, en un intento de tomar a los albaceteños por imbéciles, tontos o lelos y creyendo que aún creemos, valga la redundancia, que los burros vuelan, intentando hacernos comulgar con ruedas de molino o con carros y carretas.

Se ha demostrado que el pueblo cuando toma cartas en un asunto que le afecta directamente y que supone una tropelía por parte de la Administración Pública, acaba triunfando. Este ha sido un caso clamoroso que así lo ratifica y que pone en la onda de nuestros gobernantes que no dormimos el sueño de los justos, sobre todo cuando nos tratan de tomar el pelo.

 

“El día se va despacio,

la tarde colgada a un hombro,

dando una larga torera

sobre el mar y los arroyos.

 

Las aceitunas aguardan

la noche de Capricornio,

y una corta brisa, ecuestre,

salta los montes de plomo”.

 

(Federico García Lorca, cuya alma aún vuela

entre  los olivos centenarios de Andalucía)

 

MIGUEL ÁNGEL VICENTE MARTÍNEZ

29 DE JUNIO DE 2016

 

 

Jueves, 23 Junio 2016 13:04

¿Servirá de algo?

El próximo domingo volveremos a votar y, si se cumplen todos los sondeos, servirá de poco.
Según éstos, el PP será la formación más votada, seguido del sorpasso de Unidos Podemos superando al PSOE, y en cuarta posición, Ciudadanos.
Independientemente de que se dé este orden u otro similar, el reparto de escaños previstos nos adelanta una gran dificultad para la formación de un nuevo gobierno.
Parece que solo habría dos posibilidades para ello.
Un gobierno del PP con el apoyo activo o pasivo de los socialistas y/o ciudadanos, es decir un gobierno constitucionalista que nos de seguridad y continuidad en la recuperación.
O un frente popular encabezado por los podemitas con el apoyo de los socialistas, o al revés, que nos sumerja en un futuro incierto.
La primera posibilidad, aún siendo la más razonable y beneficiosa para la mayoría, y que aseguraría seguir en la senda de la recuperación, se me antoja muy, pero que muy complicada.
Es tanto el odio fratricida existente entre populares y socialistas que no lo veo muy factible.
Y por otro lado, la inquina personal de Albert Rivera contra Mariano Rajoy, dificultan cualquier apoyo de Ciudadanos a un gobierno del PP.
El PP no aceptará discutir, y hará muy bien, a su cabeza de lista con ninguna otra formación perdedora que se lo demande.
Por lo tanto, ante la dificultad de ésta primera opción, solo nos queda la segunda, que no es más fácil.
Si la coalición de Pablo Iglesias consigue superar a la de Pedro Sánchez, exigirá y con toda razón, la Presidencia del Gobierno.
En caso contrario, los socialistas harían lo propio.
Pero en ambos casos el apoyo de unos a otros tiene líneas rojas difícilmente superables, como por ejemplo el referéndum de Cataluña, Galicia y País Vasco, y en todo caso supondría una incertidumbre e inseguridad que no deberíamos permitirnos.
Por lo tanto, ninguna de las dos opciones tendrán un camino de rosas, y contando con la incapacidad de nuestros políticos para olvidar sus odios y llegar a acuerdos, mi pronóstico, ojalá me equivoque, es que salvo sorpresa, no habrá servido para nada.
Y solo una victoria contundente del PP podría impedirlo.
Uds. deciden.
 
Miércoles, 22 Junio 2016 10:52

Un viaje de ida y de vuelta (I)

Érase una vez un pueblo en el que sus vecinos se sentían orgullosos de pertenecer al mismo, en el que sus vecinos cumplían a rajatabla esa proclama de “ora et labora”, o de “labora et non ora”, o de “ora et non labora”, pero se sentían, en definitiva felices en el discurrir de sus días y sus noches, pues la camaradería, la solidaridad y las buenas relaciones entre unos y otros eran su bandera y lo que les hacía reconocibles ante cualquier otra comunidad. Era un pueblo humilde, pero a la vez orgulloso de sus señas de identidad, de su pertenencia a un colectivo modélico que les diferenciaba de cualquier otro colectivo, pueblo o ciudad.
Bien es cierto, que su escaso patrimonio urbanístico, resultado de hachazos irreductibles al mismo, unas veces por ignorancia, otras por voracidad crematística, y muchas por conjugación de ambas, habían dado como resultado una merma importante en lo que de preservación y protección de ese patrimonio debía ser exigido a una colectividad en la que la cultura, la sensatez y el sentido común primaran sobre esas otras aberraciones y tentaciones en las que el hombre, considerado en su desnudez de inteligencia y cerebro, acostumbra incurrir, consecuencia de ese resultado de esquilmación de lo bello, de lo cultural, del arte, en definitiva, objeto de respeto y preservación, no sólo para los coetáneos, sino también para los que han de venir después, es decir, para las futuras generaciones, a las que es obligado, por ley divina y humana, dejar una herencia que sobre todo sea la prueba de dónde venimos y marquen el camino hacia el futuro, todo ello en consonancia con el respeto y la defensa de la libertad individual y colectiva, que sirvan de recuerdo grato y placentero de nuestra memoria, y ello por los siglos de los siglos, amén.
Pero hete aquí, como hemos dicho, que esa ceguera y esa avaricia por lo material y por el bien propio económico y la brusquedad en la ruina de lo colectivo, hicieron que ese pueblo perdiera innumerables señas de identidad de su pasado, quedando reducidas las mismas a un mero testigo de lo que fue y de lo que podría haber sido si se hubieran respetado ese patrimonio y esa cultura a favor de nuestros sucesores. Prueba de ello es la aberrante actuación que, paulatina y constantemente, se fue llevando a cabo sobre las clásicas edificaciones que un día no muy lejano configuraron una de las arterias principales de ese pueblo, llamada calle Ancha, hoy dividida en dos tramos, uno que parte del Altozano, llamado calle Marqués de Molins, y otro correlativo a éste, llamado calle de Tesifonte Gallego. Pues bien, ahí la piqueta gozó de libertad absoluta para demoler edificios singulares, de un valor neoclásico que bien hubieran querido para sí otras muchas ciudades de nuestro contorno. Pero, repito, esa ceguera, ese amor por lo material y el dinero, en connivencia con la ignorancia, la estulticia, la indolencia y, ¿por qué, no?, la prevaricación de quienes a lo largo de nuestra pequeña historia han sido los gobernantes, lo que se llama la autoridad competente, fueron dando al traste con lo que de protegible era de esperar de tan altos mandamases.
Bien es cierto, también, que en estas cosas siempre ha habido una discreción, a veces insultante y casi delictiva, por parte de quienes han regido y rigen los destinos de este pueblo, tanto en lo que a las personas se refiere, respecto de su vida, como al patrimonio de las mismas, y las cacicadas se han sucedido como se enredan las cerezas en un cesto y el “por ser vos quien sois” ha abierto la mano para ciertos prebostes y la ha cerrado, a cal y canto, para quienes simplemente somos miembros de lo que nuestros gerifaltes consideran mera chusma, ciudadanos de a pie, cuyo destino no es otro que pagar, sí o sí, y obligados a pasar por el aro, porque de los mismos no se puede esperar favores inconfesables.
Así, en este deambular, nos encontramos con un Catálogo de Bienes Protegidos, en el que la mayor protección que se ha dispensado a una ingente cantidad de edificios ha sido precisamente lo contrario, es decir la desprotección. No hay más que fijarnos en la calle de La Feria, otra calle emblemática de la Ciudad de Albacete, en la que la actuación de la autoridad competente ha dejado mucho que desear, pues si repasamos ese Catálogo, encontraremos muchísimos edificios en los que la protección ha brillado por su ausencia. ¿Motivos? ¡Ay, esta es la respuesta del millón! Pero todos los intuimos. Mientras que, por el contrario, sobre otras propiedades se ha actuado y se actúa con mano de hierro, “manu militari”, quizás por no estar incluidos sus propietarios en esa categoría antedicha de “por ser vos quien sois”. Habría tela marinera para rellenar unos cuantos folios, bastantes diría yo, si se hiciera una investigación a fondo y se sacaran a la luz, con taquígrafos incluidos, las razones y las causas que han llevado a abrir la mano respecto de ciertos edificios, muchos de los cuales dignos de protección y que han dado al traste con ese Catálogo dejando a la ciudad huera y vacía de todo vestigio digno de protección. Ítem más, habría que indagar a ver quiénes han sido los sagaces sabios o técnicos que han incluido en el Catálogo esos edificios dignos de protección, que no han sido sino los que han sido beneficiarios de la redacción de los distintos Planes de Ordenación Urbana, en los que sistemáticamente, a mi juicio, se han laminado y vulnerado derechos fundamentales de los ciudadanos que, en un momento determinado, han visto minusvalorada sus propiedades por la arbitrariedad de quienes redactaron esos Planes. Tratan de justificar esa actuación, lavándose las manos como Pilatos hizo ante Jesucristo, diciendo que los distintos Planes han sido objeto de publicidad en los distintos boletines oficiales existentes al uso. Mas yo me pregunto, ¿debe un ciudadano de a pie estar pendiente de cualquier boletín oficial en el que se publique su pérdida de derechos o restrinja el uso de los mismos?. Parece  que esto contradice el más mínimo principio de racionalidad, porque, en definitiva, si esos Planes aumentan mis derechos y mis prerrogativas, bienvenidas sean la opacidad que, en definitiva suponen esas publicaciones, pues acaban siendo un beneficio para el ciudadano, mas en el caso de caso contrario, valga la redundancia, es decir, cuando se restringen, cuando no se esquilman los derechos del ciudadano, ¿no parece razonable, de acuerdo con la Ley de Leyes que es nuestra Constitución Española de 1.978, que hubiera de haber habido una comunicación personal, a fin de que el perjudicado pudiera alegar lo pertinente al respecto?. Porque, reclamando esos derechos, la respuesta de la Administración, a través de sus técnicos y de sus cargos electos, es la del millón: “Vd. debió haber hecho alegaciones cuando el plan se publicó en tal o cual boletín oficial”. Bonita forma de hacerse el loco, salirse por la tangente y causar un perjuicio irreparable a ciertos ciudadanos concretos.
Es que, incluso, yo voy más allá: si por cualquier circunstancia una propiedad privada hubiera de ser objeto de restricciones en cuanto a su libre disposición, por los motivos que fueren, en beneficio de una colectividad, ¿no es lógico que esa colectividad pague el precio por mantenerla indemne? ¿Por qué un ciudadano en particular ha de ver mermados sus derechos en beneficio de la colectividad sin que se le resarza el valor de mercado de su propiedad, que a la postre y en definitiva lo van a disfrutar todos sus conciudadanos?. Y que no me vengan con la milonga de “compre Vd. vuelo de la Central Contable”, que pareciera que el vuelo de este solar alcanzara el cielo infinito, y, chirría que, si en un lugar concreto se han limitado las alturas, por el arte de birlibirloque de pagar, esa restricción pueda saltarse a la torera. Poco seria y de muy poca vergüenza parece esta solución.
MIGUEL ÁNGEL VICENTE MARTÍNEZ
22 DE JUNIO 2.016
Lunes, 20 Junio 2016 17:21

Es hora de renovar los esfuerzos

"Es hora de renovar los esfuerzos en beneficio de quienes lo han perdido todo"

Artículo de opinión del presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, con motivo del Día Mundial del Refugiado

En 2001, la Asamblea  General de Naciones Unidas designó el 20 de junio como el Día Mundial del Refugiado para recordar a millones de personas desarraigadas en todo el mundo. Ese mismo año se celebró el primer "Día Mundial del Refugiado" a escala internacional.

Desde entonces, todos los 20 de junio la Agencia de la ONU para los Refugiados, ONGs e instituciones públicas y privadas tienen presente la realidad de los más de sesenta millones de personas refugiadas y desplazadas que viven en el mundo, y que se han visto obligadas a abandonar sus hogares.

Cada minuto, ocho personas lo dejan todo para huir y año tras año, miles de personas tienen que abandonar sus hogares por graves violaciones de Derechos Humanos. Muchas son las causas que obligan a los seres humanos a huir y solicitar el reconocimiento de su condición de persona refugiada: la persecución por motivos de raza, religión, nacionalidad, opinión política, género u orientación sexual y la pertenencia a un determinado grupo social.

En estos momentos de crisis mundial, es esencial que los gobiernos y las sociedades de todo el mundo renueven su compromiso de brindar refugio y seguridad a aquellas personas que lo han perdido todo como consecuencia de un conflicto o de la persecución.

Ahora que el 86% de las personas refugiadas viven en el mundo en desarrollo, y que el sistema de respuesta humanitaria está cada vez más al límite, la solidaridad internacional y la distribución de la carga son cruciales para satisfacer las necesidades de las comunidades desplazadas, así como las de las comunidades de acogida. 

Desde el Gobierno de Castilla-La Manchal somos conscientes de la dificultad del reto al que nos enfrentamos, pero tenemos la convicción de que es necesario actuar con un enfoque del problema que intente abordar las múltiples dimensiones del mismo. Debemos intentar atajar tanto la raíz de los problemas como las consecuencias derivadas de los mismos. Es necesario trabajar para solventar los problemas humanitarios urgentes y combinarlos con medidas a medio y largo plazo en las que intervengan instituciones internacionales, europeas, nacionales y locales.

Asimismo, tenemos la convicción de que para encontrar soluciones duraderas para las personas refugiadas es preciso una mayor solidaridad y un mayor reparto de la carga entre la comunidad internacional.

Es por ello que asumiendo la responsabilidad que corresponde a este Gobierno, en agosto del año 2015 se creó la Oficina Regional de Atención a las Personas Refugiadas como instrumento que permita articular las respuestas de la ciudadanía y de entidades tanto públicas como privadas, para abordar de forma coordinada, eficaz y eficiente la atención de las personas refugiadas.

Se pretende respaldar todas las acciones que sea necesario emprender para la acogida e integración, y activar medidas que contribuyan a incrementar la participación de los actores sociales en una movilización conjunta de solidaridad y respuesta.

Por otro lado, el 23 de septiembre de 2015 se constituye la Mesa de Coordinación para la Atención de las Personas Refugiadas como un espacio de encuentro abierto y como mecanismo de coordinación de las diferentes entidades, públicas y privadas, que se vean implicadas en la atención a personas refugiadas en la región, así como en los países de origen de las mismas, a fin optimizar todas las actuaciones que se requieran a tal fin.

Me gustaría terminar con las palabras que Ban Ki-moon dijo en 2015. «Los refugiados son personas como las demás, como tú y como yo. Antes de ser desplazados, llevaban una vida normal y su mayor sueño es recuperarla. En este Día Mundial de los Refugiados, recordemos la humanidad que nos es común, celebremos la tolerancia y la diversidad y abramos nuestro corazón a los refugiados y refugiadas en todo el mundo.»

En este Día Mundial de las Personas Refugiadas, desde Castilla-La Mancha queremos unirnos al llamamiento a la comunidad internacional para que intensifique los esfuerzos para prevenir y resolver los conflictos, y contribuya a lograr la paz y la seguridad, de manera que las familias puedan volver a estar unidas y las personas refugiadas puedan regresar a sus hogares.

Emiliano García-Page

Presidente de Castilla-La Mancha

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