Miércoles, 27 Julio 2016 07:29

Todos contra el Brexit (III)

Decíamos en el artículo anterior, poniendo de manifiesto y de relieve, cómo el principal “culpable”, si es que hay que buscar culpables, del éxito del Brexit, habría que buscarlo dentro del número 10 de Downing Street, residencia del primer Ministro del Reino Unido, David Cameron, quien, para atraerse el voto de la inmensa mayoría de los ciudadanos británicos, en las últimas elecciones que le auparon al poder, el pasado 7 de mayo de 2.015, incluyó en su programa electoral la consulta a la ciudadanía inglesa, a través de un referéndum, acerca de si el país regentado por la Reina Isabel II de Inglaterra, deseaba continuar dentro de la llamada Unión Europea, sujeto a los dicterios de la Comisión Europea, a cuyos miembros no les ha elegido nadie, y dominada y domeñada por la Cancillera Alemana Angela Merkel, o si, por el contrario, los ciudadanos manifestaban su voluntad de abandonar “esa” UE, y, por ende, recuperar su libertad, su identidad y su independencia, valores que, en aras de esa entelequia perseguida por los llamados “28”, en su afán de conformar unos teóricos “Estados Unidos de Europa” que confrontar al amigo americano, o sea, a los United States of America, habían sido entregadas en almoneda a Bruselas, quedando, en definitiva, en estado de esclavitud, zafándose, de esta manera, de la misma, recuperando, en última instancia, su plena soberanía, que ya sabemos que la soberanía de los ciudadanos británicos, del Estado Británico, es mucha, mucha soberanía, que diría o mascullaría nuestro actual Presidente, en funciones, del Gobierno, Don Mariano Rajoy Brey, quien, por cierto, se ha convertido en el primer alumno y, además, aventajado, de esa ficción de Gobierno Europeo que constituye la Comisión Europea, ante la que inclina la cerviz cual fiel vasallo, en un remedo, más o menos, de vender su alma al diablo.

Bien es cierto, como también ya he comentado, que los United Kindong jamás llegaron a transferir su total idiosincrasia y soberanía a Bruselas, pues listos anduvieron cuando se pergeñó la idea de la moneda única, conservando, contra viento y marea, la propia, o sea, su querida libra esterlina, haciendo un corte de mangas a esa moneda única, que, en realidad, dejaba de ser única, no sólo porque Inglaterra conservaba su libra esterlina, sino porque también, otros dos países fundadores, Suecia y Dinamarca, conservaron y siguen conservando la suya, es decir, la corona. Y prueba de que en este enredo de unificar a todo el mundo bajo el mismo patrón y tratar por igual a tirios y troyanos, era un engendro pergeñado por Alemania, con su nueva Káiser, la Cancillera Angela Merkel a la cabeza, es que, en ese cambio de moneda, consiguió que la equivalencia del marco alemán fuera pura y dura, o sea, a pelo, y coincidiera con el euro, también puro y duro, y cómo no a pelo. Y no debemos dejar de lado, que en ese maremágnun cambiario y monetario, la equivalencia de la peseta al euro hay que situarla como uno de los principales focos desencadenantes, junto con otros, pero no menos relevante, de la terrorífica crisis económica que ha venido azotando y sigue azotando, pese a los augurios de los arúspices, a este país, aún hoy, a duras penas, llamado, España, pues no en vano las cien pesetas se convirtieron, de la noche a la mañana, en un euro, que bien sabemos que alcanza, al cambio, las 166’386 pesetas, de manera que, por arte de birlibirloque, se encareció la vida en nuestro país, en general, en un 66’386%, subida que no se equiparó con la subida de los salarios y las pensiones, de manera que pudimos aguantar dos o tres años, porque en el bolsillo teníamos, entonces, un remanente que gastar, pero en cuanto este remanente hizo aguas, nos vimos con el agua (valga la redundancia) al cuello o más secos que la mojama, y así un año tras otro, con los salarios cada vez más bajos o sin salario por pasar a engrosar las listas del paro, o consiguiendo unos trabajos o empleos basura, por meses, semanas, días o incluso horas, con una remuneración de miseria, lo que  ha repercutido en la ruina de la Seguridad Social, que el año pasado alcanzó un agujero o déficit de más de 16.000 millones de euros y con la hucha de las pensiones hecha unos zorros, pues de los más de 64.000 millones de euros que el cerdito ahorrador guardaba en su barriga y que el Gobierno del Sr. Rajoy recibió en herencia (tanto que las huestes populares se han afanado en propalar y promulgar la maldita herencia), nos hallamos, hoy, con poco más de 24.000  millones de euros y con unas perspectivas de quedar bajo cero, a este ritmo, allá por el año 2.017, o sea, mañana mismo, debido a los terribles hachazos y mordiscos que a la misma le ha venido zumbando el Gobierno de España, o sea, el Gobierno de Don Mariano Rajoy Brey y de su Partido Popular, mientras la corrupción ha seguido galopando, descaradamente y sinvergonzonamente, por los páramos, ya secos, de esta España de nuestros sobresaltos y sinsabores. Que para pensiones no habrá, pero lo que es para satisfacer los estipendios, caprichos y antojos de sus señorías y demás arrebatacapas que posan sus manos y sus pies en los órganos de la “cosa pública”, acaban dejando su sello y a las arcas públicas de caudales titiritando y más vacías que el estómago hambriento de Carpanta.

Pues bien, tal como dice el refrán de que “a cada cerdo le llega su San Martín”, a la Cancillera Alemana, Angela Merkel y a la propia Comisión Europea, como apéndice de la misma, le ha llegado el suyo, pues en el número 10 de Downing Street, se ha instalado una primera Ministra de armas tomar, una tal Theresa May, que ha tomado las riendas, sin que le tiemble el pulso un ápice, para llevar a buen fin el Brexit y dejar a Inglaterra en el sitio que le corresponde, y, por lo visto hasta ahora, que ha sido poco, los tiene mejor puestos que el propio David Cameron, que ha salido huyendo como una lagartija, sin querer hacer frente a lo que él mismo impulsó y que, en el último tramo, no hizo otra cosa que cambiar de criterio, de paso y de pensamiento, dejando en la estacada lo prometido y no queriendo enfrentarse al miura que le tocaba en suerte.

Por cierto, sintomático, para el propio devenir de la UE y como síntoma de aviso a navegantes, es que la Primera Ministra Británica, Theresa May, la primera visita que ha girado al Viejo Continente, no ha sido a esa incalificable Comisión Europea, en Bruselas, sino que se ha dirigido, con paso y determinación firmes, al centro de flotación de ese monstruo o hidra de 28 cabezas que constituye la UE, y ni corta ni perezosa, sin miedo y citando de frente, poco menos que a portagayola, ha iniciado su faena en terrenos del 10, y ha mostrado la muleta hacia el hocico del verdadero miura de la Unión, o sea, hacia Angela Merkel, ante la que no ha tenido pelos en la lengua, pues le ha espetado, fría, cruda y firmemente, lo que ya puede ser el eslogan del verano: “Brexit es Brexit”, defendiendo ante la misma la indeclinable voluntad de salida de Inglaterra de la UE, lo que, desde luego, está dispuesta a llevar adelante y de la mejor forma para su país, pese a todos los vaticinios que los vocingleros de turno hacen recaer sobre los males que aguardan a los ingleses por este desplante, como si fuera de la Unión no hubiera vida, ni sol, ni luz. A este respecto los ministros del G20, en su reciente reunión, aparte de instar a una solución rápida, también la tildan y desean de “amistosa”.

En esta primera salida a Europa, además de visitar a Angela Merkel, la premier británica ha rendido visita a Francia, para entrevistarse con el Presidente de la República, François Hollande, quien ha urgido a aquélla a mover ficha lo más rápido posible, mas no creo que le haya hecho caso aquélla a éste, y más parece que esta visita sea debida a la curiosidad de la Sra. May de observar in situ las habilidades del peluquero de Hollande, a fin de calibrar si los casi diez mil euros mensuales del ala que cobra por atender al Presidente de los galos por hacerle la “permanente” diaria, están justificados o no. Y sin dejar de lado que, hablando del filamento capilar, nuestro Presidente, en funciones, Don Mariano Rajoy Brey, debe tener también un peluquero “ad hoc”, que le aplique diariamente una capa de tinte al pelo de la cabeza, no así al de la barba que luce tan blanca como la de Papá Noél, mientras aquél lo luce tan negro como el puro azabache. Parece ser que, en las cosas del Estado, hoy en día, la función del peluquero es primordial y decisiva. Bien, ¡pues vayamos todos a la peluquería!.

 MIGUEL-ANGEL VICENTE MARTINEZ

  27 de julio de 2016

Sábado, 23 Julio 2016 18:27

Un año de diálogo social

Un año de diálogo social y recuperación de derechos de los empleados públicos

Artículo del consejero Juan Alfonso Ruiz Molina con motivo mañana 24 de julio de la celebración de la primera Mesa General de Negociación de los Empleados Públicos hace un año

Hoy hace un año presidí por primera vez en esta legislatura la Mesa General de Negociación de los Empleados Públicos, que me sirvió para tener una primera toma de contacto con los representantes de los trabajadores de la Junta y presentarles las líneas generales de actuación que iba a llevar en estos próximos cuatros años en materia de recursos humanos.

Ha sido un año en el que hemos avanzado bastante en recuperar el diálogo social, así como las condiciones laborales y retributivas de los empleados públicos que les fueron arrebatadas en los cuatro años anteriores.

Y desde esa voluntad política de alcanzar el máximo grado de acuerdo con la parte social suscribimos el pasado día 1 de febrero en la Mesa Negociadora un acuerdo para mejorar las condiciones retributivas y laborales de los empleados públicos sin que afectase a la recuperación social y económica de Castilla-La Mancha.

Un calendario claro para recuperar la paga extra suprimida en 2012 por el Gobierno de Mariano Rajoy; de la cual ya hemos abonado en las nóminas de octubre y mayo un 50% pendiente; la rebaja de un 3% de las retribuciones de los empleados públicos de la Junta, conocida como la Tasa Cospedal porque fue la única comunidad autónoma que adoptó esa medida en la anterior legislatura; los días de libre disposición y antigüedad y permiso por incapacidad laboral temporal o la posibilidad de retener el talento permitiendo la prolongación en el servicio activo a los mayores de 65 años.

Este acuerdo llegó después que el Gobierno de García-Page hubiera adoptado otras medidas que reparaban el daño causado en la anterior legislatura no solo a los empleados públicos sino también a la calidad de los servicios públicos, especialmente de aquellos que sustentan el Estado del Bienestar Social, como son la educación, la sanidad, los servicios sociales y la dependencia.

Así, restablecimos la jornada laboral de 35 horas semanales a partir del 1 de enero de 2016, cumpliendo el compromiso adquirido por el presidente García-Page con los empleados públicos, y que tenía como objetivo generar más empleo público, una mejora en la prestación de los servicios públicos y una mayor conciliación de la vida laboral y familiar de los 70.000 empleados públicos de la Junta.

Lamentablemente, este derecho recuperado bajo el paraguas de una ley aprobada en las Cortes de Castilla-La Mancha, está en estos momentos suspendido cautelarmente por el Tribunal Constitucional tras un recurso interpuesto por el Gobierno en funciones de Rajoy ante el Alto Tribunal contra esta medida.

También cumplimos con nuestro compromiso de readmitir a los 189 interinos despedidos ilegalmente por el Gobierno de Cospedal en agosto de 2012 tras el allanamiento a los recursos presentados por el anterior Gobierno para evitar su reincorporación.

Y hemos acabado este primer año de legislatura con la convocatoria de dos ofertas de empleo público en Educación, Sanidad y Administración General, con un total de 2.244 plazas;  la contratación de 1.755 nuevos profesionales, en 2016, de los cuales 1.042 en sanidad; 404 en Educación; 189, interinos despedidos en 2012; 120, técnicos de empleo; y el inicio de las negociaciones del nuevo convenio del personal laboral de la Junta.

Quizás, alguno entienda que ese ritmo debía haber sido más rápido, pero para el Gobierno de García-Page su principal premisa es compatibilizar la recuperación de los derechos de los empleados públicos con la recuperación de los derechos también arrebatados en la anterior legislatura a los colectivos más vulnerables de la sociedad y los más castigados por la crisis económica, como son los desempleados, dependientes o pensionistas, respetando siempre el equilibrio presupuestario tan necesario en la Junta.

Ese es nuestro objetivo y estoy convencido de que lo vamos a cumplir al cien por cien en esta legislatura, desde el diálogo y el consenso con los empleados públicos de la Junta.

Porque si algo ha demostrado el Gobierno de García-Page en este año que casi con los mismos mimbres que en 2015 se pueden hacer cosas muy distintas y beneficiosas para esta tierra, como es iniciar la senda de la recuperación social y económica de Castilla-La Mancha

Juan Alfonso Ruiz Molina

Consejero de Hacienda y Administraciones Públicas

Miércoles, 22 Julio 2015 15:01

Aprender del pasado

Para despedir la temporada, quiero recordar un pasaje de nuestra historia sobre la que reflexionar estas vacaciones.
En 1873, Pi y Margall, el primer presidente de la 1ª Republica, defendía el estado federal, más o menos como hacen ahora algunos iluminados.
Esta veleidad propició la declaración de repúblicas independientes en Cataluña, Valencia, o Sevilla, pero también en Alcoy, Algeciras, o Almansa, entre otras muchas.
Así, Cartagena se declaró Cantón Independiente y Soberano, obligando a las Cortes españolas a cesar a Pi y Margall, por negarse a actuar contra los sublevados.
Nombraron a Nicolás Salmerón, que envió tropas a Cartagena para abolir su rebelión.
Los cartageneros al mando de Antoñete Gálvez, alias “Toñete”, natural de Torreaguera, no solo resistieron, navegaron hasta Alicante, la bombardearon y tras desembarcar en la ciudad y recibir 8.000 duros de plata, se retiraron.
Intentaron lo mismo en Almería, pero al desembarcar fueron rechazados.
Llegaron a pedir su ingreso en los Estados Unidos de América, como un estado más, pero su entonces presidente, Ulises S. Grant se lo denegó.
Los éxitos militares animaron a “Toñete” a marchar para tomar Madrid, pero derrotado en Chinchilla, se vio obligado a regresar al Cantón.
Esto no fue un hecho aislado.
Granada y Jaén se declararon la guerra.
La república de Jumilla se enfrentó a la de Murcia.
Utrera se independizó de Sevilla, Coria de Badajoz y Betanzos de La Coruña, enfrentándose entre ellas.
Jerez proyectó su cantón, pero optó por rendirse a Madrid antes que someterse a Cádiz.
Todo esto hasta que el presidente Salmerón decidió enviar al General Martínez Campos a sofocar militarmente el desmadre.
Tras los consejos de guerra, las paletas aspiraciones independentistas acabaron en los paredones.
Aquella época tan surrealista sufría una gran crisis económica; unos niveles de paro insoportables; una población al límite de su resistencia política, económica y moral; y la incompetencia y falta de voluntad política para afrontar las reformas estructurales que se necesitaban.
Les suena?
Y es que, quien olvida su historia, corre el riesgo de repetirla.
Buen verano a todos.
 
Viernes, 22 Julio 2016 15:01

Aprender del pasado

Para despedir la temporada, quiero recordar un pasaje de nuestra historia sobre la que reflexionar estas vacaciones.
En 1873, Pi y Margall, el primer presidente de la 1ª Republica, defendía el estado federal, más o menos como hacen ahora algunos iluminados.
Esta veleidad propició la declaración de repúblicas independientes en Cataluña, Valencia, o Sevilla, pero también en Alcoy, Algeciras, o Almansa, entre otras muchas.
Así, Cartagena se declaró Cantón Independiente y Soberano, obligando a las Cortes españolas a cesar a Pi y Margall, por negarse a actuar contra los sublevados.
Nombraron a Nicolás Salmerón, que envió tropas a Cartagena para abolir su rebelión.
Los cartageneros al mando de Antoñete Gálvez, alias “Toñete”, natural de Torreaguera, no solo resistieron, navegaron hasta Alicante, la bombardearon y tras desembarcar en la ciudad y recibir 8.000 duros de plata, se retiraron.
Intentaron lo mismo en Almería, pero al desembarcar fueron rechazados.
Llegaron a pedir su ingreso en los Estados Unidos de América, como un estado más, pero su entonces presidente, Ulises S. Grant se lo denegó.
Los éxitos militares animaron a “Toñete” a marchar para tomar Madrid, pero derrotado en Chinchilla, se vio obligado a regresar al Cantón.
Esto no fue un hecho aislado.
Granada y Jaén se declararon la guerra.
La república de Jumilla se enfrentó a la de Murcia.
Utrera se independizó de Sevilla, Coria de Badajoz y Betanzos de La Coruña, enfrentándose entre ellas.
Jerez proyectó su cantón, pero optó por rendirse a Madrid antes que someterse a Cádiz.
Todo esto hasta que el presidente Salmerón decidió enviar al General Martínez Campos a sofocar militarmente el desmadre.
Tras los consejos de guerra, las paletas aspiraciones independentistas acabaron en los paredones.
Aquella época tan surrealista sufría una gran crisis económica; unos niveles de paro insoportables; una población al límite de su resistencia política, económica y moral; y la incompetencia y falta de voluntad política para afrontar las reformas estructurales que se necesitaban.
Les suena?
Y es que, quien olvida su historia, corre el riesgo de repetirla.
Buen verano a todos.
 
Miércoles, 13 Julio 2016 06:33

Todos contra el brexit (I)

Tras la decisión tomada libre, voluntaria y democráticamente por el Reino Unido de recobrar su plena soberanía, o sea, su libertad, por la que Braveheart luchara como un titán, a través del Referéndum que llevó a las urnas a los británicos el pasado 23 de Junio y cuyo resultado fue del 51’9 al 48’1 por ciento a favor de la salida del país de su Majestad la Reina Isabel II de Inglaterra, de una moribunda, estática, indolente y artificiosa Unión Europea (la UE), se han desatado todo tipo de conjeturas acerca de los males que tal decisión (errónea para los europeístas y los defensores del “Remain”) acabarán acarreando al país que ha tenido la osadía de subirse a las barbas de la Comisión Europea, haciéndole un merecido corte de mangas, una peineta del tamaño de la catedral de Westminster, dejando atónitos y con un palmo de narices a los gerifaltes de Bruselas, que se las prometían muy felices y que jamás, en su fuero interno, previeron el  intento de un país miembro (y comprometido sólo a medias, que todo hay que decirlo) de escapar y liberarse de las cadenas del engendro europeísta, y por la magnitud, la economía y la idiosincrasia del país del Big-Beng, bien podríamos decir que el mismo ha puesto una pica en Flandes (recordando el hecho de que, en tiempos de Felipe IV y bajo la privanza del Conde-Duque de Olivares, conseguir el reclutamiento de un “mozo de pica” para situarlo en los Países Bajos, costaba Dios y ayuda, por lo que la dicha frase vino a usarse como imagen comparativa de todo aquello que de suyo ofrece extrema dificultad) para asombro y sorpresa mayúscula de la Comisión Europea y de los demás Estados miembros de la Unión, de ese pretendido Estados Unidos de Europa que confrontar a los Estados Unidos de América, sobre todo de los fundadores e ideólogos de este monstruo de 28 cabezas en que ha derivado el llamado proyecto europeísta.

Y es que la susodicha Comisión se creía, al igual que creyó el Generalísimo de los Ejércitos, don Francisco Franco Bahamonde, que estaba todo atado y bien atado. Pero, hete aquí,  que la especial naturaleza de los británicos, tan suyos y de tan su Majestad la Reina, han abierto la Caja de Pandora, y han dicho hasta aquí hemos llegado y no damos un paso más en este malsana compañía, han dicho basta ya de seguir, como perros falderos, los dicterios de la Comisión Europea, o séase, de la Comisión manejada como un títere por la Cancillera Alemana Ángela Merkel, y han vuelto a respirar el aire puro y fresco de su independencia.

¿Quién pensó y creyó ser posible poner vallas y enjaular a la verdecida campiña y estepa británicas? Habría de calificar de iluso a quien de tal guisa pensara y esperara de la sangre británica una dócil sumisión a los Tratados de la Unión.

Mas lo que ha sucedido, tenía que suceder. Todos recordamos aquellos ya lejanos, bueno, no tan lejanos, referéndums llevados a cabo y convocados para aprobar aquella primera mamotrética Constitución Europea (por sus 448 artículos), un compendio de normas y declaración de intenciones que eran incomprensibles para la mayoría de los ciudadanos (y no pocos dirigentes) a los que iban dirigidas y a ser aplicadas, y que puso a prueba, una vez más, el carácter quijotesco del pueblo español, pues no en vano la España del Sr. Rodríguez Zapatero fue la primera en entrar al trapo (quizás queriéndose dar un baño de europeísmo del bueno), aprobando aquel engendro, sobre el que el entonces Presidente de la Comunidad Autónoma de Extremadura Juan Carlos Rodríguez Ibarra, llegó a decir que él no se la había leído ni sabia de lo que iba, pero que si su Presidente del Gobierno le decía que había que votar sí, él lo haría poco menos que con los ojos cerrados. ¡Machitos que somos!, ¡Una faena para haberle dado las dos orejas y el rabo del morlaco! ¡Así se escribe la historia de un país hacia su decadencia! Y por si fuera poco y para demostrar la valentía del matador, el Sr. Rodríguez Zapatero, ni corto ni perezoso, ante el éxito obtenido en España, se dirigió, tan campante y más contento que unas castañuelas, a la France de la Torre Eiffel, para notificar la buena nueva a los franceses y animarles a seguir el camino de Spain, en aquella inolvidable comparecencia ante la Asamblea Francesa, donde puso de manifiesto su nulo conocimiento e ignorancia supina del idioma francés, pues dirigiéndose en este idioma a los gabachos, para, de inmediato, y me imagino que ante la risa contenida de los parlamentarios franceses, exclamar: ¡voy al español! No era sino el vaticinio del rotundo NO francés a esa Constitución, seguido por el también NO del país de los tulipanes, Holanda, lo que hizo encallar aquel primer proyecto de Constitución Europea, y pasar, deprisa y corriendo, a aprobar, en cuestión de días, una nueva Constitución, mas para evitar los fiascos francés y holandés, sin necesidad de aprobación en Referéndums por los respectivos ciudadanos de los diferentes países comunitarios, para evitar un nuevo desbarre, bastando su aprobación, simplemente, por las Cámaras Parlamentarias de los Estados miembros, pues ya sabemos que cuando al pueblo se le concede la “voz”, se puede sufrir un revolcón de muy padre y señor mío.

Y aunque todos a una, como en Fuenteovejuna, clamen contra el éxito del “Brexit” y la decisión “soberana” del Reino Unido, al que aventuran todo tipos de males, poco menos que con las siete plagas de Egipto, condenándolo al fuego eterno del infierno, la realidad es que a los mandamases europeos la valentía británica les ha pillado a contrapié, o con el paso cambiado, que tanto monta, monta tanto, Isabel como Fernando, poco menos que en bragas, y han considerado la separación, el Bye, Bye, de Reino Unido poco menos que una bofetada en todo el carrillo, más bien diría yo que un gancho de derecha contra el mentón, que prácticamente les ha llevado a besar la lona y, como poco, les ha dejado groguis, como un desplante imperdonable, armándose de valor, eufemísticamente hablando, para intentar aparentar firmeza, exigencia y dureza ante el pueblo británico, que todo hay que decirlo les ha dado una lección magistral de coherencia y determinación, por mucho que, ahora, a toro pasado, se convoquen manifestaciones multitudinarias contra el Brexit y la premier escocesa, Nicola Sturgeon, quiera pescar en río revuelto, hasta el punto de querer convocar un nuevo referéndum para darle la vuelta al marcador, en argot futbolístico, nada más y nada menos, que en la cuna del fútbol, a fin de lograr la independencia de Escocia del Reino Unido que no hace mucho certificó con una holgada mayoría su unión y adhesión al mismo. Esto recuerda un poco, o un mucho, diría yo, a aquellas palabras de Groucho Marx, sobre que “tengo estos principios, pero si no le gustan, tengo otros”.

MIGUEL ÁNGEL VICENTE MARTÍNEZ

13 DE JULIO 2016

Jueves, 07 Julio 2016 15:54

Sorpresa, no sorpasso

El resultado de las pasadas elecciones fue que hubo sorpresa, pero no sorpasso.

Hubo sorpresa por los resultados obtenidos por el PP, que ni el más optimista había vaticinado.

Y no hubo sorpasso al no cumplirse todos los sondeos que auguraban que los podemitas superarían a los socialistas.

Pero los resultados no aventuran muchas facilidades para la formación de un gobierno estable que afronte las necesarias reformas y retos que se nos presentan.

En cualquier país democrático, moderno, la gran coalición sería la opción más razonable.

En España, esa posibilidad es solo un sueño de algunos ingenuos.

Ya lo dije hace quince días, el odio fratricida y cainita entre unos y otros lo  hará imposible.

Descartada esa posibilidad, solo queda la abstención de los socialistas para permitir un gobierno en minoría de los populares, con o sin el apoyo de ciudadanos.

Dudo mucho que los dirigentes socialistas se presten a ello.

Y además, esa opción no nos libra de una inseguridad política nada beneficiosa para nuestro futuro.

Sea como sea, el PSOE y Ciudadanos saben perfectamente que si impiden la formación de gobierno y nos obligan a ir a unas terceras elecciones, el resultado que cosecharían sería catastrófico para ellos.

Siendo malvados, ir a esos nuevos comicios es lo mejor que le podría ocurrir a PP, aunque también es lo peor que le conviene a España.

Pero como cada momento tiene su tiempo y la necesidad obliga, les daré un voto de confianza.

De momento llega la hora de elegir la composición de la mesa de las Cortes.

Ésta está compuesta por un Presidente, cuatro Vicepresidentes y cuatro Secretarios.

Por número de diputados, los populares ocuparían cuatro puestos, dos más serían para los socialistas y otros dos para los podemitas.

Con lo cual solo quedaría uno a elegir y como decía que la necesidad obliga, lo lógico es que los populares cedan uno de sus cuatro puestos a Ciudadanos a cambio de que éstos los voten para hacerse con la Presidencia del Congreso.

Podría ser éste el primer paso para tragarse los vetos y descalificaciones emitidas, y recuperar los puentes destruidos.

Pronto lo sabremos.

Hasta la próxima.

Miércoles, 06 Julio 2016 08:37

Una asignatura que sigue pendiente

Pasan los días, las semanas, los meses, los años, desde 1.996, al menos, y la Plaza Virgen de los Llanos, la Plaza dedicada a la Patrona de Albacete, Nuestra Señora la Virgen de los Llanos y también al Patrón de la ciudad San Juan Evangelista, por asentarse en dicha plaza la Catedral del mismo nombre, languidece ante la pasividad y la actitud indolente y vergonzante de la autoridad municipal competente, que se llama andana y que mira, como en tantos otros asuntos, para otro lado, sin importarle el grandísimo perjuicio que esta dejadez causa, no solo a los vecinos de la zona, sino a la ciudad en general.

Si damos una vuelta, a lo que invito a los ciudadanos de la Capital, por la susodicha Plaza, constatarán el estado de abandono tercermundista a que la misma es sometida, pareciendo encontrarse uno en el centro del Bronx Neoyorquino, y ello, repito, con la connivencia y la complacencia, cuando no con el aliento, de nuestros munícipes, con el Equipo de Gobierno a la cabeza.

No sé yo, si los propietarios de los locales comerciales recayentes a dicha Plaza deberían declararse en huelga respecto del pago del Impuesto sobre Bienes Inmuebles de Naturaleza Urbana, el IBI, como vulgarmente se le conoce, pues la contraprestación a cambio de su pago casi millonario, es dejar en manos de los bastardos vándalos su deterioro paulatino, sin que nadie al respecto parezca querer mover un dedo ni medio, para hacer de dicha plaza un espacio resplandeciente y de convivencia social, dada la naturaleza y ubicación de la misma.

En realidad, se ha llamado en numerosísimas ocasiones a la Policía Local, reclamando sobre los monopatinadores y los grafiteros, pero, o bien porque tengan orden de no hacer nada o por su propia dejadez  o atonía (pues el que suscribe ha sido testigo directo de que en alguna ocasión la unidad que ha acudido a instar a los patinadores a dejar de hacerlo, se ha despedido de los mismos con “un lo siento”) la cuestión no se resuelve, sino que se agrava, habiéndose convertido, incluso, dicha Plaza en Albergue de porreros y gandules, de esos que ni estudian ni trabajan, pero que permanecen casi todo el día asentados en la misma, dando el coñazo y ofreciendo un panorama de dicha plaza lamentable y tercer mundista.

Denuncias al Juzgado, a la Policía Local, incluso a la Nacional, no sirven sino para aumentar la bilirrubina de los vecinos de dicha Plaza, que observan, atónitos, cómo se le consiente a esta chusma que campe por sus respetos, sin que la normativa legal, léase, Ordenanza Cívica, se le aplique y caiga sobre sus cabezas.

Los escasos turistas que osan dejarse caer por la Plaza que nos ocupa, en visita a la Catedral de San Juan, patrón, asimismo, de la Ciudad, observarán con estupor el estado semirruinoso, material y moral, por el estado de la misma, y se preguntarán si es que no hay autoridad alguna en la ciudad y se echarán las manos a la cabeza y se llevarán un recuerdo de la Nueva York de la Mancha, tal como José Martínez Ruiz “Azorín” llamara a la Capital Manchega, de ineptitud e incapacidad de quienes tienen la obligación de velar por el orden, la seguridad, la convivencia pacífica y el ornato de la Ciudad.

Contrasta esta desidia con la admiración que el primer munícipe de la capital pone de manifiesto cada 7 de septiembre en la apertura de La Feria Albaceteña, asiendo la imagen de Nuestra Señora la Virgen de los Llanos, con avaricia, como si se la quisieran quitar otros, lo que no se compadece con la actitud ante la situación en la Plaza dedicada a la misma, o bien, ese acto de amor y humildad, lo sea fingido y falso, buscando solamente la fotografía.

Desde la Concejalía de Medio Ambiente, de vez en vez, se ha publicitado en la prensa local las multas impuestas a botelloneros, a quienes miccionan en la vía pública, a los propietarios de perros, por no recoger los excrementos de sus canes o por el simple hecho de pisar el césped, etc.. Pero jamás de los jamases hemos constatado la imposición de multas a monopatinadores o grafiteros, que parecen tener licencia municipal a la manera como se le concedió al propietario de Local chaflán a las calles Marqués de Molíns y Concepción, para desgajar las rejas de sus diez ventanales, cometiendo una tropelía urbanística de gran calado.

Como se ve, cuando se quiere, se puede, aunque haya que saltarse la ley a la torera o pasársela por el forro, con tal de dar goce y placer a un “por ser vos quien sois”. Pero cuando se trata de ciudadanos de a pie, y con todas las de la ley a su favor,  allá se las compongan y que se apañen como puedan, poniendo al límite su paciencia, la cual perdida en un caso extremo bien pudiera dar lugar a hechos de los que luego haya que arrepentirse, y no quiero mentar los que son; entonces, será cuando la incompetente autoridad municipal se embarcará en el llanto y el crujir de dientes y se rasgará las vestiduras.

Pero aquí lo principal es la foto, aunque sea viendo cómo doblan el espinazo los miembros de la cuadrilla rápida, con una sonrisa de oreja a oreja, mientras los deberes y las obligaciones de nuestros munícipes duermen el sueño de los justos, sin darse cuenta de que la autoridad municipal está para algo más que para ir de fiesta y para hacerse fotos placenteras.

Esperemos que los responsables municipales de todas las categorías tomen nota de una puñetera vez y antes de irse de vacaciones den una solución y dejen resuelto el problema que se expone, pues esta asignatura la tienen pendiente desde el año 1.996 como he expuesto al principio y me parece que ya va siendo hora de que hagan los deberes, que trabajen, que estudien para de una vez aprobar esta asignatura al día de la fecha pendiente.

MIGUEL ÁNGEL VICENTE MARTÍNEZ

6 DE JULIO 2016

                

Viernes, 01 Julio 2016 17:37

La concejala que no amaba a las mujeres

Ayer, en el convulso Pleno Municipal, me sentí violentada, intimidada  y excesivamente incomoda.  Y es que el coro de ultras mal llamadas “provida” con sus constantes interrupciones a los concejales de la oposición y sus gritos furibundos no dejaron que el pleno se desarrollara en la normalidad a la que estamos acostumbrados. Se oyeron consignas absurdas como “¡Yo doy la teta!”, como si esta acción conllevara una especie de superpoder que te convierte en más mujer, en una mujer de argumentos invencibles; eso sí, lo que no conlleva es una pizca de educación. Así lo demostraron.

La que se mostró encantada con estas actuaciones fue la concejala de la Mujer, que con su sempiterno gesto de “aquí huele algo mal”, se dedicó a dirigir cual directora de orquesta este peculiar grupo de coristas.

Lo más grave de todo, es que una persona que ostenta la representación de la Concejalía de la Mujer del Ayuntamiento de Albacete acuse a los profesionales de la sanidad pública de saltarse la Ley, de no informar a las mujeres sobre el proceso de interrupción voluntaria del embarazo y de no realizar bien su trabajo. Para ella la verdadera información  la dan un grupo de personas exaltadas en la puerta de una clínica.

Por supuesto cada uno tiene derecho a manifestarse y defender lo que estime oportuno, pero no es menos importante que una mujer pueda recibir cualquier prestación sanitaria sin recibir presiones ni coacciones de ningún tipo. Si los grupos provida de la ciudad quieren salir a la calle con sus pinturas de dedos rojas y sus rezos, perfecto. Pero que lo hagan en otra ubicación, permitiendo así que los dos derechos sean perfectamente compatibles.

Martinez Paños, que ayer se vino arriba, llegó a afirmar que la interrupción  voluntaria del embarazo era una forma de violencia hacia la mujer.  ¿De verdad una persona que piensa algo así está legitimada para defender los derechos de las mujeres de esta ciudad? Se le olvida que está dentro de los derechos reproductivos y sexuales recogidos en legislación internacional, y sobre todo, la  Ley Orgánica 2/2010 de salud sexual y reproductiva y de la interrupción voluntaria del embarazo que sigue vigente en nuestro país y que está consiguiendo que el número de interrupciones voluntarias del embarazo baje más cada año.

Siento verdadera lástima al comprobar que a la encargada de representar y defender a las mujeres de esta ciudad le interese más crear situaciones que son un caldo de cultivo para la violencia, la intolerancia y el fanatismo, que  proteger los derechos que tenemos por el simple hecho de ser ciudadanas de este país.

No me gustaría que  acabáramos viviendo situaciones como las que se reflejan en la película de Todd Solondz  “Palíndromos”, pero aplaudir el fundamentalismo y los fanatismos es lo que trae.

A esta concejala que quiere poco o nada a sus congéneres, le rogaría que el rosario lo dejara en casa junto con  sus gustos personales y procure velar más por los derechos que por Ley (aunque le pese), nos asisten a todas.

Tendré que rezar yo también para que se obre el milagro, porque su cese por parte del Señor Alcalde necesitaría intervención divina.

Marian Gabardino.

Miembro de la ejecutiva local del

Partido Socialista de Albacete

Miércoles, 29 Junio 2016 07:40

Un viaje de ida y vuelta (II)

Pero en este triqui-traca, nos hemos encontrado con un capítulo para nota, cual ha sido la actuación irregular respecto a la licencia que la Gerencia de Urbanismo dispensó para que el propietario del local comercial de la planta baja del Edificio, protegido, ubicado en el chaflán de las calles Marqués de Molíns y calle Concepción, para retirar las diez rejas que protegían y embellecían los ventanales que daban a dichas calles, casi con nocturnidad y alevosía, y que dio origen a un movimiento vecinal como no se recuerda en la Ciudad de nuestros amores, lo que llevó a nuestra primera autoridad municipal, ante el huevo puesto fuera del ponedero, a intentar templar gaitas, y contrarreloj se anunció la donación al Patrimonio Municipal de las rejas de marras, llegándose a proclamar que ahora sí habían pasado a ser patrimonio de todos los albaceteños, como si éstos fueran tontos y se chuparan el dedo, y queriendo justificar la concesión de la tal licencia en los informes de los técnicos, considerando a éstos poco menos que con la categoría de infalibles, tal como adorna al Papa, cuando habla, “ex cathedra”,  en materia de fe, como si aquéllos no pudieran meter la pata, aun en el caso de que informaran favorablemente, pongo por caso, para derruir la Plaza de Toros o la Casa de Perona, ¿se cumpliría tan encomienda?. Y es que la susodicha licencia, por mucho que se quiera justificar en los informes, dicen que vinculantes, de los técnicos, goza de no pocas irregularidades o, al menos, falta de requisitos esenciales y elementales para abocar a su concesión. Así, a vuela pluma, la primera y fundamental es que las rejas forman parte de un elemento estructural del edificio, y no son un bien propio y particular del dueño del local comercial, y, por tanto, debiose contar con la autorización unánime por parte de la comunidad de propietarios del Edificio, que ya de entrada y a poco que uno entienda de este tema,  limita, más bien, impide la concesión de tal licencia; y la segunda, que el  edificio al que pertenecen las rejas de marras, figura en el Catálogo Municipal de Bienes Protegidos. Estas dos causas, o cualquiera de ellas, por sí solas, invalidarían el meritado informe favorable de los técnicos, que, a decir verdad, han metido la pata hasta el corvejón, y subsiguientemente, la autoridad municipal que tan alegremente dio luz verde a su concesión.

Ante el escándalo producido se buscó esa solución de emergencia, tosca y chusca, de anunciar la donación de las rejas por el propietario del local (donación nula, con nulidad absoluta, por recaer sobre objeto indisponible por su naturaleza y, en todo caso, por falta de consentimiento de todos los propietarios del edificio en cuestión) al Patrimonio Municipal, con una condición no menos tosca y chusca, cual es la de que fueran exhibidas en un Museo para que el público pudiera disfrutar de las mismas, lo cual movió a la risa y al cachondeo entre la generalidad de la población albaceteña.  

Finalmente y tal como exigieran en su momento, la Dirección General de Patrimonio de la Junta de Comunidades de Castilla La Mancha, se ha procedido a la reinstalación de las susodichas rejas en el “lugar del que nunca debieron ser retiradas”, queriendo venderse este fiasco como un éxito de nuestra primera autoridad municipal, en un intento de tomar a los albaceteños por imbéciles, tontos o lelos y creyendo que aún creemos, valga la redundancia, que los burros vuelan, intentando hacernos comulgar con ruedas de molino o con carros y carretas.

Se ha demostrado que el pueblo cuando toma cartas en un asunto que le afecta directamente y que supone una tropelía por parte de la Administración Pública, acaba triunfando. Este ha sido un caso clamoroso que así lo ratifica y que pone en la onda de nuestros gobernantes que no dormimos el sueño de los justos, sobre todo cuando nos tratan de tomar el pelo.

 

“El día se va despacio,

la tarde colgada a un hombro,

dando una larga torera

sobre el mar y los arroyos.

 

Las aceitunas aguardan

la noche de Capricornio,

y una corta brisa, ecuestre,

salta los montes de plomo”.

 

(Federico García Lorca, cuya alma aún vuela

entre  los olivos centenarios de Andalucía)

 

MIGUEL ÁNGEL VICENTE MARTÍNEZ

29 DE JUNIO DE 2016

 

 

Jueves, 23 Junio 2016 13:04

¿Servirá de algo?

El próximo domingo volveremos a votar y, si se cumplen todos los sondeos, servirá de poco.
Según éstos, el PP será la formación más votada, seguido del sorpasso de Unidos Podemos superando al PSOE, y en cuarta posición, Ciudadanos.
Independientemente de que se dé este orden u otro similar, el reparto de escaños previstos nos adelanta una gran dificultad para la formación de un nuevo gobierno.
Parece que solo habría dos posibilidades para ello.
Un gobierno del PP con el apoyo activo o pasivo de los socialistas y/o ciudadanos, es decir un gobierno constitucionalista que nos de seguridad y continuidad en la recuperación.
O un frente popular encabezado por los podemitas con el apoyo de los socialistas, o al revés, que nos sumerja en un futuro incierto.
La primera posibilidad, aún siendo la más razonable y beneficiosa para la mayoría, y que aseguraría seguir en la senda de la recuperación, se me antoja muy, pero que muy complicada.
Es tanto el odio fratricida existente entre populares y socialistas que no lo veo muy factible.
Y por otro lado, la inquina personal de Albert Rivera contra Mariano Rajoy, dificultan cualquier apoyo de Ciudadanos a un gobierno del PP.
El PP no aceptará discutir, y hará muy bien, a su cabeza de lista con ninguna otra formación perdedora que se lo demande.
Por lo tanto, ante la dificultad de ésta primera opción, solo nos queda la segunda, que no es más fácil.
Si la coalición de Pablo Iglesias consigue superar a la de Pedro Sánchez, exigirá y con toda razón, la Presidencia del Gobierno.
En caso contrario, los socialistas harían lo propio.
Pero en ambos casos el apoyo de unos a otros tiene líneas rojas difícilmente superables, como por ejemplo el referéndum de Cataluña, Galicia y País Vasco, y en todo caso supondría una incertidumbre e inseguridad que no deberíamos permitirnos.
Por lo tanto, ninguna de las dos opciones tendrán un camino de rosas, y contando con la incapacidad de nuestros políticos para olvidar sus odios y llegar a acuerdos, mi pronóstico, ojalá me equivoque, es que salvo sorpresa, no habrá servido para nada.
Y solo una victoria contundente del PP podría impedirlo.
Uds. deciden.
 
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