Miércoles, 21 Junio 2017 07:45

¿Quién puede fiarse de este Gobierno?

Parece de cajón que un Gobierno de cualquier País del mundo mundial, tiene como función, primordial e indelegable, la de velar por el bienestar de sus ciudadanos, sí, de esos ciudadanos que, al menos en este país, aún hoy, a duras penas, llamado España, son asaeteados a impuestos, tasas y obligaciones, sin que el esfuerzo fiscal que se les exige revierta en su bienestar, antes al contrario, una gran masa de las cantidades que, en definitiva, acaban siéndoles confiscadas, revierten en el bienestar de los políticos. Sí, esos sujetos que se hartan de proclamar que se desviven por el citado bienestar de la ciudadanía, pero que, por fas o por ne fas, acaban viviendo a costa de la citada ciudadanía, sin dar un palo al agua y poco menos, o quizás, más, que un marajá.

De todas maneras esto que digo y reseño no es un escape para aligerar mi frustración, una salida de pata para consolarme del cabreo que me producen estos señores, políticos, que visten de guante blanco y cuyas manos brillan, como si diariamente se desparramaran sobre las mismas varias y variopintas  vaselinas y pócimas, y que asoman blancas como la patita de la madre del cuento de los tres cerditos. Manos blancas, brillantes, lisas, que revelan, de largo, no haber dado un palo en su vida al agua y que, repito, viven a tren de duques y marqueses, cuando no de reyes, mientras sangran al españolito de a pie, al que vejan y al que extraen hasta el último céntimo de euro de su bolsillo, tal como demuestran más de un estudio que sentencian que en este País, vuelvo a repetir y no me cansaré, aún a duras penas, llamado España, el españolito, digo, tiene que trabajar, al menos 181 días para satisfacer la hambruna de parné que exigen el Estado, Las Autonomías, los Municipios y las Diputaciones Provinciales. Es decir, la mitad del calendario anual, o, según alguno, más de esa mitad, por amor al arte para que nuestros mandamases, en cualquier estadio de la Administración Pública, nos pulan y nos dejen en la puta miseria, mientras ellos tiran con pólvora del rey y viven a cuerpo de ídem. Me parece un esfuerzo exagerado, viendo luego a dónde va toda esa ingente cantidad de dinero que supone la exacción fiscal a que es sometido el españolito de a pie, simplemente por ser ciudadano. En cualquier caso, a esa mitad de año, trabajando para otros, sin remuneración a cambio, habría que tener en cuenta la cantidad de tiempo que dicho españolito emplea para satisfacer las demandas de la Administración Pública (autoliquidaciones, impresos por doquier, etc., etc.), lo que supone un importantísimo coste económico, no evaluado por ninguna empresa destinada a estas estadísticas. Pero si alguna se decide y lo lleva a cabo, el montante dinerario que supone esa pérdida de tiempo empleado en la maraña burocrática oficial para satisfacer las demandas de la Administración Pública y volcar sobre la misma hasta las veces que uno hace el amor, la mayoría de las veces, incluso, lo que aún indigna más, haciendo el trabajo que le corresponde hacer a los funcionarios (que para eso están y para eso les pagamos) de las distintas Administraciones Públicas, con la agravante de que tienes que ser un Licenciado Vidriera, o sea, un Supermán en todos los ámbitos, porque a poco que desbarres, la maza que “manu miliari” aplican las distintas Administraciones, sobre tu cabeza, puede llegar a dejarte tetrapléjico, lo que nunca tiene su correlación cuando el error o la actuación, incluso, prevaricadora, de los órganos de la Administración despliegan sus efectos sobre la masa amorfa ciudadana, que tiene que tragarse carros y carretas y aguantar toda la basura que sobre la misma se expande.

Pero, a lo que vamos, ¿quién puede fiarse de este Gobierno? La semana pasada pasé, valga la redundancia, sobre el asunto que debiera tener unas consecuencias demoledoras para un Gobierno, que siendo el primer obligado a cumplir la Ley y que, además, por mandato constitucional está obligado a exigir ese cumplimiento a los ciudadanos, resulta que se salta no la Ley, que ya sería grave, sino la propia Constitución Española, a la torera, se la pasa por el forro o por la entrepierna y, poco menos, que se caga en la misma. Me estoy refiriendo a la recentísima sentencia del Tribunal Constitucional, del pasado 8 de Junio, a través de la cual le da un varapalo de órdago a este Gobierno de listos, que lo deja al pie de los caballos, mordiendo el polvo y desarmado, por atentar gravemente contra los artículos 31.1 y 86.1 de la Carta Magna, amén de utilizar un vehículo inadecuado (El Decreto Ley) para llevar a cabo lo que, a todas luces, fue la amnistía fiscal que pergeñó en el año 2.012, disfrazada, para mayor inri, bajo el eufemismo de “regularización”, en aras a salvar a la Patria del infierno y del subsiguiente fuego eterno que se intuía iba a acabar con nuestras vidas y bienes, por lo que para evitar este holocausto, se abrió la puerta a los defraudadores mayores del reino para aflorar el fruto de sus rapiñas (delictivas o no, que aquí no se miraba la matrícula del vehículo), pagando un miserable 10%, que al final se quedó, en un ridículo 3%, recaudando menos de la mitad de lo que se previó. Excusas que no excusan nada, antes al contrario ponen de manifiesto la arrogancia, la soberbia, la prepotencia y la petulancia de unos señores que se creen los reyes del mambo, porque por la misma regla de tres y en base a esa salvación in extremis del país, bien podrían haber aprobado un decreto ley (convalidado en el Congreso por la mayoría aplastante del PP) en virtud del cual se decretará la condena a muerte de todos los jubilados pensionados: ¿esto sería lícito y legal?.

Pues bien, acto seguido y aún no estando repuestos de las verdades del barquero que el Constitucional cantó a Don Mariano Rajoy Brey y sus secuaces conmilitones del Gobierno, en el que, como puso de manifiesto el día 13 en el Diario “El País”, parece mentira la metedura de pata siendo el Gobierno con más Abogados del Estado por centímetro cuadrado de la historia, lo cual da bastante que pensar, en cómo algunos, a veces, ganan la oposición. Pues bien, ya casi sin capacidad de asombro, ahí tenemos el caso del Banco Popular que por decisión de la Junta Única de Resolución (JUR), dependiente del Banco Central Europa (BCE) y en connivencia con el Gobierno de España, se lo han cargado, dejando a 305.000 inversores (accionistas) en la ruina, ya que han perdido toda su inversión, y todo ello cuado dos días antes el propio Gobierno, a través de su Portavoz, y Ministro de Educación, Iñigo Mendez de Vigo, y del más listo de la clase, el Ministro de Economía, Luis de Guindos, juraban y perjuraban que no había riesgo alguno, tratando de dar confianza a los dichos inversores, y a mayor inri, cuando cuatro días antes, el citado banco había pasado con éxito, los test Estress que Europa impone a la Banca.

Y ya, por si fuera poco y hubiera pocas pruebas de que este Gobierno, o está conformado por un puñado de ineptos, o por un puñado de sinvergüenzas, o ambas cosas a la vez, (recordemos que en el cara a cara en las elecciones de 2.011, el candidato del PSOE, Pedro Sánchez, no tuvo ningún recato para llamar con todas sus letras, al Sr. Rajoy, INDECENTE), ahora el Banco de España desvela que el “rescate” (Sí, Sr. Rajoy, el “rescate”) de las Cajas de Ahorro superará los 60.000 millones de euros tras privatizar Bankia, concretamente da por perdidos exactamente 60.613 millones de euros, considerando dicha cantidad como una cantidad irrecuperable, o sea, que pagaremos o ya estaremos pagando el conjunto de los españolitos, y no parece que el Banco de España esté por la labor de ir contra este Gobierno, porque a su Gobernador lo ha nombrado este Ejecutivo. Y, ahora, aquí y ahora, vienen a nuestras mentes aquellos mensajes de nuestro aún Presidente del Gobierno de España, Don Mariano Rajoy Brey, y del Ministro de Economía, Luis de Guindos, amén de toda la pléyade de adláteres, corifeos, acólitos, paniaguados y mamandurrieros de este Gobierno, que son legión, incluidos medios de comunicación adictos al poder, que se degañitaban, jurando y perjurando, que lo que no era un rescate, sino simplemente un préstamo en condiciones muy ventajosas, no costaría un céntimo de euros a los contribuyentes. Pues bien, ya la tenemos otra vez liada, que ese montante de los sesenta y pico mil millones de euros del no-rescate, vamos  tener que soportarlos el conjunto de españoles, contribuyentes o no. En fin, otra chapuza más de un Gobierno, que por todo lo que se viene viendo y conociendo, y por los tejemanejes del Partido Popular que lo sustenta con los casos de corrupción, por tierra, mar y aire, debería ir haciéndose el harakiri o, más suavemente, debería ir haciendo mutis por el foro, pero sin escaquearse de sus responsabilidades y de su exigencia ante los Tribunales de Justicia.

¿Cuál será la próxima?.

MIGUEL-ANGEL VICENTE MARTINEZ

21 de junio de 2017

Miércoles, 14 Junio 2017 02:27

La catadura del Gobierno de España

Según el diccionario de Uso del Español, de María Moliner, “catadura” es definida como “aspecto de una persona por su cara” y añade que “se usa con adjetivos que expresan cualidades negativas, como fea, mala, etc.., y pone como ejemplo el siguiente: “No me gusta la catadura de ese hombre”.

Pues bien, esa catadura en cuanto al aspecto de una persona fea, mala, impresentable, perversa, vil, canalla, execrable, infame, injusta, aciaga, funesta, infausta, etc., etc., habría de ser predicada de los miembros del Gobierno de España y, especialmente, del Ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, vigente durante la legislatura 2.011/2.015, y, quizás, extensible al actual, donde repiten varios de aquellos miembros que lo conformaron durante aquél cuatrienio.

Pues, al estigma de estar cimentado sobre la base de un Partido, el Partido Popular, del que numerosos miembros y cargos públicos se hallan inmersos en un muy numeroso elenco de casos de corrupción ya en vía judicial (recordemos los más relevantes, la Gürtel, Taula, Púnica, Lezo, y los que te rondaré morena), estando el propio Partido, como tal Partido, imputado, aunque lo sea a título de simplemente beneficiario, lo que ya es de por sí bastante relevante, y con el propio Presidente del Gobierno, Mariano Rajoy Brey llamado a testificar como testigo, el próximo día 26 de Julio (fecha elegida por el propio interfecto, constituyendo una anomalía de no poca dimensión), a las nueve horas y treinta minutos, y que tendrá que comparecer “en persona”, o sea, presencialmente, vis a vis, ante los Magistrados de la Sala de la Audiencia Nacional que juzga la trama Gürtel, en su primera época, obligado a tal por la propia Sala, ya que pretendió escaquearse al anunciar que lo haría mediante video-conferencia, es decir, a través del “plasma”, tan del gusto del Presidente, y quizás para evitar que su comparecencia lo sea con la ayuda asistida mediante este último sistema, y como tal testigo con la obligación legal de decir la verdad, toda la verdad y nada más que la verdad, ahora, aun no repuesto de este contratiempo, un nuevo varapalo le sobreviene al Gobierno, con la Sentencia del Tribunal Constitucional, recién salida del horno, o sea, de fecha 8 de Junio del presente año 2.017, adoptada por unanimidad, lo que ya de por sí legitima aún más la decisión adoptada, y de la que ha sido ponente el Magistrado Andrés Ollero, ex –Diputado del propio Partido Popular, por la que declara contraria a la Carta Magna, es decir a la Ley de Leyes Española, a la Constitución de 1.978, la disimulada “amnistía fiscal” llevada a cabo por el Gobierno del Sr. Rajoy, a través de la Disposición Adicional Primera del Real Decreto-Ley 12/2012, de 30 de Marzo, no sólo por la utilización de un vehículo impropio y totalmente “ilegal” para disponer la repetida amnistía, cual es el Real-Decreto-Ley, instrumento normativo indebidamente utilizado en un caso en el que resultaba afectado de forma relevante el deber de contribuir al sostenimiento de los gastos públicos, contraviniendo flagrantemente los artículos 31.1 y 86.1 de la Constitución Española (31.1: “Todos contribuirán al sostenimiento de los gastos públicos de acuerdo con su capacidad económica mediante un sistema tributario justo inspirado en los principios de igualdad y progresividad que, en ningún caso, tendrá alcance confiscatorio”; y 86.1: “En caso de extraordinaria y urgente necesidad, el Gobierno podrá dictar disposiciones legislativas provisionales que tomarán la forma de Decretos-Leyes y que no podrán afectar al ordenamiento de las instituciones básicas del Estado, a los derechos, deberes y libertades de los ciudadanos regulados en el título I, al régimen de las Comunidades Autónomas ni al Derecho electoral general”.), todo lo cual, en su caso, por afectar a la forma legal en que se llevó a cabo; pero no queda ahí la cosa, como parece que quieren dar a entender los madamases peperos, cuya sentencia les ha pillado con el pie cambiado, que se quedan en ese simple, que no es pequeño, defecto de forma, que parece mentira que alardeando de ser tan listos y cumplidores de la ley, hayan caído en este lapsus tan garrafal como inadmisible, y todo ello por hacer uso y abuso de la mayoría absoluta de que gozaba el Partido en aquella legislatura, plagada de Decretos-Leyes a punta pala, con el único objetivo de imponer su santa voluntad contra todos los demás partidos parlamentarios y evitar el diálogo, el debate y la discusión de las propuestas que eran aprobadas directamente por el Gobierno en la mesa camilla del Consejo de Ministros, y ello que presumen de tener en sus filas a los mejores cerebros en todos los ámbitos. Pues bien, con esta chapuza han quedado retratados en cuanto a su solvencia y cumplimiento de sus deberes y obligaciones fundamentales, entre las que ocupa un lugar preeminente y primera el de dar ejemplo “cumpliendo la ley” que luego, “manu militari” obligan a cumplir los ciudadanos españoles.

Pero no es sólo ese defecto de forma, que, como he dicho y repito, es un gravísimo error, una ilegalidad flagrante, alevosa, temeraria y cuasi delictiva, sino que el Tribunal Constitucional, por una vez y repito de manera unánime, ha hablado claro y contundentemente, pues considera la regularización, expresión bajo la que el Sr. Montoro y todos sus adláteres, trataron de desfigurar lo que en verdad y puramente constituía una “amnistía fiscal en toda regla, como una medida que en lugar de servir a la lucha contra el fraude se aprovecha del mismo so pretexto de la obtención de unos ingresos, lo cual comprota “la abdicación” del Estado de su obligación de hacer efectivo el deber de contribución a los gastos del Estado, y legitima la conducta del defraudador”,  y, a mayor abundamiento, incide el Alto Tribunal, de que el objetivo de conseguir una recaudación que se consideraba imprescindible no puede ser, por sí sólo, causa suficiente que legitime la quiebra del objetivo de justicia del sistema tributario, motivo alegado por el Gobierno, ante el estado de pauperidad del Estado para afrontar el déficit público, motivo que queda totalmente desmontado por el Tribunal Constitucional, que viene a decir, entre líneas, que el fin no justifica los medios, o sea, que no se justifica el incumplimiento de la ley, con la agravante de que se infringe la Carta Magna, en aras de esa lucha contra el déficit, o dicho en román paladino, que no todo vale. Es decir, que con la excusa de la urgente necesidad recaudatoria “con el fin de reducir el déficit público, se establece una declaración tributaria especial para determinadas rentas”, y que no puede aceptarse, y así lo asume el Tribunal Constitucional, con notable y evidente acierto, que establecer medidas como las anuladas pueda constituir “una opción válida de conducta de quienes, de forma insolidaria, incumplieron su deber de tributar de acuerdo con su capacidad económica, colocándolos finalmente en una situación más favorable que la de aquellos que cumplieron voluntariamente y en plazo su obligación de contribuir”. Y ello, con la agravante de condonar todo tipo de sanción o recargo y los intereses de demora, y, en principio, aplicando un tipo reducido del 10% que, por arte de birlibirloque, quedó reducido a una media del 3%. Y, además y para mayor inri, los resultados obtenidos dejaron mucho que desear, al obtener sólo una recaudación de unos escasos 1.200 millones de euros, menos de la mitad que se pretendía, lo que ya, por si sólo, hubiera sido suficiente causa para que el Sr. Montoro, en aquellas fechas, hubiese dimitido como Ministro.

Pues bien, ahora, con el varapalo que el Tribunal Constitucional, recordemos que por unanimidad, que esto es muy importante, ha dejado al Gobierno de España al pie de los caballos, con el culo al aire, dejando al descubierto una infracción mayúscula y un incumplimiento de la Ley, que ya, de por sí sólo, valga la redundancia, debiera acarrear, no solo la dimisión en pleno de este Gobierno de España, sino quizás la exigencia de responsabilidades solidarias en vía judicial.

Después de este varapalo, este Gobierno queda deslegitimizado para iniciar acciones legales contra Puigdemont y el independentismo catalán, porque ¿quiénes son los miembros de este Gobierno, incumplidores de los mandatos de la Carta Magna, para exigir a nadie el cumplimiento de la ley?.

En definitiva, una chapuza más a la que nos tiene acostumbrado este Gobierno, que se cree por encima del bien y del mal, tomando a los españoles por el pito del sereno, tomándoles el pelo cuando no como tontos del haba.

MIGUEL-ANGEL VICENTE MARTINEZ

  14 de junio de 2017

Miércoles, 24 Mayo 2017 08:36

España: ¿Estado de Derecho? (y X)

Y por mucho que el Partido Popular alardee de ser Petronio como el árbitro de la elegancia respecto de la lucha contra la corrupción por ser el Gobierno que apoya dicho Partido el que más disposiciones ha legislado para dicha lucha, según dicen, (que sigo pensando, innecesariamente, pues el delito del robo viene penado desde las más antiguas civilizaciones, o mejor dicho, desde Adán y Eva) y quiera echar lastre con la cantinela de que los casos de corrupción que le asolan, por tierra, mar y aire, son del pasado, vemos que lo del pasado es que desde el minuto uno los prebostes peperos se dedicaron al saqueo, como los piratas del Mar Caribe (y ahí tenemos que las raíces del Caso Lezo empiezan a extenderse a Alberto Ruiz Gallardón, allá por el 2.001 y sin contar con las trapisonderías llevadas a cabo por el otrora Ministro del Milagro Económico Español, el ex–Ministro de Hacienda, Rodrigo de Rato y Figaredo, ¡qué contradicción!, desde cuyo pedestal inmaculado propalaba y despotricaba contra el fraude el fiscal y anatemizaba contra los defraudadores), y sin que esa estratagema de nadar y guardar la ropa parezca haber cambiado de aquellos tiempos a los actuales. Por ello, da vergüenza cuando vemos a un gerifalte del Partido Popular salir a la palestra, con cara de cordero degollado, alentando la teoría de la conspiración o echando balones fuera hacia la prehistoria, como si la lacra de la corrupción no les alcanzara a ellos, teniendo en cuenta que, visto lo visto y lo que está por ver, esa lacra corrupta parece dejar huella  indeleble en sus miembros, a la manera como el bautismo la deja en los bautizados.

Y, en fin, yo me pregunto también, si no entra dentro de la corrupción y viola toda norma del Ordenamiento Jurídico, que se pueda echar mano de la Caja Pública de Caudales, para uso personal de un Partido Político concreto, tal como ya ha hecho el Partido Popular, a través del Gobierno de España, presidido por Mariano Rajoy Brey, que ha comprado el voto de los cinco escaños que el PNV detenta en el Congreso de los Diputados, a razón de 500 millones de euros cada uno de ellos, o sea, 4.000 millones de euros del ala en total, sin que sepamos a ciencia cierta qué otras prebendas y privilegios se encierran dentro del pacto Gobierno-PNV, sobre el cual el Portavoz de los Nacionalistas en el Parlamento Vasco, Joseba Egibar, deja una amplia interrogante, al subrayar que “lo que antes era imposible, ahora es posible”, dejando, una vez más, con el culo al aire al partido de Albert Rivera, Ciudadanos, al que le han colado un nuevo gol y que sigue encantado de haberse conocido y más feliz que una perdiz,  sin que parezca enterarse de “ná”, y sobre el que en la Tribuna de opinión del diario El Mundo, el pasado sábado día 13, Enrique Calvet, titulaba su artículo “El escándalo del Cupo vasco”; previéndose otra compra igual respecto del voto del parlamentario de Nueva Canarias en el Congreso, Don Pedro Quevedo, o lo que podríamos denominar, como si de una película se tratara, “el disputado voto del diputado Quevedo”, y todo ello para seguir sentado en la poltrona y tratar de seguir poniendo tierra por medio de cuántos escándalos están, no salpicando, sino pillando de lleno a dicho Partido, pues no hay que obviar que el Gobierno es el que nombra al Fiscal General del Estado, y ya hemos sido testigos de la defenestración de Consuelo Madrigal, por su reticencia a cumplir las órdenes del Sr. Ministro de Justicia, para sentar en tan importante cargo público a un adepto al Gobierno, el Sr. Maza, que por más que publicite su independencia y su sumisión al cumplimiento estricto de la Ley, se le ve entre ceja y ceja la deriva que van tomando sus decisiones, tendentes a entorpecer, impedir e interferir en las decisiones de sus subordinados y en la marcha de las causas judiciales que, poco a poco, van minando la credibilidad de un Partido que empieza a estar contra la espada y la pared. Y ahí tenemos, la reciente “reprobación” llevada a cabo en el Congreso de los Diputados, tanto del Fiscal General del Estado, Sr. Maza, del Fiscal Anticorrupción, Sr. Moix, como del Ministro de Justicia, Sr. Catalá, ¡menuda terna para unos miuras!, con el voto favorable de todo el arco parlamentario, con la excepción de los solos votos del Partido Popular.

Y aquí parece también ser cómplice la Unión Europea, quizás porque el Sr. Rajoy sea el mejor y el más aventajado alumno de la Merkel (que es a la postre quien está gobernando Europa), por lo que parece mirar también para otro lado o más bien cerrar los ojos, si no, no se entienden las declaraciones del actual Presidente del Parlamento Europeo, Antonio Tajani, en un discurso en el Instituto Europeo de Florencia, de que “Italia debe mirarse en el espejo de España”. ¡Qué Dios le conserve la vista!. Pese a que ya parece estar hinchándose la Unión Europea del grado de corrupción a que se está llegando en España, especialmente ese partido que aún no se atreve a mencionar, o sea, el Partido Popular, como lo demuestra el último informe de la Comisión Europea, en su reunión del día 22 de mayo, en el que censura expresamente a España por la corrupción y al Ejecutivo de Mariano Rajoy de que no disponga de “una estrategia para prevenir y mitigar los riesgos de corrupción”, la cual sobrepasa ya varias líneas rojas con los casos Lezo, Púnica, Gürtel, Taula, Bárcenas, Pujol, ERE, etc, lo que supone una super-excepción para unos países verdaderamente democráticos, en los que cualquier Ministro por afilar un lápiz de su propiedad con un sacapuntas propiedad del Estado, dimite ipso facto sin que nadie le tenga que empujar a ello.

En fin, recapitulando, España: ¿Estado de Derecho? Desde luego, que dados los hechos y datos que observamos en el día a día en nuestro país y ya constatados, sin que quepa prueba en contrario, pero no de ahora, sino desde que empezamos a caminar desde la llamada Transición, aunque quizás ahora, en la actualidad, con agravantes y más severamente, pues ya sabemos que si de una enfermedad grave el paciente no mejora o da señas de curación, la dicha enfermedad se hace crónica y cada vez hará que dicho paciente avance en “empeoría”, quizás, hasta llevarle a la muerte, debemos concluir que España, “Estado de Derecho” ni por asomo, sobremanera al no existir esa independencia, imprescindible e inexcusable, que pregona incluso nuestra Constitución, entre los tres Poderes del Estado, Ejecutivo, Legislativo, y Judicial, por lo que la conclusión definitiva es: España, República bolivariana o bananera, cercana a la Venezuela de Maduro a quien tanto critican nuestros políticos y nuestros medios de comunicación, sin querer mirarse al espejo. Por ello causa risa o grima o dan ganas de llorar, cuando algún plumilla de pro (¿existen?) se queda más ancho que largo, cuando resume su intervención recapitulando: “España, que es una democracia consolidada”. En fin, ser ciegos por naturaleza, o por interés, o adolecer de una mentecatez supina. Juzguen ustedes mismos.

Y mientras tanto, el Sr. Presidente del Gobierno, Don Mariano Rajoy Brey, huido y escondido en China (estado totalitario, regido por dictadores) alardeando de la fortaleza económica de España e instando a los chinos a que apliquen las medidas que él ha adoptado para nuestro país, sin advertir el estado de miseria, pobreza, angustia y deterioro del  más del 50% de la población española, a la que ha abocado con sus sucesivos recortes, ajustes y supresión de derechos. Y es que, la ignorancia y la arrogancia son la madre de no pocos males para los ciudadanos. Y por si fuera poco, tomándose a cachondeo la reciente elección de Pedro Sánchez como Secretario General del Partido Socialista Obrero Español, al que dice no haber tenido tiempo  por razones de agenda de felicitarle por su extraordinario, brillante y aplastante triunfo, pero sí, para llamar, a la misma hora, a Florentino Pérez y felicitarle por la consecución del Campeonato de Liga por el Real Madrid, Club de Fútbol. En fin, una muestra más de no saber estar a la altura del cargo que ocupa.

MIGUEL-ANGEL VICENTE MARTINEZ

  24 de mayo de 2017

Miércoles, 17 Mayo 2017 04:22

España: ¿Estado de Derecho? (IX)

Y es que, ahora, con la erupción de la corrupción como la de un volcán que regurgita su lava ladera abajo de la montaña y que va a dejar en mantillas a la erupción del Vesubio en el año 79 d.C., que dejó sepultada Pompeya y acabó con todo rastro de vida humana, animal y vegetal en la misma, este tipo de Entidades que, como he dicho anteriormente, huelen a podrido y su hedor es poco menos que el hedor de la muerte (económica), creadas para lograr una financiación adicional, cuando no ilegal o irregular del propio Partido Político, y que cubren, además, otro papel cual es el de colocar en ellas a sus acólitos, adláteres, corifeos, paniaguados y mamandurrieros, debieran desaparecer del mapa, y el Partido que considere necesario las mismas, que las financie con sus propios fondos que ya salen del erario público o con aportaciones de sus militantes y simpatizantes.

Y la prueba del algodón, de que algo oscuro se mueve entre las bambalinas de dichas Fundaciones, nos la ofrece recientemente el ridículo que las Fundaciones ligadas a Partidos Políticos, han hecho en el Índice de Transparencia del Observatorio de Think Tanks españoles, pues con excepciones como el “Instituto 25M”, ligada a Podemos (¡quién lo iba a decir con el populismo que desde las esferas de poder tratan de sepultar a dicho Partido!) y otras desvinculadas de Partidos Políticos, también destinadas a laboratorios de ideas, como el “Instituto Elcano”, la “Fundación Ecología y Desarrollo” o la “Fundación Bofill”, amén del “Circulo de Empresarios”, que lidera el ránking, desde FAES, vinculada al Partido Popular (o ¿ahora no?) a la “Fundación Pablo Iglesias”, vinculada al PSOE, amén de otras vinculadas a otros partidos políticos, reciben un cero en indicadores básicos como son sus fuentes de financiación o su contabilidad, lo que supone una opacidad inadmisible en este tipo de Fundaciones, que viven del momio,  y genera la duda de ¿qué no pueden contar a estas alturas las Fundaciones vinculadas a ciertos Partidos Políticos?

Pues bien, ante el rifirrafe habido entre Don José-María Aznar, ex–Presidente del Gobierno y ex–Presidente de Honor del Partido Popular, y el Sr. Don Mariano Rajoy, Presidente del Partido Popular y, por la gracia de Ciudadanos y del PSOE golpista, a la vez, Presidente del Gobierno de España, y el papel que, desde dicho encontronazo, parece haber adoptado la Fundación FAES, que parece haberse desligado de dicho Partido, rehén de Aznar, y a la vista de lo que parece cocinarse dentro de este tipo de Fundaciones , Don Mariano, que no corre, pero que, cuando le interesa, vuela, ha empezado a mover los hilos, nada más y nada menos, que para crear no una Fundación, sino una “Macrofundacion”, o sea, la madre de todas las fundaciones. Los trabajos, dicen, ya han echado a andar, y la previsión es que la nueva Fundación esté lista a finales de Mayo o Junio, proyectando su presentación en sociedad que será “por todo lo alto” (como no podía ser de otra manera dados los objetivos que pretende), según apuntan, previendo poner a su frente una persona que tenga un perfil intelectual con un amplio bagaje cultural, sin que tenga que ser un político del primer nivel (me pregunto, ¿es que los políticos tienen algún tipo de nivel cultural y de sapiencia?. De haberlos, exijo que me los presenten). En cualquier caso, viendo cómo funcionan los Partidos Políticos, con tintes absolutamente antidemocráticos y totalmente de espaldas al mandato Constitucional contenido en el último inciso del Artículo 6 de nuestra Carta Magna (“su estructura interna y funcionamiento deberán ser democráticos”), sino más bien lo contrarío, oligárquicos y con tintes totalitarios, mucho me temo, o sea, más bien aseguro, que esa persona será nombrada a dedo y será  de las que digan amén y coman en la mano de Rajoy. Y es que desde la dirección del Partido Popular, tajantemente, se ha aseverado que “FAES acabará desapareciendo. No tiene sentido sin tener de referencia al partido. Por tanto, no se trata de sustituir a FAES con otra fundación sin Aznar, porque en sí misma FAES irá perdiendo relevancia. Y más en cuanto pongamos en marcha otro “think tank” que se identifique con el Partido Popular”. Y es que Rajoy “quiere que el partido cuente con el apoyo de una fundación fuerte y que sea referente en el pensamiento del centro derecha”. En definitiva, que éramos pocos y parió la abuela y repito, la cabra tira al monte, y ante cualquier resquicio para meter la mano en la Caja Pública de Caudales, directa o indirectamente, cuyos fondos son allegados con el trabajo y el sudor, cuando no también con la sangre, de los ciudadanos contribuyentes, en este Estado Confiscatorio, es mejor ponerse en marcha, hoy, que dejarlo para mañana.

Y mientras pergeñamos instrumentos formales y revestidos de la más absoluta legalidad para continuar erre que erre con el trinque, ya sea de forma directa, ya indirecta, para seguir montado en la burra y mantener el ritmo de vida de un “bon vivant”, aun a costa del ciudadano de a pie o de quien haga falta y se ponga por medio, el Instituto Nacional de Estadística (INE), en la reciente “Encuesta de condiciones de vida. Año 2.016”, elaborada con los datos de la renta de 2.015 y publicada el pasado 25 de Abril, una vez más, ha hecho encenderse todas las alarmas, al concluir que uno de cada cinco españoles se halla en riesgo de pobreza, concretamente el 22’3 por ciento de la población, aunque el porcentaje se eleva al 27’9 por ciento, si se utiliza el indicador Arope (siglas de At Risk Of Poverty or Social Exclusion) que  es el que figura en la estrategia europea 2.020 de la UE. Cada año uno de esos españoles vive con menos de 8.209 euros al año; el número de hogares que llega a fin de mes con mucha dificultad afecta al 15’3 por ciento (habiendo crecido dos puntos); el 38’1 por ciento de los hogares no tiene capacidad para afrontar gastos imprevistos; cuatro de cada 10, no puede irse de vacaciones ni una semana al año; y uno de ellos se retrasa en los pagos de su vivienda (hipoteca, alquiler, gas, electricidad, etc.), y resalta también la baja intensidad de empleo y la carencia material severa, como no poder comer carne, pollo o pescado cada dos días, no poder tener coche, calefacción o lavadora, o no disponer de 650 euros para gastos imprevistos, alertando de que los mayores de 65 años y los menores de 16 son los más perjudicados, y por Comunidades Autónomas señala las tasas de riesgo de pobreza más elevadas en Andalucía, Canarias y Castilla-La Mancha, siendo en esta última Comunidad, la nuestra, en la que casi un tercio de la población está en esta situación de riesgo de pobreza. Díganme ustedes cómo puede subsistir una persona con un ingreso de 8.209 euros anuales. Y mientras tanto, choca esta carrera frenética de los Partidos Políticos por ver quién agarra más ingresos, bien sean a través de subvenciones (cuya legalidad empiezo a cuestionar) o directamente de la Caja Pública de Caudales o indirectamente a través de Concesiones a empresas particulares o públicas, mediante las oportunas mordidas o comisiones, que aquí, como en los sorteos de la Lotería, entran en el bombo todos los números.

MIGUEL-ANGEL VICENTE MARTINEZ

17 de mayo de 2017

Lunes, 15 Mayo 2017 14:22

Patxi López, ok. PSOE ¿ko?

Terminado el debate de los tres candidatos del PSOE a la secretaría general el primer balance tendrá varias aristas. La primera es que el PP en la vida haría esto y que los grandes libertadores de Podemos ni pueden soñar algo así, les gusta más manejar los hilos sin luz, ni televisiones ni radios. Por tanto triunfo por goleado de los socialistas, capaces de dejarse ver y escuchar por el mundo incluso en momentos muy dolorosos.

Eso fue lo positivo, eso y que por lo menos un candidato habló de propuestas y quiso unir y no romper, que intentó hablar de lo que quiere y no se dedicó a criticar a los otros candidatos, más allá de saber defenderse y salir airoso de los reproches de los otros dos candidatos, que igual le querían que le ‘mataban’ con reproches en todo caso improcedentes.

Gano Patxi sí, y ganó bien, y eso no creo que nadie lo pueda poner en duda, ni los seguidores de Susana Díaz ni los de Pedro Sánchez. Estos dos se dedicaron a hablar mal del otro, Díaz y Sánchez fueron dos personajes rencorosos que se lanzaron dardos envenenados, que se tiraron los trastos a la cabeza y se enfrentaron hasta aburrir, hasta cansar. No se dieron cuenta, como no se han dado cuenta desde hace meses, que su actitud dañan y no une, que con sus palabras y sus reproches solo consiguen dividir más a un partido en horas bajas, un partido con un futuro muy incierto, con una militancia cansada.

La pregunta que se deben hacer los socialistas es ¿y ahora qué? Las elecciones internas son el próximo domingo, de ellos depende el futuro del partido y por extensión de muchos votantes que han creído en el PSOE antes y que pueden creer en el PSOE también en el futuro. Por mucho que ahora Ciudadanos o Podemos quieran quitar el espacio al PSOE, el socialismo no se parece ni a unos ni a otros y sus militantes lo saben y sus votantes también.

El problema para el PSOE es si esta división interna no acabará con el partido, si esta división tremenda entre los dos candidatos con más opciones de ganar no acabará por hacer ganadores a unos y muy perdedores a otros. Si el día 22 habrá ‘limpia’ de los perdedores dentro del partido y los ganadores pasarán factura.

El PSOE está ante su ‘refundación’ o su muerte. Los militantes eligen.

 

Miércoles, 10 Mayo 2017 06:16

España: ¿Estado de Derecho? (VIII)

En fin, como se ve, hay movimientos en las cloacas y las cañerías del Gobierno, y del Partido Popular, para entorpecer ilegalmente la acción de la Justicia sobre los imputados, perdón, investigados (aunque el traje no hace al monje), de su Partido, lo que no sólo levanta sospechas sobre esa intención de beneficiar a sus miembros corruptos, sino que agranda la sospecha de que también trata de entorpecer la investigación sobre la propia corrupción y financiación ilegal del Partido, que es lo que a la postre, con esa actitud, parecen venir a reconocer, en cuanto a su existencia casi “per omnia saecula, saeculorum”, amén.

Y no vale la manida manifestación de que los corruptos son los que son, como si se trataran de un “numerus clausus” (que no lo sabremos nunca) y de que hay muchos cargos y militantes del Partido Popular que son honrados y trabajan honradamente por el bienestar público y social en beneficio del interés general de los ciudadanos, lo que, por otra parte, sería su obligación, o sea, que por ello no se hacen acreedores de ningún reconocimiento especial ni aspirantes a ninguna medalla o diploma ni al Premio Nobel de la Paz ni a ningún otro; es más, si yo fuera, hoy por hoy, militante del PP, que no lo soy, que nunca lo fui y que firmemente creo que nunca lo seré, rompería mi carnet y me desmarcaría totalmente de un Partido que hoy está inmerso en unos casos de corrupción que jamás podríamos haber podido creer ni imaginar, porque, a la vista de lo que está aflorando y la actitud del Gobierno y los Jerifaltes peperos ante lo que vamos sabiendo y conociendo, que siempre será el chocolate del loro o la punta del iceberg, nadie que se precie de verdaderamente honrado, pulcro y cumplidor de la ley, puede permanecer indiferente y asociado a un Partido que se encuentra presuntamente fuera de la ley y que de darse estas circunstancias que le rodean y embargan, en cualquier entidad o sociedad sería sobradamente causa de disolución de la misma.

Y sin que valgan echar balones fuera, mirar para otro lado, hacerse el loco o comentar con la boca pequeña y de soslayo que “el que la hace, la paga”, como en numerosas ocasiones han manifestado los mandamases peperos, tales como el propio Presidente del Gobierno de España, Don Mariano Rajoy Brey, la Vicepresidenta de dicho Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría (la cual, por cierto, parece que ha sido defenestrada al rincón del olvido y ha perdido el amor primigenio que, en su día, le dispensara su Jefe de Partido), o la Ministra de Defensa, nuestra paisana María-Dolores de Cospedal, frase a la que suelen añadir que el movimiento judicial que se desarrolla acerca de sus correligionarios inmersos en casos de corrupción y el propio Partido (no lo olvidemos, que también se halla imputado, perdón, investigado, como beneficiario a título lucrativo de las trapisonderías, tejemanejes, que no son baladíes, de apropiación indebida y otros muchos delitos cuya enumeración ya llenaría de por sí solo un artículo) es que “ el Estado de Derecho, funciona”, a lo que habría que argüir, que lo que verdaderamente funciona, a la vista de lo visto, valga la redundancia, es ese tejido de corrupción, yo diría que ya tan incorrupto como el brazo de Santa Teresa de Jesús, sistémico, endémico e inatacable, a la manera como ocurre con la persecución del tráfico de droga, porque por muchos alijos que se atajen, simultáneamente y coetáneamente surgen, como setas, tras la lluvia otoñal, otros muchos, lo que hace imposible ese exterminio de una y otra. Y ese Estado de Derecho se convierte más bien en un “Estado de Deshecho”, con su añadido (porque si no, de dónde van a sacar fondos para tanto como se birla y se saquea) y adherido “Estado Confiscatorio”, a fin de poder rellenar las arcas públicas de caudales para satisfacción y alegría orgiástica de tanto chorizo como parece ser que existen.

Y es que, como hemos dicho muchas veces, más de las deseadas, la cabra tira al monte, y el amigo de lo ajeno (aunque aquella insigne Ministra de Cultura del Gobierno de Zapatero, Carmen Calvo, declarase que el dinero público no es de nadie) no reconduciría su conducta por más que lo pillen con las mano sen la masa a él o a sus colaboradores o adjuntos, porque parece ser una enfermedad que crea adicción, como la droga, y que, al parecer, es incurable, y en cuanto ven un céntimo de euro ajeno les empiezan a temblar las piernas y allá que se lanzan como las moscas sobre un panal de rica miel. Y así, adoleciendo de esta epidemia, cualquier medio que se ofrezca a la vista válido para amasar fondos ajenos es visto con buenos ojos por los amigos de lo ajeno, que tratan, en base a su posición de privilegio desde los cargos públicos que ostentan, facilitar el saqueo de las arcas públicas, revistiéndolas, en no pocas ocasiones, bajo la legalidad aparente (y fraudulenta) para saltarse los controles y adueñarse del parné que tanto añoran y desean.

De esta manera, no se entiende cómo se permite la creación de Fundaciones, ligadas a los Partidos Políticos, receptoras de no pocas importantes subvenciones del Estado, Autonomías, Diputaciones y Ayuntamientos, con la única finalidad, como hemos dicho, de revestir de legalidad lo que huele a podrido desde su origen. Recordemos que no hace mucho, el señorito Aznar, Presidente de la Fundación FAES (Fundación para el Análisis y los Estudios Sociales), vinculada al Partido Popular y que, ahora, desde la renuncia del mismo a la Presidencia de Honor de dicho Partido, parece desvinculada de éste, y que, repantingado en un sofá o un sillón de piel, dándole pábulo a su sesera, nos impelió a los españolitos a trabajar, al menos, hasta los 70 años, con el objeto de favorecer la sostenibilidad del Sistema de Pensiones, cuya Hucha, recordemos, está hecha unos zorros y que quedará a cero tan pronto haya de satisfacerse la paga extra de Julio, y que la ha vaciado este Gobierno del PP, que tantas flores se echa sobre sí mismo de buen gestor y administrador de la cosa pública. Desde luego, y esto lo digo yo, que también  pienso, aunque sin remuneración a cambio de tan descansado y bien remunerado trabajo, la mejor manera de salvar ese Sistema sería trabajar hasta la muerte, y así, muerto el perro, muerta la rabia, y las cuentas de la Seguridad Social cubrirían el déficit acumulado desde 2.012, ascendente a 80.000 millones de euros y la desviación que se estima de 16.200 millones de euros para este año 2.017.

Habría que preguntarse el montante a que ascienden las subvenciones del Estado y otras Administraciones Públicas a este tipo de Fundaciones Políticas, innecesarias por lo demás, pues bien podrían reunirse a pensar los militantes de los respectivos Partidos Políticos, en sus respectivas sedes, también generosamente subvencionadas, debiendo, por tanto, replantearse la necesariedad y conveniencia de las mismas.

MIGUEL-ANGEL VICENTE MARTINEZ

10 de mayo de 2017

Miércoles, 03 Mayo 2017 05:29

España: ¿Estado de Derecho? (VII)

Y cuando hablamos de que el Gobierno de un Estado de Derecho, debe abstenerse de mentir a la ciudadanía, me estoy refiriendo a las cuentas que nuestro no menos ínclito, Ministro de Hacienda, Don Cristóbal Montoro, nos ha presentado bajo el pomposo nombre de Presupuestos Generales del Estado, en los que, según los expertos, existen una desviación de 8.000 millones de euros, a cuya cifra puede llegarse con el descenso de ingresos (inflados) tributarios y de cotizaciones, a no ser que nuestro prohombre aplique varias vueltas de tuerca más a fin de dejar a los españolitos de a pie como las raspas de las sardinas, todo ello adornado con la prácticamente quiebra de la Seguridad Social, que en el año 2.016 ha dejado un agujero de 19.000 millones de euros, siendo el déficit acumulado desde 2.012 de 80.000 millones de euros y el desfase estimado para 2.017 de 16.200 millones de euros, y con la Hucha de las Pensiones hecha unos zorros y con capital sólo para pagar la próxima extra de Julio. Y por si fuera poco, la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIREF), órgano creado a instancia de la Unión Europea para fiscalizar al Gobierno en materia Fiscal, a través de su Presidente José-María Escrivá,  en el Congreso de los Diputados ha manifestado que los Presupuestos están inflados en la nada desdeñable cifra de 28.000 millones de euros y advierte de que España (como la pescadilla que se muerde la cola) no cumplirá con el objetivo de deuda marcado por la Unión Europea y que es del 60 por ciento del PIB, hasta dentro de 20 años, o sea, hasta 2.037, debiendo recordarse que la vigente Ley Orgánica de Estabilidad Presupuestaria y Sostenibilidad  Financiera se había propuesto alcanzar ese límite en el año 2.020. Así que, ¡largo me lo fiáis! que exclamaría Don Juan Tenorio. Para frenar ese dislate de la deuda pública ascendente al 99’4% del PIB en 2.016, cada español, hoy, debería trabajar de media 362 días, aun cuando los extremeños y los castellano-manchegos deberían hacerlo 482 días, a fin de poder amortizar su devolución. Aparte de lo dicho respecto de la AIREF, hay que matizar que la misma viene siendo desoída por nuestro Gobierno, especialmente por el Ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, con la agravante de que viene siendo limitada su función fiscalizadora al no estar, junto con el Tribunal de Cuentas, dotada suficientemente de medio técnicos y humanos para realizar correctamente sus funciones, que es lo que no interesa al Gobierno, el cual se jacta de ser el Ejecutivo que más disposiciones ha aprobado para atajar la corrupción y padre de la Ley de Estabilidad Presupuestaria, mas ya vemos, que tanto respecto de las unas como de la otra, una cosa es predicar y otra dar trigo, o lo que es lo mismo, haz lo que yo te diga, pero no lo que yo haga. Y respecto de los Presupuesto Generales del Estado añadir que han levantado ampollas tanto en los Ayuntamientos como en las Comunidades Autónomas que ven restringidos sus derechos inversores de forma letal.

Y es que, en materia de corrupción, el Partido del Charrán (¡qué oportuna matización se realizó sobre el logo en el pasado XVIII Congreso Nacional del PP!) está empapado de chapapote, o sea, negro como la antracita o la pez, hasta el punto de que no puede levantar el vuelo, y ya empieza se ha quedado el Sr. Rajoy en primera línea, lo que ha ocurrido cuando Esperanza Aguirre, la sorprendida, ha dejado de ser uno de sus últimos parapetos, y le han cortado la barba, por lo que aquél ya podría ir poniendo la suya a remojar, pues hasta el tonto del pueblo, tiene claro que el chapapote va a alcanzar a una y otro, más bien temprano que tarde. Por ello, sorprende que este hombre siga montado en la burra y siga negando hasta las más clarividentes y probadas evidencias, como si viviera en otro mundo, pues si no, no se entiende la proclama que en Sevilla, mandó a los jóvenes de Nuevas Generaciones de su Partido, tal como que “en el PP no se porta nadie mal”, ¡con la que está cayendo, que bien podría calificarse como la madre de todas las tormentas!, o apelar al “orgullo” de ser del PP, ¡menuda patata caliente!, porque es que ya no es una rana ni dos, ni siquiera una docena, tal como manifestara Esperanza Aguirre, sino todo un pantano de ranas, porque ya no es una ni dos, ni siquiera una docena, de manzanas podridas, sino que son un huerto, o más bien, todos los huertos de manzanas, en ese estado de pudrición. Pero parece que nuestro Presidente no se entera, aunque más bien, lo que le ocurre es que no quiere enterarse, y sigue escondiéndose en la ignorancia y en silbar para otro lado, refugiándose en el exterior entre la maraña europea o iberoamericana. Pero la lava de la corrupción ya se desplaza ladera abajo de la montaña y no parece que la erupción del volcán (o de los volcanes), vaya a minimizarse o a terminarse.

En este ir y venir de casos y caos de corrupción, no deja libre a quien adopte muchas o muchísimas medidas para luchar contra la misma, pues no se trata de necesidad de leyes que la fustiguen, sino de voluntad de no caer en la tentación de alargar la mano y meterla donde no digan dueñas, o sea, en la Caja Pública de Caudales, apropiándose indebidamente, fraudulentamente, ilegalmente, delictivamente, de los fondos públicos que han sido allegados a aquélla, vuelvo a repetir una vez más, con el esfuerzo y el trabajo y el sudor, cuando no la sangre, de los ciudadanos sometidos a un Estado de confiscación y extorsión fiscal como no se ha dado jamás en la historia de este país; mas a lo que se ve, mucho polvo o polvareda, pero los dineros robados siguen sin aparecer y lo son en cantidades, como vulgarmente se dice, industriales, en una trama constituida desde el primer peón a la última torre del entramado, en una manera a una colmena de abejas, en las que las obreras trabajan hasta la extenuación para arribar el sustento a la misma, mientras la reina engorda y engorda sin dar un palo al agua, protegida por las abejas soldado, que ya me dirán ustedes si la reina no se interrogará jamás de dónde viene lo que viene para tanto como destaca y engorda.

Y si estamos analizando el estado de salud de nuestra democracia, de nuestro Estado de Derecho, en base al principio fundamental tantas veces repetido de que no hay Estado de Derecho, cuando no existe una verdadera y auténtica independencia entre los tres Poderes del Estado, Ejecutivo, Legislativo y Judicial, que es lo que viene pasando en España desde la infame reforma de la Ley Orgánica del Poder Judicial que llevó a cabo el Gobierno de Felipe González, allá por el año 1.985, que dinamitó esa independencia atribuyendo al Ejecutivo y al Legislativo una facultad de inmisión en el tercer Poder, el Judicial, que hizo añicos y que saltara por los aires la Constitución Española y, consiguientemente, nuestro Estado de Derecho. Y la prueba del algodón de esa inmisión y tratar de que la Justicia no llegue al fondo de los asuntos y papetar a los corruptos ante la acción de la misma, la tenemos a la orden del día, desde anteayer mismamente, cuando se produjo el relevo de la Fiscal General del Estado, Consuelo Madrigal, por José Manuel Maza, y a renglón seguido, el relevo o baile de los Fiscales Anticorrupción tocapelotas, por otros más a mano y manejables, a través del nuevo Fiscal Anticorrupción General, Manuel Moix, léase en el relevo de los Fiscales del 3% en Cataluña, o el Fiscal Anticorrupción de la Comunidad Autónoma de Murcia, para no hacer sangre con el ya ex-Presidente de la misma, Pedro Antonio Sanchez, y todo ello, en muchos más casos, como que el propio Fiscal Anticorrupción tratara de imponer su criterio de no acusar de organización criminal la trama en la que se ve envuelto el ex-Presidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio González, en el llamado Caso Lezo. Si a ello unimos, las grabaciones de conversaciones en términos muy clarividentes de las autoridades políticas con los presuntos delincuentes, o el sobreaviso al propio González de que estaba siendo investigado, con visitas extemporáneas de investigados en esta trama en los despachos de ciertos miembros de la Administración Pública, nos lleva a considerar a España como el País de Tócame Roque o de un Patio de Porteras, o como una República bolivariana y bananera de la peor ralea. Por ello produce asombro, que tanto nuestros mandamases como la mayoría  de los medios de comunicación se ceben a diario sobre los acontecimientos de Venezuela o de los Estados Unidos de América, poniendo a parir a sus mandatarios, que no digo que, acaso, no lo merezcan, sobre todo respecto del primero, pero con la aviesa intención cual es la de tapar nuestras propias vergüenzas y seguir dando pábulo al lodazal en que están inmersas nuestras más altas instituciones. Por cierto, habrá que estar atento al anuncio de Rajoy de una inversión de 1.300 millones de euros para trenes AVE, y habrá que vigilar exhaustivamente la adjudicación, si llega a producirse y no se trata de un canto de sirena, pues ya se estarán removiendo los cimientos de algunos jerifaltes y algunas empresas concesionarias, frotándose la manos, para hacerse con este pastel y ver qué es lo que pueden rascar del mismo fuera de la ley.

En definitiva, tal como empieza el Editorial del Diario “El Mundo”, del pasado 22 de Abril, “las actuaciones del Fiscal General del Estado, José Manuel Maza, y del Fiscal Anticorrupción, Manuel Moix, en procesos judiciales que afectan al PP empiezan a ser muy sospechosas”, añadiendo, “son demasiadas intromisiones desde que está en el cargo, que hacen dudar de que Maza esté cumpliendo con su obligación de defender el Estado de Derecho de forma imparcial y ello resulta intolerable”, y sigue, “El PP está ahora en el ojo del huracán judicial y es muy perjudicial para la salud democrática que se transmita desde el Gobierno la más mínima sospecha de intromisión irregular en los procesos para favorecer a los encausados afines, como desgraciadamente está ocurriendo”, rematando, “pero lo que decisiones como las que comentamos hacen inviable es la intención de Rafael Catalá –apoyada por Maza- de cambiar la ley para que sea el Ministerio Fiscal el encargado de instruir las causas judiciales. Mientras que no se modifique la Constitución para establecer la independencia efectiva entre el Gobierno y la Fiscalía sería un error muy grave que agudizaría las sospechas sobre la parcialidad de la Justicia. Por ello creemos que Catalá debería abandonar cuanto antes esta intención”. Y yo añadiría que también su cargo de Ministro de Justicia por las sospechas que empiezan a recaer sobre su persona.

MIGUEL-ANGEL VICENTE MARTINEZ

3 de mayo de 2017

Con la aprobación de la Constitución Española en 1978, se terminó el largo proceso de confrontación nacional que comenzó cuarenta y dos años antes con el golpe militar de 1936. Cuatro décadas negras de nuestra historia que no podemos seguir escondiendo en los capítulos finales de los libros de historia o en las -en ocasiones reiterativas- películas de nuestro cine.

Es necesario que la sociedad sea consciente de los horrores del enfrentamiento como mejor forma de apostar por la paz y por el entendimiento.

En estos días, los socialistas en Albacete participamos, junto a Ganemos, en una moción en la que solicitamos al Ayuntamiento que autorice, a la Plataforma por la Memoria Histórica, para la colocación de un hito conmemorativo de la represión franquista en el espacio público albaceteño.

La condena de la represión por motivos ideológicos es algo que se comparte por gran parte de la sociedad española, incluyendo los agentes políticos, cuando hablamos de hechos acaecidos en otros países. Nadie se atrevería a negar un homenaje a las víctimas de la represión nazi, del régimen estalinista o del genocida Pol Pot, por ejemplo. Pero las posiciones, inexplicablemente, cambian cuando hablamos de nuestra propia dictadura. De nuestra propia y vergonzosa historia.

Represión franquista fueron los 1.104 fusilamientos en Albacete una vez concluida la guerra civil y hasta 1949, o los más de 16.000 procedimientos judiciales-militares celebrados solo en la provincia de Albacete (desde 1939 a 1949) contra grupos con los que el régimen no se sentía cómodo; republicanos y sus familias, artistas, intelectuales, masones, homosexuales, funcionarios y funcionarias del estado republicano e incluso militares y religiosos que no secundaron el alzamiento de 1936.

Represión franquista también fueron las decenas de miles de bebes robados a familias de alguno de los grupos expuestos o simplemente de familias humildes.

Represión franquista fueron también los millones de pesetas incautados por el Estado a quienes le placía, instaurando una herramienta estatal para este fin, como fue la Comisión Administrativa de Bienes Incautados por el Estado.

Represión franquista también fueron las suspensiones de empleo y sueldo y los despidos de miles de funcionarios y funcionarias, sobretodo en el ámbito de la educación, cuyo único delito había sido desarrollar su trabajo público al servicio del Estado republicano.

Un ataque más allá de los límites de una contienda, una vez concluida y ganada una terrible guerra civil y con el único objetivo de eliminar de la sociedad española cualquier tipo de esperanza democrática o de cambio.

Ahora que ya ha pasado el tiempo suficiente debemos recordarlo.

Tener presente el horror de la confrontación ayudará, sin ninguna duda, a la construcción de la paz. Creo firmemente que estamos obligados a mostrarnos a nosotros mismos cuáles son los efectos de abandonar las sendas de la democracia y del entendimiento. Cuáles son los efectos de una dictadura, de la imposición ideológica y de la represión.

Es el momento en el que las fuerzas políticas democráticas debemos unirnos para escribir conjuntamente esta negra parte de nuestra historia y a ellas les hago un llamamiento. Jamás vamos a terminar este capítulo de nuestra historia sin haber escrito, juntos, todas sus páginas.

De seguir así, de no afrontar nuestro pasado, no vamos a poder escapar al juicio que nos harán las generaciones futuras, ya que no habremos hecho nada para reconstruir nuestra historia. Para que nos hagamos una idea, sería el mismo juicio que hoy haríamos a Alemania si una vez concluida la Segunda Guerra Mundial hubiera escondido el holocausto nazi.

No estamos hablando de venganza, ni de guerras, ni de bandos. Los anti demócratas perdieron su batalla con la llegada de la democracia, ya no se trata de eso. Hoy todos estamos del lado de la paz.

Si me apuran, no se trata de justicia con las víctimas, sino con la sociedad en su conjunto. Parafraseando el proverbio indio, la historia no es una herencia de nuestros padres, sino un encargo que nos hacen nuestros hijos. No podemos permitirnos una historia a medio escribir, no podemos entregar a las futuras generaciones un pasado cerrado en falso.

Y es que no, nuestro pasado no está cerrado. Es una herida abierta que nos impide cerrar el capítulo del franquismo en paz.

Este tipo de peticiones no tienen otro objetivo que pasar página y quienes se oponen se empeñan en que se quede permanentemente inconclusa, pendiente de una revisión posterior. Desde la convicción de que ese momento ya ha llegado, recordemos qué pasó, qué consecuencias tuvieron la intolerancia y la imposición y qué valor tiene la libertad.

Recuperemos nuestra memoria histórica para construir una paz duradera.

 Manu Martínez (@Manu_mtnez)

PSOE Albacete.

Miércoles, 26 Abril 2017 03:29

España: ¿Estado de Derecho? (VI)

En definitiva, si para que un país pueda ser calificado de Estado de Derecho, es condición sine qua non que se respete escrupulosamente la separación de poderes (Ejecutivo, Legislativo y Judicial), España ya, a conciencia, incumple esa condición al inmiscuirse el Ejecutivo y el Legislativo en la designación de cargos dentro del Consejo General del Poder Judicial, del que dependen los nombramientos de los principales órganos judiciales del país; si, a mayor abundamiento, vemos que los propios gobernantes, obligados a cumplir y hacer cumplir la ley, pasan de largo de hacerlo por considerarse, por el solo hecho de haber obtenido el cargo, por encima del bien y del mal, y si, para mayor inri, carecemos de un sistema impositivo justo, inspirado en los principios de igualdad y progresividad que, en ningún caso tendrá carácter confiscatorio, estando a remolque de sentencias judiciales patrias o europeas que le enmiendan la plana una y otra vez al legislador, en base a que una Ley no basta con que se apruebe por las mayorías parlamentarias establecidas, sino que una ley ante todo y por todo ha de ser “justa”, de cuya característica adolecen muchas normas de nuestro Ordenamiento Jurídico, y sobremanera en materia tan sensible y delicada como es la Fiscal o Impositiva, bien podemos concluir que España de Estado de Derecho, nada de nada o res de res si lo preferimos en catalán, y en materia impositiva se constituye como un Estado Confiscatorio, con la agravante de que ese exceso de recaudación o confiscación que se le aplica al ciudadano, no va ligada a una aplicación correcta, justa y social de los recursos públicos, sino que una buena parte de ellos se desvanece en las sombras y las cloacas de nuestros mandamases, por lo que en concomitancia con este abrecadabra no es de extrañar que la preocupación de los españoles por la corrupción haya subido en el pasado mes de marzo al 44’8%, siendo el segundo de los problemas (el primero sigue siendo el paro, pese a la vocinglería de que la recuperación ha llegado) que más preocupan en la actualidad a los españolitos de a pie, pues por mucho que el Presidente del Gobierno de España, Don Mariano Rajoy Brey, y la Vicepresidenta del Gobierno de España, Doña Soraya Sáenz de Santamaría, no dejen de propalar que este Gobierno y su partido el PP, son los que más medidas hayan adoptado para luchar contra la corrupción, pruebas son amores y no buenas razones, no se nos escapa que la corrupción sigue su marchamo rampante y, particularmente, en el seno del propio Partido Popular, que se llama andana y mira para otro lado como si los apestados por la corrupción fueran otros y a ellos les sorprendiera la misma.

Pues bien, es sabido que, en un Estado de Derecho, el Gobierno, que es el buque insignia del mismo, ha de respetar la ley a rajatabla y, además, no debe engañar a los ciudadanos bajo ningún concepto, porque lo contrario sería tomar por tontos, cuando no de incapaces, a aquellos a los que deben respeto, pues no en vano, los políticos y la Administración Pública en general deben su razón de existir a la necesidad de una buena gobernanza y administración de los caudales públicos (obtenidos con el trabajo y el sudor de la frente de aquellos ciudadanos), que deben administrar y disponer con sumo tino y legalidad en beneficio del interés general de esos ciudadanos a los que se les reclama la imposición fiscal para subvenir los servicios públicos y sociales, sin que deban escatimar esfuerzo alguno en ello, porque, a la postre y por su propia naturaleza, los cargos públicos, sean políticos o funcionarios, están al servicio del ciudadano y no a la inversa, como espuria y torticeramente se considera en este país, aún hoy, a duras penas, llamado España, en el que cualquier gerifaltillo o funcionarillo, en el ámbito de su competencia, se cree un Dios al que la ciudadanía debe hacer ofrendas y rogativas a fin de que la ira de los mismos no caiga como rayo mortífero sobre quienes tienen el derecho a exigir de aquéllos un comportamiento ejemplar. Mas esto, en nuestro país, parece funcionar y ser entendido al revés, aunque formalmente bien se preocupan nuestros mandamases de proclamar lo contrario. Y ahí, sobre el terreno, tenemos a la primera autoridad de la Nación, tras el Jefe del Estado (su Majestad el Rey Felipe VI), o sea, a un tal Rajoy, Mariano y Brey de segundo apellido, a la sazón Presidente del Gobierno de España que, con un morro que se lo pisa, viene propalando, sin venir a cuento y como un mantra, quizás para tapar sus carencias y agujeros negros y los de su Partido, de que toda Europa defiende el respecto a la ley, avisando que Europa nunca apoyará a quien se salte la ley, lo cual es un  oxímoron inaudito en un Jefe de Gobierno, y es tanto como mentar la soga en casa del ahorcado pues el cumplimiento de la Ley debiera presumirse en todo ser pensante, inteligente y responsable, a la manera como se presume el valor en los otrora quintos llamados a filas en el cumplimiento del servicio militar obligatorio. Mas si tan seguro está de su aserto, bien se lo podría aplicar a sí mismo y a su Partido, el Partido Popular, que un día sí y otro también, se ve envuelto en casos galopantes de corrupción, lo que supone, prima facie, un incumplimiento continuo y persistente de esa ley que tan pomposamente nuestro ínclito Presidente no se cansa de hacernos comprender que hay que cumplirla sí o sí. Como digo, bien podría aplicarse el cuento a sí mismo y a su Partido, a no ser que esté convencido, como creo que lo está, de que por ser quienes son no se sienten concernidos a tal cumplimiento, pudiendo hacer de su capa un sayo y enriquecerse, muy millonariamente, a costa de los caudales del erario público, que no son otros que los allegados, como también hemos dicho, con el trabajo y el sudor de los ciudadanos, y, a veces, con sangre, lo que no deja de ser grave, para que una casta corrupta por naturaleza se haga con el botín para su beneficio propio, mediante el saqueo de la Caja Pública de Caudales, y que por más que se llene con el sistema confiscatorio impositivo que rige en España, siempre se halla más seca que la mojama. Por lo que el aserto de nuestro propio Presidente del Gobierno pidiendo responsabilidad en la gestión del dinero público, suena a cuento chino, a cachondeo, a mofa y a tomadura de pelo a la ciudadanía en general, máxime con la que esta cayendo sobre el Partido Popular de la Comunidad de Madrid, que se ha convertido en una olla a presión que ha empezado a explosionar y sobre la que no se puede aventurar su finalización.

MIGUEL-ANGEL VICENTE MARTINEZ

26 de abril de 2017

     

 

 

Viernes, 21 Abril 2017 13:36

“Brave. Mujeres al borde del poder”

Tengo el orgullo de pertenecer a un partido que  ha sido el artífice de los mayores avances democráticos y de derechos sociales de la historia de este país.

Es  el Psoe el que nos pone siempre  a la vanguardia en igualdad de género. Como por ejemplo, con la ley Orgánica 3/2007, de 22 de marzo, para la igualdad efectiva de mujeres y hombres, convirtiendo a España en un referente internacional. Con su entrada en vigor, España se sumó a los 44 países del mundo con una medida legal o constitucional que garantiza la representación de las mujeres en las instituciones.

A pesar de estos avances, a nadie se le escapa la dificultad de las mujeres para avanzar en política. La propia cultura organizativa de los partidos, de raíces profundamente patriarcales plagada de estereotipos sexistas donde las virtudes de eficacia, competitividad o liderazgo son atribuidas, en mayor medida, a los hombres. Además, con frecuencia, las mujeres estamos sujetas a un examen de competencia constante por el mero hecho de serlo o se nos exigen requisitos más elevados. Estas dinámicas se refuerzan con una cultura organizativa de raíces patriarcales, la old boy network, que se traduce en la creación de redes informales de confianza y poder masculinas consolidadas a través de los años o de actividades lúdicas (como tomarse una copa al terminar la reunión y seguir discutiendo decisiones) que perjudican como daño colateral a las mujeres por una incorporación más tardía o por su menor asistencia a estas actividades. Por último, los largos horarios de la vida política o el tiempo de reuniones de los partidos no tienen en cuenta el solapamiento con horas en que, en general, las mujeres están más ocupadas en el cuidado de los menores y/o personas dependientes. Es más sencillo que se cambie la hora de una reunión por un Real Madrid- F.C. Barcelona, la Champion, la Copa del Rey o la liga interbarrios,  que por motivos de conciliación de la vida familiar y laboral.

Nuestro partido, el PSOE, siendo una de sus señas de identidad el feminismo, tiene ahora la oportunidad de elegir a una mujer, a una compañera como secretaria general de todos los socialistas. En 2012, nuestra Carme Chacón fue una valiente, enfrentándose a Alfredo Pérez Rubalcaba. Perdió, pero abrió una puerta que jamás se volverá a cerrar.

En 138 años de historia, hemos tenidos varios secretarios generales, todos con sus luces y sus sombras, con sus aciertos y sus errores. Hombres que bajo su mando se ha ido construyendo la historia de un partido fuerte y necesario. ¿Por qué no íbamos a darle la oportunidad de ser la primera secretaria general a Susana Díaz? Estamos preparados para romper ese techo de cristal que tanto se nos resiste y una vez más hacer historia y dar ejemplo. No seré yo, como militante y mujer de partido, la que impida que una compañera de sobra preparada y con el valor necesario, acceda a la Secretaría General del PSOE, dotándolo de la unidad que necesitamos, desde un liderazgo femenino, que incluya a todos y que sea especialmente sensible a temas que nos preocupan.

Los estudios nos hablan de que hay una evidencia creciente y establecida de que el liderazgo de las mujeres en los procesos políticos y de toma de decisiones mejora dichos procesos. Las mujeres demuestran un liderazgo político trabajando dentro de las filas de los partidos, en los grupos parlamentarios, incluso en los ambientes políticos más reacios, y defendiendo asuntos de igualdad de género, como la baja paternal y el cuidado infantil, las pensiones, las leyes de igualdad y reformas electorales y la eliminación de la violencia de género.

Pongamos en marcha un mecanismo de sororidad (solidaridad entre mujeres) entre nosotras. No seamos las mujeres las que pongamos más palos en la rueda a una compañera que, por primera vez en la historia, puede asumir el papel de líder. Y sobre todo, tengamos en cuenta de que será la primera de muchas. Como decía Michelle Bachelet: “Cuando una mujer entra en política, la mujer cambia. Cuando muchas mujeres entran en política, cambia la política”.

Marian Gabardino.

Militante de la Agrupación local del PSOE de Albacete

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