Sábado, 22 Abril 2017 19:49

El libro, la lectura y el progreso

Artículo del consejero de Educación, Cultura y Deportes, Ángel Felpeto Enriquez, con motivo del Día del Libro mañana 23 de abril

Leer forma parte de lo esencial humano. La lectura es mucho más que una posibilidad para invertir el tiempo de ocio. El alcance de esta actividad supera su naturaleza de herramienta de acceso a la información y hasta su condición de vehículo del conocimiento.

El libro es mucho más que una opción de comunicación. Y el encuentro del libro con el lector dista mucho de ser un hecho individual aislado.

Todo ello se debe a que la lectura es una práctica reservada a las personas, que humaniza, que profundiza en nuestra dimensión moral, afectiva, espiritual, que ahonda en lo sustancial de cada uno de nosotros, por separado, y en conjunto, como grupo social, que contribuye a que conquistemos convicciones y a que preconicemos valores. Esto nos lleva a pensar en el libro como una de las grandes creaciones de la historia.  

Puede seguirse el hilo del progreso humano tomando, como referencia, la importancia que las distintas civilizaciones han concedido a la actividad mental, al ingenio, al conocimiento. Si hacemos un ejercicio de ese tipo, nos daremos cuenta, enseguida, de que las civilizaciones más brillantes son aquellas que más importancia han dado a proteger ese tesoro espiritual que es el libro, al margen de su formato y de los componentes físicos de su soporte.

Todo desarrollo tiene su germen en la memoria. Su conservación y cuidado constituye la base para cualquier avance con un calado que merezca el calificativo de histórico. Y es, en efecto, el libro, la idea cambiante y heterogénea de libro, uno de los puntales básicos en la evolución de la vida social.

El conjunto de estas razones son solo algunas de las que podemos aducir para ratificarnos en la lectura como una de las actividades más esencialmente humanas. La regulación de la convivencia, de la organización social y política, del ocio (en una de sus manifestaciones básicas) y hasta la expresión de los afectos y la conformación de los universales de la imaginación tienen, en el libro y en la lectura, sustentos insustituibles.

Es evidente que el ejercicio intelectual es un rasgo que nos define como especie. Esa dignidad del hombre a la que se referían los humanistas del Renacimiento tiene un vínculo estrechísimo con la palabra impresa. Sin embargo, la cuestión no es exclusivamente antropológica, sino que tiene, también, componentes prácticos y morales extraordinarios, puesto que, en las materias clásicas del conocimiento, no solo residen las claves que permiten nuevos hallazgos que, a su vez, cambian la realidad, sino que esas mismas materias, custodiadas y protegidas en los libros, encierran la base de los principios, los valores y las convicciones que hacen que seamos cada vez mejores como individuos y que nuestro modelo de convivencia sea más integrador, más abierto, solidario y cohesionado.

No resulta extraño, pues, que algunos de los episodios de la historia teñidos de intolerancia y de barbarie se hayan asociado, simbólica y estratégicamente, con la quema y la prohibición de libros. Efectivamente, la restricción de acceso a la información y hasta los pretendidos procesos de reeducación en que el libro y la lectura han sido perseguidos nos revelan que son verdaderos antídotos contra la estupidez, la regresión y la maldad.

Cada veintitrés de abril, dedicamos la jornada al libro y a la lectura, y, en ese marco, las actividades y las celebraciones proliferan, lo que es, sin duda, una magnífica noticia. Propongo que demos un paso más: el de hacer de este día un compromiso conjunto con la lectura que se extienda, también, por los restantes días del año. Esa es, sin duda, una de las llaves que abre la puerta a un futuro mejor.

Ángel Felpeto Enríquez

Consejero de Educación, Cultura y Deportes

 

Jueves, 16 Marzo 2017 18:16

La educación es la base de la igualdad

Artículo del consejero de Educación, Cultura y Deportes Ángel Felpeto con motivo del Día de la Enseñanza 2017, mañana 17 de marzo

Todo cambio social pasa por la educación. La sociedad que queremos se gestará en la escuela que construyamos y se fundamentará en la educación que ofrezcamos. Si queremos una sociedad desigualitaria, injusta, regresiva, con oportunidades para una minoría; si queremos una sociedad individualista, con escasas convicciones democráticas, solo tendremos que olvidarnos de la educación; pero si queremos una sociedad en progreso, en que todas las personas sean iguales y, consecuentemente, tengan las mismas opciones para realizar sus sueños, una sociedad justa, solidaria y cohesionada, el conjunto de nosotros y nosotras estamos convocados a la tarea de educar.

El proyecto educativo de Castilla-La Mancha es un guión en que cada miembro de la ciudadanía tiene un papel que desempeñar para poner, en la escena de la realidad, el desarrollo y el bienestar. Debemos participar, porque, de eso, depende el éxito del proyecto.

Pero la educación no es solo una responsabilidad social y moral colectiva, sino que es también un derecho cuyo ejercicio debe prolongarse a lo largo de toda la vida. De acuerdo con esta convicción, es imprescindible posibilitar una escolarización desde edades tempranas que se extienda, como opción, a lo largo de todo el itinerario vital, para que cualquiera que así lo decida, se reincorpore al sistema en busca de un nuevo impulso para sus expectativas y anhelos.

Por otra parte, parece evidente que los dictados éticos de nuestro tiempo nos impulsan a preconizar y a proteger la igualdad como principio, a crear un marco de respeto y de atención a la diversidad, a la calidad entendida como el mayor grado de exigencia en los estándares de cada uno de los aspectos que conforman nuestro proyecto, siempre y cuando esos indicadores alcancen a todas las personas, sin distinción.

La institución escolar, en definitiva, debe ser concebida no solo como un centro de aprendizaje, sino también como una comunidad de convivencia, donde la resolución constructiva de los conflictos, el respeto a la diferencia, la interculturalidad y la participación activa en la construcción de un clima de concordia deben ser las líneas directrices.

No debemos perder de vista, en ningún momento, que es, también, una responsabilidad colectiva de nuestro tiempo cooperar para remover los obstáculos, para poder franquear las fronteras con libertad y sin perjuicio de la seguridad de todos y de todas. Por ello, la primera barrera que debe ser derribada es la de la comunicación, para lo que es imprescindible que la educación otorgue protagonismo al aprendizaje de otras lenguas distintas de la lengua madre.

No olvidemos, ni por un instante, que, si la escuela es la segunda instancia de socialización, tras la familia, el mundo del trabajo es un ámbito que representa un capítulo clave en la inserción social y en el respeto y el ejercicio de la dignidad de las personas. También en esta esfera, la educación tiene una respuesta importante que ofrecer a través de la Formación Profesional.

Tenemos, en suma, un número de desafíos por afrontar que coincide con el número de personas que vivimos en Castilla-La Mancha, pero todos ellos serán superados si empleamos, para ello, la educación, porque, hoy, más que nunca, la educación es la base de la igualdad.

Ángel Felpeto

Consejero de Educación, Cultura y Deportes

 

Miércoles, 28 Diciembre 2016 06:20

Deberes y alcohol (Extrambote)

Éramos pocos… y parió la abuela. Aún está coleando la martingala montada sobre el  “DEBERES SI O DEBERES NO”, amén del trasiego que debe recorrer la Subcomisión de la Comisión de Educación en sede parlamentaria en busca de “El Dorado”, o sea, de una Ley de Educación que sirva a la finalidad que su propio indica, a fin de que las generaciones venideras que, algún día, Dios mediante, han de ponerse en el puente de mando para gobernar este país, aún hoy, a duras penas, llamado España, y recuperar el Estado de Bienestar Social que la avaricia de nuestros políticos, nacionales e internacionales, con la Merkel en Europa y nuestro ínclito Presidente del Gobierno, Sr. Rajoy Brey, en España, han hecho añicos, a base de recortes, ajustes y supresión de derechos a cargo y costa de los ciudadanos de a pie en general, sumiendo a los pueblos otrora considerados desarrollados en un estado de paupérrima miseria y pobreza, que bien podría decirse que la época que nos ha tocado vivir acaso sea la peor de la historia de la humanidad, incluyendo la del Medievo, y como buenos personajes negros (no por el color, sino por la opacidad), desaprensivos, impresentables y criminales, en todos los ámbitos y términos y que les importan un bledo esos ciudadanos, bastando, como un botón de muestra, la reciente comparecencia de la Directora Gerente del FMI, Christine Lagarde, ante la justicia francesa por el “caso Tapie”, ante la que la misma alegó “ignorancia”, y tras considerarla “culpable por negligencia”, se le exonera de culpa en base al alto cargo que desempeña y seguirá al frente de la susodicha Alta Institución, pese a que su “ignorancia” y “negligencia” le haya costado al pueblo francés 404 millones de euros. Y si no quieres caldo, ahí tienes cuatro tazas, que para eso la alta política se blinda antes sus dislates y sinvergonzonerías.

Pues bien, retomando el hilo conductor de este nuevo artículo, ahora, la nueva Ministra de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, Dolors Monserrat, como en su Ministerio no tiene problemas que resolver y todo marcha viento en popa, pisándole los callos a su compañero de Gabinete, Iñigo Méndez de Vigo, a la sazón Ministro de Educación, metiéndose en camisa de once varas y donde no la llaman, ha lanzado un órdago a la chica y a la grande, y ya puestos en el trance, también a los pares, se ha descolgado con lo que denomina proyecto de “ERASMUS NACIONAL”, por mímesis con el “ERASMUS EUROPEO”, con la finalidad de que los jóvenes y “jóvenas” de 3º y 4º la ESO y de 1º y 2º de BACHILLERATO, emigren de su región de residencia a otra a fin de realizar uno de esos cursos allende sus fronteras nacionales. De manera, según la ministra, que “un estudiante del IES Scola Intermunicipal del Penedés podría ir al IES Santa Catalina de Burgos de Osma  (Soria)”, no de Burgos, a cuyo error nos podría inducir el topónimo, para lo cual el menor debería “ser acogido por una familia que tenga un hijo en ese centro”.

Ese gran invento, parecido a un parto de los montes, cuya autoría reclama la Ministra, que más bien habría que denominarlo de “engendro”, se denominaría “Programa Cervantes”, con motivo del cuarto centenario de la muerte del inmortal escritor, autor del “Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha”, Don Miguel de Cervantes Saavedra, que si levantara la cabeza, probablemente volvería a considerar gigantes a los Molinos de Viento de la Mancha, ese lugar de cuyo nombre no quería acordarse.

Con el informe PISA poniéndonos, en materia educativa, en nuestro sitio, que no es otro que el de la mediocridad más absoluta y sangrante, sólo se necesita que nuestros jóvenes tengan un año sabático, a la manera del “Erasmus Europeo”, y teniendo en cuenta los Reinos de Taifas en que se han convertido nuestras Comunidades Autónomas y el bilingüismo en algunas de ellas, unido a los diferentes sistemas educativos vigentes en cada una de las mismas, mucho me temo que estos jóvenes emigrantes o migrantes, se hagan la picha un lío. Y a ver quién es el guapo (o guapa) que pone una Pica en Flandes y asume la responsabilidad de hacerse cargo de un menor (de su padre y de su madre) durante todo un curso escolar, aunque siempre habrá quien transite por la temeridad creyéndose el más moderno del mundo.

Y es que, si más de un joven no se adapta en su entorno y escuela naturales al ritmo que debe seguir es ésta, raro será que se adapte en tierra extraña, lejos de su entorno familiar, colegial y social, teniendo en cuenta la escasa edad de los mismos. Pero, en caso de prosperar en el dislate y, seguimos diciendo, a la manera de su hermano mayor “ERASMUS EUROPEO”, el Programa, sí o sí, debe resultar un éxito sin igual, de manera que como en aquél, los jóvenes que se acogieran a este invento, deberían alcanzar la excelencia, aunque esta se fundamente en una entelequia, que esto es lo que ocurría (porque yo lo viví como profesor asociado de la Facultad de Derecho de Albacete de la Universidad de Castilla –La Mancha) y me imagino que seguirá ocurriendo, que sin tener ni repajolera idea se les calificaba a los llamados “Erasmus” con notas de Sobresaliente, porque, en definitiva, el sistema no podría ser un fracaso, lo que iba y va en paralelo al fiasco que constituye la propia Unión Europea (La UE), creada para que los políticos y las grandes fortunas puedan seguir viviendo del fruto del trabajo que, con sudor y lágrimas y, a veces, con sangre, procede de los ciudadanos de a pie, a los que se hace ver que viven en el mejor de los mundos, integrándose, cada vez más y con mayor ahínco, en una masa de carne con ojos, carentes de voluntad e inteligencia, resultado de una política sedicente y torticera dirigida a la “idiotización de las masas” o, como califica Juan-Manuel de Prada, “la cretinización de las masas”. Y el pueblo, encantado de haberse conocido, incapaz de lanzar un grito desesperado y de socorro ante la maleación a que, día tras día, es sometido por la autoridad competente.

Como no podía ser de otra manera, al Ministro de Educación Iñigo de Méndez de Vigo, le parece una idea “enormemente interesante”, que merece la pena “estudiar entre todos”.

En el ámbito docente, esta enorme e interesante idea no genera sino dudas y reticencias. Así, para el Presidente del sindicato de profesores ANPE, Nicolás Fernández Guisado, dada la enorme brecha educativa que existe entre las distintas Comunidades, como puso de manifiesto el Informe PISA, “habría que cambiar la Lomce para que en todo el territorio se estudiase exactamente lo mismo. A día de hoy, hay asignaturas que en unas regiones se dan en un curso y en otras, no”. Para el Presidente de Educación del Sindicato CSI-F, Mario Gutiérrez, no se ve mucha justificación a este proyecto, ya que “…mandar a un crío de Madrid a Asturias en plena adolescencia no tiene nigñun sentido educativo”. Y el Secretario General de FSIE, mayoritario en la concertada, Jesús Pueyo, cree que este proyecto puede originar muchos problemas con los estudios: “en el caso del Bachillerato no hay que olvidar que se están jugando el acceso a la Universidad”, amén de la “enorme responsabilidad que implica para las familias de acogida hacerse cargo de un menor durante todo un curso escolar”.

En realidad, si el Gobierno y la Ministra de Sanidad quieren fomentar la “cohesión territorial, además de favorecer la movilidad de nuestros estudiantes”, tal como expresa la Ministra, y que los jóvenes se quiten el polvo de la dehesa, lo ideal sería reimplantar el Servicio Militar Obligatorio, para hombres y mujeres, en plano de igualdad, y eso sí que sería un ejercicio de aprendizaje en la disciplina, la  obediencia, el orden y el servicio, en definitiva, a la Patria.

Y como el hombre, en este caso la mujer, y en especial el español o española, es el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra, nuestra “Ministra de los jóvenes” tal como se autodenomina la misma en una entrevista en el Diario “ABC” de ayer martes, 27 de diciembre de 2016, se explaya proclamando “que la movilidad juvenil favorecerá una generación de jóvenes más emancipada, emprendedora, solidaria y con una visión global de España”, a lo que se podría espetar que para alcanzar estos fines sólo bastaría a estos jóvenes escuchar con atención los mensajes de Navidad de nuestro Monarca Felipe VI.

Lo demás no deja de ser un artificio, unos juegos florales, unas palabras que se las lleva el viento, sin contenido y sin continente, un querer y no poder, un deseo de marcarse un farol, y lo dicho: “ERASMUS POCOS Y PARIO LA ABUELA DOLORS”.

Una precisión en cuanto que este artículo, que debería ser la entrega número VIII de la saga, lo añadimos como “estrambote” a la misma, que, como la inmensa mayoría de los lectores habrá comprendido, y para los no avezados en el arte de la poética, dicho término, según el Diccionario de Uso del Español, de María Moliner, significa el “conjunto de versos que se añade, como un complemento, al final de una composición poética; particularmente, del soneto”. Y usando y abusando de una licencia literaria, por trasposición, lo utilizo aunque el conjunto de los artículos al que el presente pone punto y final (al menos, de momento), tenga poco de poético y menos de romántico.

MIGUEL-ANGEL VICENTE MARTINEZ

28 de diciembre de 2016

 

 

Miércoles, 21 Diciembre 2016 07:10

Deberes y alcohol (y VII)

Finalmente, volver al tema de la dejación del deber y función y obligación, que competen tanto a padres como a la autoridad competente, municipal y policial, de tratar de poner punto final, en la medida de lo posible, a esa lacra que se extiende como la lepra, en que se ha convertido la práctica del botellón, especialmente respecto de los menores, que campan por sus respetos consumiendo alcohol en cantidades industriales, sin que nadie mueva un dedo para impedirlo y rasgándose las vestiduras cuando ocurren hechos como los acaecidos en San Martín de la Vega, que acabó con la vida de una menor de 12 años, tras haber ingerido una botella de ron en la noche del pasado Halloween, o como el ocurrido el viernes pasado, día 25 de noviembre, en Leganés, con el ingreso de una niña de 13 años en el Hospital Severo Ochoa, por coma etílico, aunque en este segundo caso la pillaran a tiempo los equipos médicos y haya salvado la vida.

Y es que, aunque cerremos los ojos y no queramos reconocerlo, la falta de trabajo y de ocupación de los menores hacen que éstos se dediquen a sestear y vagar por las ciudades, maquinando maldades y machacándose con el bebercio del botellón, cuando no también, con el fumete del porro, mientras los padres, principalmente responsables en impedir esta actitud de sus muchachos se llaman andana y miran para otro lado y no quieran intervenir en esas tantas horas de pretendido asueto de sus vástagos, dejándoles a su libre albedrío. Siendo curiosa la contestación y el asombro de dichos padres cuando son interrogados o preguntados por haber visto a su prole practicando esas insanas y abominables prácticas, poniendo cara de corderos degollados y negando, cuando no jurando y perjurando que sus hijos no, porque estos les cuentan todo lo que hacen fuera de casa con pelos y señales, porque, ¡oiga!, “yo conozco muy bien a mi hijo, y hablamos mucho”. Ilusos que esconden la cabeza bajo el ala como las avestruces. Y si encima, cuentan con el apoyo de la autoridad municipal, que permite el botellón prohibido por la Ordenanza Cívica, nada más y nada menos, que cinco días de los diez que dura la Feria de Albacete, pues ¡apaga y vámonos!, sin darse cuenta de que incurre dicha autoridad en un delito contra la salud pública que puede tener resultado de muerte como ocurrió en San Martín de la Vega, con el añadido, además, del lamentable y esperpéntico espectáculo que se vive en los aledaños de la Plaza de Toros, que queda como si hubiera sido bombardeada y a cuya limpieza se aplican con esmero cuadrillas de barrenderos y maquinaria de limpieza (con cargo al bolsillo del ciudadano), con prestancia y rapidez, para borrar cuanto antes las huellas del delito; y si a ello le sumamos los inconvenientes que se generan a los vecinos de los barrios circundantes, ruidos, defecaciones y micciones urinarias en sus soportales, etc, etc., desde luego no es para ponerle al Alcalde de la Ciudad el Toisón de Oro. En fin, descerebrados quienes, practican el botellón, y descerebrados quienes debiendo impedirlo, padres y autoridades municipales y policiales, lo consienten, cuando no lo patrocinan.

El problema del consumo de alcohol y, consiguientemente, el botellón, se han convertido en una práctica habitual entre nuestros jóvenes y, dentro de ellos, no pocos menores, pues se cifra el inicio del consumo, en cantidades industriales, o sea, hasta ponerse de alcohol hasta el culo, rozando o incurriendo en el coma etílico, en los 13’8 años de edad, con las consecuencias letales para el organismo de los que lo ingieren, que ven en ello una gracia y un ejercicio de libertad. Y es que la ola sigue como la de un tsunami, y a los casos ya conocidos de San Martín de la Vega y de Leganés a principios de este pasado mes de noviembre, otros dos menores de 12 y 13 años fueron ingresados por intoxicación etílica. Y estos son los casos que trascienden, porque existe la orden de no publicar más información para no asustar a la población y evitar, además, el efecto dominó. Por ello, han saltado todas las alarmas, con arreglo al refrán de nuestro refranero, tan certero como, a la vez, tan puñetero, según el cual nos “acordamos de Santa Bárbara, cuando truena”, y así, la nueva Ministra de Sanidad, Asuntos Sociales e Igualdad, Dolors Monserrat, ha retomado el proyecto, que ya se contempló, en tiempos de la ex Ministra Ana Mato y que su sucesor, Alfonso Alonso, no quiso abordar, de crear una norma para evitar, sobre todo, que los menores consuman alcohol y la prohibición y persecución del botellón, ya que según la Ministra la actual legislación es “papel mojado” y se necesita una ley de amplio espectro y de nivel nacional que obligue a entrar en vereda a todas las Comunidades en que se ha desmembrado España. Y es que, como proclama dicha Ministra, “mientras nuestros hijos de 12 ó 13 años ingresan en los hospitales con comas etílicos, no podemos mirar hacia otro lado”, y más teniendo en cuenta que los 15 años es la edad media de los jóvenes que toman bebidas alcohólicas, y de alta graduación, de forma periódica, por lo que, como siempre, tocando el bolsillo será la más eficaz medida para solventar o, al menos, paliar, el problema, al responsabilizar a los padres, tutores o guardadores como responsables subsidiarios, que viene a ser tanto como lo proclamado en ese otro refrán, tan español, de que “la letra, con sangre entra”, aunque en este caso sea sangre dineraria, que suele ser la que más duele. Además, el borrador contempla que el vino o la cerveza se iguale al resto de bebidas, una medida que no se había adoptado antes por las reticencias de los sectores implicados, vitivinícolas y cerveceros, considerándose bebidas alcohólicas “todas aquellas que contengan una graduación natural o adquirida igual o superior al 1’2 por ciento de su volumen”. Pues según la Ministra, el objetivo principal es conseguir “el consumo cero entre los menores, elevar la edad de inicio del consumo, reducir y evitar el acceso de menores al alcohol, garantizar la salud de nuestros menores y evitar que un consumo temprano comporte una adicción o dependencia posterior”. No se basa para la adopción de estas medidas en cantos de sirena, sino en datos constatados que avalan la necesidad de poner en marcha esta ley que apunta a que el alcohol es la sustancia psicoadiptiva más consumida por los menores de 14 a 18 años; en el año 2.014 el 68% había consumido alcohol en el último mes; la edad de inicio es muy baja, tanto de manera ocasional, que es a los 13’8, como con periodicidad, que es a los 15; el consumo se realiza mayoritariamente el fin de semana, pero un 2% de los jóvenes de 14 a 18 años reconocen que consumen alcohol diariamente. Son datos escalofriantes, que, según la Ministra, exigen a los padres “vigilar a sus hijos..., pero la Administración también tiene que hacer su papel, vigilar para que se cumplan las leyes”. A este respecto, es sintomático que la Policía Local Albaceteña, haya levantado, entre Enero y Octubre de 2.016 casi 260 actas por la práctica del botellón en diversos espacios abiertos de la ciudad, semejantes a las del 2.015, denunciando a 35 establecimientos por venta de alcohol a menores y ha enviado a los padres de 106 menores una carta o circular comunicando el consumo del alcohol por sus hijos menores de edad. Por su parte, la Ordenanza Cívica Albaceteña, prohíbe taxativamente el consumo de alcohol en la vía pública, por lo que sorprende, la licencia que el Alcalde de la Ciudad, primer obligado al cumplimiento de las leyes, especialmente en este caso tan sensible que afecta a una importante cantidad de menores, se quiera hacer el moderno y el liberal permitiendo esta práctica, repito, nada más y nada menos que durante cinco días de Feria y algún otro que sale al paso, como el día de Jueves Lardero, creyendo que hace un beneficio a los jóvenes y lo que en realidad, hace es un mal favor a dichos menores y a la generalidad de la población albaceteña que ven en el regidor de la Ciudad al primer incumplidor de las normas que el propio Consistorio adopta, sin perjuicio de la responsabilidad, incluso penal, en que pudiera incurrir.

Como se ve, no sólo hay que abordar la conformación de una Ley de Educación que cumpla con su principal objetivo, que no es otro que el de formar y educar a nuestro jóvenes, desde la más tierna infancia hasta su acceso a la universidad, sino que también se hace necesaria y exigible una reconducción permanente del profesorado, así como una implicación veraz y precisa de los padres en la perfilación, moldeo y pulido de la conducta de sus hijos, y cómo no una llamada de atención y un tirón de orejas a la autoridad competente para que cumpla con su función fundamental de evitar el botellón, el consumo de alcohol en la calle, principalmente respecto de menores de edad, y en la represión y sanción oportunas basadas en los actos que contravienen y conculcan la legislación al respecto.

MIGUEL-ANGEL VICENTE MARTINEZ

  21 de diciembre de 2016

                        

 

            

 

Miércoles, 14 Diciembre 2016 08:22

Deberes y alcohol (VI)

Bien, ya tenemos sobre la mesa el informe PISA sobre la Educación relativo al año 2.015, en el que, con carácter general, se detecta un cierto avance en el nivel educativo de nuestros alumnos de 15 años que, en lectura superan  con 496 puntos la media de la OCDE (493), en Ciencias lo igualan con 493 puntos y en Matemáticas aún andamos renqueando, 486 puntos, frente a los 490 de la OCDE. Para que no nos vayamos por los cerros de Úbeda, hay que señalar que en puntos, 40 puntos PISA equivalen a un año de conocimientos adquiridos. Por ello, si nos comparamos con, digamos, el medalla de oro olímpico respecto del informe, que es Singapur, con 535, 556 y 564 puntos, respectivamente, sobre las materias antedichas (Lectura, Ciencias y Matemáticas), el resultado que nos da es el siguiente: los alumnos españoles, en Lectura, con respecto a Singapur, llevan un curso de retraso; en Ciencias un curso y medio de retraso; y en Matemáticas dos cursos de retraso.

No obstante, como se comprende, y no podía ser de otra manera, nuestra autoridad educativa, en este caso, el Ministro de Educación, Iñigo Méndez de Vigo, ha recibido con excesivo alborozo y demasiadas alharacas, los resultados a que nos venimos refiriendo, sobre los que ha manifestado que son “muy satisfactorios”, y nuestro Presidente del Gobierno, Don Mariano Rajoy Brey (que parece vivir en el País de las Maravillas con todo su Gobierno y, en especial, la Ministra de Trabajo Fátima Bañez), ha tuiteado que “España rompe la brecha educativa y se sitúa, por primera vez, en la historia, al nivel de los países más avanzados del mundo”. ¡Ahí es ná,... no puedo, no puedo, que diría Chiquito de la Calzada!). Como se ve, para nuestras más altas instancias en el plano político, en materia educativa, hemos roto el techo y hemos conseguido algo así semejante al hito histórico que supuso para el mundo civilizado el Descubrimiento de América, por Cristóbal Colón. Supongo que, después de recibir con tal alegría los resultados antedichos, habrán brindado por todo lo alto y se habrán quedado más anchos que largos, felicitándose recíprocamente por tal logro “histórico”.

Nos alegramos, qué duda cabe, del avance que para la Educación en general en España, suponen estos resultados; mas, una vez pasado el atolondramiento de las cifras en sí y la borrachera abducida por las mismas, y entrando a analizarlas con los datos objetivos que hay que tener en cuenta, nos damos cuenta, valga la redundancia, que las mismas no son para lanzar cohetes y, menos aún, para que los responsables últimos de la Educación en nuestro país (léanse Iñigo Mendez de Vigo y Mariano Rajoy) hagan una lectura torticera del informe PISA para con respecto a nuestros alumnos, y, como siempre y como ya nos tiene acostumbrado el Gobierno, aunque no lo consigan totalmente, quieran confundir a la opinión pública y traten de hacernos tragar carros y carretas, ruedas de molino o hacernos ver que los burros vuelan, pues por ser quienes son y, por tanto, por ello, deberían hacer un análisis real y sosegado sobre los resultados del informe PISA y no lanzar las campanas al vuelo, entre otras cosas porque no todos los españoles somos militantes del PP, ni todos somos simpatizantes del PP, ni todos hemos votado al PP, para asumir, como corderos degollados y a ojos cerrados, las consignas que parten de Génova o de La Moncloa, en este caso. Y es que, por esclarecedor, real e irrebatible, basta asomarse al Editorial del diario “El Mundo”, del día 8 de este mes y año, del que transcribo, literalmente, el siguiente párrafo: “El Gobierno ha reaccionado con júbilo ante los resultados del último informe PISA. Nunca antes el rendimiento de los alumnos españoles de 15 años había superado la media de la OCDE en Lectura, igualado la de Ciencias y casi alcanzado la de Matemáticas...Sin embargo, lo cierto es que un análisis sosegado del estudio muestra que el Ejecutivo se ha hecho trampas en el solitario a la hora de calificar las evaluaciones. Es irrebatible que los estudiantes nacionales se alinean con los de la OCDE, así lo demuestran los datos, pero ello no se produce porque hayan mejorado significativamente, sino porque ha bajado el nivel medio. Para mayor inri si echamos la vista atrás hasta la fecha en la que se empieza a realizar el informe PISA, observamos tristemente que nuestros jóvenes apenas han progresado desde 2.000. La realidad es que todavía seguimos muy lejos de los países más avanzados. La distancia es descomunal con Estados como Singapur, Canadá o Finlandia, mecas de la excelencia educativa. A la vez, si ponemos el foco en España, vemos cómo la brecha entre las diferentes comunidades autónomas se ha hecho tan profunda que si sólo nos fijásemos en estas notas nadie creería que pertenezcan a la misma nación. En Ciencias y Lectura, por ejemplo, los andaluces van un curso y medio por detrás de los catellanoleoneses”.

Pues bien, ante esta realidad, no cabe otra cosa que hacer autocrítica, como ha señalado el Presidente del Gobierno del País Vasco, Iñígo Urkullu, en cuya región los alumnos sólo aprueban en matemáticas, bajando en las tres competencias y situándose tercera por la cola en Ciencias; o, como en Canarias, la Consejera de Educación, Soledad Monzón admitió que “no son datos para estar contentos ni satisfechos” y animó a la comunidad educativa a seguir trabajando en la mejora de resultados. Por otra parte, es de resaltar que la presencia de centros concertados en Navarra, cuyos alumnos obtienen entre 30 y 50 puntos más que los estudiantes de los centros públicos, es bastante elocuente y echa por tierra la lucha que se ha abierto, desde la izquierda más radical, para acabar con este tipo de enseñanza. Y siendo de resaltar que Andalucía y Extremadura se retrasan un curso y medio respecto a Castilla y León.

Lo que no es de recibo es tratar de negar la realidad, tal como se ha hecho desde la Junta de Andalucía, achacando los malos resultados de los alumnos andaluces a que se escogieron para la muestra los peores colegios, lo que, de ser cierto, ya es indicativo de que algo no funciona en la dicha Autonomía, cuando se reconocen la existencia de centros educativos malos o muy malos, no teniendo otra ocurrencia la Consejera de Educación de la citada Comunidad, Adelaida de la Calle, que repartir las culpas de tan notorios retraso y atraso entre el Gobierno y la OCDE, remontándose, como excusa, a la herencia del franquismo. No sé yo, en realidad, si los retrocesos, tanto en Extremadura como en Andalucía, se deban a la falta de incentivación de los jóvenes que, quizás, anhelen llegar a la mayoría de edad laboral para que cualquier alcalde de chirigota les firme las cuatro peonadas que les faciliten el acceso al PER, y estudiar y trabajar que lo hagan otros.

Quizá, esta brecha entre Autonomías, no sea sino la culpa de la disfunción de la educación en nuestro país, en el que existen diecisiete sistemas educativos, tantos como Autonomías, y ahí es, donde sin lugar a dudas, perdemos la batalla en un tema tan trascendental para un país cual es la educación y la formación de las futuras generaciones que habrán de coger el relevo, el timón y el testigo para que un país, en todas sus estructuras, pueda seguir funcionando y ofreciendo a sus ciudadanos un Estado auténtico y veraz de Bienestar Social. Por ello, no sería descabellado rescatar las competencias en Educación por el Estado, del que, quizás, nuca debieron salir. Pero, llegados a este punto, a ver quién es el guapo que le pone  el cascabel al gato.

Encabezan el ránking PISA 2.015 países tales como Singapur, Japón, Cánada, Finlandia y Corea del Sur, entre otros, cuyo secreto no es otro que la disciplina, el respeto al profesor, el estudio intensivo y la prevalencia del esfuerzo en pos de la excelencia. Valores que, por lo general, son denigrados en nuestro país, en el que, tras la convocatoria de la huelga de deberes durante el mes de noviembre, patrocinada por la CEAPA, o sea, por los padres y las madres de los alumnos, en un contrasentido oceánico, no parece sino querer trasladar las riendas de la educación a los propios alumnos, lo que es inédito e inaudito hasta en Zambia o en la República del Congo.

Habrá que ser exigentes con esa Subcomisión que dentro de la Comisión de Educación del Congreso, va a realizar ese informe tan necesario como esencial que necesitamos, para revitalizar la Educación de nuestro país y ésta se configure para la finalidad que su propio nombre indica: Educar y Formar a los jóvenes, y no se dejen llevar por los cantos de sirena, que parten de los propios medios de comunicación, tal como el Diario “La Razón”, de fecha 7 de diciembre del corriente año.  expresa en un artículo de Rocío Ruiz en el que por título indica “El sistema educativo funciona”, con tal de bailarle el agua al Gobierno.

Esperemos que este inicio no sea un espejismo, sobre todo conociendo, como conocemos, que la cabra tira al monte, y consensuar, debatir, pactar, dialogar, va a suponer un auténtico calvario para el Partido Popular y sus huestes, acostumbrados, como están, a ordenar y mandar “manu militari”, por sí y ante sí, despreciando cualquier idea o proposición que provenga de la oposición a la que le aplica aquél dicho de “a la oposición, ni agua”. Veremos hasta qué punto, sus salvavidas actuales, o sea, Ciudadanos y PSOE, son capaces de tensar la cuerda y defender sus principios existenciales y programáticos, sin vender su alma al diablo por un plato de lentejas.

MIGUEL-ANGEL VICENTE MARTINEZ

14 de diciembre de 2016

Miércoles, 23 Noviembre 2016 07:59

Alcohol y deberes (III)

Yo, que soy de la vieja escuela, tenía clase de lunes a viernes, mañanas y tardes, y también los sábados por la mañana, y ello no me supuso ningún trauma ni handicap alguno para poder gozar y disfrutar en horas libres, ni fue causa de estrés ni agotamiento, físico o moral, antes al contrario, me sirvió para ejercitarme en el trabajo, la constancia, el esfuerzo, el autocontrol y atesorar conocimientos sin par.

En realidad, el trabajo del estudiante, en todas las etapas educativas, no consiste en otra cosa que asistir a clase y estudiar, tal como para un trabajador o funcionario su obligación es acudir al centro de trabajo a trabajar y rendir durante el horario laboral correspondiente. Debemos desechar de plano la tautología imperante en nuestra sociedad de que hay que tratar entre algodones a los menores, procurando que no les cueste el más mínimo esfuerzo alcanzar las metas que todo estudiante debe proponerse, cual es la de tratar de llegar el primero o de los primeros, y dejarse de paparruchas falsas proteccionistas que no buscan sino escaquearse los progenitores de sus obligaciones y deberes para con su prole.

Lo que no puede admitirse es lo que preconiza el último anuncio televisivo de IKEA (que debería ser prohibido y retirado por subversivo por la autoridad competente), instando a la rebelión de los alumnos respecto de los deberes en casa, sustituyéndolos por absurdos juegos, que no harán sino convertir a los alumnos en verdaderos zoquetes, dejándoles indefensos para el duro futuro que se avista en el horizonte. Porque, ya me dirán ustedes, que la manera de enseñar a los menores consista en identificar a los satélites con cerezas y al sol con una sandia, lo que no es otra cosa que idiotizar hasta la médula a los alumnos, que con tal bagaje veremos cómo competirán con los alumnos de países donde a la formación y a la educación se les toma en serio  y se les confiere su verdadero y real papel, cual es el de formar y educar. Todo lo demás serán guiños al sol, fuegos de artificio y nos llevarán a estar a la altura de Zimbawe o Ruanda. De seguir este sistema educativo no quiero decir en lo que desembocará el futuro de las generaciones actuales.

No puede alegarse, para su supresión, que los deberes mandados para realizar en casa conculquen el derecho de los jóvenes al asueto, la diversión y el juego. Pero, también, hay que decirlo y ponerlo de relieve, que los padres, respecto de ese tiempo inerte y presumiblemente de juego limpio, sano y provechoso, son los culpables, por culpa in vigilando, de que sus retoños, al no tener clase por las tardes, malgasten su tiempo libre en reunirse en la calle para practicar el botellón y fumar porros, ya que, antaño, el joven empezaba fumando tabaco normal, pero, ahora, lo que primero hace es aficionarse al porro, sin pasar por el intermedio fumete. Si por las tardes hubiese clase, como siempre ha sido, se evitarían desgracias como la acontecida con la niña de 12 años, Laura F., que en San Martín de la Vega (Madrid) murió de coma etílico, a los cinco días de la noche de Halloween, tras haber sido acompañada a casa, en otras dos ocasiones por la Policía Local, por el mismo motivo. Ahora los padres estudian denunciar al Ayuntamiento y Policía Local por no vigilar la práctica del botellón, cuando son los propios progenitores los culpables de ese desenlace por no haber ejercido con autoridad la patria potestad sobre su hija menor. En cualquier caso, sí es cierto que la autoridad competente, y a través de ella, las Policías Locales, que son los brazos de aquélla, en materia de vigilancia y represión, aunque contengan normas sus Consistorios prohibitivas del botellón, en no pocos casos, digo, se llaman andana, en un ejercicio de no querer ver y consiguientemente reprimir y evitar esa práctica prohibida, que va ligada a la drogadicción, por un mea culpa de pensar que actuando contra esos delictivos actos están coartando la libertad de los jóvenes, y lo peor aún y más criticable y sancionable, es cuando, pese a tener la prohibición en Ordenanza Cívica, como es el caso de Albacete Capital, el Grupo de Gobierno Municipal con su Alcalde a la cabeza, decide permitir la práctica del botellón, nada más y nada menos, que durante cinco días de la Feria, sabiendo, como se sabe, que la inmensa mayoría de botelloneros son chavales de entre los 12 y los 17 años, menores, a quienes les está prohibido el consumo de alcohol, y que no digan la autoridad municipal o policial que no les consta, porque basta ver el desfile vergonzoso de los chavales con bolsas de plástico repletas de botellas de alcohol, dirigiéndose como zombis hacia los aledaños de la Plaza de Toros, para constatar que esa inmensa mayoría se salta a la torera la prohibición dicha. Luego ocurre un caso, con el de la niña (porque, con 12 años, se es una niña, aunque sea muy espigada) de San Martín de la Vega y nos rasgamos las vestiduras, y sin que pasen más casos porque Dios no lo quiere, pues bastaría con echar un vistazo a los ingresos hospitalarios los fines de semana (y no tan fines) para obtener la información de cuántos comas etílicos o semiétilicos son atendidos en urgencias, sin tener en cuenta el gastazo que ello supone, además, para las arcas del Estado o de la Comunidad Autónoma que tenga transferidas las competencias en materia sanitaria. Pero parece que decir esto es incurrir en ser un carca de marca mayor. Y recordar, aunque se hagan los locos y miren para otra parte, que esta lacra recaerá sobre la conciencia de quienes tan alegremente se toman la cuestión a cachondeo, sin ser conscientes de que con su actitud cometen un atentado contra la salud pública del que debieran responder ante los tribunales.

En definitiva, si los padres no quieren verse “pillados in fraganti” por sus propios hijos en la realización de los deberes que para casa se mandan por los profesores, la cosa está clara: recuperar las clases por las tardes, en cuyo horario y bajo la tutela del profesor, se realizarían los deberes; y los fines de semana, a conciliar familiarmente, practicando una nueva receta de cocina, o pasear en bicicleta o en el coche de San Fernando, unas veces a pie y otras andando, o visionando una película, etc., etc., pero juntos, padres e hijos, porque sería muy ilustrativo y definitorio hacer una encuesta para comprobar cuántos padres, sobre todo los del género masculino, se hallan dispuestos a conciliar con sus retoños, a los que, en no pocos casos, y como norma general, les colocan  para que no molesten delante de la pantalla televisiva a ver programas sin control y no aptos para su edad o mandarles con la consola o el móvil a su habitación . Y que no nos digan lo del agobio y saturación de los muchachos y su cansancio, que tienen unas buenas largas vacaciones de verano, la Semana Blanca, la Semana Santa, la Navidad, los puentes y esos días inventados, tales como el día sin coche, etc., y en algunas regiones, como Cantabria, como conejillo de indias para el resto del país, cada dos meses de clase, una semana de vacancia. ¿Y aún les faltan horas a los nenes para jugar?.

Sacrificio, esfuerzo, trabajo, estudio, constancia, disciplina y hábito, esto es lo que habría que infundir a los alumnos. De lo contrario la excelencia de nuestro alumnado será papel mojado y seguiremos a la cola en todos los ránkings positivos y en los primeros puestos de los ránkings negativos. Y en ello nos jugamos el futuro de la Nación, y porque tiempo, tiempo, hay para todo.

MIGUEL ÁNGEL VICENTE MARTÍNEZ

  23 DE NOVIEMBRE 2016

                             

 

 

 

 

 

Miércoles, 16 Noviembre 2016 00:47

Deberes y alcohol (II)

A la vista de la propuesta y su justificación de eliminar los deberes, de entrada, para los fines de semana, y las opiniones contrarias emitidas por los sindicatos de profesores y las diferentes asociaciones  educativas contrarias a ese criterio y de los propios docentes particularmente, habría que plantear la cuestión en el siguiente sentido: según la Ceapa el poner deberes a los niños, especialmente para los fines de semana (y quizás el resto de tardes de la semana) se trata de un avasallamiento de la intimidad de los alumnos y la causa fundamental que impide una verdadera y auténtica conciliación familiar padres-hijos. A ello habría que argüir que de toda la vida se han venido poniendo deberes para casa a los alumnos y aún no se conoce caso alguno de muerte por estrés derivado de aquella imposición. La verdad es que se parte de un concepto totalmente equivocado de lo que sea la educación en los primeros años de la infancia y en los posteriores de la adolescencia de los alumnos, pues se ha metido alguien en la cabeza que la educación debe convertirse en un juego para los alumnos y que el memorizar materias, tales como la conjugación de los verbos, las reglas aritméticas de la suma, la resta, la multiplicación y la división, etc., etc., no suponen sino una coartación de la libertad de los alumnos que llega a causarles un estrés galopante y una intromisión en su vida intima que, de rebote, suponen un hándicap intolerable para la conciliación familiar y, por ende, existe una equivocada y perniciosa tendencia a hacerle la vida “fácil” al alumno, es decir, que éste no se preocupe de si aprende o no, de si sabe o no, de si ha adquirido los conocimientos precisos para pasar de curso o no, pues se pasa, sí o sí, se sepa o no, se esté preparado o no, se tengan los conocimientos mínimos suficientes para pasar o no, porque lo contrario, suspender y hacer repetir curso al alumno vago, indolente o torpe (hay que tener en cuenta que no todos tenemos las mismas capacidades ni todos las ejercitamos de igual manera), se considera como un ataque al principio de igualdad y una vejación por tanto, para el que sufre dichas consecuencias, que verá atacado su ego y le infligirá una reacción de incalculables consecuencias psíquicas y mentales. Por ello, ¡todos al curso siguiente!, sin distinción, para no herir la sensibilidad de quienes deberían repetir y someterse a una terapia para adquirir responsabilidad.

En cualquier caso, también es cierto que cada vez más, considerando la escuela como un reformatorio, una cárcel o un centro de tortura, cada vez más, repito, se han ido laminando las horas de trabajo lectivas de los escolares, a quienes parecen querer tratarles entre algodones para que no sufran lo más mínimo, ni exigirles, consecuentemente, el esfuerzo mínimo, preciso y necesario para alcanzar el grado de conocimientos que la vida, en el día a día, les va a exigir en el futuro. De esta manera, ya, en la enseñanza pública, se consiguió la adopción de la jornada continua, eliminando las clases por las tardes, en base a que era necesario por el agotamiento y el estrés que, en su caso, se adolecía en los alumnos; pues bien, quitemos los deberes para casa, pero, a cambio, volvamos a las clases por la tardes: por las mañanas jornada lectiva teórica,  y por las tardes, jornada práctica, con los deberes hechos en clase y bajo la salvaguardia del profesor y los fines de semana, sábados y domingos, a conciliar a tope, sin clase y sin deberes. ¿Estaríamos dispuestos a adoptar este nuevo horario, que no era otro que el que siempre se ha tenido en la escuela pública y privada? Lo cierto es que, quizás, esa excesiva carga de tareas a la que se refiere la Ceapa no sea otra que la que los propios sindicatos y otras asociaciones de Padres y Madres y docentes han puesto de manifiesto: las actividades extraescolares durante la semana de lunes a viernes, tales como clases de Ballet, de Música, Judo, Pintura, etc., que no está mal que a los niños, desde su más tierna infancia se les guíe por el camino de las artes, el deporte y también de las ciencias, pero con mesura y siempre respetando también la voluntad del menor, pues en muchos casos éste es obligado al ejercicio de tales actividades aun en contra de su voluntad y a regañadientes, para colmar el prurito de los propios padres y tenerlos entretenidos fuera del hogar. Y no hay que olvidar, y así de cierto es, que dentro de la conciliación familiar, qué mejor medio que el controlar el ejercicio de los deberes por parte de los padres respecto de sus propios hijos, pero claro, a veces, más de las deseadas, esto se hace insoportable para los padres, que tratan de abstraerse de sus obligaciones más fundamentales para con respecto de sus hijos, delegando en el colegio su propia cuota en la tarea de educación de sus citados propios hijos, y como ya he reseñado anteriormente y según el Presidente de la Concapa, Pedro Caballero, “se puede compaginar la vida familiar con los deberes. Hay tiempo para todo”. Claro, que también es cierto que algunos padres, lamentable y desgraciadamente, carecen de la preparación y los conocimientos mínimos para ayudar a sus hijos en la realización de los deberes y, posiblemente, se opongan a ello para evitar quedar en ridículo delante de sus vástagos, queriéndose curar de espanto.

Es por todo ello que los centros educativos denuncian que la llamada a la huelga de deberes promovida por Ceapa, que propone actividades alternativas (recomendando charlar de un tema de actualidad, preparar una nueva receta de cocina o visitar juntos algún familiar, etc.),  puede mermar la autoridad del profesor y que se cuestionen las decisiones de colegios e institutos. Y así, suena a esperpento lo manifestado por el Presidente de Ceapa, José Luis Pazos: “no hay ninguna razón para que los deberes no se hagan en clase. Es un concepto erróneo, los deberes son negativos para la educación, generan desigualdades entre el alumnado, ya que penalizan a los hijos de padres que no saben, no están o no quieren ayudarles, y, como consecuencia, muchos de estos hijos acaban llenando las listas de abandono escolar”. No es cierto y suena a excusa barata que los alumnos sientan una gran presión por el motivo de tener que hacer deberes y que por ello se sientan agobiados. Como expresa el Presidente de ANPE, Nicolás Fernández Guisado: “no se pueden poner ni suprimir los deberes por decreto. Cada padre puede decidir hacer lo que quiera, pero la consecuencia es que si no han estudiado suspenderán”, insistiendo en que “los profesores deben ejercer su labor y criterios académicos sin admitir ingerencias”.

MIGUEL-ÁNGEL VICENTE MARTÍNEZ

16 de noviembre de 2016

Domingo, 06 Noviembre 2016 13:19

Los profesores merecen un respeto

No, no estoy de acuerdo en la huelga de deberes planteada por una parte de las asociaciones de padres y madres de alumnos. No estoy de acuerdo y por muy diferentes motivos.

En primer lugar, me parece que los profesores que cada día están con los chicos y chicas merecen la confianza de los padres. Si hay deberes será porque los alumnos y alumnos necesitan apoyar lo que hacen en clase con trabajo en casa. Como padre, sé que esos deberes muchas veces, por no decir siempre, dependen más del trabajo que hicieron los chavales en clase que de las ganas de poner deberes de los profesores y profesoras. Por decirlo más claro, igual si hay muchos deberes es que hay poca atención y pocas ganas de trabajar en clase. No todos los niños y niñas tienen los mismos deberes.

No estoy de acuerdo porque además con esta huelga se le está diciendo a los niños y niñas que no tienen que hacer caso a sus profesores, se les está diciendo directamente que su profesorado no tiene la última palabra, que son ellos, los niños y niñas, los que deciden si hacen o no los deberes. Vaya forma de fomentar el respeto y la educación hacia los docentes.

En este país nuestro la educación ha pasado a un segundo, un tercero  o un duodécimo plano. No es solo una cuestión de los políticos que no se ponen de acuerdo. Es tanto o más cuestión de los padres y madres de los alumnos, porque estoy seguro que los profesores tienen mucho muy claro lo que deben hacer en las aulas, pero fuera de ellas son los padres los educadores y parece que eso se ha olvidado. Que unos niños y niñas de 12, 13 ó 14 años, o pocos más, anden borrachos por las calles, incluso se produzca una tragedia como la ocurrida hace unos días en Madrid; de eso los responsables somos todos los padres y madres, las sociedad en general. La educación no es solo ir a clase, es mucho más. Entre todos hemos hecho que buena parte de la juventud esté perdida y que su forma de pasar las horas libres deje mucho que desear.

La sociedad necesita un cambio profundo en la educación de los jóvenes. El caso del alcohol o las drogas está ahí, pero también el acoso en clase o la falta de respeto hacia los profesores, o algo aún más peligroso, el machismo que se ve en buena parte de la juventud, alentado tanto por ellos como por ellas, que incluso se sienten cómodas y atraídas por esos jóvenes con actitudes reprobables y hasta denunciables. De todo eso no son culpables los docentes, de eso los culpables somos la sociedad en general.

Por eso me parece que esta huelga es como mucho una idiotez de marca mayor. Igual deberían mirar un poco a su alrededor los responsables de esas asociaciones antes de entrar en una cuestión tan pequeña como esta. Dejemos hacer a los docentes, que saben lo que hacen, y los padres y madres dediquemos nuestro tiempo a educar a nuestra juventud en otros valores.

Todo esto sin entrar en ¿quiénes son y a quién representan estas asociaciones? Porque como ocurre en infinidad de ejemplos de nuestra sociedad, esto lo deciden cuatro o cinco personas, el resto de padres y madres de las asociaciones se dejan llevar o simplemente les da igual lo que les digan. Por no hablar del tanto por ciento de representación que tiene esta gente. Como siempre, cinco ruidosos parecen más que millones en silencio. Les recomendaría a muchos de estas personas de ‘mente privilegiada’ que se dejen de tonterías y trabajen por cambiar el ejemplo y la educación que están dando.

Finalmente, recordar una vez más que los profesores y profesoras tienen que luchar muchas veces para poder dar las clases, hacerse respetar y avanzar en los contenidos, con decenas de trabas pequeñas o grandes, desde las infraestructuras a su situación insegura como profesionales, como para añadir a muchos padres y madres que no entienden que en el respeto al profesor y en la confianza en él o ella está la primera piedra de la base de la educación de sus hijos.  

Artículo del consejero de Educación, Cultura y Deportes, Ángel Felpeto, con motivo del primer centenario del nacimiento del dramaturgo y académico Antonio Buero Vallejo 

El conjunto de signos agrupados y vinculados que conforman la manera de ser, de sentir y de pensar de un pueblo es su cultura. Esa es la razón por la que, al referirnos a una determinada cultura, estamos aludiendo a una identidad colectiva, a la personalidad de un grupo social que suele tener raíces en una tierra y tronco en una tradición que se ramifica en el presente y apunta al porvenir. Ese patrimonio común que aglutina a todos en usos y condiciones, a veces, se concentra en una persona, que queda individualizada por ser un modelo esencial de lo que representa una región, un país, una lengua o toda una expresión creativa. A este escogido conjunto, pertenece Antonio Buero Vallejo, de cuyo nacimiento celebramos, hoy, cien años. Buero, guadalajareño ilustre, castellano-manchego singular, español insigne, es, al tiempo, uno de los grandes nombres de las letras hispánicas, uno de los grandes nombres de la dramaturgia mundial y, en suma, un escritor con espacio propio en la historia de la literatura universal.

Esa multiplicidad de la magnitud de Buero Vallejo como hombre y como escritor es un paradigma de la cultura castellano-manchega, que arraiga en lo local, cohesiona lo regional y se expande con un alcance universal tanto en el espacio como en el tiempo.  Por ello, acercarnos a la dimensión de la figura de Buero Vallejo es realizar un ejercicio que es, simultáneamente, intelectual y emocional. Consiste, de hecho, en adentrarnos en el conocimiento de un gigante de la cultura castellano-manchega, hispánica y universal, con lo que su lectura o la contemplación de la puesta en escena de sus obras constituye un itinerario que conduce al conocimiento de nosotros mismos como ciudadanos y ciudadanas de Castilla-La Mancha y como seres humanos cuyas inquietudes universales e intemporales tienen reflejo en la obra de este autor.

Como artista y como hombre, Buero fue un maestro. Su magisterio, de hecho, perdura, y persistirá para ser asumido, también, por las generaciones venideras. En el legado de este escritor esencial, vemos, sobre todo, esa voluntad didáctica con que nació el teatro en la antigua Grecia y que es, probablemente, su esencia como género literario y como expresión cultural completa y compleja. Recordemos que los griegos concibieron el arte escénico como un espejo de la sociedad, con un sentido mimético, pero, sobre todo, crítico, de tal manera que el espectador se viera a sí mismo sobre el escenario, con sus méritos y deméritos, con lo que la condición humana tiene de elevado y de mezquino, de tal manera que la experiencia le sirviera para hacer un examen personal del que salir mejorado. Ese proceso de mejora debía revertir, necesariamente, en la convivencia, en el modelo social. Es este un planteamiento que no ha sido superado, y ha constituido una de las razones que ha hecho pervivir el teatro y darle la misma vigencia en el presente que tuvo en la Antigüedad. Pues bien, podemos afirmar que ese rasgo clásico, ajeno a lo pasajero de las tendencias, preexistente pese a los efectos de cambio que provoca el tiempo, es uno de los elementos constitutivos de la obra de Buero Vallejo, donde es perceptible esa voluntad didáctica del poeta trágico que se dirige a sus conciudadanos con textos, símbolos y componentes escénicos que invitan a la reflexión y que contienen la complicidad y la ternura de quien expresa su esperanza por medio del compromiso social, o su empatía, por medio del pensamiento existencial.

Pero no sólo la obra de Buero es una referencia ética y estética a la que regresar una y otra vez. Como ya he adelantado, su vida, su trayectoria de hombre íntegro, comprometido, defensor de unos valores difícilmente discutibles por su profundo humanismo tienen, igualmente, rasgos modélicos. Consecuentemente, también en la biografía de nuestro autor vamos a ver presente ese magisterio que nos aproxima a una parte valiosísima de su personalidad.

Siempre es un momento apto para penetrar en el universo de los grandes nombres de nuestra cultura. Este centenario de Buero es una conmemoración, un recuerdo vivificado de su inmensa valía. Sirva, pues, este día de su centenario, como una invitación renovada a acudir a la biblioteca y al teatro al encuentro con uno de nuestros maestros, alentados por la inclinación al conocimiento de nosotros mismos y por el compromiso, profundamente humano, de hacernos mejores como personas y, como consecuencia de ello, hacer mejor nuestra sociedad.

Ángel Felpeto

Consejero de Educación, Cultura y Deportes

 

Viernes, 22 Abril 2016 17:19

Siempre al menos un libro abierto

Artículo del presidente Emiliano García-Page con motivo del Día del Libro mañana 23 de abril

Hace unos días, el profesor Francisco Rico nos hacía ver en unas declaraciones que el mejor homenaje que podemos ofrecer a nuestro escritor más universal no es organizar grandes eventos, levantar monumentos o montar grandes fiestas en su memoria, sino leer el Quijote. Estoy de acuerdo.

Sin embargo, creo que tanto Cervantes como Shakespeare o el Inca Garcilaso de la Vega (tres pérdidas importantes para las Letras universales el mismo día) se darían por satisfechos solo con vernos leer un libro. Así lo estimó en su día la UNESCO cuando decidió aprovechar la fecha para celebrar el Día de Libro, convencidos de que en el hábito de la lectura se encierra la gran receta para la formación del individuo en todos los aspectos.

Leer te hace libre. Sumergirte en la lectura, incluso desde la penosa condición del preso, permite a tu espíritu romper barreras, sumergirse en los universos más dispares, reales o imaginados, y llenar tu espíritu de poemas y de historias, de ciencia o de filosofía, de análisis o de burla. Solo quien lee es capaz, realmente, de interpretar con solvencia lo que nos dice la prensa o lo que nos cuentan en la televisión, porque solo quien lee aprende a entender los muchos usos de cada palabra, de cada expresión.

Para Castilla-La Mancha, fomentar la lectura en un mundo que sufre el  vértigo de las nuevas tecnologías sin el poso de un hábito lector asentado es algo más que una obligación: es un reto. Debemos convencer a la sociedad, y convencernos nosotros mismos, de que el aprovechamiento racional de las nuevas tecnologías es compatible y complementario con la costumbre de leer. Es más: pretender entender lo que pasa a nuestro alrededor a base de mensajes de 140 caracteres solo es posible con una formación personal imposible de adquirir sino es por medio de la lectura.

Y para conseguir este reto, nosotros tenemos una posición de partida muy ventajosa, ya que si como españoles sentimos que Cervantes es más patrimonio nuestro que del resto del mundo, como castellano-manchegos sabemos que Cervantes es parte intrínseca de nuestro modo de ser y, sobre todo, nuestra forma de sentir.

Es por eso por lo que nos volcamos con toda la ilusión, superando un montón de dificultades, en la conmemoración de Cervantes. Con Don Quijote celebramos la existencia de un mito universal que puso nuestra tierra como referencia universal. Un libro revolucionario que aún sigue disfrutando la vitola de insuperable.

Pero con Cervantes no solo retomamos ese mito, sino que rendimos homenaje a la persona real que durante años vio, observó, vivió, conoció y recorrió lo que hoy es Castilla-La Mancha, y que tras una vida azarosa y encomiable, ofreció al mundo esta y otras obras literarias, así como todo un ejemplo de dignidad frente a la adversidad, y de constancia frente al desánimo.

Pero  Cervantes no hubiera podido dejarnos tal legado de no haber sido un lector empedernido, con una mente abierta al saber en todos los sentidos. Un lector de mente abierta que entendió que la lectura abría el entendimiento, y que una novela podía llenar las horas de todo lector posible.

Así pues durante estos meses que nos quedan, queremos llenar Castilla-La Mancha de Cervantes y de su obra, pero que nadie se engañe, porque si bien trataremos de aprovechar la efeméride para recordar al mundo donde está Castilla-La Mancha, y por qué Cervantes fijó aquí los cimientos de su obra, nuestro mayos empreño es despertar la curiosidad por la lectura del Quijote, de las Novelas Ejemplares, de los Trabajos de Persiles y Segismunda en el mayor número de personas posible, empezando por los más jóvenes.

Como muchas personas de mi generación, tengo la fortuna de disfrutar de la lectura como un hábito, y del libro como una invitación. Por eso “siempre tengo un libro abierto”  esperando que pueda dedicar una parte de mi tiempo, por mínima que sea, a sumergirme en sus páginas. Es algo que quizás hoy en día muchas de las personas no valoran, como sí valoraban antes, sobre todo, quienes tenían la desgracia de no saber leer, o de no tener una mínima biblioteca.

Leer te da vida, sin lugar a dudas. Te llena de libertad y te prepara mejor para todo lo que de bueno y malo puede traer la vida. Sin embargo, a veces nos sentimos impotentes a la hora de transmitir este bendito legado. Por eso, un 23 de abril como este, en el IV Centenario de la Muerte de Cervantes, de Shakespeare, del Inca Garcilaso de la Vega -expresión máxima del fruto cultural del encuentro entre dos mundos-, creo que el mejor mensaje posible es el más sencillo de todos: leed todo lo que podáis… nunca es tarde.

Emiliano García-Page

Presidente de Castilla-La Mancha

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