Artículo del presidente Emiliano García-Page con motivo del Día Mundial del Cáncer

El Día Mundial contra el Cáncer nos invita, nos obliga, nos mueve a hacer un pequeño alto en el camino diario para pensar en lo que significa el cáncer y en lo que realmente hacemos para combatirlo como enfermedad. En lo que hacemos como sociedad, pero también como personas. Creo que en esta batalla de la humanidad contra la que es considerada en estos momentos como “una de las principales causas de morbilidad y mortalidad en todo el mundo” además de fijarnos en lo que la sociedad hace para combatirlo resulta fundamental que nos preguntemos, adaptando el mensaje de John F. Kennedy, qué es lo que podemos hacer cada uno de nosotros, que es mucho.

Creo que la sociedad, a nivel general, avanza en aspectos fundamentales como la investigación o el tratamiento de la enfermedad, así como en los cuidados a los enfermos. Pero es evidente que queda mucho camino por recorrer: más investigación, nuevos métodos de diagnóstico precoz, campañas de imagen que ponen el acento en la prevención y en las personas que lo padecen… puede que uno de los avances más significativos sea el dejar de poner el foco en la enfermedad para centrarlo en el enfermo. De nada nos vale combatir el cáncer si no nos preocupamos de sus efectos más allá del aspecto clínico, porque el cáncer, más allá del daño físico, puede producir efectos devastadores en la moral, en el ánimo, en la calidad de vida del enfermo y de su entorno que pueden ser paliados, como el dolor mismo.

En Castilla-La Mancha trabajamos para mejorar la atención y el acompañamiento a las personas afectadas. Es una decisión programática y por tanto de obligado cumplimiento, que nos lleva a poner el acento en la persona y establecer en el sistema sanitario circuitos de alta prioridad para los pacientes con cáncer, que partiendo del conocimiento integrado de los procesos que implican a los diferentes servicios médicos de cada área de salud nos permita diseñar una atención más directa, personal e individualizada. Estamos poniendo el acento, mediante los comités de expertos, en la humanización del tratamiento que reciben los pacientes en los servicios de urgencias, y a la hora de los cuidados paliativos. Invertimos en la mejora de medios, espacios y equipos humanos de Oncología y Hemato-oncología, y además de mejorar los sistemas de prevención y tratamiento en los casos de cáncer infantil, queremos establecer mecanismos de seguimiento específico para que los pequeños y las pequeñas que superen la enfermedad puedan aumentar sus calidad de vida y disminuir las complicaciones derivadas de los tratamientos.

Trabajamos mano a mano con las entidades sociales para conocer cuáles son las cosas que angustian a las personas afectadas y a sus familias, con la sincera intención de mejorar en aquello que esté en nuestra mano. Y por supuesto, apostamos por la prevención, incrementado la acción de revisión y cribado del cáncer de mama y de colon, extendiendo además la prevención al cáncer de cérvix y de próstata.

Pero todo lo que hagan las administraciones y las autoridades médicas no es comparable con el poder de la adopción individual de medidas preventivas que puedan evitar o retrasar la aparición de un cáncer o, en caso de confirmación, mejorar la calidad y duración de vida del enfermo. Tenemos la suficiente información como para saber que muchos de nuestros hábitos de vida favorecen la aparición o el desarrollo del cáncer: el tabaco, el abuso del alcohol, las dietas desequilibradas, la vida sedentaria… mejorar nuestros hábitos alimentarios, nuestra actividad física, los elementos que sobran o faltan en nuestra dieta semanal está al alcance de todos. Y no es un lugar común. Según la OMS, “aproximadamente un 30% de las muertes por cáncer son debidas a cinco factores de riesgo conductuales y dietéticos: índice de masa corporal elevado, ingesta reducida de frutas y verduras, falta de actividad física, consumo de tabaco y consumo de alcohol”.

Somos los primeros responsables a la hora de mirar por nuestra salud, y solo de esta manera aportaremos una ayuda inestimable a la sociedad en la batalla contra el cáncer. Sin olvidar que la pobreza es también un factor que favorece la extensión del cáncer. No podemos aconsejar dietas variadas y vida sana y desentendernos de las familias que no pueden dotar a sus hijos de una alimentación sana y variada, o mirar hacia otro lado si la energía se convierte en prohibitiva.

De todo esto hablamos también cuando hablamos de deslizar el foco de la enfermedad al enfermo, y de entender que hay enfermos  reales y enfermos potenciales. Dejar de trabajar en estos últimos no ayuda a la hora de mejorar la atención y el cuidado de los primeros.

Pongamos manos a la obra. Empecemos, por ejemplo, por no encender el próximo cigarro…

Emiliano García-Page

Presidente de Castilla-La Mancha

Viernes, 03 Febrero 2017 11:16

El ejercicio libre del trabajo social

Estamos acostumbrados como sociedad que cuando tenemos un problema social, vamos y solicitamos cita y entrevista con el profesional del trabajo social de nuestra zona, ya sea un pras o una uts. Cita que viene cubierta con nuestro sistema de protección social. Esto sería la  puerta de entrada en el sistema de protección social que el estado nos ofrece, y sería el acceso a la ayuda profesionalizada.
Mi nombre es Gabriel A. Cano, y en mi caso decidí que mi trayectoria profesional no iría ligada a este sistema de protección social, (el cual defiendo y creo que es necesario una mayor potencialización desde lo público), sino que quería explorar otros campos del trabajo social, quería hacer un trabajo social que encajara con mi forma de ver el mundo, y mi forma de ver las relaciones laborales, yo quería ser mi propio jefe.
Es aquí donde aparece una situación relacional laboral muy poco explorada en nuestro país, y que cada día son más los compañeros y compañeras del trabajo social los que dan el paso; y es la creación de un gabinete de trabajo social privado, es el ejercicio libre del trabajo social. Y al igual que en otras profesionales, donde se complementan un sistema público y otro privado, como puede ser el sanitario, en el caso del sistema social no está muy explotado.
Desde un gabinete de trabajo social podemos acompañar a las personas o las familias en sus problemas de índole social, a encauzarlos y trabajarlos. Con ello trabajamos con familias con problemas de definición de roles, con problemas con los hijos/as tanto a nivel infantil, así como problemas de conducta con los adolescentes. Siempre muy relacionados con la familia y a nivel individual.
En mi caso me he estado especializando en el trabajo con familias con hijos/as con problemas de conducta, o lo que conocemos como hermano mayor, desde diferentes posiciones como son la detección, prevención y atención social familiar. Mediante un programa de atención social grupal.
Otros servicios que puedes encontrar en un gabinete de trabajo social son mediación familiar, orientación familiar, informes sociales y periciales, trabajo social terapéutico, acompañamiento social en duelos, orientación a los estudios, con pautas y atenciones, acompañamiento en procesos de toma de decisiones, búsqueda de servicios, creación de expedientes sociales para acceso a ayudas y servicios diversos, etc.
Siempre desde la discreción más absoluta, con horarios de mañana y tarde, así como una atención personalizada y centrada en la persona con la que estamos trabajando.
 
Gabriel Ángel Cano, trabajador social colegiado 13-807 que trabaja en el ejercicio libre del trabajo social. Especialista en Grupos de Ayuda Mutua, en Familia y en Envejecimiento Activo. Durante años trabajando en Exclusión Social con personas sin hogar, personas reclusas y personas con problemas de drogodependencias.
 
Miércoles, 01 Febrero 2017 07:16

Doble vara de medir

Nunca a lo largo de la historia, y mira que ya han pasado veinte siglos y poco más, se ha dado un ejemplo tan claro, palmario y explícito, que avale el significado de esta expresión, dicho o frase: “Doble vara de medir”. Lo tenemos recentísimo y lo seguiremos teniendo presente, mientras los mediocres, los falsos árbitros de la elegancia, los arbitrarios expedidores de carnets democráticos, sigan al frente de los medios de comunicación sumisos a los cantos de sirena y a los dictados del poder, en las dos personas de dos Presidentes de los United States of America, uno que lo fue (ocho años) y otro que empieza a serlo, o sean, Barack Obama y Donald Trump, respectivamente. Pues mientras respecto del primero, que era un total desconocido en el mundo europeo, todo fueron parabienes, alabanzas, felicitaciones, elogios, glorificaciones, aleluyas, adulaciones y aclamaciones desde el minuto uno de su mandato, quizás porque fuera negro (discriminación positiva), que ya sabemos que hoy en día nadie quiere salirse de las normas, en muchas ocasiones, espurias, absurdas, inanes, irracionales, necias e incoherentes, de lo que se conoce como lo “políticamente correcto”, y cualquier crítica a lo que hiciera e, incluso, a lo que no hiciera, no debiendo hacerlo en el primer caso y debiendo hacerlo en el segundo, si no con fuegos de artificio, como mucho se acogía con un discreto silencio y haciendo mutis por el foro, porque lo contrario, ya digo, hubiera dado lugar a una tormenta de mucho cuidado y cualquier crítica se hubiera alineado y justificado, espuria y torticeramente, como un ataque de racismo, de xenofobia y sólo Dios sabe cuántos más adjetivos y epítetos hubieran sido aplicables, lo que hubiera dejado tocado y hundido al plumilla que se “oviese” atrevido a tanto. Sin embargo y por el contrario, respecto al segundo, respecto a Donald, incluso antes de tomar posesión de su cargo y una vez tomada, la lluvia de críticas, descalificaciones, insultos, afrentas, cuando no ya de injurias y calumnias, poniéndolo a caer de un burro, al tacharle de mujeriego, racista, homófono, xenófobo, machista, etc, etc. no parece que tenga fin.

Recordemos que, en este trato desigual y con esas dos diferentes varas de medir, que el tal Barack, antes de decir ni mú y antes de demostrar, por tanto, cualquier cualidad para hacerse acreedor a tal distinción, fue galardonado con el Premio Nobel de la Paz (por cierto, que su promesa estrella de cerrar Guantánamo la ha dejado en herencia a su sucesor), lo que unido al Premio Nobel de Literatura concedido este pasado año a Bob Dylan, dicen mucho respecto de la caída de los valores y principios de la civilización cristiana de Occidente, que hizo a Europa grande, adoptándose el camino de la inanidad, de la insensatez y de la, también cabe, imbecilidad e idiocia, que empiezan a oxidar los componentes del motor de la verdadera y auténtica Europa que se quiere conformar en la actualidad.

Y es que, el susto en el cuerpo aún no ha desaparecido de todos aquellos que, en campaña, se reían de lo que llamaban las bravatas de Donald Trump, convencidos de una aplastante victoria de la dama que representaba la oficialidad, el más de lo mismo, el establishment, que tan buenos rendimientos ha venido reportando a la clase poderosa y a los ricos del mundo, enrolados en eso que vienen llamando los “Mercados”, el nuevo Becerro de Oro, al que, sin vergüenza ni recato, han venido y siguen prestando pleitesía, en un vender su alma al diablo, y mientras aquéllos amasaban más fortuna y poder, se ha venido masacrando a la clase pobre, a la clase baja, y se ha dinamitado a la clase media, sobre la que se han sustentado los cimientos que han mantenido en pie a los Estados, constituyendo una casta política burocrática que ha venido y viene campando por sus respetos y que tiene como mejor arma a su alcance y capricho los boletines oficiales de los Estados para seguir manteniéndose a salvo y seguir machacando y masacrando al pueblo en general, ya sumido en un nivel de pobreza, miseria, ruina y hambre, como, quizás, nunca se había dado desde la Prehistoria y la Edad Media, masa humana a la que se ha abandonado a su suerte y a la que se ha hipnotizado, echándole unas cuantas migajas de la mesa del ágape del Rico Epulón, haciéndole creer que vive en el mejor de los mundos y en un Estado de Bienestar que sólo existe en la mente de quienes quieren seguir con este Teatro del Mundo que si no fuera verdad, podría hacernos incurrir en risas, pero éstas quedan ahogadas con las lágrimas que se desparraman mejillas abajo por todos quienes estamos atrapados en esta cárcel en que se halla inmersa la casi totalidad de la humanidad. Y así, no es de extrañar, que en esta vorágine, cada día nos desayunemos con un nuevo sapo, tales como el anuncio, sin rubor y sin sonrojo, de la Ministra de Desempleo, Fátima Báñez, que anuncia haber dispensado una lluvia millonaria (a la manera de un Maná) sobre las cabezas de los jubilados, o el abuso de las distribuidoras y comercializadoras de la electricidad aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid, en esta última ola polar de frío que ha atenazado a la Península Ibérica, excusa hecha recaer sobre los elementos (agua y viento) para aprovechar y darle al recibo de la luz una vuelta de tuerca de una subida de  escalofrío, nunca mejor dicho, o que, arrimando el ascua a su sardina, salga a la palestra la propuesta de la Aseguradora “MAPFRE” de apostar por planes de pensiones “cuasiobligatorios” para abordar el futuro de los pensionistas, que por lo que se ve, se van a quedar a la Luna de Valencia, o más claro aún, a dos velas o a media luz.

Y esa doble vara de medir se ha extendido a todo el séquito de los dos últimos mandamases norteamericanos, especialmente, a sus respectivas esposas, pues mientras todo es esplendor, belleza, elegancia, saber estar e inteligencia que en todos los casos, hiciera sol o sombra, se dispensaban respecto a Michelle, todo lo contrario se hace constar respecto de Melanie, a la que se ha puesto a caer de un burro, sin razón ni fundamento alguno, sino porque sí.

En todo este aquelarre, se han destacado especialmente y con una mayor agresividad, los medios de comunicación españoles, que en vez de estar a lo suyo, que es ver y vigilar lo que pasa en España y con este Gobierno del PP, se ha dedicado a denostar e insultar al nuevo mandatario que asienta sus posaderas en el Despacho Oval de la Casa Blanca, metiéndose en camisa de once varas y donde no les llaman dueñas. Comprensible solamente porque el varapalo, el disgusto, por la derrota de Hilllary Clinton, no han sabido digerirlo. Dejando a salvo alguna excepción que honra al periodismo patrio en particular, pongamos por caso a Juan-Manuel de Prada o Fernando Sanchez-Dragó.

En cualquier caso, ahí está la visita a Washington de la Primera Ministra del Reino Unido, Theresa May, que ha confraternizado con el magnate americano, el cual no ha hecho otra cosa que dar un ejemplo de lo que debe hacer un mandatario cuando es elegido por los ciudadanos en base a un programa electoral, que no es otra cosa que cumplir a rajatabla lo prometido, no como pasa aquí, en España, que el primer día se incumple dicho programa (subir, en vez de lo prometido bajar impuestos) y ahí siguen los jerifaltes subidos al machito y como si la cosa no fuera con ellos. Desde luego, podrán decir de Donald lo que quieran, sea o no inventado, pero que no es hombre de palabra, por ahí no podrán jamás atacarlo.

En fin, un contubernio EEUU-Reino Unido, y a expensas de lo que resulte de las elecciones en este año en Francia, Alemania, Holanda, Austria e Italia. Y en espera de que hablen Vladimir Putin, Japón y Netanyahu, es para decir “Europa, tiembla”.

Por cierto, que tras los últimos decretos firmados por el actual Presidente, en cumplimiento de las promesas electorales que le han encumbrado a la más alta magistratura de los Estados Unidos de América, ya ha bostezado el desahuciado anterior inquilino de la Casa Blanca, Barack Obama, que se cree imprescindible en un mundo revuelto al que él mismo ha contribuido con avaricia, pues no es moco de pavo que este señorito durante sus ocho años de mandato haya sido el Presidente que más deportados tenga en su haber (2.571.860), lo que le ha llevado a ser conocido como el “Gran Jefe Deportador”, cuando engatusó a los ciudadanos bajo la capa de la gran esperanza de los “sin papeles”. Y sin dejar tampoco de lado que el muro con México ya esta levantado en gran medida por el también ex-Presidente Bill Clinton, esposo de esa otra esperanza, Hillary Clinton, que le disputó las elecciones a Donald Trump.

Y, finalmente, advertir al actual Presidente Donald Trump que le espera soportar dos tormentas perfectas, una en la gala de los premios Goya en España, y otra en la gala de los Oscar en el propio Estados Unidos, pues se desgañitarán para dejarse oír toda esa cohorte integrada por los fulleros de la ceja, de la receja y de la contraceja, acostumbrados a esperar con la boca abierta hacia el cielo, como los pollos con plumón en el nido, el maná de la subvención.

MIGUEL-ANGEL VICENTE MARTINEZ

  1 de febrero de 2.017

Artículo del presidente Emiliano García-Page con motivo del 40 aniversario del asesinato de los abogados de Atocha hoy, 24 de enero

Se cumplen cuarenta años de un crimen que marcó sin lugar a dudas la Historia de España, y que lejos de aterrorizar a una Izquierda española que se preparaba para la construcción democrática de un país que vivía todavía a la sombra de la dictadura, afirmó a la inmensa mayoría de los españoles en su deseo de romper el esquema de dos España antagónicas dispuestas a tomar las armas una vez más y prolongar así la peor herencia de cuarenta años de dictadura franquista: el odio fratricida.

La sangre derramada de los abogados de Atocha cayó sobre las conciencias como un grito de libertad, democracia y paz. En una España asustada, sobrecogida por el reto inmenso de aprender a convivir, donde todavía ser comunista era un delito perseguible y perseguido, el cruel asesinato a sangre fría de unos abogados laboralistas que defendían los derechos de los trabajadores, en el ambiente de una huelga del transporte, puso a la derecha española de entonces ante el espejo, y la inmensa mayoría bajó los brazos y abrió el corazón hacia los españoles del otro lado de la historia, para fundirse en un abrazo de democracia y paz que, a la postre, significó la derrota del odio, la caducidad del terror, y la apertura de voces, almas y ventanas a la libertad y la paz.

No resultó fácil, ni acabó tras el funeral multitudinario, la siembra de cadáveres ni la llamada al odio y la batalla desde las trincheras del rencor. Pero sobre las tumbas de aquellos abogados laboralistas, sobre la tumba de nuestro paisano Ángel Rodríguez Leal, la Izquierda española, socialistas y comunistas unidos, se juramentó para aceptar con coraje el reto de construir la paz sobre la base de una Constitución que reflejara los deseos del pueblo y garantizara la participación y el respeto a la voluntad de los ciudadanos.

Aquel acto de valentía política, en aquel frío mes de enero de hace cuarenta años, asumido sobre un mar de rosas y claveles rojos, significó el principio del fin de la caverna. Atocha es desde entonces símbolo de batalla por la paz y la libertad, por la Constitución y por la reconciliación, y siempre hay que tenerlo presente, porque los pueblos que olvidan su historia están condenados a repetirla. Quienes vivieron aquellos días en plena madurez saben lo difícil que fue la Transición. Quienes niegan su legitimidad, quienes la desvirtúan trazando una caricatura de la misma olvidan e insultan a muchos españoles valientes que fueron capaces del mayor de todos los esfuerzos: convivir en democracia con quien apenas unos meses antes era, sencillamente, su enemigo atávico y mortal.

Hace cuarenta años, los españoles nos horrorizamos ante un crimen que tenía todos los componentes del terror, toda la crueldad de la cobardía cuando se cree impune, y apostamos por una España autonómica, democrática, constitucionalista que ha triunfado sobre la Historia y sobre el destino violento que muchos auguraban.

Recordar Atocha es guardar memoria de lo que significó dar la vida por unos ideales de justicia, de igualdad, de libertad… y recordar a quienes fueron las víctimas supone reclamar el honor de su memoria para sentirnos ciudadanos libres de pleno derecho y por derecho.

La democracia no fue un regalo. Fue el resultado de mucho coraje, de mucha voluntad, y de un tremendo esfuerzo para librarnos de la carga del odio, del peso del rencor. Recordar esta matanza y a sus víctimas, recordar a Julio Rodríguez Leal y a sus compañeros, no puede herir sensibilidades, sino alentar a las nuevas generaciones en el camino de la paz, del respeto, del amor a España y a los españoles, sobre todo a quienes nos legaron el regalo de la libertad, en el periodo de paz más largo y fecundo de nuestra historia.

Emiliano García-Page

Presidente de Castilla-La Mancha

 

Viernes, 20 Enero 2017 16:05

Mediación en tiempos de cambio

En este Día Internacional de la Mediación, podríamos empezar hablando de ella así: como una forma de prevenir, resolver o transformar los conflictos existentes entre personas, colectivos o comunidades. Incluso entre pueblos o naciones. También podríamos decir que supone una herramienta clave dentro de la intervención social, para mejorar la convivencia y la cohesión de nuestras sociedades. Que puede comprenderse desde diferentes ámbitos y perspectivas, pero que todas ellas intentan llegar a una palabra o momento clave: el acuerdo entre diferentes partes, con intereses contrarios.

Pero es que es invierno y el frío se hace notar no solo en las calles, sino también en los hogares. Ahora que la pobreza se clasifica en tipos y está de moda la llamada “energética”, quizás sería interesante recordar que en muchos de esos hogares, se han producido impagos en los suministros de la luz, que suelen originar problemas con sus compañías eléctricas. Esto ha ocurrido siempre, pero ahora, cada vez son más los procesos de mediación que se llevan a cabo para que ambas partes lleguen a acuerdos que modifiquen la dura realidad de estas familias.

Además, vivimos tiempos convulsos y humanitariamente desastrosos en todo el mundo, mientras discursos que creíamos superados han regresado para hacer más compleja la convivencia en nuestros barrios y ciudades, estableciendo de nuevo fuertes barreras entre “nosotros” y “los otros” que ya creíamos derribadas. Pero como si de un movimiento transgresor se tratara, la mediación comunitaria e intercultural continúa su camino, proponiendo fijar la atención en intereses comunes por encima de las diferencias; creando categorías inclusivas de relación, comunicación, creación colectiva y vecindad; estableciendo puentes que nos permitan identificarnos y sentirnos parte de algo que a todas y todos nos proporcione dignidad y vías de participación en igualdad de condiciones.

Es ahora también cuando estamos comprobando con perplejidad los resultados en nuestra infancia y juventud, de un sistema cruel y competitivo, que lleva a las aulas y fuera de ellas unas relaciones de poder extremas y violentas. Y vemos cómo cada vez más, los programas de mediación escolar se definen como una herramienta muy válida y eficaz para prevenir situaciones de acoso y trabajar para mejorar las relaciones en los centros educativos.

Y es que es cierto que hace frío ahí fuera. Pero siempre es posible hallar ejemplos que nos hablen de cómo, a pesar de los contextos adversos estructurales que nos vienen dados, desde la mediación aún podemos seguir contribuyendo a crear relaciones igualitarias, espacios de reflexión e identificación comunes, empatía y asertividad. Lo llaman utopía, pero cada vez hay más sueños por ahí campando a sus anchas… Alcanzando acuerdos satisfactorios para todas las partes sin tener que llegar a las medidas judiciales. Mejorando relaciones personales, laborales, familiares, escolares, vecinales… Sin embargo ella, la mediación, es humilde, consciente de sus limitaciones y posibilidades.

Felicidades por lo tanto a todas las mediadoras del planeta. A profesionales y a quienes lo ejercen de manera natural, con su carácter conciliador, día a día.

IntermediAcción. Asociación para la Mediación Social e Intercultural. Toledo.

IntermediAcción: Asociación para la Mediación Social e Intercultural de ámbito regional y ubicada en Toledo, que pretende promover la inclusión y la convivencia mediante la intervención comunitaria, la mediación como herramienta de acción social y el arte para la transformación social. http://www.intermediaccion.es/

 

Miércoles, 18 Enero 2017 03:54

Lágrimas de cocodrilo

Sobre este enunciado, el Diccionario de Refranes, Dichos y Proverbios, de Luis Junceda (Espasa Calpe, 2.004), expresa lo siguiente: “Desde muy remotos tiempos, por ignoradas razones, ha dado en atribuirse al cocodrilo la rara habilidad de atraer a sus víctimas mediante la emisión de insinuantes gemidos. Y lo que es más; al decir de algunos autores, el temible saurio, aun después de devorada la presa, afligido porque ésta le hubiese durado tan poco, lloraba amargamente sobre los despojos. Todo esto, naturalmente, no era sino fruto de la fantasía, pero aun así bastó para dar pie al dicho lágrimas de cocodrilo, mediante la cual tildamos de falsas e insinceras las muestras de dolor que ocasionalmente dan algunos. En la primera fila del duelo, cómo no, estaban Rosi y Pili, las sobrinas predilectas, deshechas en lágrimas de cocodrilo”. En definitiva, bien podríamos decir que lágrimas de cocodrilo son las que vierte una persona fingiendo una pena o un dolor que  no siente. Y yo me atrevería a insinuar que estas lágrimas de cocodrilo también puede vertirlas una persona, como una cortina de humo, para tapar o despistar acerca de que lo esperado de ella, por la confianza depositada en la misma, haya quedado en aguas de borrajas, es decir, por ejemplo, que al final de un mandato, el legado dejado por la misma adolezca de más sombras que luces, o que haya defraudado a quienes esperaban más o mejor resultado de su gestión, tratando, con esas derramadas lágrimas hipócritas enternecer el corazón de los receptores de su desaguisado, desatino o desacierto, tratando de salirse por la tangente y obviar su responsabilidad.

No de otra manera pueden calificarse de lágrimas derramadas por el prácticamente ya ex Presidente de los Estados Unidos de América, Barak Obama, en su línea de actuación desde que llegara a ser inquilino de la Casa Blanca y a ocupar, por ende, el Despacho Oval, quien ha venido actuando de una manera huera, artificial y vacía, sólo de cara a la galería, para lo que no tuvo vergüenza de utilizar a su esposa Michelle, incluso, a veces, a sus dos hijas, para tapar los desajustes y la inanidad de su actuación política, como Presidente de la mayor democracia del mundo, haciendo de sus ocho años de Presidente una teatralidad indecente, vacua, superficial, insustancial, trivial, fútil, nimia y, en no pocas ocasiones, pueril, fruto de ese calzonacismo y botaratismo (de calzonazos y botarate), tan en boga entre los mandamases actuales, que con su necia actuación y falta de profesionalidad, han conducido a los pueblos sobre los que han ejercido y ejercen su mandato, a la más estruendosa ruina y miseria, a base de restringir derechos, realizar recortes y ajustes bestiales, en aras de esa adoración idólatra y pagana al Becerro de Oro, o sea, a los Mercados, por los cuales pierden el culo y les falta el aliento para satisfacerlos, aun llevando el desaliento, el hambre, la pobreza, la penuria y la desolación a sus respectivos pueblos, con la vuelta de tuerca de una presión fiscal asfixiante, extrema, desoladora, rayana en la confiscación, mientras los gobernantes se mueven entre algodones en el Paraíso del País de las Maravillas, a costa del trabajo y el esfuerzo, con sudor y lágrimas y hasta con sangre, de sus ciudadanos, sometidos poco menos que a la esclavitud en loor de quienes sin pegar un palo al agua viven como Reyes, en el oropel y la suntuosidad más vergonzante e injusta que podamos imaginar.

Luego, ante el panorama que vivimos y soportamos, día a día, hay quien se rasga las vestiduras, porque, de vez en cuando, algún Tribunal (no todos) tengan la decencia de llamar a las cosas por su nombre y obligue a los oligarcas a inclinar la cerviz y doblar la rodilla. Pongamos que hablo, por ejemplo, de las cláusulas suelo en el mercado hipotecario, aunque para ello debamos pedir justicia allende nuestras fronteras a través del Tribunal de Estrasburgo.

Pues bien, en este marasmo o maremágnum en que se ha convertido en la actualidad la gobernanza de los llamados Países desarrollados o Estados Democráticos, no podía ser menos la Presidencia de los Estados Unidos de América durante los ocho años en que ha recaído sobre Barack Obama, cuyo legado pasará a la historia como el peor entre los peores desde que existen los Estados de la bandera de las barras y las estrellas. Basta una somera mirada al Editorial del Diario ABC del día 11 de Enero del corriente año: “El triste adiós de Obama. El presidente demócrata sabe que será juzgado más por su retórica que por sus resultados, los cuales, fríamente analizados, dibujan una presidencia mediocre tirando a negativa” y añade: “la reacción final de Barack Obama ante la victoria de Donald Trump está siendo la de un perdedor herido por la derrota más que la de un presidente que culmina dos mandatos consecutivos con un respaldo mayoritario de la población. Obama se despide de la presidencia con la peor transición de poderes que se recuerda, aunque esté liberándose del reproche que cualquier otro habría merecido, sobre todo si fuera republicano, porque aún conserva la bula de los medios de comunicación y de la opinión pública, especialmente la europea”. Y sigue: “Y lo que hay al cierre de la era Obama son cinco guerras inacabadas- Siria, Irak, Yemen, Libia y Afganistán, una crisis racial virulenta, una clase media fracturada por el aumento de la desigualdad, paralela a los buenos resultados de Walt Street y del empleo, y, sorpréndase el progresismo, más de tres millones de inmigrantes devueltos o deportados a sus países de origen”.

Huelga cualquier comentario, como no sea que el ser negro haya sido una discriminación en positivo (pues cualquier crítica de inmediato hubiera sido tildada de políticamente incorrecta), si no, no se entiende el prematuro e inmerecido Premio Nobel de la Paz (equiparable al Nobel de Literatura de Bob Dylan), lo que ha puesto de relieve el desplome de los valores de todo tipo en este siglo XXI que tiende aceleradamente a terminar con la Humanidad. Y justifica, con ese escaso bagaje, personal e intelectual, que ha escenificado en el traspaso de poderes, en realidad, quizás, porque el propio Obama se consideró, de nuevo, aspirante a la Casa Blanca en la persona de su Secretaria de Estado, Hillary Clinton, y ha demostrado el mal perder que tiene quien por el cargo que llegó a ocupar debiera haberse comportado como un señor y no como un mafioso y marrullero de la peor calaña, y como la serpiente herida de muerte, se haya dedicado a torpedear la transición de poderes y a adoptar decisiones, con su mandato ya extinto, sembrando de minas el camino a seguir por Trump, y que comprometen muy seriamente la labor de su sucesor, especialmente buscando un enfrentamiento con uno de los pocos hombres de Estado que pueden contarse con los dedos de una mano y aún sobran dedos, Vladimir Putin. Mas, en el pecado lleva la penitencia. Por ello, no de otra manera, hay que calificar esas lágrimas derramadas, fruto de la impotencia y de la rabia del mal perder y de la inanidad de sus mandatos. La historia le juzgará.

MIGUEL-ANGEL VICENTE MARTINEZ

  18 de enero de 2017

Miércoles, 11 Enero 2017 05:09

Ayer, murió mi madre

Aunque, en realidad, fue el día 5 de este mes de Enero, a las diez de la noche (22 horas, post-meridiem), Noche Mágica de los Reyes Magos de Oriente. Aún así, siempre será ayer, mirándolo desde hoy, desde mañana y desde pasado mañana, pues siempre quedará esa, ¿fatídica?, fecha en el calendario de mi vida, y pese a la edad que tenía, 94 años (Albacete, 26 de Noviembre de 1.922), perder a una madre, siempre, siempre, independientemente de la edad y por más esperado que sea el luctuoso acontecimiento, marca una muesca en ese calendario que sigue corriendo por nuestras venas, pues como se ha dicho y redicho y no huelga por repetición, ¡madre, madre, no hay más que una! Y siempre, por ello, será irreemplazable, pues no están a la venta en ningún supermercado o gran superficie de la tierra y, en su caso, quizás, no hubiera dinero para poder comprarla, y menos aún, por imposible, “minar  la tierra hasta encontrarte y...desamordazarte y regresarte”, tal como expresa su deseo Miguel Hernández, en su Elegía a la muerte de su gran amigo del corazón, Ramón Sijé, sin que no quede más remedio que seguir viviendo queriendo “ser llorando el hortelano de la tierra que ocupas y estercolas”,  como última morada, tal como enfatiza el poeta oriholano en la preindicada Elegía. No nos quedará, por tanto, más remedio que buscarte, para seguir viviendo contigo, en el recuerdo y en el pasado, hasta donde sea capaz de retrotraernos nuestra mente y nuestra memoria, para poder tenerte presente y mantener conversaciones aparcadas en su día y manifestar deseos insatisfechos y dejados para otro día, día que ya no llegará ni será posible, a lo que llegamos tarde pensando que la vida es eterna en la tierra y que nuestros pies estarán pisándola eternamente, imposible será, mientras “pajareará tu alma colmenera por los altos andamios de las flores”, como sentencia, ahíto de dolor y desconsuelo, el cabrero de las Nanas de la Cebolla. ¡Tantas cosas, en vida, se quedaron en el tintero, sin que sea posible empapar en el mismo la pluma para seguir escribiendo el día a día de una vida que, al menos, en esta vida, valga la redundancia, ha dejado de existir!. Sólo, en el recuerdo y en el consuelo que es capaz de darnos a los creyentes la fe y la devoción en Dios Todopoderoso, podremos seguir platicando y, consiguientemente, viviendo en tu compañía, a la sombra de aquella higuera, ya desaparecida, de nuestro patio de la casa de la calle de la Feria, número 52 y hoy 54, fecunda higuera que plantara, en su día, tu padre y abuelo mío, como un estandarte de continuidad del futuro sobre las espaldas de las venideras generaciones, a una de las cuales yo me vinculo y me ahormo como un penitente, respetuoso y obediente nazareno en procesión continuada y sin solución de continuidad. Que es ley de vida, sí, lo reconozco, pero duele verse impotente para poder asirse y agarrarse a lo que, por repetido, consideramos no finito, siendo así que la vida de este mundo se nos escapa como se escapan  las manos de quien desde un navío cae por la borda a las profundas aguas de la mar brava, ante la impotencia y debilidad de nuestras manos para asir las suyas e impedir que el desgraciado suceso se produzca. Quizás esa sea la medicación, ese sea el remedio, creer que nunca se acabará nuestra cotidianidad y paso por la tierra, para poder seguir levantándonos cada mañana y hacer frente a los retos que cada día nos pone al frente, aunque, como digo y repito, todo llega y la muerte, por segura desde que nacimos, también, llenándolo todo de pesar, de congoja, de abatimiento, del que sólo podemos levantarnos pensando y creyendo que existe ese Más Allá, ese Paraíso al que nuestros pasos, de una manera consciente en algunos casos y casi siempre inconscientemente, tienden, y es lo que nos sirve de consuelo, es lo que nos da la fuerza física y espiritual, para seguir el día a día de nuestras vidas hasta su final.

Ahora, en esa fecha dicha al principio, te ha tocado a ti, madre, aunque, pese a todo y tanto desconsuelo que nos invade, tuviste una larga y fecunda vida. Cierto es que un hecho que, quizás, marcó tu vida tempranamente, fuera el que tu primera y primogénita hija, hermana mía antes de nacer yo y mis hermanos actuales, María del Carmen, falleciera a los tres o dos años de edad, de esa enfermedad que, por la época de su nacimiento, fuera el no contar con los adelantos y remedios medicinales de que hoy gozamos en abundancia, y de la que morían infinidad de niños, sin llegar a disfrutar de su infancia, como la disfrutamos nosotros. Antes he dicho que madre no hay más que una y he dejado intuir el dolor que la pérdida, temprana o tardía, de la misma, deja en el corazón y en el alma de los hijos y demás seres queridos. Pero, por no haberlo vivido y espero que ese cáliz pase de mí, creo que no hay nada comparable en el dolor y en la tristeza, que la pérdida de un hijo o hija, y más en esa tierna infancia en que todos se parecen a un ángel del cielo. Debe marcar ese hecho, para toda la vida, de una manera indeleble, como nos marca el bautismo o la marca, a hierro y fuego, en un ternero o una oveja, y el sufrimiento, el padecimiento, y el desconsuelo no tienen parangón con ningún otro mal ni tienen remedio que calme o cure el espanto de una tragedia, que eso es, una tragedia, para toda la vida. No obstante, tú tuviste fortaleza para continuar, hasta el punto de que dejas siete hijos vivos, que seguiremos la estela de tus enseñanzas y consejos, y a los que cuidaste y educaste con la gran ayuda de tu hermana Conchi (fallecida el día de Reyes del año 2.004) y con la que congeniabas y te entendías perfectamente, sin dejar de lado a tu esposo y padre mío, Francisco, que había de ingeniárselas, como tantos otros, en aquellos tiempos de posguerra, duros y fríos como el mármol, para sacar adelante a tan numerosa camada. Sé que tu vida no ha sido un camino de rosas; sé que en la misma, no dejarán de haber luces y sombras, aunque creo haya habido más de las primeras que de las segundas, éstas, causadas, las más de las veces, sin conciencia ni intención y que la balanza se inclina claramente en positivo. Yo, por mi parte, en lo que pudiera afectarme, todo estaba perdonado de antemano, así como creo, tú perdonabas nuestras faltas, sin tenerlas en cuenta jamás. Hubo muchos días de felicidad, en tu larga vida, para ti y para nosotros, y esos, esos son los que verdaderamente haya que conservar y preservar en el recuerdo mientras nosotros vivamos, hasta que nos visite la parca, que esperamos sea lo más tarde posible.

Mujer de entereza sublime, tuviste, como tus padres, especialmente tu madre, una firme y fuerte creencia, convicción y fe en Dios Todopoderoso y en nuestra Madre Universal, la Virgen María Santísima, y su hijo Jesucristo, Redentor de la Humanidad. De rosario diario, como tu madre, con el que entre tus manos exhalaste el último suspiro de vida y de fiel cumplimiento de los Mandamientos de la Ley de Dios. Especial devoción a tu Santo, a San Antonio de Padua, amparo de los objetos extraviados, cuya imagen en pequeña escultura de escayola, sosteniendo en brazos al Niño Jesús, presidía tu dormitorio y velaba por tu sueño y tus sueños y seguirá velando desde el altar del Panteón que acogió tu cuerpo desde el pequeño altar del mismo. Mujer de una generación tendente a desaparecer, con firme creencia en la existencia del Mas Allá. Quisiste descansar junto a tu esposo, dejando escrito que te enterraran junto a él.

No quiero extenderme más ni con más detalles, entre otras cosas, porque los lectores dirán y pensarán que “a mí qué me importa esta historia”, pero era de ley hacer y decir algo y romper una lanza por quien nos dió la vida. Sólo reseñar que moriste con una enorme tristeza, pues tras tu caída en la imposibilidad física, albergabas la idea de que alguna de tus cinco hermosas hijas (me excluyo y excluyo a mi hermano Antonio-Enrique, porque así lo pensabas tú) te acogiera en su casa y te cuidara en tus últimos años, como tu hermana Conchi cuidó a tus padres hasta el fallecimiento de ambos o como tu cuñada Virtudes, cuidó de los suyos, tus suegros, hasta el fallecimiento de los dos, renunciando en ambos casos a su propia vida, pues ambas estaban y murieron solteras, con esa dedicación, exclusiva, a la atención a sus progenitores. Varias veces dejaste caer tu pesar porque ninguna de esas cinco hembras se echara para adelante. No obstante, ten en cuenta y lo habrás comprobado desde el Más Allá, que las viviendas de hoy en día no reúnen condiciones, como las de antaño, para ser la sede de un patriarcado o matriarcado, que las mujeres de hoy trabajan fuera de casa, que todas tus hijas tienen su respectiva pareja y prácticamente todas, también hijos, e, incluso, nietos, y que la idea o la costumbre ancestral y arraigada en las familias de confinar a una de las hijas en la casa familiar, intrigando su soltería, para que el día de mañana cuidara de sus ascendientes, ha pasado a la historia, no sólo por lo antedicho, sino también porque tal comportamiento destrozaba la vida de la elegida, a la que se impedía desarrollar su vida normal e, incluso, el matrimonio, por ese afán, casi monacal, de destinar su vida a la atención de sus progenitores, siendo, por tanto, hoy impensable, en la mayoría de los casos tal acometida. En cualquier caso, no has quedado abandonada y desterrada, pues en tu propia casa has estado asistida debida y adecuadamente y has gozado de las visitas regulares de tus siete hijos, nietos y biznietos. Seguramente, desde el cielo, habrás comprendido la imposibilidad de atender ese, diríamos, casi último deseo y nos habrás perdonado a todos.

Mujer de inteligencia natural, inquieta, pintora, escritora, poeta, artesana, inventora y de un buen humor fuera de lo común. Con enorme visión de futuro, nunca tenido en cuenta, como cuando en los años 60 propusiste a mi padre comprar esos desiertos de arena fina que en aquella época eran las playas vacías y naturales del litoral levantino, como Campoamor, entre otras. ¡Qué pelotazo hubiéramos dado!.

Solamente reseñar un dato, que pone de manifiesto tu carácter afable, ingenioso, chistoso y yo, diría, que, a veces, hasta cachondo, aun en espera de tu propio desenlace final, cuando encontramos un sobre, en un cajón de tu casa, en el que, manuscrito, de tu puño y letra, indicabas: “Mi testamento”, y empezabas el escrito contenido en su interior de la siguiente guisa: “Cuando muera (si es que muero alguna vez)...”

Y quizás tengas razón, porque aún sigues y seguirás viviendo en nuestros corazones y en nuestras almas, por los siglos de los siglos. Descansa en paz, madre, y que Dios, espero y deseo, te haya acogido en su seno.

MIGUEL-ANGEL VICENTE MARTINEZ

  11 de enero de 2017

Jueves, 05 Enero 2017 10:17

Trabajo social y derechos humanos

El pasado 10 de diciembre celebramos el 68º aniversario de la firma de la Declaración Universal de los Derechos Humanos por Naciones Unidas. Día reseñable para el Trabajo Social (TS), ya que éste tiene sus fundamentos éticos en los derechos humanos, en la dignidad humana, en la justicia social y en la autodeterminación de la persona como ciudadano de derechos, siendo todo ello el marco articulador  desde el que guía sus intervenciones profesionales en su día a día.
Actualmente estamos ante un escenario con grandes retos para los y las profesionales del TS y para quienes más necesitan nuestros servicios. Porque estamos en un contexto global con grandes crisis políticas, económicas, sociales, humanas…, con políticas de recortes en derechos que agudizan las desigualdades sociales ya existentes, y que conllevan el declive del bienestar social.   Este escenario nos desafía para que el TS sea, más que nunca,  una profesión de Derechos Humanos, más aun  sabiendo que  muchas de estas políticas  de recortes de derechos van  en contra de los principios de justicia social, derechos humanos y responsabilidad colectiva, justamente lo que sustantiva nuestros fundamentos éticos en nuestras acciones profesionales, 
Hemos de apostar por un TS, que permita encontrar las explicaciones estructurales de las causas de los problemas sociales y que, a la par, ponga su eje en sus fundamentos éticos, de valor, ya que si no, y dada las presiones de diferentes niveles, podemos hacer un TS sin valores centrales, convirtiendo nuestra intervención profesional en una actividad burocrática que ignora la justicia social y los derechos humanos, siguiendo políticas injustas y algunas veces inhumanas.
Desde este prisma, el TS, a nivel de sus organizaciones internacionales: la Asociación Internacional de Facultades de TS, el Consejo Internacional de Bienestar Social y la Federación Internacional de TS, conscientes de las injusticas de algunos regímenes políticos, económicos, sociales y culturales, y como éstos generan desigualdades y sufrimientos en grandes grupos de la población y, como se ven afectados y violados los derechos humanos de muchas personas, unen sus esfuerzos y abogan por un nuevo orden mundial en el que sea posible crear una realidad basada en el respeto de los derechos humanos y en la dignidad y donde sea posible   un nuevo orden de relaciones humanas. Para ello, y como un modo de trabajar en la misma dirección, estos tres organismos definen líneas de acción para promover estos valores, creando acciones y movimientos sociales, que quedan plasmados en la “Agenda Global de Trabajo Social y Desarrollo Social: compromiso para la acción (2012-2020)”.
Esta agenda recoge el compromiso mundial de todo el TS, de apoyar a las estructuras y sistemas que aborden positivamente las causas profundas de la desigualdad y opresión y, trabajar conjuntamente con las personas de los servicios que atendemos, para construir un mundo más justo socialmente y que pueda quedar de legado para futuras generaciones, e impulsando el cambio estructural y relacional desde el marco inspirador de los Derechos Humanos. 
Así, pues, tanto desde la universidad como desde la intervención social, desde nuestro pensar académico y hacer profesional, no somos ajenos a la promoción de un mundo de respeto a la dignidad de las personas, la promoción de la igualdad, la defensa de los derechos humanos, la denuncia de su violación y la promoción de construir una ciudadanía conocedora de sus derechos. Y también de generar procesos de empoderamiento en las personas y las sociedades, para fomentar su reivindicación de cumplimiento en aquellas situaciones de vulneración, lo que permitirá avanzar una sociedad, más justa socialmente con una distribución de recursos ms equilibrada, más igualitaria y cohesionada entre sus poblaciones. Y en ese escenario, el TS asume un rol pedagógico y también crítico, además de mediador entre ciudadanía y Estado, como garante y protector de los Derechos Humanos, esencia de su marco ético articulador tanto en nuestro modo de pensar como de hacer profesional.
 
Vicenta Rodríguez Martín. 
Decana de la Facultad de Ciencias Sociales de Talavera –UCLM. 
Presidenta de la Conferencia de Decanos/as y Directores/as de Trabajo Social de la Universidad Española
 

Artículo de opinión del presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, del 1 de enero de 2017

El 1 de enero de todos los años es día propicio para los buenos propósitos, al socaire de las doce campanadas que suelen llegar como una llamada a la renovación. Pero en ocasiones, el 1 de enero ha tenido una significación especial para la ciudadanía, pues es cuando suelen entrar en vigor las nuevas competencias transferidas por el Estado a las Comunidades Autónomas.

Un 1 de enero de 2000, por ejemplo, Castilla-La Mancha asumió las competencias en materia de Educación, y dos años más tarde, el 1 de enero de 2002, asumimos las competencias en Sanidad. Son diecisiete años gestionando la Enseñanza Pública, y quince nada menos que asumiendo la responsabilidad directa de la Salud de los castellano-manchegos.

Es posiblemente en estas dos áreas en las que el balance resulta más extraordinario, porque solo desde la cercanía de una administración centrada en el análisis de las necesidades reales de una población tan dispersa y dispar como la nuestra era posible articular respuestas adecuadas para garantizar la igualdad de todos los ciudadanos.

Cierto que el hecho autonómico permitió, al contrario, que ambos servicios públicos fueran los más castigados de España por los recortes, en lo que fue sin duda el mayor ataque a los servicios públicos esenciales jamás imaginado.

Pero con eso y con todo, el balance sigue siendo positivo, hasta el punto de hacer indiscutible el hecho autonómico como una mejora en las condiciones de igualdad de todos los españoles. Trataremos, mediante la discusión del concepto de financiación autonómica ya iniciado, que el hecho autonómico redunde también en la mejora del nivel de igualdad de los territorios, porque las características poblacionales y geográficas de cada uno hacen que la prestación de los servicios públicos esenciales exija una valoración correcta del esfuerzo económico a transferir.

En estos quince años, Castilla-La Mancha ha puesto en marcha nuevos hospitales, centros de especialidades, centros de salud, servicios de urgencias y una red de helipuertos que han  permitido erradicar problemas estructurales históricos, y dotar de una mejor atención sanitaria a las grandes poblaciones y a los núcleos rurales más recónditos. Contamos con un sistema de prevención creciente, que queremos se amplíe a niveles máximos en atención temprana, y subrayamos nuestra decidida vocación a favor de una atención digna y humanizada en todo el sistema, especialmente en Urgencias y en Paliativos.

En este primer año y medio de cambio hemos iniciado un proceso de recuperación en la sanidad pública que dará a medio plazo sus frutos. Hemos reanudado todos los proyectos de hospitales y centros sanitarios paralizados, renovado equipos, ampliado plantillas y servicios y disminuido en gran medida la dependencia sanitaria de otras comunidades: Madrid y Comunidad Valenciana, principalmente, y en 2017 vamos a seguir en esa línea, tal y como está comprometido. Quiero la senda de la igualdad para todos los castellano-manchegos a través de la recuperación de servicios básicos y esenciales como es la salud.

Quince años parecen pocos si se echa un vistazo a lo que significa el Sescam para los castellano-manchegos, y no solo a nivel asistencial, sino también a nivel investigador y formativo. Nuestra sanidad pública ha pasado del cero al infinito, si se me permite la licencia, al contar con Facultades de Medicina y hospitales universitarios, algo que solo ha sido posible combinando la autonomía sanitaria con la educativa, lo que nos va a permitir que todos nuevos hospitales: Cuenca, Albacete, Guadalajara, Toledo y Puertollano tengan el carácter de universitarios, así como incrementar la posibilidad de formación de profesionales de la salud.

Los servicios públicos nos preocupan y nos ocupan. En nada se parece la educación en Castilla-La Mancha diecisiete años después, incluso con el retroceso de los años de recortes salvajes. Centros bilingües, formación dual, formación universitaria, becas, libros de texto gratuitos, becas de comedor, escuelas rurales, pizarras digitales, campus universitarios, hacen que tampoco nadie en su sano juicio ponga en duda la bondad de las transferencias educativas.

Y por ello, para que nunca más sean puestas en peligro, vamos a asentar en nuestro Estatuto los servicios públicos esenciales como una obligación irrenunciable de la Comunidad Autónoma.

Esto es algo más que buenos propósitos. Es un compromiso en toda regla expresado desde el minuto uno de la Legislatura, pero que conviene analizar, revisando lo que han sido estos años de asunción de transferencias, y sabiendo cuál es la ruta que debemos seguir, convencidos de que estamos en un camino de progreso e igualdad que no admite vuelta atrás.

El 1 de enero será por tanto siempre un día cargado de significación, porque es el día en que entraron en vigor las nuevas competencias acordadas, y, por tanto, el mejor día para hacer recapitulación y revisión de compromisos asumidos. Algo más que un catálogo de buenos propósitos, porque la realidad es el mejor de los balances.

Emiliano García-Page Sánchez

Presidente de Castilla-La Mancha

 

 

Viernes, 16 Diciembre 2016 18:24

Trabajo social y dependencia

El pasado miércoles 14 se cumplieron diez años de la aprobación por las Cortes Generales de la Ley de Promoción de la Autonomía Personal, la popularmente conocida como Ley de Dependencia. Para los profesionales del trabajo social y para los ciudadanos que cuidaban y velaban por la atención de una persona dependiente, supuso una ilusión en forma de nuevos derechos que permitieran mejorar la calidad de vida de muchas personas que necesitaban servicios y prestaciones para dar dignidad a situaciones que en muchos casos rozaban el abandono y la desatención.

Desgraciadamente esta Ley, que generó consenso político, ilusión, expectativas laborales, empresariales incluso, con el estallido de la crisis económica y la llegada de la austeridad en políticas sociales, han acabado dejando prácticamente en “situación terminal” su aplicación, asumida casi en su totalidad por las Comunidades Autónomas. Pero hoy no es el momento de hablar de lo negativo, sino que debemos poner en valor las aportaciones que ha hecho esta Ley tanto para las personas dependientes como para los profesionales del trabajo social.

En Castilla-La Mancha, desde el principio se apostó por que el acceso a los servicios y prestaciones debía hacerse desde un Sistema de Servicios Sociales de proximidad al ciudadano, al cual quien mejor conoce es el trabajador social de su municipio, y que además conoce los recursos sociales del entorno más cercano.

Por ello, aunque para los profesionales supuso una avalancha de demandas, peticiones de información, expectativas, solicitudes, valoraciones, visitas domiciliarias, emisión de informes sociales, etc....., se estaba gestando una nueva prestación fundamental para eso que llamamos Cuarto Pilar del Estado del Bienestar que son los Servicios Sociales. Todo esto supuso la generación de empleos en entorno rurales no sólo para trabajadores sociales, sino para auxiliares del servicio de ayuda a domicilio, auxiliares en centros sociosanitarios residenciales y centros de día, terapeutas ocupacionales, fisioterapeutas, psicólogos, etc. En definitiva, un impulso económico que ahora parece que olvidamos, cuando es más necesario que nunca.

A todo esto, se añadió el reconocimiento por vez primera en España de la figura del cuidador familiar, especialmente a través de su incorporación al sistema de cotización a la seguridad social como cuidadores no profesionales y que desgraciadamente se suprimió en julio de 2012, siendo, a mi juicio, el mayor recorte de la Ley que se ha perpetrado en sus diez años de joven historia.

Tenemos por lo tanto un gran reto por delante, tanto para los responsables públicos, pero también para nuestro colectivo de trabajadores sociales, y es la defensa de la Ley, la reivindicación de la recuperación de derechos que se han limitado hasta la mínima expresión. Si uno de los principios básicos de nuestra profesión es la Dignidad Humana, tenemos que luchar porque las personas dependientes reciban cuidados dignos y de calidad, y debemos acompañarles en ese proceso, estando al lado del dependiente pero también de sus cuidadores.

No olvidemos que cualquiera de nosotros podemos ser dependientes en unos segundos: bien a través de un accidente de circulación, laboral, ictus, caída, etc.....y cambiarnos la vida que teníamos planificada. Por lo tanto, desde la sensibilización que debe generarnos la atención a la dependencia, como colectivo de trabajadores sociales debemos alzar la voz por la recuperación de todos los derechos que hemos ido perdiendo en estos diez años.

En todo caso, debemos desear Cumpleaños Feliz a esta Ley y que cumpla muchos más....

Damián Rojas Gómez.  Diplomado en Trabajo Social por la UCLM. Trabajador Social de diferentes Zonas PRAS de Castilla-La Mancha durante 15 años y en la actualidad Jefe de Servicio de Dependencia de la Dirección Provincial de Bienestar Social de Toledo. Nº Colegiado: 13-480.

 

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