Viernes, 29 Abril 2016 13:35

Solo cuestión de fotos

Sin duda que lo que más les gusta a los políticos, sean del color que sean, son las fotos.

Hay incluso fotos de inauguraciones que se repiten una y otra vez por distinto gobernante y en distinta época.

Por esa regla de tres, un gobernante al uso, tiene que impedir las fotos de sus contrincantes.

Recuerdo que en 2003, Pérez Castell, siendo Alcalde de Albacete, boicoteó la traída de aguas del Júcar a nuestra ciudad, realizada por el gobierno de Aznar.

Cómo iba Pérez Castell a permitir que la “derechona” se hiciera esa foto.

La excusa fue la necesaria e irrenunciable planta de nanofiltración para tratar el agua superficial.

Se negó a abrir el grifo, e incluso amenazó con dimitir antes, castigándonos a seguir bebiendo agua subterránea.

Hoy, trece años después, la dichosa planta, que nos ha costado ocho millones de euros, no está previsto que entre en funcionamiento salvo que haya sequía y tengamos que recurrir otra vez al agua subterránea.

Con lo que se ha demostrado que la planta de nanofiltración era innecesaria, y el agua de los pozos era mucho peor que la superficial.

Es decir, Pérez Castell y sus chicos nos mintieron descaradamente.

Solo era cuestión de fotos.

Otro ejemplo es el nuevo Hospital de Toledo.

En los últimos años de desgobierno regional, los socialistas aprobaron construir uno de los mayores hospitales de Europa, como lo oyen, de toda Europa.

Eso sí, sin partida presupuestaria suficiente, ni capacidad para conseguirla.

Cuando llegó el PP al gobierno regional, modificó ese proyecto faraónico, lo ajustó y presupuestó a las necesidades reales de Toledo y comarca.

Pero el Ayuntamiento de dicha ciudad, siendo Alcalde García Page, negó la preceptiva licencia para iniciar las obras del nuevo proyecto.

No podía consentir la foto de Cospedal inaugurando las obras.

Tras las nuevas elecciones, ya con García Page en el gobierno regional, el Ayuntamiento de Toledo, que sigue en manos socialistas, ya sí que puede conceder la paralizada licencia.

Antes los socialistas de García Page impidieron la foto de su adversaria del PP, Cospedal, pero ahora que se la puede hacer él mismo todo son facilidades.

El interés general se sustituye por el interés particular.

Así son nuestros políticos, pierden la vergüenza, si es que la tuvieron alguna vez, por una foto y su propio interés.

Hasta la próxima.

Miércoles, 20 Abril 2016 08:36

¿Ajuste o desbarajuste?

Un nuevo jarrón de agua fría se vierte sobre la economía española, pues según el ahora Superministro, en funciones, o Ministro al cuadrado, Don Luis de Guindos, que ostenta las carteras de Economía, así como la del renunciante José-Manuel Soria, que se lo ha llevado por delante el tsunami que se ha desatado en el Canal de Panamá, con los Papeles de ídem, como digo Superministro de Economía y ahora, también, de Industria, Energía y Turismo, no ha tenido más remedio que reconocer que la locomotora de la economía vuelve a enfriarse, de acuerdo con las previsiones del Fondo Monetario Internacional (FIM) que preside la incombustible y controvertida Christine Lagarde, que por primera vez, desde el año 2.013, ha rebajado las expectativas de la que dicen cuarta economía de la zona euro, o sea, nuestra España, la España de charanga y pandereta, tal como acuñara Don Antonio Machado, la España de nuestros sinsabores y de nuestros desvelos. Así, la francesa del Fondo prevé para nuestra economía un avance del 2’6% del PIB para el año 2.016 y de un 2’3% para el año siguiente 2.017, aun cuando nuestro Superministro, en funciones, eleva  una décima las previsiones para el año 2.016 (2’7%) y  2’4% para el año 2.017, optimista que es nuestro prohombre, dando al traste con las previsiones que se habían previsto, valga la redundancia, del 3% para el año 2.016 y del 2’9% para el 2.017. En cualquier caso y como el que no se consuela es porque no quiere, el Superministro, en funciones, ha lanzado las campanas al vuelo para hacer menos engorrosa la píldora que ha de tragarse un enfermo llamado España, y así, de esta guisa nos ilustra que, pese a esta desaceleración de nuestra economía, la misma es menos intensa que en los países del entorno (no creo que en este entorno incluya a los países del norte de África), destacando que, pese a este drástico recorte en los pronósticos inicialmente previstos, la española sigue siendo la que más crece de entre las grandes economías avanzadas, resaltando, además, que en estos dos años España puede crear cerca de 900.000 puestos de trabajo, lo que no parece muy posible, a no ser que se cuenten los miles de puestos de trabajo temporales (una semana o diez días a lo sumo) que se crean en las Fallas Valencianas, o en la Feria de Abril de Sevilla, o en la próxima Feria de San Isidro en Madrid, que aquí, con tal de hacernos tragar carros y carretas o piedras de molino cualquier cosa puede esperarse que salga de la boca de un Gobierno que más que en funciones está en disfunciones, sosteniéndose con respiración asistida y esperando cada día un nuevo sobresalto y escándalo que acabe apagando y olvidando el del día anterior, y ello prácticamente, sin solución de continuidad, y erre que erre.

Ahora, también, ante estas negras perspectivas, y tras haber incumplido el límite del déficit impuesto por Bruselas a España para el año 2.015, que del 4’2% exigido, pasó al 5% real como la vida misma y que supondrá para el Gobierno, éste o el que venga, un ajuste extra para cumplir con los objetivos presupuestarios, dando la razón a las negras expectativas que sobre este asunto ya había previsto el FIM y que el desequilibrio para este año 2.016 rondará el 4%, lo que ha obligado al Gobierno a suplicar a Bruselas un nuevo plazo más amplio, al menos, un año más, para embridar el déficit que este año estaba fijado en el 3% del PIB. Al respecto, el Superministro resaltó que el Gobierno, en funciones, de España, ya ha tomado una primera medida consistente en declarar la  no disponibilidad del crédito de 2.000 millones de euros (equivalentes a dos décimas del PIB) y su colega y correligionario Don Cristóbal Montoro, Ministro de Hacienda y Administraciones Públicas, ha achacado este desfase del déficit a las manirrotas Autonomías, a las que ha instado a congelar partidas presupuestarias, desatando la ira de los capitostes autonómicos que, caso de seguir la orden del Ministro Montoro, verán sus facultades mermadas para la prestación de los servicios públicos y sociales que competen a las mismas y hartas ya de que el Ministro despotrique, sin ton ni son, y cargue contra las mismas, a las que ha  enviado sendas cartas conminatorias, amén de intervenir los gastos de Aragón y Extremadura, amenazando a las incumplidoras con cortarles el grifo de la financiación. Es este un tema peliagudo en el que el Ministro, con sus formas toscas y drásticas de actuar, puede acabar emponzoñando aún más, si cabe, las relaciones con los Gobiernos Autonómicos, que ya, prácticamente, puede decirse que le han declarado la guerra, queriendo aparentar que hace algo (como ese recorte del gasto en 2.000 millones de euros anteriormente referido, que sería el chocolate del loro) a fin de obtener de Bruselas el beneplácito de la prórroga de un año más para cumplir con el objetivo del déficit.

En cualquier caso, España, en las condiciones actuales, aparte de una regeneración democrática, política e institucional, que la sociedad demanda  a gritos, necesita una reforma urgente y total de su sistema impositivo y de cotizaciones a la Seguridad Social, empezando porque el esfuerzo que, en su caso, se le impone a la ciudadanía, de la que siempre se echa mano para que tire del carro, se vea recompensado con que lo que se ingresa en la Caja Pública de Caudales no se dilapida, ni se despilfarra, ni se hurta directamente por quienes deberían ser muy escrupulosos en su administración y aplicación, para llevárselo crudo a un paraíso fiscal mediante sociedades “offshore” o a pelo. Y es que, con el panorama actual, ¿quién va a decidirse a invertir en este país en el que cuando te das de alta te conviertes en sospechoso delincuente sin presunción de inocencia al que hay que perseguir y machacar hasta la muerte? Realmente el panorama cambiaría si dejáramos de lado este sistema impositivo actual que es absolutamente confiscatorio y, por ello, injusto, que, con razón, hace crecer la economía sumergida a un ritmo vertiginoso, calculándose que se sitúa ya  entre el 20 y el 25 por ciento del PIB. Lejos queda aquél intento del Ministro Montoro para llevar a cabo una reforma cabal e integral de nuestro sistema impositivo, tributario y fiscal, recordando aquel comité de expertos o de sabios  ( que ya la consideración de sabios sabe a esperpento) designados “ad hoc”, con su presidente, el profesor Manuel Lagares al frente, lo que no deja de ser una tomadura de pelo y un fraude a la ciudadanía y un mal empleo de los caudales públicos, cuando no una malversación de los mismos, porque qué necesidad teníamos de contar con dicho comité, cuando los auténticos expertos, que  bregan en la práctica del día a día (Abogados del Estado, Inspectores y Funcionarios de alto estanding y demás familia) están incardinados en el organigrama de la Administración Pública, tanto Estatal, como Autonómica, Provincial y Municipal, sin que, a día de hoy, se haya desvelado el pico (quizás en millones de euros) que costara a las arcas españolas esta alegría, ligereza  y arbitrariedad de Montoro y que, en realidad, acabó en papel mojado, en agua de borrajas, guardado y olvidado en cualquier cajón del Ministerio a la espera de una voz que, como a Lázaro, le diga, “levántate y anda”.

MIGUEL-ANGEL VICENTE MARTINEZ

   20 de abril de 2016

Martes, 19 Abril 2016 12:47

Socialistas resilientes

La resiliencia, aplicada al ámbito de la política, podría definirse como la capacidad que tienen los partidos políticos para sobreponerse a los resultados adversos, reconstruyendo sus vínculos internos y su comportamiento externo, a fin de reponerse y reimpulsar sus objetivos políticos.

Si hay un partido resiliente en la política española, ese debe ser el Partido Socialista, que, tras su fundación el 2 de mayo de 1879, atesora una trayectoria que abarca ya 137 años de constante adaptación a la sociedad sobre la cual pretendemos aplicar nuestro ideario político.

Un partido que asumió su papel anecdótico durante el turnismo en la Restauración, mayoritario en la II República, asesinado en la Guerra Civil,  perseguido y exiliado en la dictadura, para después volver a ser mayoría en la incipiente democracia de los ochenta. Y todo ello llevando a cabo los cambios necesarios para, sin renunciar al programa máximo de la búsqueda de la igualdad entre todos los seres humanos,  adaptarse a las distintas sociedades.

La salida del marxismo como elemento clave y las sucesivas renovaciones generacionales que se han ido produciendo (Zapatero tras Felipe González  y  Pedro Sánchez tras Rubalcaba) le han dado al PSOE ese cariz resiliente que nos ha permitido vertebrar la política española, ya que estarán de acuerdo conmigo que esta España no se entiende si de la ecuación suprimimos al Partido Socialista.

Ahora, estamos ante otro momento adverso para los socialistas españoles, solo que la amenaza ya no es un agente externo, sino que la tenemos incluida en nuestra propia acción, en nuestro día a día. La amenaza actual no es otra que la pérdida de una buena dosis de credibilidad social, del derecho a ser escuchados por una parte de la ciudadanía que espera algo más, una transformación mayor como solo el PSOE es capaz de hacer. 

Un partido como el PSOE no puede permitirse el lujo de, simplemente, sobrevivir políticamente. No podemos aspirar a, únicamente, resistir a los envites de otros partidos y medios de comunicación que ven en la socialdemocracia a un animal herido en mitad de la sabana, cual víctima propicia para culminar su cacería. Estudiando la historia de este partido no podemos hacer otra cosa que no sea la de reponernos a las adversidades de una forma decidida y clara. Ocupamos un espacio político que es propio y que debemos defender con todas nuestras armas, que no son otras que las ideas, la cercanía, el trabajo constante por la corrección de desigualdades y la generación de un futuro digno, que ilusione a quienes hoy han dejado de oírnos, por mucho que gritemos.

Internamente, sigamos con el camino marcado en el último Congreso, abriendo las decisiones al conjunto de la militancia. Continuemos con la renovación de equipos, de caras, de formas de hacer política, de referentes. Rompamos con la previsibilidad de nuestra acción política, dejemos que la ciudadanía vuelva a estar expectante ante lo que el PSOE tiene que decir.

Para, ello es necesario abandonar el lastre de los personalismos; guardar los rifles, quienes ya los hayan desenfundado; y, sobretodo, apelar al sentido de prevalencia de lo colectivo sobre lo individual y tener como única meta reimpulsar nuestros objetivos políticos, con el valor añadido, de haber aprendido algo de nuestro pasado inmediato.

No digo que sea fácil, pero ¿Acaso alguna vez lo fue? 

En nada me referiré al aspecto externo. De nada servirán nuestro programa electoral o nuestra idea de país y de futuro sino recuperamos antes el derecho a ser oídos.

Para concluir estas líneas, que no hablan sino que gritan, haré una muy interesada referencia al sentido de la resiliencia en el arte, que no es otra cosa que la capacidad de una obra de mantener su particularidad y personalidad, a pesar de los subjetivismos. 

A buen entendedor, pocas palabras bastan.

Viernes, 15 Abril 2016 08:12

Cumpliéndose el guión

Quiero creer que todos los partidos políticos, sean del color que sean, buscan facilitar y mejorar la calidad de vida de la gente.

Y eso como teoría suena bien, pero la práctica es mucho más cruda y difícil.

Y es que, lo que los diferencia es el camino que proponen para conseguir el fin antes descrito.

Desde la izquierda pretenden lograrlo gastando más, mientras que desde la derecha lo hacen gastando menos.

Lo que nos lleva a un bucle permanente.

La izquierda gasta y malgasta hasta que la economía no puede más y llega la arruina, propiciando que llegue la derecha y se ponga a recortar hasta que la gente se harta de apretarse el cinturón y los mandan a paseo.

Momento en que vuelve la izquierda a gastar lo que con la derecha se ha ahorrado y mucho más.

Y vuelve la burra al trigo.

Además de que cada vez que entra un gobierno de otro color político, sea en la administración que sea, dedica más esfuerzo a deshacer lo hecho por los anteriores, que a solucionar los problemas de la gente.

Hasta ahora el bipartidismo era la tónica general, por lo que la alternancia en la gobernación era lo normal.

Los últimos resultados condenaron a esa gobernación necesariamente a la negociación entre varias fuerzas políticas, lo cual sería fácil si tuviéramos  otros representantes políticos.

Pero viendo la inquina, la envidia, el odio y la animadversión que se gastan, era fácil prever que íbamos de cabeza a unas nuevas elecciones.

Si entre ellos se vetan, se llaman deshonesto, marciano, Don Tancredo, o se arrojan cal viva a la cara, metafóricamente hablando, cómo esperar que se pongan de acuerdo para una investidura.

Es más, si esa investidura se produjera, imaginan el periodo de gobierno tan convulso que nos ofrecerían.

Pero hay que reconocer que hay presiones de todo tipo, pero las que más  pesan para superar y olvidar todos los insultos y descalificaciones que se han dedicado últimamente, son de índole personal.

Y es que muchos de los parlamentarios elegidos en diciembre no le han cogido aún  el gusto al cargo, y no duermen de pensar si repetirán o no en las próximas elecciones de junio.

Y eso, quieran o no, pesa y mucho.

Hasta la próxima.

Miércoles, 13 Abril 2016 07:17

La izquierda errática

De momento, y si un milagro no lo remedia, no habrá un Gobierno de Progreso o de Cambio, que es lo que la ciudadanía había encomendado a sus candidatos electos en las Elecciones Generales del pasado 20 de Diciembre, al que parecíamos abocados después del Gran Pacto a que fueron capaces de llegar Pedro Sánchez y Albert Rivera, o sea, el Partido Socialista Obrero Español y Ciudadanos, basado fundamentalmente en la regeneración democrática y la lucha contra la corrupción  y el rescate de los servicios y prestaciones sociales, que sufrieron un gran desgaste tras los recortes y los ajustes bestiales llevados a cabo por el Partido Popular en su cuatrienio de Gobierno con mayoría más que absoluta. Una pena, ya que los dos partidos citados, PSOE y C’s, habían hecho un gran esfuerzo por poder llegar a un consenso más generalizado que permitiese ese nuevo Gobierno, libre de las ataduras del pasado, ligadas fundamentalmente a la corrupción sistemática desde el primer minuto de la reinstauración de la democracia y así hasta nuestros días y eso que no sabemos y, quizás nunca sabremos, el verdadero alcance de esa corrupción política, institucional, que ha llevado a los ciudadanos a desconfiar de todos los políticos, convirtiéndose este término poco menos que en sinónimo de “ladrón y sinvergüenza”, es decir, que sólo estamos asistiendo a la punta del iceberg, sin saber lo que se esconde tras las siete partes sumergidas del mismo, mas la sospecha y haciendo un cálculo a bote pronto o a ojo de buen cubero, nos conducirían a cifras de escándalo que sobrepasarían las más negras expectativas pensadas, y si no, ahí están a la vista, como último gran fraude los llamados papeles de Panamá, bajo los que se esconden quienes, quizás, nunca nos enteremos de los que son, por muy mucho que desde el Ministerio de Hacienda, con su Ministro, en funciones, Cristóbal Montoro, anuncie poco más o menos que habrá un Sodoma y Gomorra para los implicados, lo que no deja de ser sino una mera machada para intentar contentar a cuantos ingenuos e infelices sean capaces de creerse las bravatas de nuestro citado Ministro y a fin de que sigamos  pasando religiosamente por la Caja Pública de Caudales a ingresar hasta el último aliento de vida que nos quede.

Pues bien, cuando se anunció una mesa a tres bandas, a la que se sentarían el PSOE, Ciudadanos y Podemos, parecía que, en algún momento, podría abrirse paso ese Gobierno de Progreso o de Cambio, quedando el intento hecho añicos por la petulancia, arrogancia y soberbia de un líder (eso se cree él), cual es el tal Pablo Iglesias, endiosado, que creyéndose el nuevo Mesías (¡Ay, que pretensiones!) creía llegado el momento de encaramarse al nuevo Gobierno y así, por arte de birlibirloque, manejar la agenda y los tiempos de los otros dos partidos, con unas exigencias propias de un párvulo, de un neófito, de un ingenuo, al que, desde luego, le faltan muchos mimbres siquiera para ser el Ordenanza de cualquier Ministerio, y que pretendía entrar a saco en ese nuevo Gobierno, imponiendo los cargos que quería repartirse entre su panda, por  creerse los más guapos del universo, y considerándose con derecho a decidir, unilateralmente, sobre el futuro de los españoles, precisamente, quienes en el tiempo que llevan gobernando por sí solos o en coalición en Ayuntamientos o Autonomías, no hayan dado muestras de más ineptitud que aptitud, de más demagogia que realidad, de más inepcia que preparación para gobernar “la cosa pública” y los asuntos derivados de la misma, al menos, con una cierta sapiencia, con un mínimo de sabiduría, sensatez y sentido común. Y a la prueba me remito, con los enormes ridículos y desbarres y traspiés de que hemos sido testigos y seguiremos siéndolo,  en Barcelona (con Ada Colau), en Cádiz (con Kichi), en Madrid (con Carmena, ¡Ay, Carmena!), y en el día a día de la coalición, con el punto de inflexión que supuso la destitución, “manu militari” del Secretario de Organización de Madrid, Sergio Pascual, por el Secretario General, Pablo Iglesias, que para tapar el hedor que evaporaba su acción, corrió a sustituirle por Echenique, un pobre hombre, que, en su día, también fue defenestrado por el Secretario General, y ahora se cree el rey del mambo hasta que de nuevo le dé un aire a Iglesias y lo mande a donde no es educado citar el nombre. Y qué decir de Errejón, el niñato que jamás dejará de serlo, que si la cara es el reflejo del alma, desde luego, no hay quien le quite el aire que denota y pegado al Secretario obediente como un cordero, que ya sabemos que en Podemos se están poniendo de manifiesto todos los peores defectos de lo que ellos socarronamente han venido llamando “la casta” (por cierto, que ahora que ellos son también casta no se refieren a ella despectivamente como antaño), tales como “el ordeno y mando” y sospechosos, además,  de financiación ilegal: ¿alguien da más?.

En definitiva, que nos hallamos ante personajes que jamás se han manchado las manos trabajando, paridos entre algodones por la Universidad, y entrenados en tertulietas televisivas hechas a medida de los tertulianos. Y por si fuera poco, ahí tenemos a Alberto Garzón (IU) cuyo único discurso se basa en etiquetar a Albert Rivera y su partido, Ciudadanos, de “la derecha”, ya que, desde luego, parece que poco más tiene el discurso de una Izquierda Unida que apenas ha sacado representación parlamentaria (dos escaños) y también llegó a soñar con, al menos, un sillón ministerial.

En fin, repito, un Gobierno de Progreso y de Cambio, conformado por Pedro Sánchez y Albert Rivera, o sea, el PSOE y Ciudadanos, que si Dios no lo remedia y ocurre un milagro de última hora, se irá al traste por la actitud indolente, irresponsable e injustificable, no ya de Podemos, sino de su Secretario General, Pablo Iglesias, quien se creyó la piedra angular para dicho Gobierno, y que parece tener una gran empanada mental, locución con la que “figuradamente se da a entender que alguien, como resultado de abrigar ideas confusas e informaciones mal digeridas, adolece de desorden intelectivo y turbiedad conceptual”, según expresa el Diccionario Espasa de Refranes, Dichos y Proverbios, de Luis Junceda.

En el pecado llevarán la penitencia, ya que unas nuevas elecciones les pasarán factura, como ya vaticinan algunos sondeos, por su falta de cintura y por creerse los reyes del mambo y reinar en el Olimpo: ¿hasta alcanzar el cielo?, o ¿bajar a los infiernos?

MIGUEL-ANGEL VICENTE MARTINEZ

  13 de abril de 2016

Miércoles, 06 Abril 2016 05:41

Rajoy en su laberinto

Viernes, 01 Abril 2016 06:01

El llorón

En mi opinión, el mejor Secretario General del PSOE, ha sido Felipe González.

Desde que éste salió por patas, los socialistas han ido de mal en peor.

Sus sucesores, o han sido irrelevantes, o torpes hasta decir basta.

Por limitarme al anterior, decir que los socialistas eligieron a un desconocido en vez de a nuestro paisano Pepe Bono.

Y aunque nunca ha sido Santo de mi devoción, sin duda que con él nos habría ido mucho mejor a todos.

Pero prefirieron a Zapatero, y como si a un tonto le das un cargo, puedes esperar que se lo crea, las consecuencias las pagamos con creces, ruina, miseria, endeudamiento, paro, …

Pero recuerdan aquello de“otro vendrá que bueno te hará”, dicho y hecho.

De un gris y desconocido diputado del montón, Zapatero, a otro similar, Sánchez.

Uno demostró con creces que no tenía ni idea, y el otro solo tiene una idea,  ser Presidente como sea.

Por eso, como un niño chico lloriquea continuamente pidiendo apoyo al resto de perdedores para que él sea Presidente.

Viajó a Portugal, donde la izquierda sí se puso de acuerdo para desalojar del gobierno a la derecha ganadora de las últimas elecciones, y desde allí, con lágrimas en los ojos, propuso un gobierno a la portuguesa.

Y solo hay que ver la deriva que ha tomado Portugal para saber lo que podríamos esperar de un gobierno como ese.

También le ha llorado a Compromís, para pedirles su intermediación ante Iglesias.

Luego fue a Bruselas para suplicarle a Chiripas que intercediera ante Iglesias para que le deje ser Presidente.

Lo que le faltaba, llorarle a quien gobierna en Grecia apoyado en la extrema derecha griega.

Ir llorando por los rincones sin que te vea nadie lo puedo entender, pero en público, por respeto a los votantes que representa, me parece patético.

Ayer volvió a llorarle a Iglesias y éste le dio un clínex y palmaditas en la espalda, pero nada más.

Eso sí, la foto de Pedro y Pablo pone a sus socios de ocasión de los nervios.

La misma manta no puede cobijar a la vez a Podemos, Socialistas y Ciudadanos, alguno se tendría que quedar sin duda con el culo al aire.

Y es que los celos son muy malos.

Hasta la próxima.

Miércoles, 23 Marzo 2016 07:17

Un gobierno descontrolado

Suele decirse del Sr. Don Mariano Rajoy Brey, a la sazón Presidente, en funciones, del Gobierno de España, que es un gran parlamentario y que domina, como nadie, la escenografía del Parlamento. No sé si esto es verdad o no, pero aunque lo fuere, no es menos cierto que el Sr. Rajoy Brey adolece de una cierta alergia y aversión,  cuando no de un pánico galopante, a su comparecencia ante la Cámara Baja, sobremanera cuando es requerido, como prevé  la Constitución, por los distintos grupos de la oposición, a dar explicaciones sobre tal o cual materia, sobre este o aquel acuerdo del Consejo de Ministros, o sobre esta o aquella actuación del Presidente y sus Ministros, para conocimiento de los diputados y, en definitiva, para el debate y la toma de posturas y crítica, en su caso, de esas materias, a cuyo examen  tiene derecho el conjunto de los representantes de la soberanía nacional y, en consecuencia, adoptar, al respecto, las decisiones que estime pertinentes.

Esa alergia y ese pánico se ha puesto en evidencia, recientemente, en una doble cuestión: la primera en relación con el pacto que se alcanzó el lunes día 7 de Marzo entre la Comisión Europea y Turquía y que permitía la expulsión masiva de refugiados a este último país, a cambio de recibir 3.000 millones de euros, de suprimir el visado de sus súbditos para desplazarse por el territorio de la Unión Europea y de acelerar los trámites para el ingreso del país de la media luna como miembro de pleno derecho de dicha Unión. Pues bien, todos los partidos políticos en España, salvo el partido Popular, pusieron en duda la posible ilegalidad de ese acuerdo, cuestionado también por Naciones Unidas (la ONU). En relación con el mismo, el Secretario General del PSOE, Pedro Sánchez, lo calificó de “inmoral y posiblemente ilegal”; y el líder de Podemos, Pablo Iglesias, a través de Twiter, llegó a afirmar que “atenta contra el derecho de asilo”; Ciudadanos pidió la comparecencia en el Parlamento de un representante de la Agencia para los Refugiados de Naciones Unidas (ACNUR); y el PNV llevó al Parlamento Europeo el rechazo a ese pacto de la inmensa mayoría del Congreso de los Diputados Español. Pues bien, ante la petición de comparecencia del Presidente del Gobierno Español para explicar los puntos y las comas del susodicho pacto o acuerdo, a fin de someterlo a la voluntad popular que concita el Parlamento y la adopción de una posición consensuada con los grupos de la oposición, el Sr. Rajoy ha salido por peteneras y se ha escudado en la peregrina idea de que al estar el Ejecutivo en funciones no están obligados ni él ni ninguno de los demás miembros de su Gobierno a comparecer en las Cortes y a dar explicaciones de su acción, por considerar que al no gozar de la confianza de aquéllas, salidas de las elecciones del pasado 20 de Diciembre, no tiene por qué someterse a su control, ya que un Parlamento diferente al que eligió al Presidente, en funciones hoy, no puede controlarle ni exigirle responsabilidades políticas. A este respecto, el Congreso de los Diputados consensuó la posición española, a través de la Comisión Mixta de la UE, con la comparecencia del Secretario de Estado para la UE, Fernando Eguidazu, bajo la premisa de que el acuerdo con Turquía debía rechazar “expresa o indirectamente la posibilidad de proceder a expulsiones colectivas a territorio turco o a cualquier Estado no miembro de la Unión Europea”; y la segunda, lo fue indirectamente, a través del Ministro de Defensa, Pedro Morenés, que no acudió a la Comisión de Defensa, a la que estaba citado, siguiendo el criterio de La Moncloa, o sea, repetimos, que al no haber sido designado el Gobierno en funciones por los parlamentarios salidos de las elecciones del 20 de Diciembre, no tienen obligación ninguno de sus miembros, de comparecer en el Parlamento, ante la petición de la oposición, es decir, de los partidos distintos al PP, a dar explicaciones de su actuación, ni pueden exigirles responsabilidad política alguna, lo que es de por sí absolutamente inaudito e inaceptable. ¡Bendita situación de interinidad, en la que los Ministros y el Presidente del Gobierno pueden hacer de su capa un sayo, sin responder ante Dios ni los hombres!, Así actuaban las monarquías absolutistas del siglo XVIII y así actúan las repúblicas bananeras de corte bolivariano, que tanto critican el Sr. Rajoy y todos sus conmilitones . Ya han anunciado los partidos políticos de la oposición que, de seguir por este camino anticonstitucional, el Gobierno en pleno será llevado ante el Tribunal Constitucional, pues según los expertos en materia Constitucional, no existe ninguna justificación que avale la negativa del Gobierno, en funciones, a someterse al control del Parlamento en un sistema democrático, y todavía con mayor razón al encontrarse el mismo en una “situación anormal” de interinidad que, en caso de llegar a tener que repetirse de nuevo las elecciones, podría prolongarse más de un año, dejando en evidencia las explicaciones y razonamientos alegados en el Congreso de los Diputados por el Secretario de Estado para las Relaciones con las Cortes, José Luis Ayllón, el cual sugirió que “en caso de discrepancia, se puede disponer de las oportunas vías judiciales, en la defensa de los derechos del Parlamento”, idea peregrina donde las haya, impropia de un Gobierno Democrático (aunque sólo lo sea en la forma) y que terminaría por judicializar la vida parlamentaria inundando de demandas los Juzgados, ¡lo que le faltaba a la Justicia!, derecho que, por lo demás, asiste a cualquier ciudadano español, pero que acabaría colapsando la Justicia, haciendo que los Poderes del Estado, ya de por sí bastante debilitados en su interdependencia, se entremezclen entre sí, acabando con el  precario Estado de Derecho del que gozamos.

Lo que defienden Rajoy y el PP no es sino una contradicción y un disparate, ya que un Gobierno, en funciones con competencias para gestionar solamente asuntos de trámite, tendría las manos más libres que un Gabinete con plenas competencias, cuando, incluso, puestos a exigir ese control, más parece que debe vigilarse al Gobierno en funciones, que puede tomar decisiones y adoptar medidas que comprometan la acción del futuro Gobierno que salga de la investidura pendiente, que se encontraría atado de pies y manos por aquéllas decisiones que, sin control parlamentario, adoptase dicho Gobierno interino, o sea, en funciones, lo que contraría los más elementales principios de legalidad, incluida la propia Carta Magna. Por ello yerra la Vicepresidenta del Gobierno, también en funciones, la Sra. Soraya Sáenz de Santamaría, que es al parecer la madre de la criatura, al enviar una misiva al Presidente de Las Cortes, Patxi López, reafirmando el criterio del Ejecutivo de no comparecer en sesiones de control por encontrarse en funciones, creando un conflicto institucional, que pone de manifiesto la verdadera cara antidemocrática de un PP acostumbrado al ordeno y mando y sobremanera al Decreto-Ley y al dedazo, creyendo ser el único Partido en posesión de la verdad, despreciando a la inmensa mayoría de los españoles que no han caído en la tentación de votarles, que suman más, muchísimos más, votos, que los que Rajoy y su panda cacarean tener para justificar que deben gobernar.

Y ese desprecio al Congreso de los Diputados, Sede de la Soberanía Nacional, se ha visto agravado por la actitud del Gobierno, con su Presidente a la cabeza, que ha resuelto el trámite de informar a los demás partidos del pacto alcanzado el pasado viernes 18 en Bruselas sobre los refugiados, mediante el envío de una carta del Secretario de Estado de Relaciones con las Cortes, José Luis Ayllón. De esta manera, seguimos erre que erre, en la posición del Presidente en funciones del Gobierno, Don Mariano Rajoy Brey, de evitar su comparecencia o la de los Ministros u otros altos cargos en el Parlamento. Ante este desaire, los Partidos de la oposición siguen exigiendo que el Presidente debe comparecer en el Congreso para explicar lo acordado en Bruselas y no se conforman con esa comunicación por escrito que no deja de ser sino una tomadura de pelo, no solo a dichos partidos de la oposición, sino a la ciudadanía en general, cuya voluntad representan aquéllos. A este respecto, el Vicesecretario General de Ciudadanos, José Manuel Villegas, resumiendo el sentir de la mayoría de la Cámara, manifestó que “el Gobierno está echando un pulso innecesario al Congreso”, añadiendo que “cuestiones tan importantes como los posicionamientos en política internacional deberían pasar por la Sede de la Soberanía Nacional”. Por su parte, el Portavoz de Izquierda Unida-Unidad Popular, Alberto Garzón, ha anunciado la interposición de una querella criminal por parte de la formación ante el Tribunal Supremo contra Mariano Rajoy  y todo su Gobierno en pleno, por considerar que el acuerdo firmado en Bruselas confirma un trato “inhumano e ilegal” a los refugiados, viola múltiples tratados y se ha adoptado por un Gobierno en funciones que no ha dado las suficientes explicaciones al negarse a ser controlado por el Parlamento, calificando la actuación del Presidente del Gobierno como la de un “dictador temporal”.

En definitiva, alergia, aversión, pánico escénico, unidos a la indolencia, apatía y, en su caso, holgazanería, definen este intento del Gobierno de escaquearse del control parlamentario, confundiendo lo que es la propia institución, con las personas que en cada momento la integran.

MIGUEL ÁNGEL VICENTE MARTÍNEZ

  23 DE MARZO DE 2.016

 

Viernes, 18 Marzo 2016 03:17

Ciutadans

Ciudadanos nació a partir de una plataforma cívica y cultural creada por intelectuales catalanes opuestos al nacionalismo catalán, con el objetivo de defender la españolidad de Cataluña, contra la radicalidad nacionalista, los complejos del PP y la ambigüedad de los socialistas.

Y dirigió su mensaje al votante moderado, tanto de izquierdas como de derechas, que asume que es compatible ser catalán y español.

Su repercusión animó a sus promotores a constituirse como partido político en julio de 2006.

Para elegir al Presidente de dicha formación, hubo varias listas y la ganadora estaba ordenada por orden alfabético de los nombres.

Ese fue el principal mérito para que fuera designado Albert Rivera.

Y por cierto, de eso hace casi diez años y sigue siendo presidente, él, que no para de exigir renovación a los demás.

Desde entonces ha aumentado paulatinamente sus votos, comiéndose a UPyD, y recibiendo el apoyo de votantes del PP y del PSOE defraudados y cabreados, y no sin razón.

Creo, que una de las razones de su éxito, ha sido su compromiso por la gobernabilidad en cada sitio de la lista más votada.

Así por ejemplo, en Andalucía facilita un gobierno del PSOE, tanto como en Madrid del PP.

Y en Albacete capital, el grupo municipal de Ciudadanos permite que gobierne la lista más votada.

Hasta ahora ha sabido nadar y guardar la ropa, hasta que se ha metido en el barrizal de la política nacional.

Aquí Albert Rivera ha metido la pata hasta el corvejón, al  renunciar a su promesa de no colaborar en ningún frente contra la lista más votada.

Un votante moderado de derechas, igual que un votante moderado de izquierdas, puede entender que su voto sirva para permitir que gobierne quien gane las elecciones, sea quien sea.

Pero que su voto se utilice torticeramente para intentar aupar al gobierno al perdedor no lo creo, y de celebrarse nuevas elecciones, seguro que les pasará factura.

Ciudadanos se ha entregado al PSOE en contra del PP, ganador de las elecciones, sin darse cuenta de que a poco que alguien les haga un guiño a los socialistas, se quedarán compuestos y sin novia.

Hasta la próxima.

Miércoles, 16 Marzo 2016 09:06

Las rejas de la discordia

Todos conocemos la expresión “¡ancha es Castilla!”, que según el Diccionario de Refranes, Dichos y Proverbios, de Luis Junceda, era una expresión muy traída y llevada por las gentes del Siglo de Oro, “con la que uno se infunde aliento a sí mismo y anima a otros a obrar libre y desembarazadamente, sin guardar miramientos, o sin reparar en dificultades”, y en este mismo sentido lo apostilla Alberto Buitrago Jiménez, en el Diccionario Espasa de Dichos y Frases Hechas: “se emplea esta expresión para dar a entender que alguien tiene libertad – o se la toma- para hacer lo que le venga en gana, sin límites ni fronteras, como no tiene límites ni fronteras, la grande y ancha tierra castellana”.                   

Pues bien, en este ámbito y contexto habría que incluir la licencia que desde el Consistorio de Albacete se concedió por la Concejalía de Urbanismo al propietario de la Planta Baja del emblemático edificio sito en la capital albaceteña, en las calles Marqués de Molins, conocida como calle Ancha, y la calle Concepción, haciendo chaflán a ambas calles, con el objeto de permitirle retirar las diez rejas metálicas que protegían y embellecían los diez huecos de luz a ambas calles, con la finalidad de adaptar dicho local a las necesidades del negocio a instalar en el mismo por su arrendatario, al parecer, un centro odontológico, que no creo yo que, en mi corto entender sobre el tema de los dientes que se ubican en ambas mandíbulas, exigiesen para dicha instalación el arrancado de las susodichas rejas, que, por cierto, han sido extraídas, cortándolas de sus soportes con sierra, a la manera, quizás, de como se extraía una muela a la antigua usanza, de tal manera que las han dejado inservibles para recolocarlas en cualquier hueco, a no ser que se les haga un implante metálico, y seguimos hablando en términos de odontología, dejando a la indicada planta baja con unas caries de espérame y no te menees.

En este sentido parece incardinarse la actuación de la citada Concejalía de Urbanismo del Excmo. Ayuntamiento de Albacete, que ha propiciado la extirpación de las rejas del emblemático Edificio a que nos venimos refiriendo, casi con nocturnidad y alevosía, privando al mismo de un elemento esencial y connatural con su categoría y catalogación, sustrayendo a los albacetenses parte de su Patrimonio y privándoles del disfrute y goce de una obra artística, artesanal, en una acción que jamás de los jamases debió permitirse por la autoridad municipal, cuyo acto podría incluirse en ese otro clásico dicho de “salga el sol por Antequera, y póngase por donde quiera”, frase con la que se indica, según el Diccionario referido anteriormente del Sr. Alberto Buitrago Jiménez, “que una acción se va a llevar a cabo, pase lo que pase y sean cuales sean sus resultados o sus consecuencias. Se supone que tal frase se originó en el campamento de los Reyes Católicos, instalado en Santa Fe, cuando, pasara lo que pasara, aunque sucediera algo impensable, o sea, salga el sol por Antequera y póngase por donde quiera, se había decidido lanzar al día siguiente el último ataque a la ciudad de Granada. La clave para entender el significado de la frase está en que Antequera, ciudad de la provincia de Málaga, estaba y está al oeste de Granada, o sea, al poniente, por lo que era y es imposible que el sol pudiera y pueda salir por allí”.

Por otra parte, extraña que, la citada Concejalía de Urbanismo, al parecer, no haya solicitado, en su caso, la autorización de la Junta de Propietarios del Edificio en cuestión, ya que las citadas rejas constituyen un ornamento fijo de la fachada del mismo y, consiguientemente, constituyen un elemento común, intocable sin el consentimiento unánime de los propietarios, quienes, además, valga la redundancia, son propietarios de dichas rejas en proporción a su respectiva cuota de participación, y si faltare ese consentimiento, es indudable que la presunta donación (a que nos referiremos más adelante) de dichas rejas, hecha por el propietario del local comercial al Ayuntamiento para pasar a formar parte del Patrimonio Municipal, es radicalmente nula.

Lo cierto es que, al parecer, este caso concreto, como en otros muchos de ingrato recuerdo, sobre actuaciones permitidas por la autoridad competente sobre estas calles y otras de la ciudad de Albacete, han favorecido la desaparición de los pocos vestigios de Patrimonio digno de Protección que albergaba la capital de los albacetenses, dejándola huérfana de Edificios que embellecían la ciudad y que eran el orgullo de la ciudadanía en general, reduciendo a un puñado, que se pueden contar con los dedos de una mano, los Edificios o instalaciones dignas de protección para solaz de los coetáneos y de las futuras generaciones, a las que, impunemente, se les ha hurtado del disfrute y del placer del patrimonio artístico e histórico en que se integran dichos Edificios, los cuales merecían por sus características especiales y por su valor arquitectónico y artístico, una protección integral y una conservación fuera de toda duda en el sentido y para la finalidad indicados.          

Este asunto, ha puesto en pie de guerra y ha motivado la conciencia proteccionista y movilizado, no sólo a los vecinos del propio Edificio en cuestión, sino también a la inmensa mayoría de los ciudadanos de Albacete, amén de las voces autorizadas en materia de Protección del Patrimonio oriundo, a cuya cabeza se ha colocado el reconocido historiador y ex miembro de la Comisión Provincial de Patrimonio, Luis Guillermo García-Saúco Beléndez, quien ha dirigido una misiva al Sr. Alcalde de la Ciudad, dando pelos y señales de la aberración cometida contra el Patrimonio Local, recordando que no solo el Edificio afectado está por entero protegido al ser obra del Arquitecto Julio Carrilero Prat, sino que las rejas arrancadas son obra del más notable artesano, maestro herrero, José Tejados Romero, artífice, además, entre otros trabajos, de la puerta y barandilla del Ilustre Colegio Notarial de Albacete, hoy llamado de Castilla-La Mancha, sito también en la calle Marqués de Molíns, a tiro de piedra del Edificio que nos ocupa, así como de la farola original de la Fuente de las Ranas, la cual, tras su insensata desaparición, en su día, ha sido reproducida por el Ayuntamiento, con más pena que gloria.

Tropelías como esta se han venido sucediendo en nuestra Capital, dando al traste con el escaso Patrimonio digno de Protección que la misma albergaba. Claro, que esto sucede por fiarse de informes de técnicos que debieran asesorarse de personas cualificadas y expertas en esta materia, y no dejarse guiar por la arbitrariedad de sus sensaciones y criterios, que, a las pruebas nos remitimos, en no pocos casos son erróneos y merecedores de repudio, y habiendo seguido esta prevención, que poco costaba, no hubiera ocurrido el desaguisado que estamos analizando, con consecuencias, a veces, de imposible o muy costosa reparación.

Contrasta esta ligereza en la concesión de esta licencia, con la cerrazón que se ha experimentado en otros  casos, y por poner un  ejemplo, me referiré al Edificio sito, también en la Capital de nuestros sinsabores, en la calle de La Feria, número 54, hoy en obras de edificación de nueva planta, pero en el que ha sido obligado guardar y respetar una fachada, en plantas primera y segunda, que, hoy por hoy, carece de cualquier interés artístico para su protección, con la consiguiente incomprensible limitación de alturas, al figurar en el obsoleto Catálogo de Bienes Protegidos del Municipio, con la calificación de Protección de Máximo grado Medioambiental, cuando todos los edificios de igual o análoga naturaleza han desaparecido en esa zona, levantándose en los solares tras su demolición nuevas edificaciones de entre siete, ocho y nueve plantas de altura, lo que pone de manifiesto el grado de discrecionalidad y de arbitrariedad con que se juega desde esa dependencia municipal, quedando la decisión de otorgar o no las licencias solicitadas al albur de que salga la sota de bastos, o del estado de ánimo de quien ha de decidir en informe presuntamente razonado. Yo he vivido en carne propia el caso del que hablo, y la contestación de técnicos y autoridad municipal no salían del “compre vuelo de la antigua Central Contable”, que no sé yo hasta dónde llega el vuelo de esa central, debe ser por lo menos hasta el infinito cielo, pues no se sabe ya cuánto vuelo se ha fugado de la misma para implantarse en otro lugar, que, por lo demás, esto es cachondo, hablando en romance paladino, si tan estricta es la calificación medioambiental y grado de protección del Edificio en calle Feria, número 54, ¿cómo es posible que por arte de birlibirloque, de la noche a la mañana, desaparezcan las restricciones que el Catálogo impone y se pueda levantar un rascacielos comprando vuelo?. Pero, ¿de qué estamos hablando?. En realidad, otra de las contradicciones que se esconden dentro de ese Catálogo y del Plan de Ordenación Urbana, es que el Edificio ubicado a la izquierda del que hablo, chaflán a calle Feria y calle García Más, tiene siete alturas, el edificio ubicado a la derecha, Feria 52, actualmente tiene cinco alturas (en su día era gemelo del de la Feria, número 54) y si sus propietarios decidieran derribarlo hoy podrían levantar un nuevo Edificio de hasta ocho plantas de altura, y, prácticamente, todos los Edificios de la calle de la Feria, a uno y otro lado de la calle, ya están edificados con siete, ocho y nueve plantas de altura. Desde luego, calificar esto de cachondeo me parece corto. En realidad nos encontramos ante una expropiación forzosa, sin indemnización, contraviniéndose todos los principios generales del Derecho que informan el Ordenamiento Jurídico y la propia Constitución Española. La lógica, la razón, la sensatez y sentido común en este caso, exigía, que en el supuesto de nueva edificación, aparte de “la chuminá” de conservar o no la fachada, alcanzar la altura actual o posible futura altura de los inmuebles colindantes. Cabe recordar, también, el caso del antiguo Colegio de Salesianos, que de ser de protección integral y absoluta, lo que impedía mover ni siquiera una piedra, de la noche a la mañana y por la precipitación de destinar su solar a la ubicación de la llamada Ciudad de la Justicia, fue descalificado y derruido de inmediato, no quedando piedra sobre piedra y en espera del parto de los montes.

Mas volviendo al tema de las rejas, desde el Consistorio se nos ha querido vender la moto o la burra, que tanto monta, monta tanto, Isabel como Fernando, pues ante el revuelo que el arranque de las citadas rejas ha levantado en la ciudadanía y sigue levantando, ante las razones alegadas para su irregular desprendimiento del Edificio en cuestión, se ha tratado de remediar el dislate y contra-reloj se ha buscado la solución de la donación de las rejas por su propietario al Patrimonio Municipal, con la condición de que se ubiquen en un lugar público o en algún Museo de la Ciudad, lo que suena a tomadura de pelo, a querer hacer tragar carros y carretas, cuando no piedras de molino, a los ciudadanos, pues qué duda cabe que el mejor Museo donde debieran estar las rejas es el lugar de donde nunca debieron ser arrancadas, y por ese grado de Protección total del Edificio en que se ubicaban, en realidad, ya eran Patrimonio de todos los albaceteños.

Todo este trasiego de irresponsabilidades, de sinrazones, de premuras, y de nerviosismo para tapar el hedor de un acto nefasto, que podríamos calificar de vandálico, y los casos que, entre otros muchos, he comentado anteriormente, nos deja en la duda de si existe una doble vara de medir con el resultado de un desigual trato según sea el ciudadano afectado en cada caso, estableciendo categorías de primera y de segunda entre dichos ciudadanos.

Desde luego, es impresentable que la máxima autoridad municipal haya salido por peteneras, al asegurar que respeta las 1.500 firmas que, a través, de una plataforma digital, solicitan que las rejas vuelvan a su lugar de origen, reconociendo que ahora no hay posibilidad y que hay “170.000 albacetenses que no se suman a esta petición”. Mear fuera del tiesto también llamado.

Poner de relieve que la Concejal del Grupo Municipal Socialista, Marisa Sánchez, pidió al Alcalde de la ciudad que escuche a la ciudadanía y a su sentido común, pues “los elementos patrimoniales protegidos deben estar en su emplazamiento originario y solo en el caso de que no fuera posible, por alguna afección que pusiera en peligro su conservación, deberían ser trasladado a otros espacios”; así mismo el Concejal no adscrito, Pedro Soriano, destacó al efecto que “es complicado instalar en otro inmueble unas rejas a medida o exhibirlas en un Museo por su magnitud, por lo que tal vez se queden olvidadas en un almacén. Su naturaleza está en el local del que proceden”.

En fin, un acto más demostrativo de la desidia municipal, otra patata caliente para el Consistorio que, una vez más, parece haber quedado con el culo al aire y huérfano de argumentos fiables para defender lo indefendible. Así se destruye, poco a poco, paso a paso, los escasos valores patrimoniales que quedan vivos en la Nueva York de la Mancha, según calificación otorgada, por el insigne literato de Don José Martínez Ruiz, “Azorín”, a la ciudad de nuestros amores.

MIGUEL-ÁNGEL VICENTE MARTÍNEZ

  16 DE MARZO DE 2016

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