Miércoles, 14 Septiembre 2016 04:03

La cabra tira al monte

O, más bien, nunca ha bajado del monte, ni para qué, si desde allí domina todo el horizonte, del uno al otro confín, al menos el de la piel de toro, como se conoce a este país, aún hoy, a duras penas, llamado España. Y acostumbrada, bajo el manto de una mayoría absoluta, esa cabra ha venido haciendo, un día sí y otro también, de su capa un sayo, ninguneando a todo aquél que ha osado no someterse, en cuerpo y alma, a los dicterios de sus mandamases, que se sienten ungidos por las manos de los Dioses, a la manera como lo entendían los faraones del antiguo Egipto, los Césares de la Roma Imperial y los monarcas de la Europa anteriores a la Edad Contemporánea, especialmente en los siglos XVIII y XIX. Y teniendo esa traza, esa ascendencia en el más allá, de donde se invisten del poder más absoluto y oligárquico posible y sea definible, nadie puede osar toserle a este nuevo mantra, a este nuevo, hoy por hoy, señor de los anillos, que, además, también usurpa el papel del “amo del calabozo”. Y en esta tesitura, así nos luce el pelo y así nos la prometen: dictadura democrática, que no es sino una aberrante dictadura revestida formalmente de democracia, por el solo hecho de que el pueblo, constituido por los parias de la tierra, aunque ya estemos en el siglo XXI, le sea permitido cada equis tiempo acudir a votar y depositar su voto en la urna, en lo que vienen llamando la “fiesta de la democracia”. Pero, y esto es cierto, hay que tener en cuenta que el propio pueblo, esos parias de la tierra, en su inmensa mayoría constituido por los denominados ciudadanos, están felices y encantados de haberse conocido y se conforman con un pedazo de pan y los desechos de los supermercados depositados en los contenedores de basura, al haberles sido abducida la inteligencia y el alma, y haber pasado a constituir eso que, con toda la razón del mundo, Juan-Manuel de Prada, intitula “la demogresca”, a la que se llega, siguiendo su argumentario, a través de la “cretinización” de las masas. ¡Démosle a esa amorfa masa de carne con ojos y pongamos a su alcance todos los medios a fin de insuflarles la idiocia, la estupidez y la mentecatez, tales como unas buenas raciones de fútbol, de toros, de Juegos Olímpicos, etc, y, por si fuera poco, los medios derivados de las nuevas tecnologías, tales como los móviles inteligentes a fin de que maten su tiempo en la caza de Pokémon-Go, o jugar al Frozen o al Candy-Crash, mientras sueñan en convertirse en ronaldos, messis o nadales!.

Bien, hora es de dar significación a ciertos refranes del refranero español, tan certero como puñetero, que constituye una verdadera enciclopedia del saber y del comportamiento de lo que denominamos humanidad. Dícese que la cabra tira al monte, cuando alguien, equivocada y erróneamente, normalmente a sabiendas, actúa de una manera torticera y falaz, en un caso y asunto concreto, a veces con carácter general, aunque formalmente y de cara a la galería quiera aparentar una imagen de bondad, de disposición de servicio hacia los demás, pero tira más su ADN montesco y en cuanto pueden, ¡zas!, ya los tienes en lo alto de la ladera más alta del monte, sin que, por más que quieran, que la verdad es que no quieren, intenten ser sensatos, prudentes, mesurados y ponderados, pero ese ramalazo, que forma parte de su dicho ADN, les lleva siempre al monte, sea ante quien sea, cueste lo que cueste, y caigan tirios o troyanos, porque, en realidad, esa es su forma de ser, de actuar y de comportarse, sin que tengan remedio. Por poner un ejemplo claro, aunque dramático, es como ciertos reos (léanse de delitos sexuales), que aunque parezcan reinsertados, no tardan en volver a reincidir y delinquir.

Hay, también, un refrán, muy definitorio y clarividente sobre esa forma de actuar, que no es otro que aquél que dice que “antes se pilla a un mentiroso que a un cojo”, y es que la mentira es ese otro elemento consustancial al citado ADN, y no pasa día que no se le descubra un nuevo engaño, ficción o patraña.

Y un ejemplo (no hace falta remitirse al 11 de marzo de 2.004 y siguientes días) ,muy reciente lo tenemos en el asunto de la del nombramiento del ex Ministro de Industria, José-Manuel Soria, para el cargo de Director Ejecutivo del Banco Mundial. Operación descubierta justo dos minutos después de sufrir Don Mariano Rajoy Brey el segundo revolcón en el Congreso de los Diputados en relación con su investidura para ser, de nuevo, Presidente del Gobierno, quizás con la esperanza de que a la segunda habría de haber sido la vencida y ya no hubiera habido marcha atrás en relación con el citado puesto en el Banco Mundial, tratando de engañar al iluso Albert Rivera, con el que, mientras negocian los pactos de regeneración democrática y política del país, le dan sopas con onda, pues si de un lado se invisten con la piel de cordero sobre la piel del lobo, anunciándose y proclamándose como los adalides de la lucha contra la corrupción, héte aquí, que con la otra mano siguen erre que erre, ante la impasividad del Presidente de Ciudadanos, al que, como ya hemos dicho en más de una ocasión, le viene ancho el traje y está falto no de uno, sino de varios hervores, y mucho me temo que más bien antes que después, siga la estela del UPyD de Rosa Díez, pues no se puede ir por la vida y más ante los tahúres que tiene enfrente con esa credulidad boba, esa blandenguería mema y esa actitud ingenua y bodoque, rayanas en la pusilanimidad y el calzonazismo.

Pues bien, descubierto el pastel, todos los prebostes del Partido del Gobierno en funciones se lanzaron, todos a una como en Fuenteovejuna, incluido el propio Presidente del Gobierno de tal guisa, a justificar el nombramiento del ex Ministro Soria, que, según los mismos, había pasado el tamiz de un difícil concurso sobre el que había resuelto una Comisión, integrada, nada más y nada menos, que por cinco altos cargos del Gobierno (dos Secretarios de Estado y tres Directores Generales), lo cual deja claro el tipo de concurso y las dificultades que tuvo que superar el concursante Sr. Soria para sacar adelante su nombramiento. Todo ello en un arrebato de “muerto, antes que sencillo”. Y como las mentiras tienen las patas muy cortas, o, como ya hemos mencionado, antes se pilla a un mentiroso que a un cojo, llegó el momento de replegar velas, de rectificar y de poner donde dije Diego, digo, digo y con tal de salvar, una vez más, el culo al Presidente Rajoy, le han endilgado el marrón al Ministro de Economía, Sr. De Guindos, que ya se había fajado, pasándose el toro rozando la taleguilla, en la justificación huera, vacía e insustancial de lo que siendo negro, quería hacérnoslo ver blanco, quedando atrapado, como las moscas en el panal de miel.

Ahora, toda la oposición exige la comparecencia del Ministro De Guindos en un Pleno del Congreso de los Diputados, misión imposible por la contumacia del PP en considerar que un Gobierno en funciones no tiene que dar explicaciones al Parlamento, lo cual es, amén de casi delictivo, una falacia, pues no puede ser un Gobierno en funciones de mejor calidad y trato que un Gobierno plenamente constituido; ítem más, con mayor razón debieran comparecer sus miembros a dar las explicaciones solicitadas en el Pleno, precisamente por esa funcionalidad en que se encuentra y porque cualquier actuación del mismo en estas circunstancias puede comprometer, grave e irremisiblemente, la acción del Gobierno que se conforme, que bien pudiera ser de otro color distinto al azul pepero. Pero ahí están todos, justificando lo injustificable, incluida la propia Vicepresidenta, también en funciones, del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, que debiera rectificar esa forma harto dictatorial de otorgar la palabra a los periodistas que siguen los contenidos de las reuniones del Gobierno, como portavoz del mismo. Así que el Sr. De Guindos, por arte y gracia de la democracia y la regeneración que postula el PP, no dará razones sino en comparecencia ante la Comisión de Economía del Congreso de los Diputados, ante la renuencia de la Presidenta Ana Pastor de convocar el Pleno, echándole un capote a su Presidente. Hay que reseñar, a estos efectos, que, ante la negativa reiterada de los miembros del Gobierno, en funciones, para comparecer en el Pleno en el Congreso de los Diputados, ahora impedida por haberse roto el rodillo pepero, la oposición recurrió al Tribunal Constitucional el pasado 13 de junio, a fin de que el Alto Tribunal, dilucide acerca de si estando en funciones, los miembros del Gobierno no han de dar explicaciones al Congreso de los Diputados, que es precisamente el que representa la voluntad popular, y siendo esta cuestión de urgente necesidad, parece que sestean, en el sentido de que si hay sentencia al respecto, lo será para finales de Octubre próximo, en todo caso, todo lo cual apunta a que la decisión al respecto se tomará para cuando haya dejado de existir ese Gobierno en funciones, o sea lo que en romance paladino se denomina para “ad calendas graecas” o para cuando las ranas críen pelo lo que nos lleva a pensar en la utilidad y no politización de este Alto (¿) Tribunal, que contradice el admonitorio que el Presidente del Tribunal Supremo y del Consejo General del Poder Judicial, Carlos Lesmes, dejó caer sobre la clase política por poner en duda la independencia judicial, pues a lo dicho me remito y añado que hechos son amores y no buenas razones. Recordemos que este mismo Sr. Carlos Lesmes, fue el autor de esta sentencia “El Código Penal está hecho para los robagallinas”. ¿Ha movido un dedo, desde su alta entronización institucional para modificar el Código Penal a este respecto?.

En definitiva, manifiesta estar dispuesto y cuanto antes a comparecer ante la comisión de Economía el Ministro De Guindos, que ya huele a cadáver, y más desde que se conozca el contenido de su libro “España amenazada” (en lo que tiene razón, teniendo en cuenta el perfil de nuestros políticos) y en el que desvela tensiones cuando denunció ante la Fiscalía el escándalo de las tarjetas “black”.

En definitiva, que, con los actuales mimbres, el Partido Popular es imposible que acometa la misión de la regeneración democrática y política de España, debiendo prescindirse de todos sus actuales mandamases y hacer una poda a fondo de un árbol que ya ha empezado a dejar de dar fruto, de lo que se debiera dar cuenta el iluso Albert Rivera, que pareciera que aún cree que los niños vienen de París.

MIGUEL-ANGEL VICENTE MARTINEZ

14  de septiembre de 2016

 

 

Miércoles, 07 Septiembre 2016 04:05

Responsabilidad

 Desde el Partido Popular, ya hace bastante tiempo, repitiéndose como un mantra, llaman al ejercicio de la responsabilidad de sus interlocutores, aunque la cifran y concretan en que el PSOE de Pedro Sánchez, al menos, se abstenga en la sesión de investidura, para elevar al trono de la Presidencia del Gobierno, de nuevo, a Don Mariano Rajoy Brey, obligando al líder del PSOE a hacer de tripas corazón, tragarse un sapo que no le cabe en la boca, y en cualquier caso tragarse una rueda de molino o carros y carretas, y echar por los suelos los principios ideológicos del Partido de Pablo Iglesias (el fundador del PSOE y no el de Unidos Podemos).

Y así, un día tras otro, y más todavía tras el fracaso del primer intento de investidura por parte del triatleta Mariano, en un redivivo de donde las dan las toman, toda la cohorte pepera, como buitres sobre la carroña, se han lanzado sobre la figura de Pedro Sánchez, intentando, incluso, crear la desavenencia y el desorden dentro del propio PSOE, en una intromisión intolerable sobre un partido político ajeno, mas ya sabemos que cualquier estratagema se considera válida con tal de alzar sobre la poltrona presidencial, de nuevo, repito, a quien durante cuatro años de legislatura, la antepenúltima, ha navegado como Rey de los Mares, como un Poseidón cualquiera, sin atenerse a razones ni objeciones, haciendo caso omiso de todo el elenco parlamentario que no fuera Partido Popular, quien ha arrasado cualquier iniciativa parlamentaria que no fuera del agrado pepero, como el fuego arrasa un monte, quien ha legislado a golpe de Decretazo impidiendo el debate parlamentario, al menos, y quien se ha paseado como un oligarca absolutista sobre la total oposición, aplicando el rodillo en grado extremo. Y ahora, cuando se ven con el agua al cuello, cuando se ven con la posibilidad de tener que dejar el poder, van y buscan, precisamente en esa oposición, principalmente en el PSOE, por quien ostentaba la chance de Jefe de la oposición, a través de Pedro Sánchez, ahora, cuando ven que la nave hace aguas, se acuerdan del diálogo, del consenso, de la responsabilidad ante Dios y los hombres, del bienestar de España y de los españoles, y echan mano del partido que han denostado, por activa y por pasiva, del partido al que ni ofrecieron un vaso de agua cuando tenía sed, ni un pedazo de pan cuando tenía hambre, como proclaman las Sagradas Escrituras, y quieren, así, por las buenas, un apoyo incondicional para elevar a Don Mariano Rajoy Brey a las alturas de la soberanía nacional, al no dar de sí el acuerdo o pacto que ha alcanzado con Ciudadanos y alegando que la voluntad de los españoles es que gobierne quien ha ganado las elecciones que no es otro partido que el PP, ¡qué casualidad!. Pues bien, los números desmontan y desmienten tal falacia, porque si la suma de PP (más sus adyegados) y Ciudadanos y Coalición Canaria, arrojan 170 votos parlamentarios en pos de la investidura, resulta que enfrente se oponen a la misma 180 de esos votos, que suponemos que tienen la misma calidad y validez que aquéllos, y si aquella suma arrojan 17 millones de españoles, la otra, la contraria, arrojan 18 millones. Así que, menos lobos, en cuanto a que la voluntad mayoritaria de los españoles es que gobierne el PP.

Por cierto, a estas alturas de la película, el ínclito Albert Rivera, ya se habrá dado cuenta de cómo las gastan Mariano y su tropa, y que el pacto alcanzado con Ciudadanos era un pacto formal por parte del PP para salvar el pellejo de su Presidente y candidato a La Moncloa, Mariano, y ya advertí que lo firmado iba a ser una firma en barbecho tan pronto aquél y su partido lograrán su propósito y que dejarían con el culo al aire al “bueno” de Alberto, que no se daba cuenta de que mandó a luchar a los suyos contra los elementos, tal como le ocurriera a Felipe II con la llamada Armada Invencible y su derrota en Trafalgar. Y la prueba de que el pacto, en realidad, ya nacido bajo la forma de aborto por la marcha atrás, sobre todo en materia de corrupción por parte de Rivera, iba a acabar hecho trizas, lo demuestra el hecho de que aun no habiendo conseguido aún sus espurias pretensiones los “abajo firmantes” ya se la han dado, con una estocada en todo lo alto y hasta el corbejón y encima doblada, con el nombramiento por parte del Gobierno en funciones de un tal José-Manuel Soria, ex-ministro de Industria, a fin de buscarle acomodo en el Banco Mundial, precisamente quien tuvo que dimitir de su cargo de Ministro porque le pillaron con las manos en la masa en los llamados Papeles de Panamá como administrador de una empresa offshore radicada en Bahamas y como secretario de otra que operaba en Londres con el mismo nombre que la de Bahamas, sobre cuyo asunto, cuando saltó a la palestra, el ya ex Ministro no se quiso acordar y mintió como un bellaco, negándolo todo y comprobándose finalmente la veracidad de los citados hechos, lo que le llevaron a saltar del banquillo gubernamental y a dimitir (para no ser dimitido) de su cargo de Ministro de Industria del Gobierno de España. Pues bien, poco se encarece este nombramiento con la publicitada voluntad del PP de lucha contra la corrupción, de que es el partido que más normas ha aprobado para luchar contra la misma (como si se tratara de normas y no de conductas y convicciones), sin darse cuenta de que, al menos desde hace veinte años, el PP es el partido en el que más ha anidado la corrupción, con el Visto Bueno de quien correspondiera, aunque ahora se den golpes de pecho y quieran hacernos creer que sólo ha habido algunos nombres (manzanas podridas les llaman), sin darse cuenta de que todo funcionaba como una trama bien y muy bien organizada para captar fondos para el enriquecimiento personal de sus miembros y la financiación ilegal del Partido. Si no, no cabe en la cabeza que estén imputados los tres últimos tesoreros de la formación azul, aparte del caso Bárcenas, Gúrtel, Taula, etc., y lo que te rondaré morena, amén de que el propio partido haya de sentarse en el banquillo a título de beneficiario de las resultas de esa corrupción y en las cabezas de su actual tesorera, del jefe del gabinete jurídico y del jefe de  informática, por haber destruido, a golpes, machacando los discos duros de los ordenadores de Bárcenas obrantes en la Sede de Génova, para destruir pruebas y obstruir la acción de la justicia.

Con estos antecedentes y ante este panorama, creo que ya Alberto Rivera se habrá caído del guindo y habrá visto el pelaje del lobo que se ocultaba bajo la piel de cordero con que el Partido Popular se avenía a tragarse las seis premisas, sine qua non, los de Ciudadanos se habían de sentar a la mesa para llegar a un pacto de investidura. Y es que, como demostrado queda, la cabra tira al monte.

Por cierto, que no me cabe en la cabeza esas bicocas que se les brindan a los quemados de sus tareas de Gobierno; recordemos el caso del también ex Ministro de Educación, José Ignacio Wert, embajador de España en París ante la OCDE, en un retiro que ya lo querría para sí el Rey Midas; y, ahora, este otro del sieso ex Ministro de Industria, José-Manuel Soria. en Washington, en el Banco Mundial, de Director Ejecutivo, con un sueldazo de 226.500 euros anuales, limpios de polvo y paja, y supongo que con todo los gastos de estancia, de desplazamientos y de manutención a costa de los parias de la tierra, siendo inconcebible e inentendible este súper privilegio y más en el momento de zozobra económica en que nos encontramos, aunque nuestro Presidente en funciones del Gobierno de España, Don Mariano Rajoy Brey, disfrutando como un enano en Hangzhou (China), donde se celebra la cumbre del G-20, sacando pecho al poner a España como ejemplo de “crecimiento sano”, gracias a sus reformas financieras emprendidas durante su legislatura, pero ocultando que en un solo día, el 31 de agosto del presente año, se produjeron 282.298 despidos y se destruyeron 145.000 empleos, en el peor agosto desde 2.008

MIGUEL-ANGEL VICENTE MARTINEZ

7 de septiembre de 2016

Viernes, 02 Septiembre 2016 14:16

Los políticos piensan que somos tontos

No me cabe ninguna duda, nuestros políticos piensan, en general, que los españoles somos tontos, gilipollas e imbéciles. No hay más. Llevamos dos meses y medio escuchando las mismas ‘cantinelas’. Los del PP que la culpa es del PSOE porque no apoyan a Rajoy o porque no se abstienen, los de Podemos, Izquierda Unida y demás familias separatistas porque el PSOE no quiere “explorar”, dicen, un gobierno de izquierdas. A esto se suman seudo periodistas que siguen los pasos de los políticos que pagan a sus empresas o simplemente hablan por rencores personales, que también los/las hay, y además se les nota mucho. Acabo de ver a una de estas ‘opinadoras’ en televisión y lo único que lleva haciendo desde hace meses es hablar mal de Pedro Sánchez, sin más, esa parece ser su misión en la vida. El nombre ni lo digo porque no merece tanta propaganda.

Para tener todo en la misma sartén tenemos a unos socialistas divididos y además con poca energía a la hora de defender sus decisiones. A la ejecutiva del PSOE le falta tener más contundencia y salir todos los días y a todas horas.

Voy a darles alguna idea a los del PP.

Al PP le diría. Miren con todos los respetos, ¿por qué no decían todo eso de que es indispensable un gobierno y que la recuperación se puede quebrar si el PSOE no deja gobernar al PP cuando en marzo también hubo otra investidura? ¿Por qué entonces no dejó el PP gobernar al PSOE tras el acuerdo con Ciudadanos?

A los  de Podemos e Izquierda Unida nadie va a tener dos ….  de una vez en el PSOE para decirles que no suman para un gobierno de izquierdas, porque Convergencia y el PNV que se sepa no son de izquierdas y que los otros son independentistas, con los que la mayoría de votantes del PSOE en España no estarían dispuestos a gobernar junto a ellos. Tampoco les van a decir que si ahora hay una investidura de Rajoy y hubo segundas elecciones es porque PODEMOS VOTÓ CON EL PP en contra de Sánchez (PSOE y que se sepa él y su partido de izquierdas).

Los de Podemos son los que más claro tienen que repetir una mentira lo convierte en verdad. Así son. A ellos se sumas el ‘amigo’ Garzón, que ha enterrado a Izquierda Unida para caer en brazos de Podemos.

Pero el PSOE también tiene mucha culpa de lo que le está pasando. Primero porque no todos piensan igual y tienen por costumbre hablar demasiado fuera de los comités y poco dentro. Y la ejecutiva actual no sabe ‘venderse’ entre la prensa. No hay gente capaz de dar una voz y parar las tonterías que se escuchan sobre la postura del PP una y otra vez.

Finalmente. Entiendo aquello de que otras elecciones sería un fracaso de todos, y lo pensaba ya en enero pasado. También entiendo que haya muchos votantes del PSOE que puedan taparse las narices y que estuvieran a favor de dejar al PP gobernar, pero para eso habría que ver ‘algo’ en el PP, algún movimiento interno. Pero entiendo igual o más a los votantes del PSOE que no entenderían ni en esta vida ni en la siguiente que el PSOE, con su voto o su abstención, dejara gobernar al PP.

Por cierto, no me molesta votar cada medio año o cada mes. 

 

Miércoles, 31 Agosto 2016 08:03

Políticamente incorrecto

Han terminado los Juegos Olímpicos “Río de Janeiro-2016”, para disgusto de muchos aficionados al deporte, y para relax de otros muchos ciudadanos para los que aquéllos no dejan de ser sino un fasto que afecta y debe importar a los concernidos, a los familiares de éstos y, sí, como digo, de muchos aficionados al deporte, la mayoría de los cuales lo han practicado dejándose la espalda sobre el sofá, adoptando posturas médicamente incorrectas, que como poco les hayan producido un importante lumbago, y si a ello le añadimos una buena ración de aperitivos y bebidas (cervezas, vinos, etc.) rematando la faena con un buen copazo de coñac o un gin-tonic Premium, o varias/os, respectivamente, nos lleva a sumergirnos en una bomba que también hará llegar sus consecuencias, más temprano que tarde, y que habrán hecho agrandar la cintura de los interfectos algunos centímetros de difícil solución o eliminación.
Pero, en fin, hay que respetar que la ciudadanía, ante el panorama político que se nos ofrece a la vista y la contracción económica, que digan lo que digan sigue erre que erre, pueda echar una cana al aire y abstraerse del problema diario a que nos someten nuestros mandamases, que parecen estar de guardia permanente, para ponernos al borde de un ataque de nervios o, simplemente, para darnos la puntilla a quienes aún podemos respirar aunque sea con mascarilla de oxígeno.
En cualquier caso y dejando a cada cual el uso y, en su caso, el abuso de su propia libertad, no sé yo si lo que han conseguido nuestros atletas en los recién terminados Juegos Olímpicos, es para tirar cohetes y para andar en alharacas desmedidas, tales como, desde los propios medios de comunicación, se propalan y se difunden, amén de los recibimientos en los lugares de donde son oriundos nuestros esforzados competidores. Me parece muy bien la alegría y satisfacción por conseguir, en el deporte en que se compite, el mejor y mayor resultado posible. Al fin y al cabo, para ello es a lo que se va a competir. Pero sacar de madre los resultados obtenidos ya es harina de otro costal, sencillamente porque puede producir la perplejidad en más de uno, y puede contribuir a engordar ese cuerpo que, con toda la razón del mundo, Juan-Manuel de Pradas, llama la “demogresca”, que viene a ser como una masa amorfa de carne con ojos en que la ciudadanía queda convertida para regocijo de nuestros gobernantes, que a la postre lo que quieren es eso, un rebaño estabulado, que no plantee problemas o que, al menos, plantee los menos posibles y sea fácil reconducirles hacia la línea oficial del pensamiento único o casi único, permitiendo, eso sí, que quienes se adscriben a tal estado de cosas, crean vivir en el mejor de los mundos posibles y gozando de su libertad, que, generalmente, vendrá predeterminada por los dicterios de quienes ejercen de pastores del rebaño.
Y es que, si bueno es animar a nuestros esforzados deportistas a encauzar su acción por los caminos del éxito, a través de la preparación, el esfuerzo y el trabajo continuo y continuado, malo es el elogio excesivo y complaciente, reseñando nuestros triunfos o logros sin tener un punto de comparación, porque a los Juegos Olímpicos recién terminados han acudido casi la totalidad de los países del mundo conocido, y tanto en la comparativa propia, digamos interior, como en la externa o exterior, la actuación de los deportistas y representantes españoles, en realidad, deja bastante que desear.
Veamos, internamente, nuestra evolución, desde los Juegos de 1.992, los de Barcelona, que fueron los que despertaron a las autoridades políticas acerca de que había que hacer algo para no caer en el ridículo en unos Juegos jugados en casa, a lo que respondió el famoso plan ADO, y en los que se obtuvieron 22 medallas (13 de oro, 7 de plata y 2 de bronce); en los de Atlanta 1.996 se obtuvieron 17 medallas (5 de oro, 6 de plata y 6 de bronce); y en los de Sydney 2.000 las preseas obtenidas fueron 11 (3 de oro, 3 de plata y 5 de bronce); en los de Atenas 2.004 los metales sumaron 20 (3 de oro, 11 de plata y 6 de bronce); por su parte en Pekín 2.008 se obtuvieron 18 medallas (5 de oro, 10 de plata y 3 de bronce); en Londres 2.012 se lograron 17 medallas (3 de oro, 10 de plata y 4 de bronce); y, finalmente, y por el momento, en Río de Janeiro 2.016, se han conseguido 17 medallas (7 de oro, 4 de plata y 6 de bronce). Como se ven en estas últimas ediciones de los Juegos Olímpicos, España, desde su repunte del año 1.992, ha mantenido un cierto equilibrio en cuanto a los metales conseguidos, con un bajón en Sydney 2.000. Por tanto, no es que pueda hablarse de progresión de nuestros atletas de oca a oca, es decir, de unos Juegos a otros, por lo que por este lado no podemos estar muy orgullosos de los logros conseguidos. Más bien, nos hallamos ante una línea media y mediocre de logros y triunfos.
Desde el punto de vista externo, debemos entrar en el medallero general de los Juegos y ahí es donde nos damos de bruces con un baño de realidad. España se coloca en el puesto 14º del ránking general, pero es que la comparación con nuestros pares, es decir con los países con los que España se codea de tú a tú, la cifra es decepcionante, pues empezando de abajo hacia arriba nos hallamos con que Italia consiguió 28 medallas, Francia 42, Alemania 42 y Reino Unido 67, sin contar ni comparar con Japón 41 medallas, Rusia (tras la poda a que ha sido sometida) 56, China 70, y Estados Unidos 121. O sea, que en este aspecto, menos lobos.
Y, finalmente, también incide en la calibración del éxito el peso de las medallas, no los gramos, que supongo que todas han de pesar lo mismo, sino en la calidad del deporte o competición obtenidas, pues ya sabemos que la sabia y el origen de los Juegos, la base fundamental la integran el atletismo, sobremanera, y, en los modernos, la natación. No despreciamos los demás deportes, pues al fin y al cabo, son casi todos los que están, pero algunos de ellos, en su peso específico, dejan bastante que desear para compararlos con aquéllos dos mencionados.
Por tanto, recibir, como dicen los medios de comunicación, a nuestro héroes, es un tanto, como poco, de exageración, aunque también es cierto que no hay más cera que la que arde y debemos estar orgullosos de nuestros representantes, pero reconociendo nuestros límites y nuestras posibilidades, al menos, por el momento.
De Berlanga y de “Bienvenido Mr. Marshall”, fue la aparición de nuestra medallista Mireia Belmonte el pasado domingo en el Santiago Bernabeu, para realizar el saque de honor del partido Real Madrid-Celta, con las dos medallas conseguidas en Río colgadas al cuello.
Lo dicho al principio, políticamente incorrecto, o también podría decirse ¿impolíticamente correcto?.
 
MIGUEL-ÁNGEL VICENTE MARTÍNEZ

 

31 de agosto de 2016
Miércoles, 27 Julio 2016 07:29

Todos contra el Brexit (III)

Decíamos en el artículo anterior, poniendo de manifiesto y de relieve, cómo el principal “culpable”, si es que hay que buscar culpables, del éxito del Brexit, habría que buscarlo dentro del número 10 de Downing Street, residencia del primer Ministro del Reino Unido, David Cameron, quien, para atraerse el voto de la inmensa mayoría de los ciudadanos británicos, en las últimas elecciones que le auparon al poder, el pasado 7 de mayo de 2.015, incluyó en su programa electoral la consulta a la ciudadanía inglesa, a través de un referéndum, acerca de si el país regentado por la Reina Isabel II de Inglaterra, deseaba continuar dentro de la llamada Unión Europea, sujeto a los dicterios de la Comisión Europea, a cuyos miembros no les ha elegido nadie, y dominada y domeñada por la Cancillera Alemana Angela Merkel, o si, por el contrario, los ciudadanos manifestaban su voluntad de abandonar “esa” UE, y, por ende, recuperar su libertad, su identidad y su independencia, valores que, en aras de esa entelequia perseguida por los llamados “28”, en su afán de conformar unos teóricos “Estados Unidos de Europa” que confrontar al amigo americano, o sea, a los United States of America, habían sido entregadas en almoneda a Bruselas, quedando, en definitiva, en estado de esclavitud, zafándose, de esta manera, de la misma, recuperando, en última instancia, su plena soberanía, que ya sabemos que la soberanía de los ciudadanos británicos, del Estado Británico, es mucha, mucha soberanía, que diría o mascullaría nuestro actual Presidente, en funciones, del Gobierno, Don Mariano Rajoy Brey, quien, por cierto, se ha convertido en el primer alumno y, además, aventajado, de esa ficción de Gobierno Europeo que constituye la Comisión Europea, ante la que inclina la cerviz cual fiel vasallo, en un remedo, más o menos, de vender su alma al diablo.

Bien es cierto, como también ya he comentado, que los United Kindong jamás llegaron a transferir su total idiosincrasia y soberanía a Bruselas, pues listos anduvieron cuando se pergeñó la idea de la moneda única, conservando, contra viento y marea, la propia, o sea, su querida libra esterlina, haciendo un corte de mangas a esa moneda única, que, en realidad, dejaba de ser única, no sólo porque Inglaterra conservaba su libra esterlina, sino porque también, otros dos países fundadores, Suecia y Dinamarca, conservaron y siguen conservando la suya, es decir, la corona. Y prueba de que en este enredo de unificar a todo el mundo bajo el mismo patrón y tratar por igual a tirios y troyanos, era un engendro pergeñado por Alemania, con su nueva Káiser, la Cancillera Angela Merkel a la cabeza, es que, en ese cambio de moneda, consiguió que la equivalencia del marco alemán fuera pura y dura, o sea, a pelo, y coincidiera con el euro, también puro y duro, y cómo no a pelo. Y no debemos dejar de lado, que en ese maremágnun cambiario y monetario, la equivalencia de la peseta al euro hay que situarla como uno de los principales focos desencadenantes, junto con otros, pero no menos relevante, de la terrorífica crisis económica que ha venido azotando y sigue azotando, pese a los augurios de los arúspices, a este país, aún hoy, a duras penas, llamado, España, pues no en vano las cien pesetas se convirtieron, de la noche a la mañana, en un euro, que bien sabemos que alcanza, al cambio, las 166’386 pesetas, de manera que, por arte de birlibirloque, se encareció la vida en nuestro país, en general, en un 66’386%, subida que no se equiparó con la subida de los salarios y las pensiones, de manera que pudimos aguantar dos o tres años, porque en el bolsillo teníamos, entonces, un remanente que gastar, pero en cuanto este remanente hizo aguas, nos vimos con el agua (valga la redundancia) al cuello o más secos que la mojama, y así un año tras otro, con los salarios cada vez más bajos o sin salario por pasar a engrosar las listas del paro, o consiguiendo unos trabajos o empleos basura, por meses, semanas, días o incluso horas, con una remuneración de miseria, lo que  ha repercutido en la ruina de la Seguridad Social, que el año pasado alcanzó un agujero o déficit de más de 16.000 millones de euros y con la hucha de las pensiones hecha unos zorros, pues de los más de 64.000 millones de euros que el cerdito ahorrador guardaba en su barriga y que el Gobierno del Sr. Rajoy recibió en herencia (tanto que las huestes populares se han afanado en propalar y promulgar la maldita herencia), nos hallamos, hoy, con poco más de 24.000  millones de euros y con unas perspectivas de quedar bajo cero, a este ritmo, allá por el año 2.017, o sea, mañana mismo, debido a los terribles hachazos y mordiscos que a la misma le ha venido zumbando el Gobierno de España, o sea, el Gobierno de Don Mariano Rajoy Brey y de su Partido Popular, mientras la corrupción ha seguido galopando, descaradamente y sinvergonzonamente, por los páramos, ya secos, de esta España de nuestros sobresaltos y sinsabores. Que para pensiones no habrá, pero lo que es para satisfacer los estipendios, caprichos y antojos de sus señorías y demás arrebatacapas que posan sus manos y sus pies en los órganos de la “cosa pública”, acaban dejando su sello y a las arcas públicas de caudales titiritando y más vacías que el estómago hambriento de Carpanta.

Pues bien, tal como dice el refrán de que “a cada cerdo le llega su San Martín”, a la Cancillera Alemana, Angela Merkel y a la propia Comisión Europea, como apéndice de la misma, le ha llegado el suyo, pues en el número 10 de Downing Street, se ha instalado una primera Ministra de armas tomar, una tal Theresa May, que ha tomado las riendas, sin que le tiemble el pulso un ápice, para llevar a buen fin el Brexit y dejar a Inglaterra en el sitio que le corresponde, y, por lo visto hasta ahora, que ha sido poco, los tiene mejor puestos que el propio David Cameron, que ha salido huyendo como una lagartija, sin querer hacer frente a lo que él mismo impulsó y que, en el último tramo, no hizo otra cosa que cambiar de criterio, de paso y de pensamiento, dejando en la estacada lo prometido y no queriendo enfrentarse al miura que le tocaba en suerte.

Por cierto, sintomático, para el propio devenir de la UE y como síntoma de aviso a navegantes, es que la Primera Ministra Británica, Theresa May, la primera visita que ha girado al Viejo Continente, no ha sido a esa incalificable Comisión Europea, en Bruselas, sino que se ha dirigido, con paso y determinación firmes, al centro de flotación de ese monstruo o hidra de 28 cabezas que constituye la UE, y ni corta ni perezosa, sin miedo y citando de frente, poco menos que a portagayola, ha iniciado su faena en terrenos del 10, y ha mostrado la muleta hacia el hocico del verdadero miura de la Unión, o sea, hacia Angela Merkel, ante la que no ha tenido pelos en la lengua, pues le ha espetado, fría, cruda y firmemente, lo que ya puede ser el eslogan del verano: “Brexit es Brexit”, defendiendo ante la misma la indeclinable voluntad de salida de Inglaterra de la UE, lo que, desde luego, está dispuesta a llevar adelante y de la mejor forma para su país, pese a todos los vaticinios que los vocingleros de turno hacen recaer sobre los males que aguardan a los ingleses por este desplante, como si fuera de la Unión no hubiera vida, ni sol, ni luz. A este respecto los ministros del G20, en su reciente reunión, aparte de instar a una solución rápida, también la tildan y desean de “amistosa”.

En esta primera salida a Europa, además de visitar a Angela Merkel, la premier británica ha rendido visita a Francia, para entrevistarse con el Presidente de la República, François Hollande, quien ha urgido a aquélla a mover ficha lo más rápido posible, mas no creo que le haya hecho caso aquélla a éste, y más parece que esta visita sea debida a la curiosidad de la Sra. May de observar in situ las habilidades del peluquero de Hollande, a fin de calibrar si los casi diez mil euros mensuales del ala que cobra por atender al Presidente de los galos por hacerle la “permanente” diaria, están justificados o no. Y sin dejar de lado que, hablando del filamento capilar, nuestro Presidente, en funciones, Don Mariano Rajoy Brey, debe tener también un peluquero “ad hoc”, que le aplique diariamente una capa de tinte al pelo de la cabeza, no así al de la barba que luce tan blanca como la de Papá Noél, mientras aquél lo luce tan negro como el puro azabache. Parece ser que, en las cosas del Estado, hoy en día, la función del peluquero es primordial y decisiva. Bien, ¡pues vayamos todos a la peluquería!.

 MIGUEL-ANGEL VICENTE MARTINEZ

  27 de julio de 2016

Sábado, 23 Julio 2016 18:27

Un año de diálogo social

Un año de diálogo social y recuperación de derechos de los empleados públicos

Artículo del consejero Juan Alfonso Ruiz Molina con motivo mañana 24 de julio de la celebración de la primera Mesa General de Negociación de los Empleados Públicos hace un año

Hoy hace un año presidí por primera vez en esta legislatura la Mesa General de Negociación de los Empleados Públicos, que me sirvió para tener una primera toma de contacto con los representantes de los trabajadores de la Junta y presentarles las líneas generales de actuación que iba a llevar en estos próximos cuatros años en materia de recursos humanos.

Ha sido un año en el que hemos avanzado bastante en recuperar el diálogo social, así como las condiciones laborales y retributivas de los empleados públicos que les fueron arrebatadas en los cuatro años anteriores.

Y desde esa voluntad política de alcanzar el máximo grado de acuerdo con la parte social suscribimos el pasado día 1 de febrero en la Mesa Negociadora un acuerdo para mejorar las condiciones retributivas y laborales de los empleados públicos sin que afectase a la recuperación social y económica de Castilla-La Mancha.

Un calendario claro para recuperar la paga extra suprimida en 2012 por el Gobierno de Mariano Rajoy; de la cual ya hemos abonado en las nóminas de octubre y mayo un 50% pendiente; la rebaja de un 3% de las retribuciones de los empleados públicos de la Junta, conocida como la Tasa Cospedal porque fue la única comunidad autónoma que adoptó esa medida en la anterior legislatura; los días de libre disposición y antigüedad y permiso por incapacidad laboral temporal o la posibilidad de retener el talento permitiendo la prolongación en el servicio activo a los mayores de 65 años.

Este acuerdo llegó después que el Gobierno de García-Page hubiera adoptado otras medidas que reparaban el daño causado en la anterior legislatura no solo a los empleados públicos sino también a la calidad de los servicios públicos, especialmente de aquellos que sustentan el Estado del Bienestar Social, como son la educación, la sanidad, los servicios sociales y la dependencia.

Así, restablecimos la jornada laboral de 35 horas semanales a partir del 1 de enero de 2016, cumpliendo el compromiso adquirido por el presidente García-Page con los empleados públicos, y que tenía como objetivo generar más empleo público, una mejora en la prestación de los servicios públicos y una mayor conciliación de la vida laboral y familiar de los 70.000 empleados públicos de la Junta.

Lamentablemente, este derecho recuperado bajo el paraguas de una ley aprobada en las Cortes de Castilla-La Mancha, está en estos momentos suspendido cautelarmente por el Tribunal Constitucional tras un recurso interpuesto por el Gobierno en funciones de Rajoy ante el Alto Tribunal contra esta medida.

También cumplimos con nuestro compromiso de readmitir a los 189 interinos despedidos ilegalmente por el Gobierno de Cospedal en agosto de 2012 tras el allanamiento a los recursos presentados por el anterior Gobierno para evitar su reincorporación.

Y hemos acabado este primer año de legislatura con la convocatoria de dos ofertas de empleo público en Educación, Sanidad y Administración General, con un total de 2.244 plazas;  la contratación de 1.755 nuevos profesionales, en 2016, de los cuales 1.042 en sanidad; 404 en Educación; 189, interinos despedidos en 2012; 120, técnicos de empleo; y el inicio de las negociaciones del nuevo convenio del personal laboral de la Junta.

Quizás, alguno entienda que ese ritmo debía haber sido más rápido, pero para el Gobierno de García-Page su principal premisa es compatibilizar la recuperación de los derechos de los empleados públicos con la recuperación de los derechos también arrebatados en la anterior legislatura a los colectivos más vulnerables de la sociedad y los más castigados por la crisis económica, como son los desempleados, dependientes o pensionistas, respetando siempre el equilibrio presupuestario tan necesario en la Junta.

Ese es nuestro objetivo y estoy convencido de que lo vamos a cumplir al cien por cien en esta legislatura, desde el diálogo y el consenso con los empleados públicos de la Junta.

Porque si algo ha demostrado el Gobierno de García-Page en este año que casi con los mismos mimbres que en 2015 se pueden hacer cosas muy distintas y beneficiosas para esta tierra, como es iniciar la senda de la recuperación social y económica de Castilla-La Mancha

Juan Alfonso Ruiz Molina

Consejero de Hacienda y Administraciones Públicas

Miércoles, 22 Julio 2015 15:01

Aprender del pasado

Para despedir la temporada, quiero recordar un pasaje de nuestra historia sobre la que reflexionar estas vacaciones.
En 1873, Pi y Margall, el primer presidente de la 1ª Republica, defendía el estado federal, más o menos como hacen ahora algunos iluminados.
Esta veleidad propició la declaración de repúblicas independientes en Cataluña, Valencia, o Sevilla, pero también en Alcoy, Algeciras, o Almansa, entre otras muchas.
Así, Cartagena se declaró Cantón Independiente y Soberano, obligando a las Cortes españolas a cesar a Pi y Margall, por negarse a actuar contra los sublevados.
Nombraron a Nicolás Salmerón, que envió tropas a Cartagena para abolir su rebelión.
Los cartageneros al mando de Antoñete Gálvez, alias “Toñete”, natural de Torreaguera, no solo resistieron, navegaron hasta Alicante, la bombardearon y tras desembarcar en la ciudad y recibir 8.000 duros de plata, se retiraron.
Intentaron lo mismo en Almería, pero al desembarcar fueron rechazados.
Llegaron a pedir su ingreso en los Estados Unidos de América, como un estado más, pero su entonces presidente, Ulises S. Grant se lo denegó.
Los éxitos militares animaron a “Toñete” a marchar para tomar Madrid, pero derrotado en Chinchilla, se vio obligado a regresar al Cantón.
Esto no fue un hecho aislado.
Granada y Jaén se declararon la guerra.
La república de Jumilla se enfrentó a la de Murcia.
Utrera se independizó de Sevilla, Coria de Badajoz y Betanzos de La Coruña, enfrentándose entre ellas.
Jerez proyectó su cantón, pero optó por rendirse a Madrid antes que someterse a Cádiz.
Todo esto hasta que el presidente Salmerón decidió enviar al General Martínez Campos a sofocar militarmente el desmadre.
Tras los consejos de guerra, las paletas aspiraciones independentistas acabaron en los paredones.
Aquella época tan surrealista sufría una gran crisis económica; unos niveles de paro insoportables; una población al límite de su resistencia política, económica y moral; y la incompetencia y falta de voluntad política para afrontar las reformas estructurales que se necesitaban.
Les suena?
Y es que, quien olvida su historia, corre el riesgo de repetirla.
Buen verano a todos.
 
Viernes, 22 Julio 2016 15:01

Aprender del pasado

Para despedir la temporada, quiero recordar un pasaje de nuestra historia sobre la que reflexionar estas vacaciones.
En 1873, Pi y Margall, el primer presidente de la 1ª Republica, defendía el estado federal, más o menos como hacen ahora algunos iluminados.
Esta veleidad propició la declaración de repúblicas independientes en Cataluña, Valencia, o Sevilla, pero también en Alcoy, Algeciras, o Almansa, entre otras muchas.
Así, Cartagena se declaró Cantón Independiente y Soberano, obligando a las Cortes españolas a cesar a Pi y Margall, por negarse a actuar contra los sublevados.
Nombraron a Nicolás Salmerón, que envió tropas a Cartagena para abolir su rebelión.
Los cartageneros al mando de Antoñete Gálvez, alias “Toñete”, natural de Torreaguera, no solo resistieron, navegaron hasta Alicante, la bombardearon y tras desembarcar en la ciudad y recibir 8.000 duros de plata, se retiraron.
Intentaron lo mismo en Almería, pero al desembarcar fueron rechazados.
Llegaron a pedir su ingreso en los Estados Unidos de América, como un estado más, pero su entonces presidente, Ulises S. Grant se lo denegó.
Los éxitos militares animaron a “Toñete” a marchar para tomar Madrid, pero derrotado en Chinchilla, se vio obligado a regresar al Cantón.
Esto no fue un hecho aislado.
Granada y Jaén se declararon la guerra.
La república de Jumilla se enfrentó a la de Murcia.
Utrera se independizó de Sevilla, Coria de Badajoz y Betanzos de La Coruña, enfrentándose entre ellas.
Jerez proyectó su cantón, pero optó por rendirse a Madrid antes que someterse a Cádiz.
Todo esto hasta que el presidente Salmerón decidió enviar al General Martínez Campos a sofocar militarmente el desmadre.
Tras los consejos de guerra, las paletas aspiraciones independentistas acabaron en los paredones.
Aquella época tan surrealista sufría una gran crisis económica; unos niveles de paro insoportables; una población al límite de su resistencia política, económica y moral; y la incompetencia y falta de voluntad política para afrontar las reformas estructurales que se necesitaban.
Les suena?
Y es que, quien olvida su historia, corre el riesgo de repetirla.
Buen verano a todos.
 
Miércoles, 13 Julio 2016 06:33

Todos contra el brexit (I)

Tras la decisión tomada libre, voluntaria y democráticamente por el Reino Unido de recobrar su plena soberanía, o sea, su libertad, por la que Braveheart luchara como un titán, a través del Referéndum que llevó a las urnas a los británicos el pasado 23 de Junio y cuyo resultado fue del 51’9 al 48’1 por ciento a favor de la salida del país de su Majestad la Reina Isabel II de Inglaterra, de una moribunda, estática, indolente y artificiosa Unión Europea (la UE), se han desatado todo tipo de conjeturas acerca de los males que tal decisión (errónea para los europeístas y los defensores del “Remain”) acabarán acarreando al país que ha tenido la osadía de subirse a las barbas de la Comisión Europea, haciéndole un merecido corte de mangas, una peineta del tamaño de la catedral de Westminster, dejando atónitos y con un palmo de narices a los gerifaltes de Bruselas, que se las prometían muy felices y que jamás, en su fuero interno, previeron el  intento de un país miembro (y comprometido sólo a medias, que todo hay que decirlo) de escapar y liberarse de las cadenas del engendro europeísta, y por la magnitud, la economía y la idiosincrasia del país del Big-Beng, bien podríamos decir que el mismo ha puesto una pica en Flandes (recordando el hecho de que, en tiempos de Felipe IV y bajo la privanza del Conde-Duque de Olivares, conseguir el reclutamiento de un “mozo de pica” para situarlo en los Países Bajos, costaba Dios y ayuda, por lo que la dicha frase vino a usarse como imagen comparativa de todo aquello que de suyo ofrece extrema dificultad) para asombro y sorpresa mayúscula de la Comisión Europea y de los demás Estados miembros de la Unión, de ese pretendido Estados Unidos de Europa que confrontar a los Estados Unidos de América, sobre todo de los fundadores e ideólogos de este monstruo de 28 cabezas en que ha derivado el llamado proyecto europeísta.

Y es que la susodicha Comisión se creía, al igual que creyó el Generalísimo de los Ejércitos, don Francisco Franco Bahamonde, que estaba todo atado y bien atado. Pero, hete aquí,  que la especial naturaleza de los británicos, tan suyos y de tan su Majestad la Reina, han abierto la Caja de Pandora, y han dicho hasta aquí hemos llegado y no damos un paso más en este malsana compañía, han dicho basta ya de seguir, como perros falderos, los dicterios de la Comisión Europea, o séase, de la Comisión manejada como un títere por la Cancillera Alemana Ángela Merkel, y han vuelto a respirar el aire puro y fresco de su independencia.

¿Quién pensó y creyó ser posible poner vallas y enjaular a la verdecida campiña y estepa británicas? Habría de calificar de iluso a quien de tal guisa pensara y esperara de la sangre británica una dócil sumisión a los Tratados de la Unión.

Mas lo que ha sucedido, tenía que suceder. Todos recordamos aquellos ya lejanos, bueno, no tan lejanos, referéndums llevados a cabo y convocados para aprobar aquella primera mamotrética Constitución Europea (por sus 448 artículos), un compendio de normas y declaración de intenciones que eran incomprensibles para la mayoría de los ciudadanos (y no pocos dirigentes) a los que iban dirigidas y a ser aplicadas, y que puso a prueba, una vez más, el carácter quijotesco del pueblo español, pues no en vano la España del Sr. Rodríguez Zapatero fue la primera en entrar al trapo (quizás queriéndose dar un baño de europeísmo del bueno), aprobando aquel engendro, sobre el que el entonces Presidente de la Comunidad Autónoma de Extremadura Juan Carlos Rodríguez Ibarra, llegó a decir que él no se la había leído ni sabia de lo que iba, pero que si su Presidente del Gobierno le decía que había que votar sí, él lo haría poco menos que con los ojos cerrados. ¡Machitos que somos!, ¡Una faena para haberle dado las dos orejas y el rabo del morlaco! ¡Así se escribe la historia de un país hacia su decadencia! Y por si fuera poco y para demostrar la valentía del matador, el Sr. Rodríguez Zapatero, ni corto ni perezoso, ante el éxito obtenido en España, se dirigió, tan campante y más contento que unas castañuelas, a la France de la Torre Eiffel, para notificar la buena nueva a los franceses y animarles a seguir el camino de Spain, en aquella inolvidable comparecencia ante la Asamblea Francesa, donde puso de manifiesto su nulo conocimiento e ignorancia supina del idioma francés, pues dirigiéndose en este idioma a los gabachos, para, de inmediato, y me imagino que ante la risa contenida de los parlamentarios franceses, exclamar: ¡voy al español! No era sino el vaticinio del rotundo NO francés a esa Constitución, seguido por el también NO del país de los tulipanes, Holanda, lo que hizo encallar aquel primer proyecto de Constitución Europea, y pasar, deprisa y corriendo, a aprobar, en cuestión de días, una nueva Constitución, mas para evitar los fiascos francés y holandés, sin necesidad de aprobación en Referéndums por los respectivos ciudadanos de los diferentes países comunitarios, para evitar un nuevo desbarre, bastando su aprobación, simplemente, por las Cámaras Parlamentarias de los Estados miembros, pues ya sabemos que cuando al pueblo se le concede la “voz”, se puede sufrir un revolcón de muy padre y señor mío.

Y aunque todos a una, como en Fuenteovejuna, clamen contra el éxito del “Brexit” y la decisión “soberana” del Reino Unido, al que aventuran todo tipos de males, poco menos que con las siete plagas de Egipto, condenándolo al fuego eterno del infierno, la realidad es que a los mandamases europeos la valentía británica les ha pillado a contrapié, o con el paso cambiado, que tanto monta, monta tanto, Isabel como Fernando, poco menos que en bragas, y han considerado la separación, el Bye, Bye, de Reino Unido poco menos que una bofetada en todo el carrillo, más bien diría yo que un gancho de derecha contra el mentón, que prácticamente les ha llevado a besar la lona y, como poco, les ha dejado groguis, como un desplante imperdonable, armándose de valor, eufemísticamente hablando, para intentar aparentar firmeza, exigencia y dureza ante el pueblo británico, que todo hay que decirlo les ha dado una lección magistral de coherencia y determinación, por mucho que, ahora, a toro pasado, se convoquen manifestaciones multitudinarias contra el Brexit y la premier escocesa, Nicola Sturgeon, quiera pescar en río revuelto, hasta el punto de querer convocar un nuevo referéndum para darle la vuelta al marcador, en argot futbolístico, nada más y nada menos, que en la cuna del fútbol, a fin de lograr la independencia de Escocia del Reino Unido que no hace mucho certificó con una holgada mayoría su unión y adhesión al mismo. Esto recuerda un poco, o un mucho, diría yo, a aquellas palabras de Groucho Marx, sobre que “tengo estos principios, pero si no le gustan, tengo otros”.

MIGUEL ÁNGEL VICENTE MARTÍNEZ

13 DE JULIO 2016

Jueves, 07 Julio 2016 15:54

Sorpresa, no sorpasso

El resultado de las pasadas elecciones fue que hubo sorpresa, pero no sorpasso.

Hubo sorpresa por los resultados obtenidos por el PP, que ni el más optimista había vaticinado.

Y no hubo sorpasso al no cumplirse todos los sondeos que auguraban que los podemitas superarían a los socialistas.

Pero los resultados no aventuran muchas facilidades para la formación de un gobierno estable que afronte las necesarias reformas y retos que se nos presentan.

En cualquier país democrático, moderno, la gran coalición sería la opción más razonable.

En España, esa posibilidad es solo un sueño de algunos ingenuos.

Ya lo dije hace quince días, el odio fratricida y cainita entre unos y otros lo  hará imposible.

Descartada esa posibilidad, solo queda la abstención de los socialistas para permitir un gobierno en minoría de los populares, con o sin el apoyo de ciudadanos.

Dudo mucho que los dirigentes socialistas se presten a ello.

Y además, esa opción no nos libra de una inseguridad política nada beneficiosa para nuestro futuro.

Sea como sea, el PSOE y Ciudadanos saben perfectamente que si impiden la formación de gobierno y nos obligan a ir a unas terceras elecciones, el resultado que cosecharían sería catastrófico para ellos.

Siendo malvados, ir a esos nuevos comicios es lo mejor que le podría ocurrir a PP, aunque también es lo peor que le conviene a España.

Pero como cada momento tiene su tiempo y la necesidad obliga, les daré un voto de confianza.

De momento llega la hora de elegir la composición de la mesa de las Cortes.

Ésta está compuesta por un Presidente, cuatro Vicepresidentes y cuatro Secretarios.

Por número de diputados, los populares ocuparían cuatro puestos, dos más serían para los socialistas y otros dos para los podemitas.

Con lo cual solo quedaría uno a elegir y como decía que la necesidad obliga, lo lógico es que los populares cedan uno de sus cuatro puestos a Ciudadanos a cambio de que éstos los voten para hacerse con la Presidencia del Congreso.

Podría ser éste el primer paso para tragarse los vetos y descalificaciones emitidas, y recuperar los puentes destruidos.

Pronto lo sabremos.

Hasta la próxima.

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