Bendito Internet: ejemplos de cómo nos facilita la vida

Martes, 16 Mayo 2017 12:02   Cultura-universidad 5
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¿Cómo hemos podido vivir sin él antes? Las nuevas generaciones de periodistas, algunos de cuyos miembros trabajan o colaboran con este medio, no sabrán lo que es andar con teletipos o tener que dictar una crónica por teléfono. Es cierto que, en esta profesión en particular, supone un arma de doble filo que requiere de más trabajo de contraste, pero las ventajas son evidentes y pesan más.

La revolución que supuso la llegada y ahora la expansión en el uso de Internet no es ajena a otras profesiones ni al ámbito privado. Es pasar tiempo navegando o trasteando los últimos gadgets o aplicaciones móviles, y pensar que ya lo que nos falta es viajar en el tiempo.

Internet sirve para muchas cosas. Y más que están por descubrir o no lo suficientemente explotadas.

Para ganar dinero

En Internet hay mucho iluminado vendehumo ganando dinero por contarle a los demás cómo ganar dinero. Sin hacer esfuerzos ni inversiones, por supuesto, pero seamos realistas. La Red vale más como “herramienta para” que como fin en sí mismo. No es llegar a tontas y a locas, probando por aquí y por allá, perdiendo el tiempo y la energía.

En algunos casos ni siquiera se trata de dar con fórmulas muy novedosas, sino de utilizar lo que ya existía pero que ahora está disponible en versión online. ¿Quieres vender joyas? Una opción fácil y cómoda es hacerlo a través de www.4dreams.es, que se dedica a la tasación de joyas y cuya oferta se puede comparar con las de otras casas.

Si se va a tirar de webs y blogs que cuenten como ganar dinero con Internet con idea de tener libertad financiera, más vale que se opte por quienes sean transparentes desde el primer momento. Antes de pedir dinero para ebooks inéditos o cursos, deberían facilitar algo que les haga merecedores de confianza. Ganar dinero online puede pasar ver anuncios, hacer encuestas remuneradas, jugar en línea y muchas opciones más. Que lo digan primero. Y después, si quieren, que asesoren cobrando.

Para encontrar servicios urgentes

En los países desarrollados, la mayoría de las personas tienen hoy acceso diario a Internet desde la palma de la mano, a través de dispositivos inteligentes diseñados y desarrollados para la hiperconexión. Cuando alguien quiere buscar algo, da igual la necesidad real, de tenerlo, tiende a buscarlo en Internet.

Por eso, también se pueden encontrar en la Red quienes ofrecen sus servicios de urgencia. Claro ejemplo son los cerrajeros de Cerrajería Torrente, cuyos servicios y contacto se pueden encontrar a través de cerrajerostorrente24horasm1m.com.

Para conocer información útil de negocios

E información en general. Internet se ha convertido en el medio favorito de muchos para estar informado, y a quien lo hace todo a través de una aplicación: Facebook. No hay medio que se precie que no tenga presencia en la red social para compartir sus contenidos y, en muchos casos, generar un debate que puede resultar enriquecedor.

Lo mismo sucede por temáticas, como los negocios. Cada cual decide a quien seguir, y lo cierto es que la proliferación de opciones ha hecho que, para acaparar mercado, haya que especializarse. De ahí surgen páginas con información muy enfocada y útil para quienes demanden contenidos concretos.

Es lo que pasa con los negocios. Cada vez que hay nueva iniciativa legislativa al respecto, o cambios en la ya existente, hay quien se pregunta cómo afectará. Sucedió el año pasado con la Ley Macron y cuestiones como la del salario mínimo en Francia o en España, que podía acabar afectando a trabajadores autónomos y empresarios. A través de un dominio especial, la web de servicios para el transportista Reciva trababa de aclarar algunas dudas.

Para aprender cualquier cosa

No nos referimos solo a la aclamada Wikipedia, cuyos enlaces internos te invitan a navegar sin parar a través de sus páginas. Hay otras tantas enciclopedias online que, aunque no tan famosas, también merecen una oportunidad, como Wikia o como Espasa. Sin dejar de nombrar las enfocadas a determinados públicos, como Vikidia o Icarito, para los más jóvenes.

En Internet encuentran también su espacio todos aquellos maestros y profesores por vocación que quieren compartir sus conocimientos para ayudar a quienes les vean. Proponen ejercicios, herramientas y métodos de estudio, y algunos tienen una forma tan peculiar de expresarse y llegar a los alumnos que se han convertido en auténticos “cracks” de la Red. El “youtuber” profesor de matemáticas, Sergio Castro, es un ejemplo.

La innovación gracias a Internet se ha dejado notar mucho en las universidades y otros centros educativos. Hoy incluso las presenciales tiene aulas virtuales que aglutinan contenido imprescindible para clase, herramientas y mejoran la comunicación profesor – alumno, a la par que permite que se lleve la comunidad educativa a lo virtual.

Gracias a ello, también ha mejorado la educación a distancia, con procesos más fluidos y personalizados que hace solo unos años.

Para conectar personas

He aquí el quid de la cuestión. Aquí se podrían recoger las tan populares redes sociales, que que cada día permiten más acciones. Pero hay mucha más vida fuera de sus dominios.

Es más fácil conectar con personas o con comunidades en función de un interés o afición. Buena cuenta de ello lo dan los foros de los medios de comunicación especializado, pero hay estos no están pensados para “desvirtualizar”, es decir, para ir más allá de lo online.

Internet a traído facilidades a la hora de quedar (en el mundo real, se entiende) con alguien que comparta intereses. De webs y aplicaciones han salido grupos para practicar un idioma, para viajar en moto, para hacer escalada y hasta para montar un negocio.

Ha conseguido crear puntos de encuentro entre quienes tienen y quienes necesitan algo. Para eso están los anuncios de clasificados (ahora también online), los mercados de compraventa o, sin ánimo de lucro, las asociaciones que facilitan un espacio para que ese intercambio tenga lugar.

Puede que no se trate de artículos, sino de algo inmaterial. La vida del mochilero ya no sería igual sin Internet si no pudiera encontrar un lugar en el que pasar días de voluntario, con comida y alojamiento a cambio de trabajo. O por cuidar la casa de alguien. O por intercambiar la suya propia.

Internet no tiene límites.