Los profesores merecen un respeto

Domingo, 06 Noviembre 2016 13:19   Marino Martinez Opinion
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No, no estoy de acuerdo en la huelga de deberes planteada por una parte de las asociaciones de padres y madres de alumnos. No estoy de acuerdo y por muy diferentes motivos.

En primer lugar, me parece que los profesores que cada día están con los chicos y chicas merecen la confianza de los padres. Si hay deberes será porque los alumnos y alumnos necesitan apoyar lo que hacen en clase con trabajo en casa. Como padre, sé que esos deberes muchas veces, por no decir siempre, dependen más del trabajo que hicieron los chavales en clase que de las ganas de poner deberes de los profesores y profesoras. Por decirlo más claro, igual si hay muchos deberes es que hay poca atención y pocas ganas de trabajar en clase. No todos los niños y niñas tienen los mismos deberes.

No estoy de acuerdo porque además con esta huelga se le está diciendo a los niños y niñas que no tienen que hacer caso a sus profesores, se les está diciendo directamente que su profesorado no tiene la última palabra, que son ellos, los niños y niñas, los que deciden si hacen o no los deberes. Vaya forma de fomentar el respeto y la educación hacia los docentes.

En este país nuestro la educación ha pasado a un segundo, un tercero  o un duodécimo plano. No es solo una cuestión de los políticos que no se ponen de acuerdo. Es tanto o más cuestión de los padres y madres de los alumnos, porque estoy seguro que los profesores tienen mucho muy claro lo que deben hacer en las aulas, pero fuera de ellas son los padres los educadores y parece que eso se ha olvidado. Que unos niños y niñas de 12, 13 ó 14 años, o pocos más, anden borrachos por las calles, incluso se produzca una tragedia como la ocurrida hace unos días en Madrid; de eso los responsables somos todos los padres y madres, las sociedad en general. La educación no es solo ir a clase, es mucho más. Entre todos hemos hecho que buena parte de la juventud esté perdida y que su forma de pasar las horas libres deje mucho que desear.

La sociedad necesita un cambio profundo en la educación de los jóvenes. El caso del alcohol o las drogas está ahí, pero también el acoso en clase o la falta de respeto hacia los profesores, o algo aún más peligroso, el machismo que se ve en buena parte de la juventud, alentado tanto por ellos como por ellas, que incluso se sienten cómodas y atraídas por esos jóvenes con actitudes reprobables y hasta denunciables. De todo eso no son culpables los docentes, de eso los culpables somos la sociedad en general.

Por eso me parece que esta huelga es como mucho una idiotez de marca mayor. Igual deberían mirar un poco a su alrededor los responsables de esas asociaciones antes de entrar en una cuestión tan pequeña como esta. Dejemos hacer a los docentes, que saben lo que hacen, y los padres y madres dediquemos nuestro tiempo a educar a nuestra juventud en otros valores.

Todo esto sin entrar en ¿quiénes son y a quién representan estas asociaciones? Porque como ocurre en infinidad de ejemplos de nuestra sociedad, esto lo deciden cuatro o cinco personas, el resto de padres y madres de las asociaciones se dejan llevar o simplemente les da igual lo que les digan. Por no hablar del tanto por ciento de representación que tiene esta gente. Como siempre, cinco ruidosos parecen más que millones en silencio. Les recomendaría a muchos de estas personas de ‘mente privilegiada’ que se dejen de tonterías y trabajen por cambiar el ejemplo y la educación que están dando.

Finalmente, recordar una vez más que los profesores y profesoras tienen que luchar muchas veces para poder dar las clases, hacerse respetar y avanzar en los contenidos, con decenas de trabas pequeñas o grandes, desde las infraestructuras a su situación insegura como profesionales, como para añadir a muchos padres y madres que no entienden que en el respeto al profesor y en la confianza en él o ella está la primera piedra de la base de la educación de sus hijos.